Decálogo: “Prevención de Lesiones en el Fútbol”
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disminuir el riesgo de lesión.
7. En base a los puntos 4,5 y 6, elabora un mapa de riesgo lesional para cada
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medidas de compresión o estimulación eléctrica (Dupont et al., 2015).
9. Ten en cuenta en la periodización de las cargas l...
La valoración del riesgo global de cada jugador mediante la elaboración de
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Prevención de lesiones en el fútbol

En la actualidad, son pocos los que dudan de la importancia que ha adquirido la prevención de lesiones en el deporte contemporáneo en general, y en el fútbol en particular. Al elevado coste económico derivado de la lesión (puede alcanzar los 500.000 euros por mes para un jugador europeo de primer nivel) (Ekstrand, 2013), se añade la más que posible relación entre la incidencia lesional y rendimiento deportivo (Eirale, Tol, Farooq, Smiley, & Chalabi, 2013; Hagglund et al., 2013). Estos hechos, han provocado un aumento de la investigación relacionada con el tema, y una elevada preocupación y ocupación de los integrantes del cuerpo técnico para intentar reducir la incidencia lesional de sus equipos. Por ello, el primer objetivo de cualquier preparador físico al trabajar con un equipo de fútbol (y posiblemente sobre el que pueda tener más incidencia el trabajo bien realizado) debería ser siempre la prevención de lesiones (Jarvis, 2015).
Published on: Mar 4, 2016
Published in: Sports      
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Transcripts - Prevención de lesiones en el fútbol

  • 1. Decálogo: “Prevención de Lesiones en el Fútbol” En la actualidad, son pocos los que dudan de la importancia que ha adquirido la prevención de lesiones en el deporte contemporáneo en general, y en el fútbol en particular. Al elevado coste económico derivado de la lesión (puede alcanzar los 500.000 euros por mes para un jugador europeo de primer nivel) (Ekstrand, 2013), se añade la más que posible relación entre la incidencia lesional y rendimiento deportivo (Eirale, Tol, Farooq, Smiley, & Chalabi, 2013; Hagglund et al., 2013). Estos hechos, han provocado un aumento de la investigación relacionada con el tema, y una elevada preocupación y ocupación de los integrantes del cuerpo técnico para intentar reducir la incidencia lesional de sus equipos. Por ello, el primer objetivo de cualquier preparador físico al trabajar con un equipo de fútbol (y posiblemente sobre el que pueda tener más incidencia el trabajo bien realizado) debería ser siempre la prevención de lesiones (Jarvis, 2015). Las lesiones no suelen sucederse de forma homogénea a lo largo de toda la temporada (Ekstrand, Hagglund, & Walden, 2011) (Figura 1). http://sportmiguelangelcampos.com/?p=467 1/9/16, 1:47 AM Página 1 de 8
  • 2. Figura 1. Distribución de diversos tipos de lesión sufridas en partidos a lo largo de la temporada (Ekstrand et al., 2011). El período post-vacacional (Diciembre-Enero), suele ser un período con una incidencia lesional aumentada, especialmente respecto a las lesiones musculares (Jarvis, 2015). Se podría especular como posibles condicionantes a este aumento de lesiones, la acumulación de fatiga residual tras los meses previos de competición, la bajada de las temperaturas, o que los terrenos de juego (especialmente los de entrenamiento) puedan encontrarse más blandos y embarrados de lo habitual (Jarvis, 2015). Puesto que nos encontramos actualmente en este período, me gustaría compartir con todos vosotros mis 10 principios básicos para la prevención de lesiones en el fútbol, que os presento en el siguiente decálogo. 