NACIDO EN LA TRAGEDIACapítulo 1: Decisiones vacíasLuego de haber tenido un mal día en el trabajo, obteniendo: regaños, lla...
-La única en la que puedo confiar en el mundo y me traicionó.Sin pensarlo dos veces, atrapado en una tormenta de depresión...
velocidad. André miró rápidamente hacia atrás, para saber qué estaba pasando. Almismo instante que volteó la cabeza, el ca...
Capítulo dos: Recuerdos grises.-Rápido, tráeme toallas, agua para lavarme las manos, tijeras y guantes. -No puedeser que e...
Pero no, había algo más, luego de eso me inculparon del robo de una gran sumade dinero que no robé. Sin poder defenderme m...
me la pasé bastantes horas, perdí la noción del tiempo. No sabía ni la hora ni si erade noche o día. (Ríe nerviosamente) j...
–En realidad no tengo ni idea, si fuera mujer seguro que le llamaría Yuli, pero en elcaso de un hombre no sé cómo nombrarl...
¿Quiénes son ustedes dos? ¿Por qué Sofía es tan gigante? ¡No! Mi cuerpo, ¿quépasó con mi cuerpo? Ahora son diminutos, soy ...
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Nacido en la tragedia

Historia creada por mí :D
Published on: Mar 3, 2016
Published in: Education      
Source: www.slideshare.net


Transcripts - Nacido en la tragedia

  • 1. NACIDO EN LA TRAGEDIACapítulo 1: Decisiones vacíasLuego de haber tenido un mal día en el trabajo, obteniendo: regaños, llamados deatención, memos, suspensiones; tal vez para él, el peor día de su vida. Solo queríallegar a su casa a descansar con su esposa y olvidar todo lo ocurrido. Con esaesposa que es la única que le entendía, le comprendía, que sin sus defectos no eraperfecta. Aquella que era la única que reinaba en sus pensamientos. Cuando mirabasus ojos se perdía en un inmenso espacio lleno de afecto y dulzura; tanto, que lehacía olvidar del mundo exterior. Al llegar a la casa, está tan estresado que no notauna camioneta parqueada afuera del garaje, solo quiere entrar a su hogar ydescansar. Abre la puerta y nota que su esposa no está viendo esas novelasrománticas del canal nueve como siempre. Dándole poca relevancia a ello, deja suscosas en el mueble de la sala principal y se dispone a entrar al cuarto.-Woah, estámuy callado, ¿por qué será? André, camina con cautela, pensando que algo extrañoocurría. Antes de abrir la puerta no pudo evitar sentir un temor, o más bien unescalofrío adueñándose por completo de cada rincón de su cuerpo. Sin máspretextos abrió la puerta. Por lo que vio dentro de la habitación, tal vez sussospechas eran correctas, tal vez ese escalofrío lo tuvo porque en realidad algomalo y raro pasaba. Pues así era, claro que estaba su esposa, pero algo nocuadraba; ¡estaba debajo de otro tipo!Se sintió destrozado por completo, ahora sí, todo su mundo terminaría de caerse.Al instante sus lágrimas cayeron al suelo, no podía creerlo. Pensaba:
  • 2. -La única en la que puedo confiar en el mundo y me traicionó.Sin pensarlo dos veces, atrapado en una tormenta de depresión, cerró la puerta.Luego de haber quedado tan anonadado, se dirigió hacia su camioneta y trató deirse lo más lejos posible para intentar no volver jamás. Se sentía tan mal, que queríadesahogarse de algún modo. Más tarde en la noche, se había tomado variasbotellas con cerveza (por no decir muchas). Recordaba cada momento pasado conel amor de su vida y no podía vivir sin ella. Por lo tanto, tomó la peor decisión quealguna vez haya tomado. Embriagado y destrozado, sin saber qué hacer ni quérumbo tomar, se va en su camioneta. Conduce por horas y horas, hasta pasar poruna de las vías más peligrosas del condado, ya que ésta tenía barrancos a cadalado. A mitad de esta larga y peligrosa carretera, depronto, empieza a lloviznarfuertemente nublándole la vista casi por completo. Ya que no podía verabsolutamente nada, bajó de su coche por el riesgo a accidentarse, saliéndose dela vía. Mareado y con la visión bastante borrosa, porque además de que estabaocurriendo una gran tormenta, su estado de embriaguez se encontraba muy alto,sus lentes estaban totalmente emparamados, sus manos le temblaban del frío y nopodía controlarlas, sus pies se encontraban mojados hasta los muslos, y empezabaa sentir con cada nervio de su cuerpo que la hipotermia se estaba acercándolentamente. Empezó a caminar por los helados senderos al costado de la vía. 5minutos más tarde, luego de no haber avanzado mucho, pudo notar una grancantidad de luz proveniente de atrás, ésta luz surgía de un camión que transportabauna carga larga y ancha; pero esto no era un impedimento para el conductor delcamión, ya que éste conducía imprudentemente excediendo los límites de
