María Guadalupe Morales Plesent
Narración de historias en psicoterapia infantil
Enfoque de psicoterapia gestalt
Diseño portada: Azul Grijalva Morales
Morales Plesent, María Guadalupe
Narración de historias en psicoterapia
infantil: En...
Agradecimientos
A mi esposo Héctor con quien he encon-
trado la verdad a través del amor.
A mis hijos y maestros de la cre...
ÍNDICE
Pág.
Agradecimientos 7
Presentación, Dra. Hilda Marchiori 9
I. Introducción
II. La psicoterapia infantil y el
enfoq...
k. Chana la rana
l. Togui la tortuga
m.Gasa la garza
n. Ven el venado
o. Pola la pata
p. Zico el mosquito
q. Ralla la cebr...
PRESENTACIÓN
La Profesora Lic. María Guadalupe
Morales Plesent viene trabajando desde
hace varios años en el hermoso y cál...
María Guadalupe Morales Plesent
sidades de los niños, de las vivencias y
juegos infatiles, por ello su actitud, neta-
ment...
Narración de historias en psicoterapia infantil
Salud Mental del Estado de Aguascalien-
tes, México.
Conocemos a la Profes...
13
I. INTRODUCCIÓN
Este texto está dirigido a los psicotera-
peutas infantiles que deseen utilizar los
cuentos con persona...
María Guadalupe Morales Plesent
14
de base para elaborar el plan psicoterapéu-
tico y las fases por las que se transita en...
15
II. LA PSICOTERAPIA INFANTIL Y
EL ENFOQUE GESTALT
Los primeros reportes de psicoterapia
infantil están en “La fobia de ...
María Guadalupe Morales Plesent
16
directiva: esperar a que en el salón de jue-
gos surja el conflicto que afecta al pacie...
Narración de historias en psicoterapia infantil
17
Violet Oaklander (1992), terapeuta ges-
táltica, trabaja con los niños ...
María Guadalupe Morales Plesent
18
que tener problemas para poder asistir a las
sesiones, pues al jugar con dirección, al ...
Narración de historias en psicoterapia infantil
19
básicos, aunque también existen importan-
tes diferencias, en la modali...
María Guadalupe Morales Plesent
20
cliente interactúa resistente o abiertamente.
Así, el terapeuta, al combinar sutilidad ...
Narración de historias en psicoterapia infantil
21
la actitud o percepción ante la vida, y no
necesariamente la vida misma...
María Guadalupe Morales Plesent
22
eventos y lograr un aprendizaje. Con esto
logra el niño recuperar la energía que esta-
...
23
III. LA EXPRESIÓN DE LOS NIÑOS
Un instrumento que motiva la solución
creativa de los problemas en los niños es la
narra...
María Guadalupe Morales Plesent
24
y le permite al niño elaborar soluciones. En
ocasiones el niño recupera una parte nega-...
25
IV. LA FANTASÍA
“Se puede entrar a la realidad por la
puerta principal o escurrirse en ella por la
ventanita de la fant...
María Guadalupe Morales Plesent
26
equipos altamente sofisticados. Estos ma-
pas ofrecen una gran diferencia con los
mapas...
Narración de historias en psicoterapia infantil
27
través de la fantasía se puede ampliar.
La fantasía, es la capacidad de...
María Guadalupe Morales Plesent
28
ciente de los sueños es principalmente iló-
gica. Los sueños son una síntesis de nues-
...
29
V. FASES DE TERAPIA
En el proceso psicoterapéutico conside-
ramos tres fases: La inicial o diagnóstica,
la intermedia o...
María Guadalupe Morales Plesent
30
dará cuenta de que lo resolvió. Todas las
expresiones conductuales como el discur-
so, ...
Narración de historias en psicoterapia infantil
31
que estará fundamentado en el mapa diag-
nóstico y en el teórico. El ma...
María Guadalupe Morales Plesent
32
en el fondo. Siempre es recomendable que
los niños estén enterados a su nivel de
compre...
Narración de historias en psicoterapia infantil
33
Aunque el peso de la evaluación o diag-
nóstico en esta fase es menor, ...
María Guadalupe Morales Plesent
34
Fases de terapia
En la fase diagnóstica o inicial se dedica
más tiempo a la evaluación ...
Narración de historias en psicoterapia infantil
35
Puntos importantes en cada fase:
Inicial Intermedia Final
Conocimiento ...
37
VI. LA TÉCNICA DE CONTAR UN
CUENTO
Para mejores resultados de la técnica es
importante haber establecido un diagnósti-
...
María Guadalupe Morales Plesent
38
torias de animales, que serán los persona-
jes; a) Los animales viven en diferentes lu-...
Narración de historias en psicoterapia infantil
39
las águilas vuelan, los canguros saltan, las
liebres corren y las víbor...
María Guadalupe Morales Plesent
40
Las historias se narran con entusiasmo y
con un tono de aventura. Las preguntas se
plan...
Narración de historias en psicoterapia infantil
41
cionar las historias y las preguntas perti-
nentes para que comprenda r...
43
VII. OBJETIVOS Y ANÁLISIS DE
LAS HISTORIAS
Pixi el pez
Beneficios secundarios de la enfermedad
Ponerlo en contacto con ...
María Guadalupe Morales Plesent
44
Trapo el sapo
Baja autoestima, necesidad de aproba-
ción, complacencia
Comprender que n...
Narración de historias en psicoterapia infantil
45
cia de la madre
Ayudarlo a que se de cuenta que algunas
mamás no saben ...
María Guadalupe Morales Plesent
46
y baja la autoestima. Comprender que si él
mismo no se acepta por más que otros le
diga...
Narración de historias en psicoterapia infantil
47
Viento el caballo
Falta de comunicación. Exponerse al pe-
ligro por des...
María Guadalupe Morales Plesent
48
difícil de su infancia. Ofrecerle alternativas
de respuestas más adaptativas al ambient...
Narración de historias en psicoterapia infantil
49
Percepción y diferenciación de las perso-
nas que pueden hacer daño y l...
María Guadalupe Morales Plesent
50
que el costo de sus malas conductas es la
soledad y no poder compartir con sus ami-
gos...
Narración de historias en psicoterapia infantil
51
Lona la paloma
Problemas de comunicación
Contactar con la importancia d...
María Guadalupe Morales Plesent
52
Goloso el oso
Envidia. Comer sin hambre
Contactar al niño con las dificultades
que tien...
Narración de historias en psicoterapia infantil
53
y que hay oportunidades de decir lo real.
Que es menos pesado decir la ...
55
VIII. LOS CUENTOS
Pixi el pez
Había una vez un pez que siempre esta-
ba enfermo, su mamá lo llevaba con el
doctor Pez S...
María Guadalupe Morales Plesent
56
más contento?
¿Alguna vez te ha pasado algo parecido
a lo que le pasó a Pixi?
¿Qué te c...
Narración de historias en psicoterapia infantil
57
Cuenta el cuento cambiando algunas co-
sas para que la hormiguita sea f...
María Guadalupe Morales Plesent
58
sas y al final se sentía mal con sus amigos.
¿Qué está haciendo Trapo para sentirse
mal...
Narración de historias en psicoterapia infantil
59
pensó que hablar era peligroso. Nunca le di-
jo a su mamá lo que le pas...
María Guadalupe Morales Plesent
60
tierra se ensuciaba, se ponía a llorar y ya no
jugaba. Otras veces ya no querían invita...
Narración de historias en psicoterapia infantil
61
chiquito su mamá salió a la tienda a com-
prar la comida y no le avisó ...
María Guadalupe Morales Plesent
62
los jardines del palacio del rey de la co-
marca una mariposa llamada Hermosa, que
era ...
Narración de historias en psicoterapia infantil
63
¿Qué puede hacer Hermosa?
¿Cómo puedes cambiar la historia para
que se ...
María Guadalupe Morales Plesent
64
sienta mejor?
¿Te gustaría cambiar la historia?
¿Alguna vez te haz sentido así?
¿Qué pu...
Narración de historias en psicoterapia infantil
65
vuelve a pasarte. Ya no sabemos que hacer
contigo.
¿Qué puede pasarle a...
María Guadalupe Morales Plesent
66
alejaba de su casa le daba más gusto de lle-
gar a la pradera.
¿Qué le ocurrió cuando l...
Narración de historias en psicoterapia infantil
67
¿Cómo terminará esta historia de Chana
si ella sigue igual?
¿Cómo te gu...
María Guadalupe Morales Plesent
68
Nadó hasta alcanzar a sus hermanas y to-
das se alegraron de verla por fin con ellas.
N...
Narración de historias en psicoterapia infantil
69
amigas que era muy pero muy presumida
que a todos les contaba que era l...
María Guadalupe Morales Plesent
70
puma estaba cerca como preparándose para
algo… a lo mejor a punto de acercarse a él.
Ve...
Narración de historias en psicoterapia infantil
71
Pasaron los días y Pola seguía igual.
Tuvo muy malas calificaciones. En...
María Guadalupe Morales Plesent
72
gado fuera de su salón y a veces ni se
aprende las lecciones.
Eso sí le gustan mucho la...
Narración de historias en psicoterapia infantil
73
que todos los animales que habían compe-
tido con ella quedaban muy atr...
María Guadalupe Morales Plesent
74
con sus padres, hermanos y amigos, por
una parte de la sierra que no conocía. Se
distra...
Narración de historias en psicoterapia infantil
75
ra que no impidiera su vuelo. Ella era con-
siderada por la región como...
María Guadalupe Morales Plesent
76
Rabi el conejo
Rabi el conejo vivía en su madriguera
con su familia de conejos. Su recá...
Narración de historias en psicoterapia infantil
77
tiraba sus zanahorias a la basura y por la
noche lloraba pensando que m...
María Guadalupe Morales Plesent
78
iban a tener otra maestra. Cómo todo le
enojaba también se enojó y estaba seguro
de que...
Narración de historias en psicoterapia infantil
79
Golos el oso
En las cuevas del polo norte, vivía una
familia de osos. L...
María Guadalupe Morales Plesent
80
¿Alguna vez te has sentido así?
¿Qué te gustaría cambiar?
Brisa la colibrí
Érase una ve...
Narración de historias en psicoterapia infantil
81
ba en los cuentos y que ahí no era peligro-
so. Entonces empezó a alegr...
María Guadalupe Morales Plesent
82
más grandes podían mandar los mensajes a
las otras manadas y cuando creció un poco
Fant...
Narración de historias en psicoterapia infantil
83
Chito el búho
Los búhos son unos animales que vue-
lan, tienen los ojos...
María Guadalupe Morales Plesent
84
¿Cómo crees que termine la historia de
Chito?
¿Te gustaría cambiarle algo?
¿Tú te parec...
Narración de historias en psicoterapia infantil
85
cuidando a sus hermanos apareció un tibu-
rón y les avisó que todos arr...
87
COMENTARIOS FINALES
El buen terapeuta por su casa empieza.
Milton Erickson
Utilizar Historias en la psicoterapia in-
fa...
María Guadalupe Morales Plesent
88
resultar beneficiados de tratar temas de in-
terés para su crecimiento emocional más
ar...
89
BIBLIOGRAFÍA
AJURRIAGUERRA, J de y Marcelli D. 1982.
Manual de Psicopatología del niño. Mas-
son, México.
AMESCUA, Guad...
María Guadalupe Morales Plesent
90
FREUD Anna, 1977. El psicoanálisis infantil y
la clínica. Paidós, Buenos Aires, Argenti...
Narración de historias en psicoterapia infantil
91
SHER Bárbara, 2003 Juegos para el bienestar
emocional de tu hijo, Oniro...