1. Diseña una metodología de entrenamiento basada en las demandas de la competición. Los modelos de juego utilizados por los equipos en la actualidad, hacen que el jugador sea sometido en numerosas ocasiones a situaciones de juego en las que se concentran muchos jugadores en un espacio de juego muy reducido (Fradua et al., 2013), favoreciendo el desarrollo de acciones a baja velocidad pero alta exigencia neuromuscular. Sin embargo, y debido a la existencia de la regla del fuera de juego (que puede provocar grandes espacios entre los defensas y el portero), durante los partidos también se pueden suceder acciones que soliciten altas velocidades (Di Salvo et al., 2010). Por tanto, y desde mi punto de vista, la principal medida preventiva (por eso la he situado en http://sportmiguelangelcampos.com/?p=467 1/9/16, 1:47 AM Página 2 de 8
  • 3. primer lugar) ha de ser preparar a los jugadores para todo aquello que les va a suceder en la competición (simulando incluso los “peores escenarios que puedan darse en la competición”). Un déficit en esta preparación, podría aumentar el riesgo de lesión de los futbolistas, al someterse en la competición a estímulos físico-fisiológicos, para los que el sistema músculo-tendinoso no estaría preparado. 2. Gestión inteligente de la carga de entrenamiento: relación entre carga de entrenamiento y lesiones. Es evidente que para adecuar la condición física a las exigencias de la competición (especialmente en deportistas profesionales) se necesitan grandes dosis de entrenamiento. Sin embargo, no es menos cierto que si la dosis de entrenamiento aumenta en exceso, el riesgo de lesión se incrementa notablemente. Entonces, ¿dónde está el punto de equilibrio? ¿cuánto entrenar para mejorar sin poner en riesgo la salud de los deportistas? Nos encontramos quizá, ante una de los interrogantes más apasionantes en el mundo del entrenamiento. Recientemente se ha publicado un estudio (Hulin, Gabbett, Lawson, Caputi, & Sampson, 2015) realizado con jugadores de rugby que nos podría orientar en esta cuestión. Los investigadores definieron carga aguda como la distancia total recorrida durante un microciclo, y carga crónica como el promedio de carga aguda durante los 4 microciclos precedentes consecutivos. El ratio o cociente carga aguda:carga crónica (Hulin, et al., 2015) es considerado como un buen predictor de lesión. Un valor superior a 1 en dicho cociente representa una carga aguda superior a la carga crónica y viceversa. Pues bien, los jugadores con altos valores de carga crónica mostraron ser más resistentes a lesionarse con valores moderados en el ratio carga aguda:carga crónica, mientras que el riesgo de lesión en dichos jugadores aumentó con valores muy altos en el ratio carga aguda:carga crónica. Podría ser por tanto muy interesante monitorizar las mencionadas variables para intentar predecir y posteriormente minimizar, el riesgo de lesión. 3. Control de la fatiga acumulada. A medida que transcurren las sesiones de entrenamiento y las jornadas de competición, los jugadores acumulan fatiga. Entrenar a intensidades moderadas o altas con un organismo fatigado podría ponerlo al borde de la lesión. Por tanto, un control rutinario de la fatiga, ya sea mediante medios objetivos o subjetivos (Twist & Highton, 2013), podría ayudar nuevamente a predecir y/o minimizar el riesgo de lesión. Por su simplicidad y http://sportmiguelangelcampos.com/?p=467 1/9/16, 1:47 AM Página 3 de 8
