Nº41 - Año 5 • Enero 2014
Instituto de Economia
de la USFQ
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Según el libro “The Limits to
Growth” (TLTG) de 1972, cuya principal auto-
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Por que fracasan los paises

Por que fracasan los paises
Published on: Mar 4, 2016
Published in: Business      
Source: www.slideshare.net


Transcripts - Por que fracasan los paises

  • 1. Nº41 - Año 5 • Enero 2014 Instituto de Economia de la USFQ Instituto de Economia de la USFQ ¿POR QUÉ FRACASAN LOS PAÍSES? Entrevista a James Robinson, coautor Bernardo Acosta bernardoacosta@gmail.com “La mayoría de economistas y hacedores de políticas públicas se han concentrado en res- ponder qué se debe hacer para acertar, mientras lo que necesitamos es una explicación de por qué los países pobres constantemente se equivocan”, dicen Daron Acemoglu y James Robinson en su libro Por qué fracasan los países. ¿Por qué nos equivocamos de manera tan consistente? ¿Por qué es la equivocación –en materia de políticas públicas de desarrollo– tan predecible y difundida? En definitiva, ¿por qué es la regla? Por ahí alguien decía que para estar bien armado para el mundo de los negocios resulta idóneo combinar la formación de un abogado con la de un economista. De manera aná- loga, para abordar los problemas del subdesarrollo se requiere, como mínimo, comple- mentar los conocimientos de un politólogo con los de un economista. El estudioso de las ciencias políticas, a solas, solo alcanza a describir las trabas al progreso de las sociedades de manera parcial, mientras que –como le consta a gran parte de la humanidad– poco im- pacto tienen las políticas de desarrollo recomendadas por aquellos economistas puristas que hacen propuestas para un mundo sin pugnas de poder. Ese vacío es el que han lle- nado Acemoglu y Robinson con este libro, que es el resultado de su trabajo colaborativo de 15 años. Es el dúo dinámico de los estudios del desarrollo de la actualidad: Acemoglu, profesor de economía en MIT, y Robinson, profesor de ciencias políticas en Harvard. Este último, de nacionalidad inglesa, tuvo la amabilidad de concederme una entrevista telefó- nica, la cual transcribo a continuación. Una nueva élite política no necesariamente lleva a que se creen mejores institu- ciones. Nosotros hablamos de esa idea llamada la ‘ley de hierro de la oligarquía’, que es cuando las instituciones extractivas se mantienen y sólo cambia la gente que está en el tope o la gente que se beneficia del sistema.
  • 2. 2 ¿Por qué fracasan los países? Porque el proceso político genera ins- tituciones económicas que no crean in- centivos adecuados u oportunidades. Lo que decimos en nuestro libro es que para tener éxito económico se requiere de una economía organizada de manera que cree incentivos y oportunidades para la mayoría de la gente en la sociedad. Y que eso ocurra depende de cómo funciona el sistema político. Es decir, depende de las instituciones políticas. Es realmente un problema político el de crear las institu- ciones económicas que generan prospe- ridad. Pero, como enfatizamos, hay mu- chos problemas políticos que interfieren en la creación de una sociedad inclusiva, lo que llamamos instituciones económi- cas inclusivas, que es lo que se necesita para progresar. Es decir que la vigencia de dere- chos políticos es un requisito para el progreso económico. Sí, pero no sólo de los derechos políti- cos. Nosotros ponemos énfasis en dos cosas respecto a las instituciones políti- cas: una es una amplia distribución del poder político en la sociedad y la otra es lo que llamamos centralización política. Así que también necesitas tener un Es- tado centralizado eficaz. De manera que hay dos elementos. ¿Qué debe hacer un país para de- sarrollar estas instituciones inclu- sivas? O, dicho de otra manera, ¿por qué tantos países se quedan atrapados con instituciones ex- tractivas y les cuesta mucho salir de ese esquema? Creo que son los enormes beneficios para las élites que controlan las instituciones extractivas. Colombia, por ejemplo, es un país bastante pobre y es extremada- mente desigual. Es un país que cuenta con varios elementos de instituciones extractivas: derechos de propiedad que no están bien definidos ni son del todo seguros; y