Imprimió Editorial Brujas
en el mes de octubre de 2005
Ciudad de Córdoba, Argentina
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
Narración de historias en psicoterapia infantil
of 97

Narración de historias en psicoterapia infantil

Narración de historias en psicoterapia infantil
Published on: Mar 3, 2016
Published in: Education      
Source: www.slideshare.net


Transcripts - Narración de historias en psicoterapia infantil

  • 1. María Guadalupe Morales Plesent Narración de historias en psicoterapia infantil Enfoque de psicoterapia gestalt
  • 2. Diseño portada: Azul Grijalva Morales Morales Plesent, María Guadalupe Narración de historias en psicoterapia infantil: Enfoque de psicoterapia gestalt - 1a ed. - Córdoba: Brujas, 2005. 96 p. ; 20x13 cm. ISBN 987-591-012-0 1. Psicoterapia Infantil. I. Título CDD 155.4 © 2005 María Guadalupe Morales Plesent © 2005 Editorial Brujas Primera edición Impreso en Argentina ISBN: 987-591-012-0 Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723 Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de tapa, puede ser reproducida, almacenada o transmi- tida por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o por fotocopia sin autorización previa. Editorial Brujas editorialbrujas@arnet.com.ar Tel./fax: (0351) 4606044 – Pasaje España 1485 Córdoba – Argentina
  • 3. Agradecimientos A mi esposo Héctor con quien he encon- trado la verdad a través del amor. A mis hijos y maestros de la creatividad y el entusiasmo por la vida Joel, Azul, Pa- loma y Job. A mis padres Gello y Magdalena, que me han dado con su ejemplo una senda cla- ra y amable. A mis hermanos y sobrinos. A todos mis amigos del alma, y a mis pacientes que me han ayudado a armar un rompecabezas de quién soy y a donde voy. A los integrantes de la Corporación de Asesoría Psicológica y de la Universidad la Concordia, Aguascalientes, México. A Hilda Marchiori maestra y amiga de la vida que me sigue mostrando los cami- nos profesionales de amor y ética.
  • 4. ÍNDICE Pág. Agradecimientos 7 Presentación, Dra. Hilda Marchiori 9 I. Introducción II. La psicoterapia infantil y el enfoque gestáltico III. La expresión de los niños IV. La fantasía V. Fases de terapia VI. La técnica de contar un cuento VII. Objetivos y análisis de las Historias VIII. Los Cuentos a. Pixi el pez b. Miga la hormiga c. Trapo el sapo d. Maca la urraca e. Pigüi el pingüino f. Garbanzo el ganso g. Hermosa la mariposa h. Garra el tigre i. Ticho el gato j. Viento el caballo 13 15 23 25 29 37 43 55 55 56 57 58 59 60 61 63 64 65
  • 5. k. Chana la rana l. Togui la tortuga m.Gasa la garza n. Ven el venado o. Pola la pata p. Zico el mosquito q. Ralla la cebra r. Tilín el coyote s. Lona la paloma t. Rabi el conejo u. Límber el perro v. Golos el oso w. Brisa la colibrí x. Fanti la elefanta y. Chito el búho z. Plop el pulpo Comentarios finales IX. Bibliografía 66 67 68 69 70 71 72 73 74 76 77 79 80 81 83 84 87 89
  • 6. PRESENTACIÓN La Profesora Lic. María Guadalupe Morales Plesent viene trabajando desde hace varios años en el hermoso y cálido Estado de Aguascalientes, México, en la prevención, cuidado y psicoterapia de ni- ños. Con formación en la Terapia Gestálti- ca, su labor y experiencia son sumamente valiosas, abarcan su tarea cotidiana como psicóloga clínica, psicoterapeuta infantil, docente en Universidades de México, Panamá y conferencista en distintas Universidades Latinoamericanas. Su preocupación por los niños, que su- fren conflictos emocionales, la ha conduci- do a buscar nuevas y renovadas estrate- gias psicoterapeuticas en la comunicación que permitan un proceso de mayor expre- sión en el establecimiento de un diagnós- tico, base para el desarrollo y plan psico- terapéutico infantil. En este caso es a través de la Narración de Historias-cuentos con personajes de animales. La Profesora Lupita Morales Plesent tiene, por su amplia experiencia, como psi- cóloga un sólido conocimiento de las nece-
  • 7. María Guadalupe Morales Plesent sidades de los niños, de las vivencias y juegos infatiles, por ello su actitud, neta- mente docente, le ha permitido brindar en- foques muy didácticos en temas extrema- damente complejos. La obra que se presenta es, como ella explica, un texto dirigido a los psicotera- peutas infantiles, es un texto breve pero profundo en el contenido de los relatos -narraciones- que marcan determinadas conflictivas particulares, en las diferentes edades, y que representan en si respuestas que el niño irá buscando y conociendo por si mismo. Es, sin lugar a dudas, un enfoque de absoluto respeto al niño. La Profesora Morales Plesent es psicó- loga clínica educativa egresada de la Uni- versidad Autónoma del Estado de México, Maestra de Psicoterapia, especialista en Psicoterapia Gestalt Infantil, especialista en Hipnosis Ericksoniana por el Instituto Milton Erickson de la Ciudad de México; ex presidente fundadora del Colegio de Psicología del Estado de Aguascalientes, coordinadora y catedrática de las Maes- trias en Psicoterapia de la Universidad de la Concordia y Miembro del Consejo de
  • 8. Narración de historias en psicoterapia infantil Salud Mental del Estado de Aguascalien- tes, México. Conocemos a la Profesora Lupita Morales Plesent hace muchos años, en un diálogo de amistad originado en la Universidad del Estado de México, en la ciudad de Toluca, cuando ella y su esposo el Profesor Dr. Héctor Grijalva iniciaban su formación profesional y comenzaban a concretar sus sueños de dedicación a las Ciencias de la Salud. Hoy, ya conocemos sus estudios, sus ac- tividades docentes, sus logros, sus grupos de discípulos, sus valiosas actividades en las instituciones de Aguascalientes, y espe- cialmente, reconocemos su línea ética y comprometida en el respeto permanente por los niños. Cuidando, en ese enfoque, la protección y bienestar de los niños, los principios señalados en la Convención de los Derechos del Niño y teniendo en cuenta la importancia de los valores culturales en el desarrollo armonioso en la vida de los niños. Dra. Hilda Marchiori Córdoba, Septiembre 2005.
  • 9. 13 I. INTRODUCCIÓN Este texto está dirigido a los psicotera- peutas infantiles que deseen utilizar los cuentos con personajes de animales para resolver de una manera interesante y diver- tida algunos conflictos que tienen los niños de diferentes edades. Está además dirigido a los terapeutas creativos que quieran to- mar como ejemplo estas historias y decidan elaborar otras, con otros asuntos infantiles. En el capítulo II relato brevemente al- gunos aspectos de la historia de la psicote- rapia infantil y fundamento la utilización de la psicoterapia gestalt en el trabajo con niños; por la creatividad que despierta, por la oportunidad de ver lo obvio en su con- ducta en lugar de interpretarlo y por la po- sibilidad de ayudarlo a que descubra por sí mismo las soluciones. En el III, describo algunas de las estra- tegias que utilizan los niños para expresar sus conflictos emocionales y para elaborar soluciones. La utilización de la fantasía en la psico- terapia, está descrita en capítulo IV. En el V presento la necesidad de esta- blecer un diagnóstico descriptivo que sirva
  • 10. María Guadalupe Morales Plesent 14 de base para elaborar el plan psicoterapéu- tico y las fases por las que se transita en es- te proceso. La técnica para contar los cuentos, que inicia con la introducción al mundo animal y sugiere el estilo de narrarlo, está explica- da en el capítulo VI. Defino en el VII los objetivos principa- les de cada historia y el análisis del conte- nido, para que se pueda elegir de acuerdo a los síntomas o conflictos que tienen los ni- ños. En el VIII presento 26 historias de di- versos personajes del reino animal que tie- nen una conflictiva en particular combina- da con otras complicaciones secundarias. Invito a los lectores a utilizarlo como una experiencia de creatividad, para ayudar a los pequeños que se encuentran en una etapa de alta vulnerabilidad, que están es- perando a terapeutas comprometidos y dis- puestos a entender su forma de expresión y de solución de conflictos.
  • 11. 15 II. LA PSICOTERAPIA INFANTIL Y EL ENFOQUE GESTALT Los primeros reportes de psicoterapia infantil están en “La fobia de Juanito” de Freud, quien presenta el caso de un niño que tiene miedo a que lo muerda un caballo en la calle. A larga distancia y en forma in- directa -por medio del padre- Freud anali- zaba los temores, y cuando el niño no pla- ticaba con su padre, se suspendía la terapia. Ana, la hija de Freud, sostuvo que el moti- vo de estudio del psicoanálisis en estas etapas son las fantasías infantiles continua- das, las vivencias de placer imaginarias y el temor a los castigos. Afirmó que el yo infantil tiene la capacidad de negar de la realidad -sin perder el juicio- todo aquello que le produce displacer y, por ello, la fan- tasía y el juego son los mejores medios de psicoterapia. Por su parte, Melanie Klein (1932) propuso utilizar el juego en el psi- coanálisis de los niños, por ser un medio de expresión natural para ellos y como sustitu- to directo de las verbalizaciones del adulto. Posteriormente, Virginia Axline (1977) utilizó el salón de juegos como el espacio terapéutico de los niños con una técnica no
  • 12. María Guadalupe Morales Plesent 16 directiva: esperar a que en el salón de jue- gos surja el conflicto que afecta al paciente y reflejar por este medio su solución. Janet West (1994) utiliza esta técnica basándose en la pirámide de necesidades de Maslow y sostiene que la terapia de juego puede ser demandante, frustrante y cansada; aunque tiene sus recompensas. Debido a que el te- rapeuta tiene que esperar en cada sesión a que espontáneamente surja algún material que exprese el conflicto del niño, los pro- cesos de solución se alargan considerable- mente y aumenta el número de sesiones a las que tiene que asistir el niño antes de lo- grar avances significativos. A diferencia de los anteriores estilos de hacer terapia, la psicoterapia gestalt es un permiso para ser creativo, el instrumento metodológico es el experimento, que se di- rige al corazón de las resistencias para que la persona logre aceptarse totalmente y cambiar su forma inadecuada de vida. Es un permiso para experimentar alegría y para jugar con nuestras más bellas posibilidades, para sentir plenamente lo que es necesario sentir. La experiencia se realiza de acuerdo a lo que el cliente pone de manifiesto.
