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Cristo, buscad las cosas de arriba, donde
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¿Cómo iba a conseguir llegar a su destino?
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El pasajero dijo serena y cortésmente: “Dígame, por
favor, cu{l es el problema. Creo que puedo ayudarle”.
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El piloto clavó en él su
mirada incrédulo.
“¿De qué est{ hablando?”,
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“El cielo, amigo”, repuso el
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No fijéis los ojos en nadie
más que en Él (x3)
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nadie más que a Dios(x3)
Porque solo el nos...
TODO
POR
JESUS!
Poner la mirada en lo alto
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Poner la mirada en lo alto

Cuarto de Hora de Oracion
Published on: Mar 4, 2016
Source: www.slideshare.net


Transcripts - Poner la mirada en lo alto

  • 1. «Así pues, si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Aspirad a las cosas de arriba, no a las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos con él» Colosenses 3:1
  • 2. “Una noche, un avión cruzaba el océano Atlántico. Los pasajeros estaban disfrutando de la cena, se escuchaba una música suave y la atmósfera era relajada y serena. De pronto, los sistemas de comunicación y dirección del aparato fallaron y el panel se quedó en blanco. El ingeniero de vuelo no pudo reparar la avería.
  • 3. . El piloto se sintió preso del pánico. ¿Cómo iba a conseguir llegar a su destino? Estaba sobrevolando el océano en una noche oscura sin señales que le guiaran. Pidió a la azafata que averiguara si entre los pasajeros había algún experto en electrónica.
  • 4. Después de unos instantes de ansiedad, entró un pasajero en la cabina. “¿Es usted experto en electrónica?”, preguntó el piloto. “No, señor”, respondió el pasajero. “No se absolutamente nada de esas cosas”. “Entonces, ¿qué est{ usted haciendo aquí?”, preguntó el piloto. “Dígame cu{l es el problema. Quiz{ pueda ayudarle”, indicó el pasajero. El piloto gritó furioso: “¡Si no sabe nada de electrónica, salga de la cabina. No me sirve!”
  • 5. El pasajero dijo serena y cortésmente: “Dígame, por favor, cu{l es el problema. Creo que puedo ayudarle”. “¿Es que no lo ve por sí mismo?”, saltó destemplado el piloto. “ Todos los instrumentos han dejado de funcionar. No sabemos dónde estamos. Nos encontramos perdidos sobre el océano en medio de la noche”. “Bien, pero yo puedo ayudarle”, dijo el pasajero. “Conozco algo que nunca falla. No ha fallado nunca en el pasado ni fallar{ en el futuro”.
  • 6. El piloto clavó en él su mirada incrédulo. “¿De qué est{ hablando?”, preguntó. “El cielo, amigo”, repuso el extraño. “Las estrellas nos guiarán. Muéstreme su mapa de ruta sobre el océano y nuestro punto de destino”.
  • 7. El pasajero, una persona de aspecto corriente, era astrónomo. Se sentó junto al piloto con el mapa en su regazo y los ojos clavados en el cielo. Firme y hábilmente, dirigió el vuelo. Al amanecer, el avión aterrizaba puntual en su destino. Pedro Ribes, .Nuevas parábolas y fábulas
  • 8. Cuando las señales que nos guían normalmente por los caminos de la vida se pierden, o no existen, como pasa en los desiertos, en las llanuras inhóspitas o en los mares inmensos, la humanidad siempre ha recurrido a las señales fijas y estables que nos ofrece «el firmamento».
  • 9. En este año que est{ comenzando… entre planes, planillas… Nos ponemos frente a Dios, y nos preguntamos… ¿Dónde estoy poniendo la mirada? ¿Me acuerdo de «levantar» la mirada al firmamento y dejar ver entre los problemas y las dificultades, esas señales fijas y estables que nos ofrece «el firmamento»?
  • 10. “No les pido ahora que piensen en El, ni que saquen muchos conceptos, ni que hagan grandes ni delicadas consideraciones con el entendimiento; sólo les pido que le miren. Aunque sea por un rato, si no pueden más. Pero acaso si pueden mirar cosas muy feas ¿no pueden acaso mirar la cosa más hermosa que se pueda imaginar? Pues nunca, hijos míos, quita nuestro Señor los ojos de nosotros… ¿y es acaso mucho pedir que quitando los ojos de estas cosas exteriores, le miren algunas veces a El? Miren que no está aguardando otra cosa, sino que le miremos” STJ (C 26,3)
  • 11. NO FIJÉIS No fijéis los ojos en nadie más que en Él (x3) No adoréis a nadie, a nadie más que a Dios(x3) Porque solo el nos sostendrá (x3) No fijéis los ojos en nadie más que en Él No adoréis a nadie, a nadie más que a Dios Porque solo el nos sostendrá ¿y es acaso mucho pedir que quitando los ojos de estas cosas exteriores, le miren algunas veces a El? STJ
  • 12. TODO POR JESUS!

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