POR TI,
MI VIAJE
SIN BOLETO
“Los viajes son en la juventud una parte de educación
y, en la vejez, una parte de experiencia...
-Estoy sensible- dijo Lucho con los ojos rojos por el llanto mientras me abrazaba.
Verlos a todos, ese 31 de diciembre, ll...
eso elige vivir viajando.
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sobre los c...
-Yo me acuerdo que vos en año nuevo estabas llorando.
-Hum - me afirma.
-¿Era por tu hijo o porque era que estabas llorand...
Y agrega “El desgaste que me genera, que en realidad no hay plata que pague el trabajo
que hacemos nosotros. Porque si bie...
y días.
Es inimaginable lo que se vive, uno no lo entiende hasta que no lo experimenta , no poder
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Por ti mi viaje sin boleto.

El siguiente fragmento es una crónica, que trata de explicar cómo es la vida de las personas que dedican su vida a viajar. Mateu Andrea, Dulce Karen.
Published on: Mar 4, 2016
Published in: Data & Analytics      
Source: www.slideshare.net


Transcripts - Por ti mi viaje sin boleto.

  • 1. POR TI, MI VIAJE SIN BOLETO “Los viajes son en la juventud una parte de educación y, en la vejez, una parte de experiencia.” Sir Francis Bacon
  • 2. -Estoy sensible- dijo Lucho con los ojos rojos por el llanto mientras me abrazaba. Verlos a todos, ese 31 de diciembre, llorando me provoco curiosidad ¿Cómo se sentirán al vivir así? Una semana viviendo con ellos demuestra solo una parte, ya que no dan a conocer como realmente son, porque divertir es su trabajo. A pesar del hecho de no dormir Roberto, uno de los más jóvenes con 19 años aunque no los aparentaba, parecía mucho mayor, de ojos claros, pelo ondulado y nariz bastante pronunciada, tuvo todo el tiempo una sonrisa en su cara y no paraba de bailar, eran las 9 a.m. y el seguía bailando con el güiro, el cual terminó con solo dos palillos. Creo también que fue el único de ellos que ese día no lloró. Era entendible el llanto, pasaban días y días lejos de su familia; no era el primer año nuevo que se encontraban sin sus seres queridos. Miro hacia la escalera y estaba Eugenio de 30 años, alto, delgado y morocho, tratando de comunicarse por teléfono no se con quien, si un hijo, una madre, su mujer, no lo sé; pero también llorando. Contra el alambrado estaban los demás abrazando a Lucho; no sé cómo surgió la conversación pero Sebastián, de unos 37 años, nos comentó sobre su hijo y el dolor que sentía por no compartir ciertos momentos con él. Dando vueltas por ahí se encontraba Agustín sacando fotos y también con los ojos rojos de llorar, no quise preguntarle nada en ese momento. Esa noche todos volvimos temprano al hotel, ellos no tenían ánimo de festejar, se notaba en sus rostros cansados y triste. Una tarde en la pileta hablando con Agustín, “Lingüini” le decían así por el parecido que tenia con el dibujo de la película Ratatouille, nos comentaba lo problemático que era tener una relación estable por culpa del trabajo, la desconfianza era un problema. Porque sí, tienen determinada “fama”. Cuando recién los conocí ninguno de ellos parecía el típico coordinador, no los encontraba graciosos, pero después de varias horas en el colectivo con ellos comenzamos a tener otro punto de vista. La vuelta fue horrible, porque pasar 9 días viviendo prácticamente las 24 horas con esas personas y saber que no las volverás a ver, no es una sensación agradable y ¿cómo sería para ellos que les sucede cada dos semanas? Después de un tiempo volví a ver a Roberto y me contó que empezó a coordinar a los 17 años, pero antes lo hacía en Las Grutas porque su mamá tenía una agencia; “me gusta cuando organizas algo y te sale bien y los chicos después se acuerdan” me dijo. Tiene titulo de guardavida, pero si tuviera que elegir entre coordinar y trabajar de