  • 13. Narración de historias en psicoterapia infantil 17 Violet Oaklander (1992), terapeuta ges- táltica, trabaja con los niños utilizando el juego y la fantasía como principales herramientas y, además, establece una di- rección clara en el proceso de terapia, ella no espera cansadamente a que algo surja. Provoca en cada sesión una experiencia ri- ca y útil para la resolución, con lo que el trabajo resulta interesante y gratificante pa- ra el niño y su terapeuta. La psicoterapia gestalt infantil es un proceso con dirección clara, es una expe- riencia cálida y atractiva para el niño y el terapeuta; provoca, en pocas sesiones, cambios en actitudes, sentimientos, creen- cias y conductas. Las resistencias que pue- dan presentar los niños para expresarse o cambiar se utilizan y minimizan gracias a lo pertinente e interesante de las sesiones. Los padres se involucran al recibir resulta- dos claros y al participar activamente. Ge- neralmente son invitados a acudir a grupos para padres. En este enfoque, se conduce al niño, de soluciones simples a complejas y se lo lleva a solucionar desde síntomas le- ves hasta trastornos graves. Un valor extra de la terapia Gestalt es que el niño no tiene
  • 14. María Guadalupe Morales Plesent 18 que tener problemas para poder asistir a las sesiones, pues al jugar con dirección, al es- cuchar historias y resolverlas, puede bene- ficiarse y prevenir posibles problemas, además de aprender a expresar sus emo- ciones y tener alternativas de solución a conflictos que puedan presentarse. El tera- peuta de niños sabe que hay problemas comunes en ellos dependiendo de sus eta- pas de desarrollo. La psicoterapia puede ser individual o grupal, ambas son muy útiles y tienen sus indicaciones particulares. La individual permite enfocar toda la atención en la con- flictiva personal y programar sesiones es- peciales en donde el niño pueda descubrir activamente las soluciones. Por su lado, la psicoterapia grupal favorece que los traba- jos de los compañeros sirvan como fuente de aprendizaje y, en ocasiones, se realice un trabajo totalmente dedicado a la propia conflictiva; esta modalidad puede servir a nivel preventivo y contribuir al crecimiento personal. La psicoterapia gestalt de adultos y la de niños son muy semejantes, pues comparten los mismos principios teóricos y prácticos
  • 15. Narración de historias en psicoterapia infantil 19 básicos, aunque también existen importan- tes diferencias, en la modalidad infantil las técnicas concretas se adaptan a los sínto- mas, a las causas y a las etapas de desarro- llo de cada niño, además se utiliza con ma- yor frecuencia la fantasía y el juego, que es su lenguaje por excelencia. La psicoterapia gestátlica es el descu- brimiento por parte del niño de informa- ción que desconocía de sí mismo; es la es- cucha atenta de un conflicto y la subse- cuente confrontación de sus causas y sus soluciones; es el sentirse acompañado -con técnicas de proyección- cuando pone afue- ra una parte de su propio rompecabezas, o un síntoma, lo describe, lo analiza y, poste- riormente, recupera lo que ha proyectado; es sumergirse en el fondo infantil de un ni- ño herido para que cierre su vivencia en sa- lud y bienestar; es resolver en fantasía los conflictos reflejados en la narración de un cuento, y encontrar la solución en la vida real. Los eventos de cada sesión tienen vida propia, se realizan en el fluir del terapeuta y del paciente. El terapeuta participa con su cliente sutil y firmemente, a su vez, el
  • 16. María Guadalupe Morales Plesent 20 cliente interactúa resistente o abiertamente. Así, el terapeuta, al combinar sutilidad con firmeza, resistencias con apertura, va dan- do forma a una sesión experimento, inno- vadora y sui generis que podrá entrelazarse con las demás sesiones de un proceso am- plio, en el que se logre armonizar la rela- ción. La sesión terapéutica inicia con una sen- sación de novedad, de resistencia, de con- fianza o de desconfianza, por lo cual es in- dispensable tener el sensorio abierto y ana- lizar lo que el paciente expresa verbal y fí- sicamente. Se toman decisiones a partir de un plan, se aplica la energía creativa en ac- ciones dirigidas a la solución y se procede a un cierre psicoterapéutico. Cada sesión corresponde a un microproceso que forma- rá parte de todo el proceso -macro proceso- terapéutico con armonía y equilibrio. La duración de cada sesión debe ser pla- neada, organizada y ordenada, además de contar con un ritmo que le permita al niño fluir con sus verdades y mentiras, con las ventajas y las desventajas de su postura ante la vida. Considero que a través de la psicoterapia es posible decidir la postura,
  • 17. Narración de historias en psicoterapia infantil 21 la actitud o percepción ante la vida, y no necesariamente la vida misma; aunque en muchas ocasiones este cambio de actitud provoca cambios en el ambiente. El tera- peuta debe darse cuenta de lo que el niño realmente necesita y distinguirlo de lo que quiere para lograr cambios saludables. El cierre de las sesiones estará encami- nado hacia la consecución del bienestar y la mejoría, y esto podrá ser evaluado en la apertura de la siguiente sesión. El terapeuta que realmente fluye como instrumento de psicoterapia, logra un bienestar profundo y cambios saludables en sí mismo. La sesión terapéutica puede convertirse en una expe- riencia de creatividad dinámica, excitante y placentera. En otros momentos puede ser profundamente emotiva pues se tocan los miedos más íntimos, los dolores más pro- fundos y las frustraciones más intensas, en una etapa de la vida sumamente vulnera- ble, con el objetivo de lograr cambios salu- dables en el presente. En la terapia infantil es necesario ser suaves al contactar con emociones desa- gradables, con el tiempo y la intensidad mínimas indispensables para cerrar los
  • 18. María Guadalupe Morales Plesent 22 eventos y lograr un aprendizaje. Con esto logra el niño recuperar la energía que esta- ba detenida en el dolor, vergüenza o mie- dos del pasado que de alguna manera estaba bloqueando su bienestar del aquí y ahora.
  • 19. 23 III. LA EXPRESIÓN DE LOS NIÑOS Un instrumento que motiva la solución creativa de los problemas en los niños es la narración de historias, ya que les da la po- sibilidad de ver reflejados sus conflictos y la solución en la fantasía del relato. El niño proyecta en la historia sus con- flictos, ve la solución que el mismo elabora y posteriormente recupera esta proyección trasladándola como recurso a su vida. Los animales tienen un especial interés para los niños, ya que son seres vivos con características especiales, con movimiento, con necesidades, y con ciclos de nacimien- to, crecimiento y muerte. Las historias de animales ofrecen una mejor oportunidad de proyectar primero sin resistencias la pro- blemática y recuperar después con mayor riqueza los aprendizajes. La proyección es el mecanismo por me- dio del cual ponemos afuera lo que es nuestro, porque precisamente no lo recono- cemos como propio, porque nos molesta, nos duele o nos aparta de las creencias so- bre nosotros mismos, los demás o las cir- cunstancias. Al utilizar una historia para narrar el conflicto ésta sirve de proyección
  • 20. María Guadalupe Morales Plesent 24 y le permite al niño elaborar soluciones. En ocasiones el niño recupera una parte nega- da de sí mismo, en otras el conflicto total que se narra. “Solo en la imaginación existe la infan- cia totalmente feliz. El simple hecho de ir creciendo enfrenta al niño a separaciones ineludibles, a descubrimientos que hubiera preferido no hacer, a injusticias de toda clase” Hiriart (2004). La dramaturga Suz- sanne Lebau afirma: “Veinticinco años de experiencia me han convencido de que los niños están ávidos de un teatro que abra su imaginación y les permita acceder a la ca- tarsis”.
  • 21. 25 IV. LA FANTASÍA “Se puede entrar a la realidad por la puerta principal o escurrirse en ella por la ventanita de la fantasía. Esto resulta más divertido” Gianni Rodari “El mapa es al territorio, lo que la per- cepción a la realidad” Bandler y Grinder Cuando se descubrió el nuevo continen- te los exploradores quisieron ofrecer a los reyes y a los científicos de la época, un mapa lo más apegado posible al territorio. Contaban con tinta vegetal, plumas de ave, con punta pequeña y un papel fabrica- do con cortezas de árbol. Américo Vespu- cio y algunos frailes católicos fueron dibu- jando poco a poco los contornos de los si- tios descubiertos, que eran una aproxima- ción bastante burda de la tierra que pisa- ban, del océano que cruzaba o veían de le- jos. De esta manera se hicieron los prime- ros mapas de las tierras descubiertas. El INEGI, Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, se encarga en la actualidad de hacer los mapas del territorio nacional. Lo hace por medio de fotografías cartográficas tomadas desde el aire, con
  • 22. María Guadalupe Morales Plesent 26 equipos altamente sofisticados. Estos ma- pas ofrecen una gran diferencia con los mapas antiguos; son más claros, precisos y exactos. Copian con mayor fidelidad la realidad territorial, con ellos se puede co- nocer, planear y construir mejor en cual- quier terreno. Podemos decidir a lo largo de nuestra vida como serán nuestras realidades inter- nas o mapas personales. Es posible que el niño repita los mapas que le trasmitieron sus antepasados, algunos con muchos re- cursos y otros con muchas limitaciones. Al percibir la realidad puede estar omitiendo cosas valiosas que no vieron, distorsionan- do algunas otras que percibieron de manera errónea y creyendo que todo se repite por sistema. Puede ser que esté instalado en su pasado y repita los viejos patrones. Para poder apreciar la vida es necesario estar aquí y ahora, actualizado la percepción con los recursos presentes. La psicoterapia tiene como objetivo pri- mordial generar mapas más ricos de la realidad personal y externa, que permitan vivir con más creatividad y recursos. Como el mapa está en la imaginación, a
  • 23. Narración de historias en psicoterapia infantil 27 través de la fantasía se puede ampliar. La fantasía, es la capacidad de imaginar y de crear, generalmente se relaciona con imágenes visuales, sin embargo se pueden utilizar ideas y pensamientos. Fantasía equivale a soñar despierto a representar la realidad al propio estilo. Generalmente se utiliza como fuente de satisfacción de di- versión o de consuelo, aunque hay fantasí- as catastróficas que son desagradables y dramáticas. La fantasía está siempre presente en los seres humanos, organiza y dirige nuestra conducta y hace que la vida mental sea pre- cisamente mental. La fantasía nos ayuda a vivir con armo- nía, a acomodar la realidad, planear, resol- ver conflictos y a comunicarnos con partes de nosotros que no pueden expresarse de otra manera. En la fantasía interviene pri- mordialmente el hemisferio derecho del ce- rebro que es creativo, visual, intuitivo, glo- bal y arbitrario en el manejo de tiempo y espacio. La fantasía conciente puede ser representada con cierta lógica aunque tam- bién puede ser ilógica. La fantasía incon-
  • 24. María Guadalupe Morales Plesent 28 ciente de los sueños es principalmente iló- gica. Los sueños son una síntesis de nues- tras actividades mentales. Combinan re- cuerdos recientes con los antiguos. Mez- clan nuestros deseos con nuestros temores. Karl Gustavo Jung nos dice “Sin el ju- gar con la fantasía, ningún trabajo creativo ha nacido nunca. La deuda que tenemos con el juego de la imaginación es incalcu- lable”. La visualización creativa contiene una imagen de la dirección hacia donde quere- mos ir, de lo que queremos conseguir, de las cosas y las personas con las que quere- mos estar, y de lo que queremos llegar a ser. Se usa en cualquier sentido posible. Visualización es algo que todos hacemos todo el tiempo. De cualquier forma, ya sea positiva o negativamente. Es el plano que creamos. Y a partir de este construimos nuestras vidas. “El mapa es al territorio, lo que la percepción es a la realidad”. En fan- tasía creamos las aproximaciones de la rea- lidad y en psicoterapia ampliamos estas aproximaciones para contar con mayores recursos.