  • 4. fiabilidad, recomiendo la utilización diaria de medios subjetivos como el cuestionario de bienestar mostrado en la Figura 2 (McLean, Coutts, Kelly, McGuigan, & Cormack, 2010). Figura 2. Cuestionario de bienestar. McLean et al. (2010). 4. Recopila un historial de lesiones de cada jugador al comienzo de la temporada. Haber tenido una lesión previa expone al jugador a un mayor riesgo de sufrir una nueva lesión, debido fundamentalmente a una incompleta recuperación anatómica, incluso cuando se ha alcanzado una completa recuperación funcional (Volpi & Taioli, 2012). Por tanto, disponer de esta información, podría ser interesante para aplicar las medidas preventivas individuales necesarias, que puedan reducir el riesgo de lesión. 5. Ten en cuenta determinados factores históricos (edad, años de entrenamiento, debut en la categoría), y psicosociales (estilo de vida del jugador: tabaco, alcohol, dieta, etc; así como posibles problemas de adaptación con el idioma o episodios de ansiedad en el proceso de “return top play” (Volpi & Taioli, 2012; Jarvis, 2015). 6. Valora la condición física. Una condición física insuficiente puede predisponer al jugador a una futura lesión. Además de “pruebas clásicas” en la prevención de lesiones como los tests isocinéticos para valorar posibles debilidades en la musculatura isquiotibial o determinadas pruebas de estabilidad articular, podría ser muy interesante valorar la postura y el movimiento (Jarvis, 2015), especialmente en poblaciones jóvenes. Una correcta educación o re- educación postural y del movimiento (girar, saltar, aterrizar, etc.) podría ayudar a http://sportmiguelangelcampos.com/?p=467 1/9/16, 1:47 AM Página 4 de 8
  • 5. disminuir el riesgo de lesión. 7. En base a los puntos 4,5 y 6, elabora un mapa de riesgo lesional para cada jugador (Figura 3). Puede ser interesante establecer un factor de ponderación para cuantificar el riesgo global como una suma de cada uno de los factores de riesgo analizados. Utiliza dicho mapa de riesgo para implementar programas preventivos individuales, adaptados a las características de cada jugador. Figura 3. Mapa de riesgo lesional. 8. Establece Protocolos de recuperación. Estos protocolos pueden ser necesarios para colaborar en la eliminación de la fatiga aguda soportada tras los partidos de competición, y para minimizar la fatiga crónica acumulada en fases avanzadas de la temporada y en períodos de alta densidad competitiva. Esta fatiga crónica podría estar asociada con descensos del rendimiento y con un aumento de la incidencia lesional (Dupont et al., 2015). Por tanto, podría ser interesante incluir en los protocolos de recuperación post-partido las siguientes medidas: estrategias de nutrición e hidratación, descanso adecuado (horas de sueño), inmersión en agua helada, protocolos de recuperación activa (15-30 minutos a baja intensidad de carrera, bicicleta o nado), masajes, estiramientos, http://sportmiguelangelcampos.com/?p=467 1/9/16, 1:47 AM Página 5 de 8
  • 6. medidas de compresión o estimulación eléctrica (Dupont et al., 2015). 9. Ten en cuenta en la periodización de las cargas los períodos de alta densidad competitiva. Estos períodos, en los que se compite cada 3 días, han mostrado ser hasta 6 veces más lesivos que los períodos en los que se compite cada 7 días (Dupont et al., 2010). Por tanto, es necesario ajustar individualmente la carga de entrenamiento en estos períodos, teniendo en cuenta los minutos acumulados por cada jugador en los partidos de competición, y estableciendo en la medida de lo posible estrategias de rotación para aquellos jugadores con más riesgo global de lesión. 10. Incluye en tus entrenamientos circuitos preventivos. Quizá esta medida sea la más utilizada en la actualidad. La implementación de este tipo de trabajos debería incluir ejercicios de fortalecimiento con solicitaciones excéntricas y fortalecimiento del CORE, así como contenido relacionado con el control neuromuscular (Romero & Tous, 2011). A pesar de su evidente importancia en la prevención de lesiones, esta medida debería ir acompañada por las otras 9 propuestas en este decálogo, para intentar alcanzar la máxima eficacia en este complicado proceso. A continuación, podéis ver un ejemplo de este tipo de circuitos. Conclusiones y aplicaciones prácticas: Podríamos resumir este decálogo para prevención de lesiones en el fútbol en los siguientes ítems: Fuerza Funcional http://sportmiguelangelcampos.com/?p=467 1/9/16, 1:47 AM Página 6 de 8