  • 3. eso elige vivir viajando. Cuando le pregunte que sentía por la gente que conocía, yo esperaba que me comentara sobre los chicos que coordina, pero no, me hablo sobre la gente que trabajaba con él. Pero si me dijo que el trabajo de coordinador es “jodido” porque no tiene tiempo para divertirse ni para ellos mismos, aquello que cambiaria de la profesión es la imagen que tienen los demás de ellos, en ese momento me miro como diciendo “vos me entendes” inclinando la cabeza hacia un costado, “hay coordinadores y coordinadores” esas fueron sus palabras. Algo que siempre quiere recordar son las salidas a los boliches y cómo paso esos momentos con sus compañeros y los chicos que conoció, cada sonrisa, cada “gracias”. Conoció lugares como Bariloche, Carlos Paz, Camboriu, Cataratas, Mar del Plata, y Madryn. Similar es el pensamiento de Eugenio, que no paró de hablar en dos horas, entre mate y mate me contó todo lo que pensaba del trabajo y que no es como todos los demás piensan. Arrancó viajando a los 21 y hoy tiene 30 años, anteriormente trabajaba como barman y así fue la manera en que consiguió llegar a coordinador. Se sentía atraído por los viajes y la fiesta que estos tenían, pero hoy en día lo ve con fines de lucro; sí lo disfruta, pero ahora se basa más en lo económico. Y al igual que Roberto, no cambiaria este trabajo por otro, porque ahora se siente con la libertad de elegir, en cambio en otros trabajos que son mas estructurados no se sentía cómodo. Odia cumplir horarios, usar traje y depender de alguien más; si bien hoy no sabe si trabaja menos horas, pero las maneja a su manera. A mi pregunta de si en algún momento se arrepentía de viajar él respondió” No, gracias a Dios el trabajo es bastante placentero, si bien es cansador y... no es que te arrepentís sino que en fechas importantes como, cumpleaños de amigos, cumpleaños de amigos o fechas importantes como navidad, año nuevo por ahí pasarlas viajando en ese momento es como que se siente, no sé si mal pero preferís en esas fechas compartirlas con tu gente. No con gente que recién conoces, pero no me arrepiento” Y por esta misma razón sus padres no están de acuerdo, porque en su casa está solo tres veces al año o algún que otro fin de semana, pero para él lo importante es que maneja sus tiempos y el dinero que recibe a cambio. Tiene un hijo de siete años y con él se trata mucho por teléfono y lo ve algunos fines de semana. Hay veces que cree que no vale la pena ir a un viaje y perder ciertos momentos con él.
  • 4. -Yo me acuerdo que vos en año nuevo estabas llorando. -Hum - me afirma. -¿Era por tu hijo o porque era que estabas llorando? -Y creo que una sumatoria de cosas. No me había podido comunicar, viste que los teléfonos en ese momento son un caos, no me había podido comunicar con nadie o sea, directamente mi teléfono no andaba. No me había podido comunicar con nadie y creo que se extraña en ese momento un montón de cosas o sea, de ultima, yo fui a laburar primero porque me necesitaban, le plantee 20 veces en la empresa que no quería ir y no sé si vale la pena lo que yo recibo en plata o en lo que se genera. No sé si es rentable eso, prefiero mil veces quedarme con mi hijo, o quedarme con los míos. Yo por ejemplo mi cumpleaños haces 3 años que lo paso viajando y año nuevo ya hace 6 con este último que pasó. Compartir tiempo con el caso de mi hijo o con mi gente creo que no tiene precio. O sea tengo amigos que me dicen “¡He! la puta que te pario, te quejas y pasaste tu cumpleaños en Rio de Janeiro”. Pero pase mi cumpleaños con compañeros de trabajo no con mis amigos. -¿Muchos cumpleaños fuera de casa?- -Sí, llega un punto en que pasaron las doce de la noche y te empieza a sonar el teléfono y te queres matar.