  • 25. 29 V. FASES DE TERAPIA En el proceso psicoterapéutico conside- ramos tres fases: La inicial o diagnóstica, la intermedia o de intervenciones principa- les y la final o de cierre. En la fase inicial, el diagnóstico requie- re un tiempo e importancia porque de él partiremos para elaborar un plan, con estra- tegias y técnicas pertinentes. Desde el principio de las sesiones es importante brindar terapia aunque el peso mayor debe- rá ser para establecer un diagnóstico des- criptivo. Cuando es una intervención en crisis el diagnóstico pasa a segundo térmi- no y se dedica la sesión a psicoterapia. Cuando la integridad del paciente en una crisis está en juego la flexibilidad y expe- riencia del terapeuta le permitirá pasar a primer plano lo importante, que es resolverle y no lo urgente, que es elaborar un diagnós- tico detallado. La primera sesión se dedica a establecer un contrato psicoterapéutico, en un docu- mento que elabora el niño anotando o dibu- jando (dependiendo de la edad), lo que desea resolver en las sesiones y cómo se
  • 26. María Guadalupe Morales Plesent 30 dará cuenta de que lo resolvió. Todas las expresiones conductuales como el discur- so, los gestos, el tono de voz, la postura y los movimientos corporales son tomados en cuenta para establecer el diagnóstico. Este diagnóstico inicial permite elaborar un mapa terapéutico puntual de las áreas que será necesario tratar en las sesiones, haciendo más eficientes los recursos con una dirección más precisa. Esta dirección necesita ser flexible e irse revalorando en cada sesión. El contrato terapéutico deberá hacerse en las primeras sesiones, cuando el niño sienta confianza en el terapeuta y un poco de claridad en lo que le pasa o quiera resolver. Es necesario que en el diagnóstico se in- cluyan: sus bloqueos, carencias, limitacio- nes, debilidades, peligros, fortalezas, recur- sos, oportunidades, mecanismos de defensa, etc. Es asímismo importante encontrar sus áreas libres de conflictos y las comprometi- das para apoyarnos en las primeras y resol- ver las segundas. En la fase intermedia se realizan las principales intervenciones de acuerdo al diagnóstico, respetando el mapa de terapia
  • 27. Narración de historias en psicoterapia infantil 31 que estará fundamentado en el mapa diag- nóstico y en el teórico. El mapa teórico está constituido por las aportaciones que hacen los estudiosos de la psicopatología infantil a la psicoterapia. Esto ayuda a es- tablecer causas, factores asociados y pre- dicciones de tratamiento. En esta fase debemos favorecer que re- suelva sus asuntos inconclusos, pasados y presentes, conflictos o introyectos, que es- tán debilitando los recursos presentes. Es básico cuidar su integridad en cada paso, para que vaya resolviendo y pueda dejar afuera de su responsabilidad lo que no le corresponde. Debe de tomarse en cuenta la verificación ecológica al considerar su en- torno familiar. Con el esclarecimiento sa- ludable de que siempre existen personas o situaciones que no se pueden cambiar, y que no son su campo de responsabilidad. Es necesario aclararle quién soy yo co- mo terapeuta, quién es él y que estamos haciendo juntos. En ocasiones los padres le dicen al niño que lo van a llevar con una amiga de ellos para que pueda jugar y él solamente se da cuenta de que en esas se- siones no va a jugar, que existe otro motivo
  • 28. María Guadalupe Morales Plesent 32 en el fondo. Siempre es recomendable que los niños estén enterados a su nivel de comprensión que asistirán a psicoterapia y que el objetivo es ayudarlos en algún con- flicto. La utilización en psicoterapia consiste en que todo lo que traiga el paciente puede ser utilizado en su beneficio, -incluyendo sus resistencias-. Los niños suelen llevar a las sesiones una gran variedad de conduc- tas y actitudes. En varias ocasiones el paciente o los pa- dres se presenta a las sesiones pidiendo que se le ayude a resolver algo que es una figu- ra o síntoma en su vida y si el terapeuta se engancha con lo anterior no va a resolver las causas, ni va a poder llenar los vacíos. Aunque se logre resolver el síntoma del momento si el fondo o causa no se modifi- ca, posteriormente tenderá a expresarse el vacío por medio de otro síntoma. En la fase final se realiza el cierre, evento indispensable para terapeuta y cliente ya que permite la retroalimentación del trabajo realizado, la reafirmación de lo aprendido y la ubicación de mayor energía en el presente.
  • 29. Narración de historias en psicoterapia infantil 33 Aunque el peso de la evaluación o diag- nóstico en esta fase es menor, es impor- tante realizarlo para comprobar los cam- bios que se han dado. Se realizan observa- ciones claras para evaluar los cambios, su fijación y la constancia con la que los rea- liza el niño. Este cierre puede ser la apertu- ra para un proceso posterior en el que él, o sus padres decidan encontrar un mayor crecimiento personal. Es conveniente ini- ciar un nuevo proceso, después de un lapso de tiempo para que se reflexione sobre los cambios y las nuevas propuestas. Esto fa- vorece una separación saludable entre am- bos. Es interesante destacar que al cierre de todo el proceso, a los pacientes les resulta muy disfrutable y concreto leer su contrato (que algunos de ellos no tuvieron conciente en el transcurso de las sesiones) para que logren un cierre evidenciado, lo que ellos mismos se propusieron, algunos ni siquiera recordaban lo que habían anotado o dibu- jado al inicio.
  • 30. María Guadalupe Morales Plesent 34 Fases de terapia En la fase diagnóstica o inicial se dedica más tiempo a la evaluación y a establecer los mapas teóricos, clínicos y de terapia. En la intermedia, se sigue diagnosticando pero el tiempo es principalmente para las intervenciones terapéuticas y en la final se sigue haciendo terapia y se evalúan resul- tados. I. Inicial o diagnóstica. In. Intermedia o de Intervenciones princi- pales. F. Final o de cierre.
  • 31. Narración de historias en psicoterapia infantil 35 Puntos importantes en cada fase: Inicial Intermedia Final Conocimiento y confianza Contrato tera- péutico Identificación del estado actual y el deseado Áreas en conflic- to y las libres de conflicto Juegos psicoló- gicos Máscaras y arma- duras que porta Estilo de perso- nalidad Estilos de apren- dizaje y de pro- cesamiento de la información Elaborar los ma- pas teórico, clí- nico y de terapia. Recuperar pro- yecciones sim- ples Identificar solu- ciones fallidas Identificar lo que quiere resolver y lo que necesita. Definición de roles Intimidad Intervenciones terapéuticas Conexión con recursos Asumir la res- ponsabilidad de sí mismo Búsqueda del au- toapoyo Resolución de asuntos inconclu- sos, conflictos o introyectos. Aclaración de emociones Dirección de la energía saludable Recuperación clara de proyecciones complejas Retroalimenta- ción Análisis del ob- jetivo y su cum- plimiento Revisión de cambios Chequeo ecoló- gico Porcentajes de malestar- bienestar Equilibrio entre emociones pla- centeras y dis- placenteras Ubicación en el presente, apren- der del pasado y planear el futuro Renuncia a so- luciones fallidas (salir del campo minado)
  • 32. 37 VI. LA TÉCNICA DE CONTAR UN CUENTO Para mejores resultados de la técnica es importante haber establecido un diagnósti- co descriptivo. Esto favorece la elección del cuento que mejor narre algún conflicto que tiene el niño, aunque no descarta que pueda beneficiarse de otras historias. Cuando se trabaja en grupo se eligen pri- mero los cuentos que coincidan con más niños y luego los particulares para cada uno. El niño prefiere aquellos que realmen- te le hablan metafóricamente de su conflic- to, aunque le pueden resultar atractivos otros que narren asuntos de su etapa de de- sarrollo. En este segundo caso el beneficio es preventivo porque antes del problema puede tener alternativas de solución o qui- zás pueda al comprender estas historias, entender la conflictiva de alguno de sus hermanos o amigos. Es conveniente aplicar esta técnica en fa- se intermedia de terapia en la cual el niño ya pudo expresarse, tener confianza y saber a que fue a la consulta. La consigna es: Te voy a contar una his-
  • 33. María Guadalupe Morales Plesent 38 torias de animales, que serán los persona- jes; a) Los animales viven en diferentes lu- gares; en la tierra, como los caballos, deba- jo de a tierra, como los tejones, en los árbo- les como los chimpancés, en el cielo como las águilas, en el agua como los peces. b) Son de diferentes tamaños; grandes, como los leones muy grandes como los elefantes, regulares como los perros chiqui- tos como los pájaros y muy chiquitos como las hormigas. c) Son de distintos colores; blancos co- mo las gaviotas, negros como las panteras, grises, como los elefantes cafés como los caballos, con rayas, como las cebras con manchas como los leopardos, con puntitos como las catarinas. d) Algunos son; feroces, como los leo- nes mansitos como los conejos, gruñones como los pumas, cantadores, como los pá- jaros tranquilos como las tortugas, rápidos como los conejos. e) También los animales se comunican de distintas maneras; los leones gruñen, los pollos pían, los sapos croan, las vacas mu- gen, los pájaros cantan, los pericos hablan. f) Se mueven de distintas maneras; los tiburones nadan, los rinocerontes caminan,
  • 34. Narración de historias en psicoterapia infantil 39 las águilas vuelan, los canguros saltan, las liebres corren y las víboras se arrastran. g) Asímismo comen diferente; yerbas los osos, semillas los pájaros, ramas verdes las jirafas, carne los lobos. h) Nacen de diferentes maneras; los po- llitos nacen de un huevo, los perritos de la panza de su mamá, las tortugas de los hue- vos que su mamá pone en la arena, las ra- nas en los charcos y las mariposas en un capullo. i) También viven distinto; solos como los pumas, en manada como los elefantes, con su mamá como los osos, con su papá y mamá como los leones. j) Su vida tiene una duración distinta; una semana como las moscas, un año como los ratones, 12 años como los peces, 80 años como los elefantes. El terapeuta puede pedirle al niño que ponga ejemplos de otros animales que él conoce. Esta introducción tiene como objetivo que se familiarice con algunos animales, saber que tanto los conoce y que establezca diferencias y semejanzas entre ellos. Así mismo que inicie a identificarse.
  • 35. María Guadalupe Morales Plesent 40 Las historias se narran con entusiasmo y con un tono de aventura. Las preguntas se plantean con naturalidad y si no tiene el ni- ño una respuesta no se insiste. En cada his- toria se sugieren algunas interrogantes, aunque es recomendable que el terapeuta cambie aumente o disminuya los cuestio- namientos para lograr que el niño tenga un mejor beneficio, comprenda su conflicto, las consecuencias, causas y la solución. Lo principal es que al inicio proyecte su problema en la historia, con la solución y luego lo recupere extrapolando soluciones en su vida. Esto permite que se divierta, aprenda y logre establecer analogías con lo que le pasa. Sugiero que antes de utilizar la narra- ción de historias los niños hayan escuchado algunos cuentos, y elaborado otros. Que es- tén familiarizados con el relato. Esta técnica de narrar historias logra cambios interesantes, en la mayoría de los niños de diferentes edades. Para que se lo- gren los mejores resultados es importante que esté considerada dentro del proceso te- rapéutico, en fase intermedia y que sea acorde a la edad. El terapeuta deberá selec-
  • 36. Narración de historias en psicoterapia infantil 41 cionar las historias y las preguntas perti- nentes para que comprenda realmente y se beneficie. Con los más pequeños puede acortarse el cuento y se sugiere hacerle preguntas más simples. Por otro lado si un niño mayor considera muy simple o poco interesante el relato se le puede sugerir que imagine que está respondiendo “como sí” fuera más pequeño, o “como sí” estuviera ayudándole a resolver a un niño menor. Es- ta estrategia puede favorecer que la técnica le resulte interesante y que le permita ce- rrar asuntos inconclusos de etapas anterio- res. Al final es conveniente que haga un comentario sobre el presente; por ejemplo puede preguntársele ¿Este aprendizaje te ayuda a resolver algo en el presente, ó aho- ra que ya eres más grande?
  • 37. 43 VII. OBJETIVOS Y ANÁLISIS DE LAS HISTORIAS Pixi el pez Beneficios secundarios de la enfermedad Ponerlo en contacto con los beneficios secundarios que obtiene a través de enfer- marse, para que compare todas las cosas tan interesantes que deja de hacer. Contac- tarlo con otras alternativas de conductas más saludables para que lo atiendan, para que descanse y se de tiempos para hacer co- sas personales divertidas. Todo esto sin la necesidad de enfermarse. Miga la hormiga Perfeccionismo, competencia y dejar de disfrutar. Hacer conciencia del precio que se tiene que pagar al querer que todo se haga per- fecto y la angustia que ocasiona no tener errores en las tareas. Lo tardado y tedioso que se vuelve repetir las cosas y muy espe- cialmente todo lo que se deja de hacer o disfrutar por estar compitiendo continua- mente y esperando premios.