bastantes monopolios. Pero a la gente rica la va muy bien en este siste- ma. Colombia es el país más desigual de América Latina. Entonces ellos no tienen un incentivo para cambiar. En cualquier sistema extractivo hay algunas personas con poder a las que les va muy bien así. A menudo ese es un gran impedimento para cambiar. Cuando cambia la élite política en países con instituciones extracti- vas, ¿la nueva élite tiende a mo- dificar o a mantener las institucio- nes políticas? Depende. Lo que hemos dicho en el li- bro es que el cambio institucional gene- ralmente sucede a través de conflictos. Pero una nueva élite política no nece- sariamente lleva a que se creen mejores instituciones. Por ejemplo, nosotros ha- blamos de esa idea llamada la ley de hierro de la oligarquía, que es cuando las institu- ciones extractivas se mantienen y sólo cambia la gente que está en el tope o la gente que se beneficia del sistema. En el libro analizamos qué puede llevar a cam- bios de las instituciones. Una alternativa viable es una amplia coalición de gente heterogénea que desafía al poder. Lo que necesitas es una amplia coalición. En el libro ustedes dicen que la siguiente manera de pensar so- bre cómo resolver los problemas de la pobreza es incorrecta: “si la ignorancia nos metió aquí, líderes y políticos iluminados y bien in- formados nos pueden sacar y de- beríamos tener la posibilidad de diseñar (engineer es la palabra que utiliza) la prosperidad”. ¿Por qué no es posible diseñar el camino a la prosperidad? Por las barreras políticas. La mayor parte del estudio de la economía se desarro- lla sobre el supuesto de que la política es irrelevante y que todo es cuestión de elaborar una política pública inteligente. Pero no creo que eso sea correcto. Todos sabemos qué se requiere para que un país pobre se vuelva rico. Son cosas bá- sicas: vías, infraestructura, escuelas, un sistema de salud, bancos, desarrollo fi- La mayor parte del estudio de la economía se desarrolla sobre el su- puesto de que la política es irrelevante y que todo es cuestión de ela- borar una política pública inteligente. Parece muy simplista.
  • 3. 3Enero - 2014 nanciero. Es decir, no es que no sepamos qué hacer. La idea de que los problemas de los países pobres se resuelven con la elaboración de mejores políticas públi- cas, en un contexto en el que la políti- ca no importa y los líderes hacen lo que es conveniente para la sociedad, parece muy simplista. Cambiando de tema, ¿cuáles cree que son los principales desafíos que enfrenta América Latina en la actualidad? Creo que los desafíos son distintos en cada país. Por ejemplo, en Colombia el desafío es el Estado. El Estado es disfun- cional; no es capaz de proveer infraes- tructura básica. Las vías son terribles en Colombia; las vías son mejores en Ecua- dor o incluso en Honduras que en Co- lombia. El Estado no garantiza el orden ni provee servicios en muchas partes del país. Así que el Estado es muy débil. Y, además, el poder político tiene una dis- tribución muy desigual. Hay democracia en Colombia, pero las elecciones son imperfectas. Hay violencia, asesinatos, compra de votos, intimidación. Enton- ces, la democracia es sumamente defec- tuosa. Otros países tienen problemas distintos. Si te fijas en Chile, por ejemplo, el ingre- so per cápita es el doble del de Colombia. ¿A qué se debe? A que tiene un Estado centralizado eficaz, el cual tiene la capa- cidad de asignar la renta de los recursos nacionales a actividades convenientes. El Estado chileno puede construir vías y escuelas y garantizar el orden. Pero Chile tiene una sociedad extremadamente oli- gárquica. El 50% de los ministros en el gabinete del presidente Piñera estuvie- ron en cuatro colegios católicos de hom- bres en Santiago. El 50% de los presiden- tes ejecutivos de las cien empresas más importantes de Chile estudiaron en los mismos cuatro colegios. Chile tiene un Estado centralizado eficaz, pero no una sociedad inclusiva, porque las conexio- nes sociales y los contactos a nivel de la élite son increíblemente importantes para conseguir oportunidades. Si no eres parte del club, no estás en nada en Chile. Ese es un gran impedimento. De modo que esta es una sociedad muy distinta a la colombiana. Y, como dije, sociedades distintas tienen problemas distintos. Varios