  • 3. velocidad. André miró rápidamente hacia atrás, para saber qué estaba pasando. Almismo instante que volteó la cabeza, el camión pasó por un lado sorprendiéndolo.Él se sobresaltó tanto que sus lentes se cayeron al piso, como el sendero estabamojado, era muy difícil localizarlos. En medio de la búsqueda, sin poder ver, notóque para donde se estaba dirigiendo, ya no había camino alguno, pero notó estomuy tarde, ya que había caído en uno de éstos acantilados. De pronto sintió esevacío típico que te da cada vez que desciendes desde esa gran subida en unamontaña rusa. No podía ver absolutamente nada, ya que además de que carecíade lentes, solo se detallaban grandes ráfagas de viento venir hacia sus ojos. Adiferencia de cuando saltaba de un muro, o cuando se caía de la bicicleta, ésta vezsabía que no iba a herirse tan levemente. Mil cosas pasaban por su mente, ¿cómopasó todo, porqué pasó?, y lo luego entendió. Entendió que su destino ya estabaescrito, que ésta era la única forma con la cual se podría solucionar todo. El caminopor el que iba a parar éste sufrimiento. Era momento de que se fuera, no a un lugarmás lejos, ni mucho menos fuera del condado, si no ésta vez, de la existencia. Yaestaba decidido, nunca había estado tan alegre por estar en una situación tanarriesgada y fuera de foco en su vida. André pensó que antes de morirse, iba aproyectar todo lo que había vivido en su vida, y todo esto pasaría por sus ojos enmenos de un instante. Todavía seguía esperando que esto pasara. Al parecer noera como los cuentos y las series de tv lo describían. Sintió algo de decepción,quería volver a recordar esos buenos momentos de su infancia, aquella divertida ysabía juventud, pasar de nuevo por esos momentos que requerían grandesdecisiones de su adultez, para luego volver al lugar de donde se encontrabacayendo. Hasta que por fin, sus ojos se cerraron…
  • 4. Capítulo dos: Recuerdos grises.-Rápido, tráeme toallas, agua para lavarme las manos, tijeras y guantes. -No puedeser que esté pasando esto ahora, vino sin avisarnos. -Lo sé, sólo apúrate que yacasi llega el momento, y si no nos damos prisa, puede que llegue a ser demasiadotarde. -Listo Annie, ya todo está preparado. Cuando quieras empezamos con elproceso. -¿Estás bien señorita Sofía? –Sí, creo poder… (Grita quejándose deldolor)… aguantarlo, ¡sólo hagan lo posible para que nazca con vida, por favor! - Esoestamos tratando de hacer Lauren y yo, así que usted solo mantenga la calma quetodo saldrá más rápido de lo que piensas. Bueno, es hora de que pujes. -Como vatodo Annie? –Bien, supongo. Veo su cabecita, pero hay algo que me preocupa…-¿Qué es? – El cordón umbilical tiene ahorcado al pequeño, aunque espera, creoque lo tengo. ¡Bien! Ya lo retiré, ahora solo falta sacarle lo demás. Paso a paso laDoctora Annie López fue sacando al pequeño desde lo más profundo del vientre deSofía. Pasando de estar en el magnífico e increíble lugar como lo es el vientre,donde cada pedazo de nuestro cuerpo es formado durante 9 meses, hasta pasarpor ese extraño hoyo en las proximidades, del cual solo se ven manos acercándosey una luz estrepitosa detrás de ellas. Por más que luchó, no pudo evitar que estasmanos le tomaran y se lo llevaran, lloraba y lloraba porque no se quería ir de allí.Pero éste esfuerzo fue en vano, ya que las manos lograron sacarle. ¿Qué? ¿Dóndeestoy? ¿Qué es esto? – ¡Hola! ¿Hay alguien ahí? (Gritó André con todas susfuerzas.) ¿Qué me pasó? No puedo recordarlo, estaba trabajando. Mi jefe megritaba, luego la secretaria me botó todos los documentos en los que habíatrabajado las últimas semanas. Estaba perdido, pues de ellos dependía mi ascenso.