  • 38. María Guadalupe Morales Plesent 44 Trapo el sapo Baja autoestima, necesidad de aproba- ción, complacencia Comprender que nunca se queda com- pletamente bien con los papás y que tam- poco con los demás por más esfuerzos que se haga. El precio de guardar el coraje y todas las cosas que se dejan de hace o tener por estar pensando en los demás. Hacer obvio que guardar el coraje enferma. Maca la urraca Vergüenza. Asuntos inconclusos Hacer conciencia de que se toman decisiones de ser o no ser de cierta manera por las experiencias vergonzosas o difíciles que se vivieron de más pequeños. Que es- tas decisiones no suelen ser las mejores en el presente y que ha desarrollado recursos para darse el permiso de hacer muchas co- sas que antes parecían peligrosas. Que se tienen sentimientos muy desagradables al no decir lo que se siente. Pigui el Pingüino Obsesividad por la limpieza. Dependen-
  • 39. Narración de historias en psicoterapia infantil 45 cia de la madre Ayudarlo a que se de cuenta que algunas mamás no saben que sus conductas pueden hacer sentir mal a sus hijos. Que es impor- tante comunicarse. Necesidad de hacer las cosas que otros niños hacen. Que no pasa nada si alguna vez se ensucia. Y que se pierde de cosas muy divertidas por estar tan cuidadoso de su ropa. Garbanzo el ganso Problema de separación individuación Al no aprender a separarse de su mamá, solamente siente los beneficios de seguri- dad de estar cerca de ella. Contactarlo con el costo tan alto de seguir apegado y de to- das las cosas que se pierde. Permite que el niño encuentre mayor seguridad al perca- tarse de que ya creció y no puede pasarle nada si su ambiente es conocido o seguro inclusive sin su mamá. Hermosa la mariposa Imagen corporal pobre Hacer conciencia de que al rechazar la imagen corporal se siente un rechazo total,
  • 40. María Guadalupe Morales Plesent 46 y baja la autoestima. Comprender que si él mismo no se acepta por más que otros le digan no se va a sentir bien. Ayudarlo a va- lorar lo que tiene y sabe hacer, aunque no sea físicamente tan agradable. Garra el tigre Maltrato verbal Contacta al niño con los sentimientos de coraje que se experimentan cuando una persona superior como los padres tiene conductas inadecuadas. Pretende en primer lugar que aprenda a reconocer que tiene co- raje. Que es importante decir a los padres lo que le molesta. Ticho el gato Autoagresión Hacer obvio que el principal perjudica- do es quien se lastima, ayudarlo a encontrar formas saludables de cubrir las necesidades de atención. Favorece que utilice juegos o actividades protegidas que le puedan resul- tar divertidas.
  • 41. Narración de historias en psicoterapia infantil 47 Viento el caballo Falta de comunicación. Exponerse al pe- ligro por desobedecer Percatarlo de que en ocasiones desobe- deciendo se puede exponer a mayores peli- gros. Hacerle comprender la importancia de comunicarse con sus padres. Chana la rana Baja tolerancia a la frustración. Control del ambiente Hacer conciencia de las conductas de manipulación que quiere ejercer con los demás, los resultados tan discutibles que obtiene que en un momento le pueden dar satisfacción y la frustración de pasarse el tiempo enojado. Hacer conciencia de que este sentimiento sin expresar adecuada- mente es desagradable y lo separa de los demás. Togui la tortuga Timidez asuntos inconclusos primarios Conectar al niño con los recursos que tiene en el presente que le resuelven la im- potencia que vivió en algún acontecimiento
  • 42. María Guadalupe Morales Plesent 48 difícil de su infancia. Ofrecerle alternativas de respuestas más adaptativas al ambiente. Quitar los sentimientos desagradables de peligro que ha asociado en el presente con lo que le pasó a las relaciones el carácter peligroso que les ha impreso. Gasa la garza Inseguridad por una imagen devaluada de sus capacidades. Necesidad insatisfecha de reconocimiento. Presunción como sobre- compensación. Conectar al niño con los esfuerzos tan grandes que hace cuando no reconoce sus propios méritos. Hacerle notar que la inse- guridad perfila un mapa limitado de uno mismo y por más que los demás vean otras cosas el dueño del mapa no ve más allá. Hacer obvia la frustración que siente cuan- do no es capaz de jugar con sus amigos, para que logre mejores relaciones. Ven el venado Límites saludables consigo mismo y con el ambiente. Diferencias entre necesidades urgentes e importantes.
  • 43. Narración de historias en psicoterapia infantil 49 Percepción y diferenciación de las perso- nas que pueden hacer daño y las que son nutritivas. Distinción clara de las necesida- des. Que no puede ser aplazada la satisfac- ción porque en ocasiones de esto depende la sobrevivencia. Pola la pata Inmadurez para el aprendizaje de la lec- toescritura. Inteligencias múltiples Hacer hincapié en que existen diferencias entre los niños y que algunos son hábiles en ciertas actividades y otros en otras. Quitar la angustia de querer aprender exactamente al ritmo de otros niños. Reconocer que los pa- dres también pudieron haber pasado por ex- periencias similares. Zico el mosquito Necesidad de atención insatisfecha. Llamar la atención con conductas molestas “Que cuando menos me atiendan por mi mala conducta”. Lograr que se de cuenta de la necesidad de ser atendido y que encuentre formas más saludables de conseguirlo. Reconocer
  • 44. María Guadalupe Morales Plesent 50 que el costo de sus malas conductas es la soledad y no poder compartir con sus ami- gos ni familia la diversión. Y además hacer obvios los problemas que puede teneren la escuela por no aprender al estar muy atento a molestar. Ralla la cebra Competencia. Poca tolerancia a la frus- tración. Perfeccionismo Darse cuenta que puede ser querido aunque a veces pierda. Que en algunos momentos se pierde en otros se gana y que es necesario tolerar la frustración. Que el valor de las personas está más allá de lo que hacen o no hacen. Bajar el afán de perfeccionismo. Tilín el coyote Experiencia de abandono. Miedo Darse cuenta de que tiene que ser cuida- doso cuando ande en lugares desconocidos. Mantener la calma y pedir ayuda.
  • 45. Narración de historias en psicoterapia infantil 51 Lona la paloma Problemas de comunicación Contactar con la importancia de comu- nicar lo que uno quiere a las personas. Re- solver los sentimientos de aislamiento cuando está lejos de una persona querida. Rabi el conejo Rivalidad fraterna Necesidad de aceptar a un hermano en la familia. Que quiera o no quiera llegará. Encontrar ganancias de tener otro miembro en la familia. Reconocer que cada uno tie- ne un lugar especial en la familia. Límber el perro La responsabilidad de pasarla bien. Darse cuenta de todo lo que se pierde si está con sentimientos desagradables ante todo. Que un hecho puede transformarse en algo agradable con una buena actitud. Sa- ber que de él depende ser feliz con lo que se tiene.
  • 46. María Guadalupe Morales Plesent 52 Goloso el oso Envidia. Comer sin hambre Contactar al niño con las dificultades que tiene si come demasiado. De lo que se pierde y de que cada vez puede jugar me- nos. Que si no comparte se puede quedar solo. Brisa la colibrí Alergias provocadas por los miedos de los demás Hacer obvio que algunos temores son infundados y que se cuentan cosas que no son ciertas. Que hay muchas formas de pa- sarla bien. Que leer puede ayudarnos a co- nocer otras cosas y a resolver algunos mie- dos. Que a veces se puede enfermar por su- gestión. Que los padres pueden equivocarse en lo que dicen. Fanti la elefanta Mentiras Darse cuenta de las consecuencias que pueden tener las mentiras. Que van cre- ciendo y después es difícil decir la verdad. Que da miedo que se den cuenta los demás
  • 47. Narración de historias en psicoterapia infantil 53 y que hay oportunidades de decir lo real. Que es menos pesado decir la verdad. Que las cosas que no hace bien las puede cam- biar cuando quiera. Chito el búho Miedo en la noche. Pesadillas. Temor de dormir solo Saber que es muy bueno decir lo que uno siente para que los demás nos ayuden a resolverlo. Platicar los miedos pueden hacerlos menos importantes. Confiar en que aunque estén solos los padres que es- tán cerca los cuidan. Que da mucho gusto vencer el miedo. Plop el pulpo El rol del hermano mayor y sus conse- cuencias. Responsabilidades que no pue- den ser cubiertas. Darse cuenta de que tiene que cuidar lo suyo. Concientizar a los padres de lo con- flictivo que puede resultar para un niño responder por sus hermanos. Evitar roles no saludables. Hacer obvio los cuidados necesarios para sí mismo.
  • 48. 55 VIII. LOS CUENTOS Pixi el pez Había una vez un pez que siempre esta- ba enfermo, su mamá lo llevaba con el doctor Pez Sierra y le daba medicinas. No le gustaban pero se las tomaba cuando su mamá lo veía. Cuando ella no estaba en ca- sa, las tiraba a la basura y no se aliviaba. A Pixi le gustaba estar enfermo, porque no iba a la escuela y su mamá estaba muy pendiente de él y le compraba cuadernos de iluminar con pinturas de agua. Los pri- meros días que se quedaba en su casa esta- ba a gusto, porque pintaba, veía programas divertidos en la televisión acuática y se le- vantaba tarde. Pero cuando pasaban los dí- as y seguía enfermo se aburría por no salir y se daba cuenta de que no podía hacer muchas cosas que hacían sus hermanitos y amigos; como correr, patinar, platicar, salir al parque o divertirse con otros. Esto lo ponía triste. ¿Que cosas ganaba Pixi al enfermearse? ¿De que cosas se perdía al estar enfer- mo? ¿Que le convenía más y porque? ¿Cambia la historia para que termine
  • 49. María Guadalupe Morales Plesent 56 más contento? ¿Alguna vez te ha pasado algo parecido a lo que le pasó a Pixi? ¿Qué te conviene hacer? Miga la hormiga Había una vez una hormiguita llamada Miga era muy dedicada y estudiosa, se la pasaba todo la tarde haciendo su tarea, porque le gustaba que le saliera muy bien. Si no le salía bien entonces la repetía mu- chas veces. Por esto se tardaba mucho tiempo en hacerla y casi nunca salía a ju- gar. En su escuela le daban premios porque era la hormiguita más aplicada del salón. Cuando la invitaban a jugar decía que no, porque en el recreo hacía más trabajos de la escuela. Así que no tenía amiguitos y no sabía por qué. Lloraba y se sentía muy triste, le gustaban mucho los premios que recibía porque, la felicitaban los maestros y sus papás se sentían contentos. Para recibir más premios cada vez se tardaba más en hacer su tarea y lloraba más. ¿Hay algo que le conviene cambiar a Miga? ¿Por qué?