países latinoamericanos tienen problemas con las instituciones políti- cas, con el Estado que no funciona. Pien- sa en la Argentina, donde el Estado es clientelista y donde tienen al partido pe- ronista, que es una especie de máquina política. Existen muchos problemas con la inclusión política en la Argentina. Las elecciones están caracterizadas por la compra de votos. En definitiva, creo que los países de la región tienen distintas combinaciones de problemas con las instituciones po- líticas y eso se manifiesta en problemas con las instituciones económicas. No soy un experto en cada país latinoamericano, pero mi opinión es que los países de la región, por sus diferentes historias, en- frentan distintas combinaciones de ins- tituciones políticas extractivas y, como consecuencia, instituciones económicas extractivas. Osvaldo Hurtado, expresidente del Ecuador y un destacado in- vestigador de las ciencias socia- les, escribió un libro titulado Las costumbres de los ecuatorianos, cuya tesis es que nuestra cultura es uno de las factores por los cuales el Ecuador es un país subdesarro- llado. Basado en sus investigacio- nes, ¿qué opina al respecto? Me parece que no tiene sentido. En las investigaciones que hemos hecho nun- ca hemos encontrado algo así. La gente tiende a aplicar ese tipo de ideas para describir lo que ocurre en los países pobres. Piensa en China. La gente apli- có la misma teoría a China. Y luego, en los años setenta, China hizo pequeños cambios para que la economía sea más inclusiva y la economía empezó a crecer al 10% anual. La cultura no cambió. Las instituciones económicas y los incenti- vos cambiaron. No creo que la cultura sea un impedimento al desarrollo económico. Estoy seguro que [en ciertas partes de América Latina] la gente no respeta la ley. Pero eso ocurre por la forma de operar del Estado, porque el Estado es clien- telista, porque así está organizado el poder. No es por la cultura; es simple- mente por la manera en que las instituciones políticas funcionan. Esa es la manera que permite dar favores a la gente e intervenir de forma discrecional.
  • 4. 4 Por supuesto que América Latina es dis- tinta a otras partes del mundo. Tiene la cultura indígena, entre otras cosas espe- cíficas. Pero no creo que la cultura sea un impedimento al desarrollo económico. Estoy seguro que, por ejemplo, la gente no respeta la ley. Pero eso ocurre por la forma de operar del Estado, porque el Estado es clientelista, porque así está organizado el poder. No es por la cultu- ra de cierta gente; es simplemente por la manera en que las instituciones políticas funcionan. Eso se remonta a la época co- lonial: “obedezco pero no cumplo”. Esa es la manera en que funciona el Estado. Es la manera que permite dar favores a la gente e intervenir de forma discrecional. Es la manera de organizar el poder. No creo que tenga mucho que ver con la cul- tura de la gente. El Gobierno del Ecuador ha es- tado a cargo de una reforma al sistema judicial. ¿Cree que esta reforma vaya a crear instituciones políticas inclusivas? No sé suficiente al respecto. De acuerdo. Pero la pregunta no es sobre los detalles específicos de la reforma judicial en el Ecua- dor, sino sobre el principio de que un poder del Estado esté encarga- do de reformar otro poder del Es- tado. ¿Qué opina al respecto, des- de un punto de vista conceptual? No parece una buena idea. Si algo hemos aprendido de la historia es que el poder necesita controles y equilibrios. Lograr un sistema judicial independiente fue una enorme fuente de conflictos políti- cos, por ejemplo en la Inglaterra del siglo XVII. Una de las razones por las que se luchó la Glorious Revolution en 1688 fue la de tener una Justicia independiente. Lo mismo ocurrió en los Estados Unidos. Tiene que haber separación de poderes, y tener una Justicia independiente es una de las maneras clave para lograr aquello. Piensa en Colombia. Afortunadamente la Corte Constitucional era lo suficiente- mente independiente para que el presi- dente Uribe no pudiera obligarla a que le autorizara a ser reelegido. Eso fue muy bueno para Colombia. Caso contrario, el presidente Uribe se habría quedado ahí para largo. El Gobierno ecuatoriano decidió recientemente explotar petró- leo en un parque nacional en la Amazonía. Según