  • 5. Pero no, había algo más, luego de eso me inculparon del robo de una gran sumade dinero que no robé. Sin poder defenderme me suspendieron hasta queencontraran al culpable, me sentía demasiado impotente, tanto que cuando meentré a mi auto, cerré la puerta con tanta fuerza que rompí el vidrio. No me importócasi, ya nada me importaba para entonces. Lo único que quería era irme de allí lomás rápido posible, llegar a mi casa era lo más relevante. Sabía que ella era lo únicoque me iba a calmar ese dolor, esa agonía, esas ganas de tirar todo a la basura.¡Ah pero ya recuerdo! Si pensaba que nada se podía poner peor, luego encuentroa mi esposa haciéndolo con otro hombre. Digo, está bien que lo haga, pero ¿Porqué? ¿Acaso no le di el suficiente amor, cariño, respeto y atención que necesitaba?¿No la pude complacer lo suficiente? No lo entiendo, sinceramente no me esperabanada de esto y mucho menos de ella. ¿La vida porqué me recompenza así? No sési no había sido lo suficientemente devoto, para que Dios me haya hecho pasar portodo esto. Aunque pensándolo bien, si hubo una manera de solucionarlo, ¡Esverdad! Me acuerdo que luego de eso me fui de la casa apurado y muy dolido. Nopodía pensar en otra cosa más que huir. Si de algo estaba seguro, era que volver,ya era un caso perdido, que toda mi vida junto a ella se había ido por la cañería enmenos de 3 segundos, que ya no tenía nada más que perder. Luego fui a el bar ese,al que siempre iba cada sábado después de una larga jornada de trabajo. De lascosas que más queria en ese momento era desahogar todas mis penas en cadauna de esas botellas de cerveza, ni más, ni menos. Para mi parecer, con cervezaesta bien, pienso que cualquier otra clase de alcohol simplemente no va bien conmi alma. Cada gota de agua derretida bajando por el costado de la botella hacíaque esta se viera mucho más provocativa, y me llevaba a comprar otra más. Y así
  • 6. me la pasé bastantes horas, perdí la noción del tiempo. No sabía ni la hora ni si erade noche o día. (Ríe nerviosamente) jajá, pero si sabía que estaba haciendo en elmundo, y luego decidí irme. Cuando salí del bar, pude notar una gran lluvia sobremi cabeza, esto hacía que con mis lentes no pudiera ver nada, pues el agua escurríapor ellos. Corrí hacia el auto, y una ves entré, no pude evitar sentir que me seguíamojando. ¡La ventana estaba rota! Ahora si me importó la situación, pero meresigné, ya no valía la pena angustiarme por semejante bobada. Arranqué el auto,y me fui para donde me llevara el camino. ¡Por Dios pero qué mala idea tuve!Aunque las en las noticias demostraban que para el año 2020 los acidentesautomovilísticos ya eran muy escasos, con respecto a los de anteriores años, esono me prevenia a mi de que sucediera algo. Sin duda debí hacerles más caso, nopude contenerme con la gigantesca rabia que guardaba adentro. Me dejé llevar, esofue lo que pasó, y ahora estoy pagando o tal vez ya pagué las consecuencias.Capítulo tres: RenacimientoSus miradas fijaban hacia el recuerdo, palabras en el aire que le hacían sozollar. Enaquel entorno gris rondaba una niebla densa, reflejando la incomprensión de suexistencia. –Bueno, creo que esto es todo. Ya es hora de que me tenga que ir. Andréestaba más que cansado. El lugar en el que se encontraba era indescriptible,necesitaba más aún que la razón para comprenderlo. Sus energías ya estabanagotadas, no le quedaba más que intentar descansar, era lo último que tenía porhacer, su única alternativa era esa, o al menos, eso pensaba.-¿Cómo le pondrás? –No lo sé todavía, su padre quería que le nombráramos Remy,¿será que le dejamos así, o igual que el nombre de su padre? ¿Qué dices doctora?