  • 50. Narración de historias en psicoterapia infantil 57 Cuenta el cuento cambiando algunas co- sas para que la hormiguita sea feliz. ¿Te pareces en algo a ella? ¿En qué? ¿Que te conviene hacer o cambiar? Trapo el sapo Trapo era un sapo de color verde esme- ralda, que habitaba en el gran charco de un espeso bosque. Era muy bueno, obedecía muy bien a sus papás, nunca protestaba por nada, callaba y obedecía. Hacía todo lo que le pedían aunque algunas veces sentía ga- nas de decirles que algunas cosas que no le gustaba hacerlas. El problema era que esto mismo hacía con sus primos y amigos. Cualquier cosa que le pedían se las daba. A veces no co- mía nada de lo que su mamá le había dado para el recreo porque lo repartía entre los sapitos que se lo pedían. Trapo sabía que no sabía decirles que no a nada de lo que le pedían. Le quitaban todo. A veces se eno- jaba porque se quedaba con hambre, pero como era tan bueno mejor se callaba y obedecía. Guardaba su coraje y hasta le do- lía el estómago. Pero no sabía porque le dolía, Casi siempre se quedaba sin sus co-
  • 51. María Guadalupe Morales Plesent 58 sas y al final se sentía mal con sus amigos. ¿Qué está haciendo Trapo para sentirse mal? ¿Cómo puedes cambiar la historia para que se sienta bien? ¿Se parece algo a ti esta historia? ¿Qué puedes hacer para sentirte mejor? Maca la urraca Maca la urraca tiene plumas de colores negro y blanco. Prefiere estar en los árbo- les altos y quedarse escondida entre las grandes hojas. Es muy quietecita y no le gusta decir lo que siente, no le gusta abra- zar, ni llorar, ni enojarse, prefiere bajar el pico, guardar sus alas y no decir nada. Cuando conoce a otra urraca como ella, siente mucha vergüenza y mejor baja el pi- co y se esconde. Las otras urracas le hacen burla porque no platica. Hace tiempo cuando era más chiquita su maestra del Kínder la castigó porque se pa- ró de su lugar y fue a decirle que le habían pegado. La maestra se enojó con ella y la castigó por levantarse a decir lo que le pasó, la dejó parada en el pasillo del salón mucho rato y se sintió tan pero tan apenada que
  • 52. Narración de historias en psicoterapia infantil 59 pensó que hablar era peligroso. Nunca le di- jo a su mamá lo que le pasó en el Kínder. Ahora cada vez que quiere decir algo, cree que le puede pasar lo mismo que le hizo su maestra y prefiere no hablar. ¿Qué le conviene hacer para sentirse mejor? ¿Cómo puedes cambiar la historia? ¿Alguna vez te haz sentido así? ¿Que puedes hacer? Pigüi el pingüino Había una vez en una isla del Polo sur un pingüino llamado Pigüi. Era muy elegante, siempre andaba muy bien vestido. Su mamá le decía que ropa debía ponerse en las ma- ñanas y él se ponía lo que ella decía. Sus amigos se vestían diferente, usaban tenis y pantalones de mezclilla, sin embar- go el siempre traía un traje con corbata ne- gra y camisa blanca, siempre limpia. A ve- ces sus amigos se reían de su ropa y le de- cían “El guapo”. Esto no le gustaba, pero no quería decirle nada a su mamá. Lo invitaban a jugar y sí aceptaba, pero como a veces sus amigos jugaban con el lodo que se formaba con el deshielo y la
  • 53. María Guadalupe Morales Plesent 60 tierra se ensuciaba, se ponía a llorar y ya no jugaba. Otras veces ya no querían invitarlo sus amigos. Cuando llegaba a la casa tenía los ojos rojos de tanto llorar, su mamá se lo notaba y le preguntaba que le había pasado. Él no decía nada, y guardaba sus sentimientos. ¿Qué puede hacer Pigui para jugar sin llorar? ¿Cómo puedes cambiar la historia para que se sienta mejor? ¿Qué necesita aprender? ¿Te ha pasado algo parecido? ¿Qué necesitas aprender? Garbanzo el ganso En el gran lago cristalino vive Garban- zo. Ya creció, pero siempre quiere andar con su mamá. Si se separa de ella se siente muy solo. Ya tiene edad para ir a la escue- la, pero no le gusta ir, prefiere estar con su mamá. Cuando lo lleva a la escuela, llora mucho y mucho rato y se siente muy triste. Quiere aprender lo que enseñan en la es- cuela pero no puede concentrarse porque cree que separado de su mamá le puede pa- sar algo malo. Una vez cuando era más
  • 54. Narración de historias en psicoterapia infantil 61 chiquito su mamá salió a la tienda a com- prar la comida y no le avisó a Garbanzo porque estaba dormido. Cuando se desper- tó no vio a su mamá, se asustó, se sintió so- lo y se puso a llorar, pensó que le podría pasar algo muy peligroso. Cuado regresó su mamá lo consoló y el dijo sin que lo oyeran: “Prometo no separarme nunca de mi mamá porque algo malo me puede pasar”. Ahora que ya es más grande siempre se acuerda de aquel día y de su promesa. Y cuando no está con ella, llora, porque sien- te el mismo miedo de aquel día. Pero siente pena de llorar en la escuela. De tantas lá- grimas a veces no puede ni leer ni jugar con sus amigos. ¿Tu cree que le pasará algo si se separa de su mamá? ¿De que se va a perder si sigue llorando tanto? ¿Qué tiene que aprender Garbanzo para sentirse mejor? ¿Tú alguna vez te has sentido así? ¿Qué necesitas aprender? Hermosa la mariposa Había una vez hace mucho tiempo en
  • 55. María Guadalupe Morales Plesent 62 los jardines del palacio del rey de la co- marca una mariposa llamada Hermosa, que era muy bonita y tenía sus alas de muchos colores, rojo, amarillo, verde y azul clarito y de muchas formas triángulos, ruedas y cuadrados. Todos la admiraban, cuando pasaba a tomar la rica miel de las flores, exclamaban; ¡Que bonita es Hermosa! Pero ella no se sentía bonita, no le gustaba ser como era. Una día su amiga mariposa la vio vo- lando muy bajo, le llamó la atención por- que solía volar alto y le preguntó ¿Qué tie- nes? Ella contestó que estaba muy triste porque no le gustaba ser mariposa por ser chiquita y tener unas alas tan feas, que había conocido a un animal muy hermoso de color gris, con su trompa muy grande y con una piel muy gruesa y resistente, gran- dote y pesado y… ella tan liviana y delga- dita… Le dijo además que el otro animal no volaba pero cada vez que caminaba se escuchaba un ruido muy fuerte y poderoso en el suelo que pisaba. Entonces ella quería ser elefante. Y cada vez que se encontraba con una de ellos se sentía más triste y vola- ba más bajito y ya ni quería comer la rica miel de las flores que ya no le parecía rica.
  • 56. Narración de historias en psicoterapia infantil 63 ¿Qué puede hacer Hermosa? ¿Cómo puedes cambiar la historia para que se sienta mejor? ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Que puedes hacer? Garra el tigre Érase una vez un tigre que habitaba en la selva de Bengala vivía con su familia de tigres y era todavía pequeño. Algunas ve- ces cuando sus papás habían cazado muy buenas presas eran muy pacientes con él, le daban comida y le enseñaban a defenderse a cazar y muchas otras cosas. Otras veces se enojaba su papá con su mamá y a él le gruñían mucho lo apresuraban para que hiciera las cosas rápido y bien y si se equi- vocaba le gruñían más y le decían que si no se corregía le iban a dar un zarpaso. Esto lo ponía muy asustado y molesto. Y como les tenía miedo prefería sacar su coraje con sus amigos tigres. Los perseguía hasta el can- sancio para darle zarpasos y también los asustaba. Pero esto no le quitaba todo el co- raje porque si regresaba a su casa y le gru- ñían volvía a sentirse mal. ¿Cómo podrías ayudar a que garra se
  • 57. María Guadalupe Morales Plesent 64 sienta mejor? ¿Te gustaría cambiar la historia? ¿Alguna vez te haz sentido así? ¿Qué puedes hacer? Ticho el gato Ticho era un gato de angora de color blanco con machas cafés. Le gustaba mu- cho pasear por los tejados, sobre todo por las noches. Corría muy rápido y brincaba de un techo a otro. Le gustaba tirar las pie- dras que se encontraba arriba y no se cui- daba. Muchas veces terminaba lastimado. En una ocasión se calló a unos nopales que estaban en un patio y quedó todo espinado, Llegó a su casa y su mamá le quitó las es- pinas y le puso curitas. Otra vez se rompió la cola y tuvieron que vendarlo y no podía salir. En otra ocasión persiguió a un perro y cuando este volteó le dio una mordida que casi le arranca la oreja, llegó a su casa con toda la cara llena de sangre. Su mamá lo volvió a curar y le dijo… Mira hijo no se que te pasa o porque no aprendes a cuidarte te la pasas lastimándote y teniendo acci- dentes. Ya te hemos castigado y te hemos negado permisos para salir y cuando sales
  • 58. Narración de historias en psicoterapia infantil 65 vuelve a pasarte. Ya no sabemos que hacer contigo. ¿Qué puede pasarle a Ticho de seguir así? ¿Qué pueden hace sus papás con él? ¿Puedes cambiar la historia para que le vaya mejor? ¿A tí alguna vez te ha pasado algo pare- cido a Ticho? ¿Qué te conviene hacer? Viento el caballo Viento es un caballo de color negro que vive muy cerca de una gran pradera. En esa pradera hay venados, lobos, pumas, coyo- tes y conejos entre otros animales. Es un lugar muy agradable para pasear aunque algunos dicen que hay peligros para los ca- chorros. Viento vive con sus padres, ellos son muy cuidadosos con él. No lo dejan ir solo a la pradera con sus amigos, porque le han dicho que puede pasarle algo con tanto peligro que hay en este sitio. Viento se sin- tió muy enojado por eso y en una ocasión cansado de que le negaran el permiso deci- dió irse por su cuenta, sin avisar. En el ca- mino dudó un poco pero cada vez que se
  • 59. María Guadalupe Morales Plesent 66 alejaba de su casa le daba más gusto de lle- gar a la pradera. ¿Qué le ocurrió cuando llegó a la pradera? ¿Qué sintieron sus padres de que se fuera? ¿Qué hicieron? ¿Te gustaría cambiar algo de la historia? ¿Alguna vez te ha pasado algo parecido? Chana la rana En un charco muy grande que se formó a las orillas de un lago vivían un grupo de ranas verdes, tenían su panza amarilla y cada vez que croaban parecían más gordas porque se hinchaban. Una de ellas se lla- maba Chana, en otros lugares la conocían como Chana la rana. A ella le gustaba que las cosas se hicieran como decía, si juga- ban tenía que ser a lo que ella quería, si comían tenían que ser los mosquitos de su preferencia y si alguno de sus amigos o familiares la contradecían ella croaba tan fuerte y se hinchaba tanto que parecía más grande, su panza se ponía de color amarillo brillante y sus amigos mejor se iban. Ni a sus amigos ni a sus hermanos les gustaba jugar con ella y cada vez que no la junta- ban ella se ponía más enojada.
  • 60. Narración de historias en psicoterapia infantil 67 ¿Cómo terminará esta historia de Chana si ella sigue igual? ¿Cómo te gustaría que terminara para que Chana se sienta mejor?. ¿Que necesita aprender? ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Que necesitas aprender? Togui la tortuga Las tortugas nacen en las playas. Las madres ponen muchos huevitos en unos hoyitos que hacen en la arena. Cuando cre- cen las tortuguitas tienen que romper el cascarón y salir corriendo hasta el agua del mar. Si se detienen o tropiezan pueden quedar atrapadas y morir porque necesitan estar húmedas. Togui nació hace algunos años y nunca se le ha podido olvidar que estuvo a punto de quedarse en la arena cuando era muy pequeña, porque corrió sin ver para adelante y se tropezó con un coral que estaba en playa, se cayó y quedó con la panza para arriba, empezó a calentarla mu- cho el sol hasta que una ola más alta que las demás milagrosamente le regresó las patas a la arena y pudo nadar… que des- canso se sintió fresca, húmeda y salvada.