el Gobierno, los recursos provenientes de la ex- tracción de ese crudo le permiti- rán reducir la pobreza en el país. ¿Considera que esta es una buena política pública para reducir la po- breza? La experiencia general indica que el di- nero del petróleo es desperdiciado o, en un país como el Ecuador, con todos los problemas políticos y del Estado, el típi- co patrón es que el petróleo esté asocia- do con un peor desempeño económico. También puede provocar un deterioro de la calidad de las instituciones. En gene- ral no creo que exista la maldición de la abundancia. Creo que depende del tipo de instituciones políticas de la sociedad que encuentra el petróleo. No soy un ex- perto en el Ecuador, en absoluto. Pero estaría preocupado. No hay una relación simple entre tener más riqueza petrolera y tener menos pobreza. Todo depende de cómo se asigne el dinero y de los incenti- vos que este cree. Así que estaría preocu- pado respecto a la posibilidad de que el Estado, y la forma cómo la política fun- ciona en el Ecuador, sean coherentes con la idea de que el petróleo efectivamente reduzca la pobreza. En temas más generales, ¿por qué consideran ustedes que el creci- miento económico de China no es sostenible? China está viviendo lo que en el libro lla- mamos crecimiento extractivo, el cual es un crecimiento que se debe a que hay gran- des elementos de inclusión en la esfera económica pero donde las instituciones políticas no son inclusivas. China sí tie- ne un Estado centralizado eficaz, pero no tiene un poder político ampliamente dis- tribuido. Lo que decimos en el libro es que ese tipo de crecimiento económico Me preocuparía la posibilidad de que el Estado y la forma cómo la política funciona en el Ecuador sean coherentes con la idea de que el petróleo efectivamente reducirá la pobreza.
  • 5. 5Enero - 2014 es insostenible porque cuando el poder político está tan concentrado finalmente será utilizado de una manera que provo- cará que este se descarrile. ¿Cuál es su historia de éxito favo- rita y por qué? Estudio bastante el África. Entonces me gusta mucho el caso de Botswana. Este es el único país en el África subsahariana que ha tenido un crecimiento económico alto y sostenido desde su independen- cia. Y eso tiene que ver con un desarrollo político particular antes del colonialis- mo, es decir, el desarrollo de un Estado precolonial eficaz y centralizado y, ade- más, un conjunto de instituciones polí- ticas precoloniales que eran mucho más inclusivas que en muchos otros países africanos de entonces. La experiencia de Botswana explica bien la teoría. Y eso me gusta porque demuestra que el desa- rrollo no depende de la cultura ni de la geografía, ni tampoco se trata de que hay algo intrínseco en el África que les impi- de dejar de ser pobres. Botswana, con las instituciones adecuadas –de paso fue de cierto modo una coincidencia que estas instituciones terminaran dominando un país después de la independencia–, ha sido exitoso económicamente. Este caso demuestra que los africanos, con el am- biente institucional adecuado, pueden ser exitosos económicamente. Y, en su criterio, ¿cuál es la histo- ria más dramática de fracaso y por qué? En el libro nos gusta el ejemplo de Ve- necia, que es una especie de relato de precaución. Venecia era probablemente el lugar más próspero de Europa en la era medieval. Era un polo comercial y de innovación y arte y todo lo demás. Y ahora, ustedes dicen, es un mu- seo. Sí. Todo retrocedió. Retrocedió porque una élite reducida cerró el ingreso de nuevos participantes al sistema político e incluso prohibió las instituciones eco- nómicas que habían promovido la pros- peridad de Venecia. Pienso que es un relato de precaución para todo el mundo; tal vez lo sea para los Estados Unidos, que parece que tie- ne una política tan disfuncional en este momento. Nosotros somos optimistas en general respecto a los Estados Unidos en el libro. Pero en la actualidad estamos viviendo una política muy disfuncional. De modo que sería bueno que la gente en los Estados Unidos se acuerde de que puede terminar como Venecia. Cuando usted hablaba de Botswa- na, yo pensaba sobre la planifica- ción central. Parecería que no es factible planificar el paso del sub- desarrollo al desarrollo. ¿Cree que es posible tener una