  • 7. –En realidad no tengo ni idea, si fuera mujer seguro que le llamaría Yuli, pero en elcaso de un hombre no sé cómo nombrarle. -Creo que le dejaré Remy. –Sí, está muybonito el nombre, ¿o no enfermera? –Sí que lo está.-Hola pequeño, ¿cómo estás? ¿Cómo está el bebé de la mamá? Te prometo dar mivida por ti mi amor. Gracias a Dios que todo salió bien, mejor de lo que esperaba.¿Qué intentas decirme pequeño? ¿Tienes sueño, hambre? No te angusties queaquí está tu madre para lo que sea que necesites. Tus manitas, tus piececitos, sontan hermosos, ¡Ven y cógeme de la mano! Que linda criaturita del señor, esperonunca me dejes como lo hizo tu padre.¿Qué…qué es eso? ¡Agh! Me está cegando. Oh un momento, es una luz, sí, la luzde la que todos hablan, allí está, de ella se desprende un sentimiento alegría, paz,armonía. No creo poder explicar mejor lo que siento, es tan, tan, hermosa eimpactante, tal vez nunca haya visto algo semejante. Es simplemente hermoso. ¡No!¿Qué son esas cosas? ¡No! Se están acercando, ¿qué quieren? ¡Aléjense de mí!Son unas… ¿Manos? No puede ser, me intentan sacar de aquí, ¿pero qué hacen?Me duele, halan muy duro. Ah, me, estoy ahorcando con una, clase de cuerda, ¡Agh!Ya está, al fin me liberé, por poco muero ahorcado. ¡Bien, ya estoy que salgo deéste agujero gris! Allí está la luz acercándose, no lo puedo creer. Pero está pasando,aquí y ahora. ¿A dónde iré? Seguro que a un lugar mejor, a un lugar en el que yatodo estará olvidado, por fin descansaré.¿Qué? ¿Dónde estoy? No puedo abrir mis ojos. ¡Ahora! Un momento, ¿qué es estelugar? Lo siento conocido, ya lo he visto antes. No, puede ser. Sofía, ¿eres tú?
  • 8. ¿Quiénes son ustedes dos? ¿Por qué Sofía es tan gigante? ¡No! Mi cuerpo, ¿quépasó con mi cuerpo? Ahora son diminutos, soy pequeño. Gritó André: -¡Sofía! -¿Quéintentas decirme pequeño? ¿Tienes sueño, hambre? –No Sofía, soy yo, André, ¿meescuchas? -¡Ven y cógeme de la mano! –Eso hago, pero no tengo fuerzas, no soycapaz de levantarlas, ¿qué me pasa?-Señora Sofía, el embarazo resultó exitoso, dentro de poco te daremos de alta,lástima que su esposo no haya estado para contemplarlo. -¿Qué no haya estado?Pero si estoy acá mismo, ¿cómo no pude haber estado? ¡Oigan! ¿Alguien deustedes me escucha? No puede ser que me esté pasando esto ahora, y esto no esun sueño, ya me hubiera despertado. Entonces Sofía estaba embarazada, ya no séqué sentir, me engañó pero a la vez teníamos un bebé esperando a nacer. Pero, yosoy ese bebé, ¡Yo soy mi propio hijo!FIN.