  • 7. La valoración del riesgo global de cada jugador mediante la elaboración de un mapa de riesgo lesional, podría facilitar la implementación de medidas preventivas individuales, y por tanto ayudar a mitigar el riesgo de lesión. Entrenar duro (altas cargas de entrenamiento) puede ayudar a reducir la incidencia lesional, siempre y cuando se eviten incrementos muy bruscos de la carga de entrenamiento semanal, respecto a las semanas precedentes. Se debería tener especial precaución con los jugadores de mayor edad y experiencia previa de entrenamiento. Sería interesante individualizar para ellos la carga de entrenamiento y facilitar los protocolos de recuperación (sobre todo si participan habitualmente en los partidos de competición), debido fundamentalmente a una capacidad de recuperación reducida, tras esfuerzos de máxima exigencia. Referencias: Di Salvo, V., Baron, R., Gonzalez-Haro, C., Gormasz, C., Pigozzi, F., & Bachl, N. (2010). Sprinting analysis of elite soccer players during European Champions League and UEFA Cup matches. J Sports Sci, 28(14), 1489-1494. Dupont, G., Nedelec, M., McCall, A., McCormack, D., Berthoin, S., & Wisloff, U. (2010). Effect of 2 soccer matches in a week on physical performance and injury rate. Am J Sports Med, 38(9), 1752-1758. Dupont, G., Nedelec, M., McCall, A., Berthoin, S., & Maffuletti, N. (2015). Football recovery strategies. Practical aspects of blending science and reality. Aspetar Sport Medicine Journal. Vol 4. January. Eirale, C., Tol, J. L., Farooq, A., Smiley, F., & Chalabi, H. (2013). Low injury rate strongly correlates with team success in Qatari professional football. Br J Sports Med, 47(12), 807-808. Ekstrand, J., Hagglund, M., & Walden, M. (2011). Injury incidence and injury patterns in professional football: the UEFA injury study. Br J Sports Med, 45(7), 553-558. Ekstrand, J. (2013). Keeping your top players on the pitch: the key to football medicine at a professional level. Br J Sports Med, 47, 723-724. http://sportmiguelangelcampos.com/?p=467 1/9/16, 1:47 AM Página 7 de 8
  • 8. Fradua, L., Zubillaga, A., Caro, O., Ivan Fernandez-Garcia, A., Ruiz-Ruiz, C., & Tenga, A, (2013). Designing small-sided games for training tactical aspects in soccer: extrapolating pitch sizes from full-size professional matches. J Sports Sci, 31(6), 573-581. Hagglund, M., Walden, M., Magnusson, H., Kristenson, K., Bengtsson, H., & Ekstrand., (2013). Injuries affect team performance negatively in professional football: an 11-year follow-up of the UEFA Champions League injury study. Br J Sports Med, 47(12), 738-742. Hulin, B. T., Gabbett, T. J., Lawson, D. W., Caputi, P., & Sampson, J. A. (2015). The acute:chronic workload ratio predicts injury: high chronic workload may decrease injury risk in elite rugby league players. Br J Sports Med. Jarvis, M. (2015), Strength and conditioning for football. London: Bloomsbury. McLean, B. D., Coutts, A. J., Kelly, V., McGuigan, M. R., & Cormack, S. J. (2010). Neuromuscular, endocrine, and perceptual fatigue responses during different length between-match microcycles in professional rugby league players. Int J Sports Physiol Perform, 5(3), 367-383. Romero, D. & Tous, J. (2011). Prevención de lesiones en el deporte. Madrid: Panamericana. Twist, C., & Highton, J. (2013). Monitoring fatigue and recovery in rugby league players. Int J Sports Physiol Perform, 8(5), 467-474. Volpi, P., & Taioli, E. (2012). The health profile of professional soccer players: future opportunities for injury prevention. J Strength Cond Res, 26(12), 3473 -3479. http://sportmiguelangelcampos.com/?p=467 1/9/16, 1:47 AM Página 8 de 8

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