  • 61. María Guadalupe Morales Plesent 68 Nadó hasta alcanzar a sus hermanas y to- das se alegraron de verla por fin con ellas. Nunca se le olvidó el susto y cuando creció un poco aprendió a esconderse en su capa- razón cada vez que algo que pasaba no le gustaba o cuando se sentía asustada. Esto lo hace con tanta frecuencia que hay tortu- gas que no conocen como es su cabecita y sus patas. ¿Cómo te gustaría que terminara la his- toria? ¿Que necesita aprender Togui? ¿Alguna vez te has sentido como ella? ¿Que necesitas aprender? Gasa la garza Cuando sopla un fuerte viento al norte del mundo y la nieve empieza a caer las garzas viajan al bosque del sur porque es un lugar más caliente. Al lago más grande del bosque llegó un grupo de garzas. Entre ellas venía Gasa, una garza muy ágil a la que le había tocado dirigir a sus amigas en algunas partes del camino. Ella volaba me- jor y más alto que todas, ella sabía el cami- no. Pero cuando llegaba el momento de ju- gar se quedaba sola porque decían sus
  • 62. Narración de historias en psicoterapia infantil 69 amigas que era muy pero muy presumida que a todos les contaba que era la mejor, que nadie volaba ni tan rápido ni tan fuerte ni con tanta orientación y elegancia como ella. No la soportaban y tampoco la junta- ban. Los juegos del agua que todas sabían y disfrutaban tanto, transcurrían sin ella. ¿Cómo terminará esta historia? ¿Te gustaría cambiar algo de ella? ¿Que necesita aprender Gasa? ¿Alguna vez te has sentido así o has sido así como ella? ¿Qué necesitas aprender? Ven el venado El venado Ven tiene unos hermosos cuernos, es de color café con el pecho blanco. Vive en un bosque. Es muy listo, descubre fácilmente cuando alguien es su amigo y cuando alguien le quiere hacer da- ño. En una ocasión que estaba comiendo unas ramitas frescas y verdes se acercó una cabra y el con gusto le convidó de su co- mida. Ella fue amistosa y cordial, él reco- noció inmediatamente a esta amiga. Otra vez estaba bebiendo agua fresca y cristali- na del lago cuando se dio cuenta de que un
  • 63. María Guadalupe Morales Plesent 70 puma estaba cerca como preparándose para algo… a lo mejor a punto de acercarse a él. Ven podía hacer tres cosas: seguir bebien- do, compartirle agua al puma o correr. ¿Qué crees tú que le conviene hacer? ¿Cómo quieres que termine la historia? ¿Alguna vez te ha pasado algo parecido a lo de Ven? ¿Que necesitas aprender? Pola la pata Pola es la más pequeña de su familia de patos. Sabe nadar muy bien jugar a muchas cosas y cazar peces. Su mamá la llevó a la escuela porque ya tenía la edad para ir. Llegó muy contenta. Su maestra le enseñó unas letras y unos número pero ella cuando terminó la clase no se aprendió nada. Fue al siguiente día y tampoco pudo apren- derse las lecciones, entonces se empezó a preocupar. No sabía que le pasaba porque los otros patitos estaban contentos y aprendían todo lo que les enseñaba su maestra. Cuando llegaba a su casa no sabía decirle a su ma- má que le habían dejado de tarea. Y la mamá se empezó a desesperar.
  • 64. Narración de historias en psicoterapia infantil 71 Pasaron los días y Pola seguía igual. Tuvo muy malas calificaciones. Entonces la maestra llamó a sus papás para decirles lo que le pasaba a su hija. Su mamá doña Pola, se puso a llorar de tristeza. El papá se quedó pensativo… ya que a él le había pa- sado algo parecido. Cuando fue a la escue- la se tardó más que los otros patos para aprender las letras pero al fin las aprendió y siempre fue muy bueno para nadar y ob- tener su alimento. ¿Cómo crees que termine la historia? ¿Qué pasará con Pola? ¿A ti te ha pasado algo parecido? ¿Qué puedes aprender? Zico el mosquito Zico el mosquito es muy conocido por todos los mosquitos de la región. Tiene un zumbido muy especial al volar así como z, zzz, zzzzzzz, zzzzzzzzz, el sabe muy bien que si mueve las alas más hace más fuerte el zzzzz. También sabe que a los demás les molesta mucho su zumbido ya que los animales le han dicho Zico el molestoso. Y en la escuela como lo llevan a la dirección también es muy conocido. Se la pasa casti-
  • 65. María Guadalupe Morales Plesent 72 gado fuera de su salón y a veces ni se aprende las lecciones. Eso sí le gustan mucho las fiestas, pero ya no lo invitan, la última vez que fue se la pasó molestando a varios amigos y todos decidieron no invitarlo más. La familia completa ya sabe también como se porta y no les gusta su compañía. Al principio tenía mucho gusto de haber logrado ser tan conocido por su molesto zumbido, pero ahora como no aprende las lecciones, se la pasa castigado y no lo invi- tan a las fiestas. Ya no se siente bien. ¿Que puede hacer para sentirse mejor ¿Cómo puedes cambiar la historia? ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Qué puedes hacer? Ralla la cebra Ralla es una cebra a la que le gusta mu- cho correr por el campo, lo hacía todos los días. Como estaba tan bien entrenada nadie le ganaba. Era el orgullo de su familia de cebras. Un día llegó al bosque un caballo muy veloz y le propuso que jugaran carreras. Al principio no quiso porque sabía muy bien
  • 66. Narración de historias en psicoterapia infantil 73 que todos los animales que habían compe- tido con ella quedaban muy atrás y eso no era emocionante. Estaba un día bebiendo agua en el lago del bosque y vio pasar al caballo y le pareció que iba muy rápido, le dio curiosidad y sin que él la viera escon- dida en los árboles corrió a su lado y cual sería su sorpresa al comprobar que corría más rápido que ella. Esto no se lo contó a nadie pero su puso muy triste, porque sabía que podían ganarle. Su principal preocupación fue que si su fa- milia de cebras se enteraba ella ya no sería el orgullo y que a lo mejor ya ni la querrían. Se quedó callada un tiempo y cada vez estaba más triste pero ya no aguantó y se lo comentó a su mejor amiga. ¿Qué piensas de lo que le pasó a Ralla? ¿Te gustaría cambiar la historia? ¿Alguna vez te haz sentido como ella? ¿Qué harías si te pasara lo mismo que a ella? Tilín el coyote Tilín el coyote pertenece a la manada de la Sierra fría que habita en las laderas de unas montañas. Un día estaba paseando
  • 67. María Guadalupe Morales Plesent 74 con sus padres, hermanos y amigos, por una parte de la sierra que no conocía. Se distrajo oliendo la cueva de un puma y cuando se dio cuenta ya no los encontró por ningún lado. Primero corrió para tratar de localizarlos y no los vio, luego se echó un rato y se puso a pensar que hacer, em- pezó a anochecer y le dio miedo estaba muy preocupado. No los encontraba y se puso a aullar y aullaba y aullaba y nadie lo escuchaba y amaneció y siguió perdido. Ti- lín no sabe que hacer. ¿Cómo podrías terminar la historia para que Tilín se sienta mejor? ¿Qué necesita aprender Tilín? ¿Alguna vez tú te has sentido así? ¿Alguna vez te ha pasado algo parecido? ¿Qué necesitas aprender? Lona la paloma Lona es una pequeña paloma mensajera, ha sido entrenada para llevar mensajes. En una escuela la enseñaron a tomar cuidado- samente la nota y a disponerse a volar. Le dieron clases de geografía para que rápi- damente encontrara todas las direcciones. Y le mostraron como desafiar al viento pa-
  • 68. Narración de historias en psicoterapia infantil 75 ra que no impidiera su vuelo. Ella era con- siderada por la región como la mejor Pa- loma mensajera. Cuando algún animal quiere comunicar algo la llama con su cla- ve l-o-n-a y ella acude de inmediato, sabe llegar muy bien a cualquier lugar. Le gusta llevar mensajes porque los que los reciben se ponen muy alegres y en seguida quieren contestar. En otras ocasiones los que reci- ben mensajes se ponen tristes pero de todas maneras le agradecen la nota. Ella pacien- temente espera a que escriban la contesta- ción y la lleva de regreso. Cuando entrega la respuesta también la felicitan y le dicen que es muy lista para los mensajes. ¿A quién te gustaría enviarle un mensa- je? ¿Qué le dirías en esa nota? ¡Escríbelo! Muy bien ahora imagínate que ya se lo llevó Lona a la persona que tu le dijiste. ¡Ponte en el lugar de esta persona y es- cribe la nota de respuesta ¿Qué te daría? Ahora léela. ¿Te gustó? ¿Te gustaría mandar otra nota? ¿A quién? ¡Escríbela!
  • 69. María Guadalupe Morales Plesent 76 Rabi el conejo Rabi el conejo vivía en su madriguera con su familia de conejos. Su recámara era fresca y húmeda como a él le gustaba, es- taba debajo de la tierra, pintada de color amarillo, en ella tenía todo lo que necesita- ba para hacer su tarea y para jugar. Su hermanita, mayor que él también tenía su recámara, estaba decorada de rosa, porque era su color favorito, ella también tenía en su recámara todo lo que necesitaba. A ve- ces cada hermano invitaba a sus mejores amigos y podían jugar en sus recámaras. Pasó el tiempo y un día su mamá les di- jo que les iba a dar una hermosa noticia. Los dos conejitos estaban muy atentos y ella les platicó que iban a tener otro her- manito. Rabi al principio se sintió alegre, pero después pensó que a lo mejor lo iban a poner en su cuarto que tanto le gustaba y que ya no podría jugar con sus amigos. Que los pequeños son llorones y latosos y que él no quería cuidar conejos chiquitos, que el estaba para que lo cuidaran. Además aseguró que su mamá se iba a dedicar sola- mente a cuidar al nuevo conejito y que a él lo iba a dejar solito y sin atenciones. Empezó a portarse mal, ya no comía bien
  • 70. Narración de historias en psicoterapia infantil 77 tiraba sus zanahorias a la basura y por la noche lloraba pensando que mal le iba a ir con su nuevo hermano. ¿Qué crees que pase cuando nazca su hermanito? ¿Cómo te gustaría que terminara la his- toria para que Rabi no se sienta mal? ¿Qué necesita aprender? ¿A ti te ha pasado algo parecido? ¿Qué puedes aprender de lo que apren- dió Rabi? Límber el perro Límber es un perro peludo, de color blanco que vive con sus papás; doña Titi y don Tuno. Muchas veces se levanta enoja- do. No le gusta lo que le da su mamá de comer, aunque se lo come rápido y furioso; no le gusta ir a la escuela, pero va de mal humor y se la pasa aburrido; y no le gusta jugar con sus amigos pero tiene que jugar con ellos para no sentirse solo y se la pasa peleando. Sus días eran muy pero muy ma- los y ya se estaba cansando. Ese día que fue a la escuela lo recibió la directora y le dijo que su maestra ya no iba a ir y que
  • 71. María Guadalupe Morales Plesent 78 iban a tener otra maestra. Cómo todo le enojaba también se enojó y estaba seguro de que iba a tener un mal día. Su maestra se presentó y les pidió una cosa que cada perrito iba a escribir que necesitaba hacer para tener días buenos. Al principio a Límber le pareció imposible imaginarse los días buenos pero decidió escribir (sabía es- cribir muy bien). Para tener días buenos yo necesito, 1. Saborear mi comida, comerla despacio y agradecerle a mi mamá que la preparó. 2. Ir a la escuela contento, dis- puesto a aprender nuevas cosas y 3. Disfru- tar de los juegos con mis amigos sin pelearlos. Y cuando terminó de escribir se sorprendió de que lo puedo hacer y de que se sentía mucho mejor. Y empezó a hacer lo que había escrito y… ¿Cómo crees que termine la historia de Límber? ¿Te gustaría cambiarle algo? ¿Tú te pareces en algo a él? ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Qué cosas podrías hacer para tener días buenos?
  • 72. Narración de historias en psicoterapia infantil 79 Golos el oso En las cuevas del polo norte, vivía una familia de osos. La mamá, el papá y los dos pequeños ositos. A ellos les gustaba mucho que su mamá les diera de comer. Y todos los días la esperaban con gusto. Mientras ella llegaba se divertían resbalán- dose por los hielos que se formaban con el frío polar. Los hermanos se entendían muy bien para los juegos. Un día Golos empezó a pensar que como era el mayor el debía de comer más y mejor. Todo lo que llevaba su mamá para los dos él se lo quería comer. A su hermano no le gustó eso y se la pasaban peleando por la comida. Medros el herma- nito se cansó de los pleitos y decidió co- merse lo que su hermano dejaba. Sin darse mucha cuenta Golos empezó a engordar y a engordar porque comía mucho y ya no podía jugar tanto y seguía engordando. Su hermano iba a jugar con sus primos y ahí comía. Y se divertía mucho. Y Golos se hacía más envidioso y más gordo. ¿Cómo crees que termine la historia de Golos? ¿Te gustaría cambiarle algo? ¿Tú te pareces en algo a él o a su her- mano Medros?