- Con respecto a qué le gustaría demostrarle a la gente dijo -Y lo más complicado es eso, la gente que opina sobre los que trabajan en turismo es como que tiene un preconcepto, hablan de que te gusta la joda, de que te levantas a todas las minas y el viaje de egresados es un quilombo, el trabajo de coordinador es dibujar absolutamente todo, la empresa tiene fallas en el servicio no sé, me ha tocado por ejemplo que me llamen por teléfono saliendo del cerro con todos los chicos mojados del cerro catedral, cagados de frio y el micro se había roto y tener que estar dos horas cantando con los chicos porque el micro no llegaba. O sea tenés que dibujar con juegos o cosas así que inclusive el pasajero nunca se entera de esas cosas. Es como que todo lo que le pase a tus pasajeros vos tenés que estar para solucionarlos, y tenés 50 personitas distintas que demandan algo distinto, todos los días, todo el día durante 9 días; que llega un punto en que también es como bastante complejo. Lo excede dice, me conto que en los viajes todos tienen “pedos melancólicos” y se entera de cosas importantes que ya no es función del coordinador, y también lo afectan.-
  • 5. Y agrega “El desgaste que me genera, que en realidad no hay plata que pague el trabajo que hacemos nosotros. Porque si bien no se cobra mal, creo que es hasta insalubre por llamarlo de algún modo en varios de los aspectos. A mi me paso por ejemplo un año coordine 4 vueltas seguidas de 9 noches en Bariloche. A mi me ponían una inyección por semana, y estaba medicado absolutamente casi todos los días. “ Al ver la opinión de cada uno, también de Agustín y Tomas con quienes volví a hablar luego del viaje, entendí que no todo es lo que parece en su trabajo. Ambos me dijeron que les agrada recibir un gracias por el trabajo que realizan, y no siempre lo hacen, unos trabajan por dinero y otros por simplemente placer, algunos por conocer gente y ver sonrisas en los rostros de los jóvenes. Otra perspectiva Decidí ver otra forma de trabajo que tenga similares aspectos pero ver sus diferencias entonces hable con Eduardo de 48 años que comenzó a trabajar como camionero a los 20 , lo tomaron como chofer de un particular para realizar viajes de Mendoza a Buenos Aires. -¿Y porque lo haces?- -Por necesidad- Es difícil tener que trabajar por necesidad, porque se piensa en que DEBES hacerlo, hasta da a pensar que esa persona no trabaja de lo que quiere, no tiene la oportunidad como otros de simplemente elegir de que vivir. Pero entonces le pregunte si le gustaba y él respondió “Y sí, sino no lo haría .Hay una parte que te gusta y otra por necesidad”. Entonces me explico que aunque a veces preferiría estar en un trabajo más estable como una vez lo hizo en su chacra, donde él vivía, era mucho más cómodo pero aun así vivir viajando es algo que le gusta a pesar de sus complicaciones como cortes de ruta, problemas con el camión etcétera; y creo que no hay mejor forma de describir cómo piensa Eduardo que con las palabras de William Hazlitt “Me gustaría emplear toda mi vida en viajar, si alguien me pudiera prestar una segunda vida para pasarla en casa.” Ha pasado muchos problemas sobre la ruta pero también situaciones inolvidables. ¿Qué se sentirá vivir sobre un camión? Para él es sentirse libre, perderse en el camino es una experiencia que valora, “así se aprende” me dijo. Conoce mucha gente en el recorrido diario que realiza; me sacó más de una sonrisa mientras saludaba a todos los vehículos que se cruzaba en el camino, algunos devolvían el saludo, otros no; lo hacía tan solo para distraerse, ya que sus viajes duraban días
  • 6. y días. Es inimaginable lo que se vive, uno no lo entiende hasta que no lo experimenta , no poder estar en el confort de tu propio hogar, ducharte en una estación de servicio, sufrir vientos fuertes, nieve, tormentas, calor, heladas, todo esto sin poder hacer nada. Viajar solo con el silencio y tus propios pensamientos los cuales a veces preferirías callar porque quizá se piensa en la familia que no ves hace tiempo, pero tal vez al mismo tiempo sea bueno tener un tiempo a solas para pensar, “Viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas i ”. i Hipólito Taine

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