  • 73. María Guadalupe Morales Plesent 80 ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Qué te gustaría cambiar? Brisa la colibrí Érase una vez la historia de una linda colibrí llamada Brisa. A ella le encantaba tomar el néctar de las flores, lo disfrutaba mucho y alegremente viajaba de flor en flor para alimentarse. Un día su mamá co- librí, le llamó la atención y le dijo que le habían platicado que había mucho peligro para los colibríes con las flores, que se habían convertido muchas de ellas en car- nívoras y que les gustaban especialmente los colibríes chiquitos como ella. Esta his- toria la asustó mucho y como su mamá se la pasaba cuidándola y advirtiéndole del peligro, aunque nunca sintió el intento de una flor por comérsela empezó a estornu- dar cuando veía a alguna y se retiraba rápi- damente. Se entristeció mucho y se cambió a vivir a una ciudad, allá comía dulces en lata, toda su familia se fue con ella y seguía muy triste. Entonces entró a la escuela y aprendió a leer y un día leyó un cuento de flores y empezó a leer muchos libros de flores y se dio cuenta de que no estornuda-
  • 74. Narración de historias en psicoterapia infantil 81 ba en los cuentos y que ahí no era peligro- so. Entonces empezó a alegrarse a ser la de siempre y cuando en un jardín encontró unas flores reales pudo tomar el rico néctar y disfrutarlo sin estornudar. Pronto supo la familia que… ¿Qué supo su familia? ¿Cómo crees que termine la historia? ¿Qué aprendió la familia de Brisa con lo que le pasó a ella? ¿Alguna vez te ha pasado algo parecido? ¿Te pareces en algo a Brisa? ¿Y su familia se parece en algo a la tuya? ¿Qué puedes aprender? Fanti la elefanta Fanti la elefanta era chiquita y veía muy grandes a su mamá y a sus tías. Tenía her- manas de otros tamaños y vivía trasladán- dose con su manada a diferentes lugares. En el camino iban contando los elefantes muchas cosas y se comunicaban con otras manadas por medio del lenguaje de los ele- fantes que solamente ellos alcanzaban a es- cuchar con sus grandes orejas. Estos men- sajes eran para prevenirlos de peligros y decirles como era el camino. Solamente los
  • 75. María Guadalupe Morales Plesent 82 más grandes podían mandar los mensajes a las otras manadas y cuando creció un poco Fanti quiso hacerlo, solo que se le ocurrió algo, contarles mentiras en sus mensajes: si no había peligros ella les decía que había un terremoto o un volcán y descontrolaba mucho a los que la oían. Se sentía muy im- portante porque sabía que se preocupaban por lo que ella les decía. Cuando hubo jun- ta de manadas, los jefes se reunieron y pla- ticaron que esas malas noticias que no eran ciertas habían ocasionado daño y que tení- an que descubrir quien inventaba esto. Se enteró y se asustó hizo lo posible porque no se dieran cuenta que era ella la respon- sable. Pero por más mentiras y pretextos que puso se dieron cuenta que era ella. En- tonces todos se enojaron y le dieron una lección y una oportunidad… ¿Cuál fue la lección que le dieron? ¿Qué oportunidad le dieron? ¿Cómo crees que termine la historia de Fanti? ¿Te gustaría cambiarle algo? ¿Tú te pareces en algo a ella? ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Qué te gustaría cambiar? ¿Qué aprendes de esta historia?
  • 76. Narración de historias en psicoterapia infantil 83 Chito el búho Los búhos son unos animales que vue- lan, tienen los ojos muy grandes y duermen en los árboles. Todas las noches salen a pa- sear, van a la escuela y preparan sus ali- mentos, sus ojos grandes les permiten ver en la oscuridad, la oscuridad no les da mie- do porque la mayoría de los animales duermen en la noche. Ellos duermen en el día, por eso se esconden entre las ramas cuando duermen para que otros animales no les hagan daño. Chito pertenecía a una gran familia de búhos que como ya sabe- mos duermen en el día. El tenía una ramita en la que le gustaba dormir. Un día que es- taba tranquilamente dormido empezó a so- ñar que llegaba una gran víbora y se lo comía y que pedía auxilio y nadie venía y cuando su mamá pasó a revisarlo se dio cuenta de que algo estaba pasando con sus sueños. Lo despertó y lo tranquilizó. Desde aquel día no podía dormir tranquilo se iba a la rama de sus padres y como solo era para dos ya casi se rompía, esto lo hizo por va- rios días y por más que le explicaban sus papás no hacía caso y ya no sabían que hacer.
  • 77. María Guadalupe Morales Plesent 84 ¿Cómo crees que termine la historia de Chito? ¿Te gustaría cambiarle algo? ¿Tú te pareces en algo a el? ¿Alguna vez te has sentido así? ¿Qué te gustaría cambiar? ¿Qué aprendes de esta historia? Plop el pulpo Plop era el hijo mayor de una familia de pulpos que vivía en los más profundo del océano. Todos salían en ocasiones a la su- perficie y viajaban largas distancias para pasear y obtener los alimentos. Los papás estaban muy ocupados trabajando y siem- pre le recomendaban que cuidara a sus hermanos. Él sabía que tenía que proteger- los de los tiburones y de otros peces gran- des, así que utilizaba todas sus patas o ten- táculos para cuidar a cada uno. Tenía tan- tos hermanos como tentáculos. Así que ca- si siempre tenía ocupadas todas sus patas para cuidarlos. Por más que les pedía que no se fueran lejos ellos se iban. Los pulpos se defienden arrojando una tinta tan negra que parece que se hace de noche, se oscu- rece el agua y no se ven. Un día que iba
  • 78. Narración de historias en psicoterapia infantil 85 cuidando a sus hermanos apareció un tibu- rón y les avisó que todos arrojaran tinta. Y así lo hicieron como él estaba tan ocupado no pudo hacerlo y por poco le da una mor- dida en su cabeza. Uno de sus hermanos se dio cuenta y lo ayudó. El susto fue grande pero pudieron librarse de los dientes enor- mes que los perseguían. Llegaron a su casa muy asustados y cansados y le platicaron a su mamá. ¿Qué le dijo su madre? ¿Qué necesita hacer Plop? ¿Qué aprendieron los papás de Plop? ¿Qué aprendió él? ¿En qué termina la historia? Haz dos finales distintos y escoge el que más te guste. ¿Qué aprendes de esta historia?
  • 79. 87 COMENTARIOS FINALES El buen terapeuta por su casa empieza. Milton Erickson Utilizar Historias en la psicoterapia in- fantil constituye una oportunidad muy va- liosa para envolver para regalo la sesión. Llega a ser una experiencia rica, divertida y profunda para ambos el niño y el terapeu- ta. Los terapeutas y los infantes necesita- mos sesiones interesantes, nutritivas que permitan quitar lo dramático en la medida de lo posible a las experiencias traumáticas. Además ofrece la oportunidad de man- tener la atención y concentración en una conversación hipnótica, que en sí permite un estado alternativo de conciencia, con al- tas posibilidades de cambios profundos sa- ludables. El terapeuta al ser “Cuenta cuentos”, es el propio instrumento de la terapia, y favo- rece la empatía. Cuando entre ambos se crea un nuevo cuento, o se recrea el pro- puesto, se establece una complicidad salu- dable y esto corta a la medida la terapia. Esta técnica además alienta las sesiones individuales o grupales de niños que si bien no tienen un conflicto presente pueden
  • 80. María Guadalupe Morales Plesent 88 resultar beneficiados de tratar temas de in- terés para su crecimiento emocional más armónico. Esta publicación pretendió ofrecer a los lectores el estímulo primario para construir con creatividad experiencias terapéuticas cada vez más ricas con un beneficio para ambos el niño y su terapeuta.
  • 81. 89 BIBLIOGRAFÍA AJURRIAGUERRA, J de y Marcelli D. 1982. Manual de Psicopatología del niño. Mas- son, México. AMESCUA, Guadalupe. 2001. La magia de los niños. Psicoterapia Gestalt Infantil. CEIG, México. AXLINE, Virginia M.1977. Terapia de Juego. Diana, México. CARO Gabalda Isabel. 1994. La práctica de la terapia lingüística de evaluación. Amaru, España. CLARIZO Harvey F. y McCoy George F., 1984. Trastornos de la conducta en el niño. Ma- nual Moderno. México. CORQUILLE Birgges Dorothy. 1985. El niño feliz. Su clave psicológica. Gedisa, México. CORMAN Louis. 1989. Psicopatología de la riva- lidad fraterna. Herder, Barcelona, España. CORMAN Louis. 1985. Examen psicológico del niño. Herde, Barcelona, España. CORMAN Louis. 1977. Narcisismo y frustra- ción de amor. Herder, Barcelona, España. ECHAEFER Charles E. 1988. Manual de terapia de juego. Manual Moderno, México. FREUD Anna, 1973. El yo y los mecanismos de defensa. Paidós, Buenos Aires, Argentina. FREUD Anna, 1977. Neurosis y sintomatología en la infancia. Paidós, Buenos Aires, Ar- gentina.
  • 82. María Guadalupe Morales Plesent 90 FREUD Anna, 1977. El psicoanálisis infantil y la clínica. Paidós, Buenos Aires, Argentina. FREUD S. Historiales clínicos I, Análisis frag- mentario de una historia. Anáslisis de la fobia de un niño de cinco años. Iztlacci- huatl, México. HIRIART Berta. 2004, Escribir para niñas y ni- ños. Paidós, México. KLEIN Melanie. 1969. El sentimiento de soledad y otros ensayos. Buenos Aires, Argentina. KIEPENHEUER Kaspar. 1992 Lo que nos dicen los niños con sus enfermedades. Urano, España. LOWENFELD Víctor. 1958. El niño y su arte, Kapelusz, Buenos Aires, Argentina. LOWENFELD Víctor. 1984. Desarrollo de la capacidad creadora, Kapelusz, Colombia. MAHLER Margaret. 1990. Estudios 2 Separa- ción individuación. Paidós, México. MORALES PLESENT, María Guadalupe. 2004. “La lógica ilógica del abuso moral” en Marchiori, Hilda (coord.) 2004. Victimolo- gía. Editorial Universitaria Integral, Cór- doba, Argentina. SHAPIRO Lawewnce E. 1977 La inteligencia emocional de los niños. Vergara, México. OAKLANDER Violette.1988 Ventanas hacia nuestros niños. Cuatro Vientos, Chile. ROBLES Eduardo. 2003, El arte de contar cuentos. Grijalbo. México.
  • 83. Narración de historias en psicoterapia infantil 91 SHER Bárbara, 2003 Juegos para el bienestar emocional de tu hijo, Oniro, España. STOCKLIN – Meier Susanne, 2004, Descubrir valores a los niños, Oniro, España. VIGOTZKY Lev S, 2001. La imaginación y el arte en la infancia. Coyocán, México. WEST, JANET, 1994, Terapia de juego centra- da en el niño. Manual Moderno, México. WINNICOTT, D. W.1986, Realidad y juego. Gedisa, Buenos Aires, Argentina. ZULLIGER H., 1981, Fundamentos de psicote- rapia infantil, Morata, España.
  • 84. Imprimió Editorial Brujas en el mes de octubre de 2005 Ciudad de Córdoba, Argentina