planificación central eficaz? Creo que eso es muy difícil. Creo que el Estado tiene que jugar un rol sumamente importante en términos de proveer bie- nes públicos, infraestructura, educación, orden, un sistema legal. Por eso nosotros estamos a favor del Estado. Pero creo que cuando se trata de identificar qué activi- dades económicas van a ser importantes y a cuáles sectores les va a ir bien y dón- de está el futuro, creo que la gente en el sector privado es probablemente mucho mejor en identificar esas oportunidades. El Gobierno tiene que crear una cancha nivelada. Y creo que el problema con la política industrial o la planificación, es que los burócratas pueden ser muy bue- nos para hacer algunas cosas, pero son muy malos para hacer otras. Fíjate en Inglaterra, incluso Inglaterra, que tiene un servicio público increíblemente meri- tocrático, con gente muy inteligente que llega de las mejores universidades del país. La política industrial fue un desas- tre. Esa gente no pudo identificar a qué sectores les iría bien, ni cuáles serían los emprendimientos correctos. Creo que tienes que dejarle al mercado que haga eso. El Gobierno es crucial. Tener un Go- bierno eficaz, no clientelista, que hace cosas fundamentales, es absolutamente crítico. Pero creo que la historia de la pla- nificación central y la política industrial muestra que es algo que es muy difícil de hacerlo bien. El problema con la política industrial o la planificación es que los burócratas pueden ser muy buenos para hacer algunas cosas, pero son muy malos para hacer otras … la gente en el sector privado es probablemente mucho mejor en identificar esas oportunidades
  • 6. Según el libro “The Limits to Growth” (TLTG) de 1972, cuya principal auto- ra es Donella Meadows, el planeta Tierra se vería sometido a una catástrofe por el pro- gresivo crecimiento económico, por lo cual, la prevención sería detener el crecimiento. Esta calamidad sucedería en poco tiempo. Es más, según sus predicciones, para el 2012 el mundo ya no debía disponer de recursos como aluminio, cobre, oro, mercurio, gas na- tural, plata, entre otros. Pero, ¿por qué no se han cumplido las predicciones del reporte TLTG? ¿Es realmente el crecimiento económi- co la mayor amenaza para nuestro planeta? A continuación se analizarán estas dudas, a partir de los cinco factores que los autores suponen, son los que determinan y limitan el crecimiento del planeta: población, conta- minación y producción agrícola, recursos natu- rales y producción industrial (Meadows, 1972). Según la teoría ya mencionada, las crecientes necesidades del ser humano no van acorde con los recursos finitos del plane- ta. Por eso, el aumento de la población que demanda más recursos, junto a los avances médicos y tecnológicos que generan mayor expectativa de vida y disminuyen las tasas de mortalidad, tampoco parecerían ser benefi- ciosos. Una consecuencia principal del cons- tante aumento poblacional es la expansión del consumo, lo que afecta directamente a las escasas reservas de recursos. Por ello, la de- manda del futuro sería cada vez más difícil de suplir, hasta que se llegue a un punto en que los recursos no sean suficientes y se enfren- ten miles de muertes a causa de hambrunas o enfermedades no controladas (el ‘viejo’ ciclo Malthusiano). TALLER DE ECONOMÍA EL CRECIMIENTO ECONÓMICO: un generador de mejores niveles de vida, no un destructor de los recursos María Cristina Martínez P. Estudiante de Economía usfq cristymp19@hotmail.com
  • 7. Además, por el aumento de la po- blación y de la producción, también hay más contaminación. En este aspecto, el informe analiza específicamente el uso de pesticidas y el reciclaje. El primero, fue catalogado como una forma de contaminar el medio ambiente ya que dificulta aún más la sustentabilidad de la producción agrícola frente a la creciente demanda. Y, dedicarse únicamente a reciclar, aumentaría los costos de fabricación en algu- nas industrias, como la papelera por ejemplo. En estos intentos por satisfacer la demanda, se aumenta la producción y por ende sus con- comitantes problemas. Y de la misma manera afecta el progreso industrial. De esta manera, dicha predicción parece ser un círculo vicio- so desde cualquier punto de vista, a la vez que exhorta a buscar soluciones, sean éstas la conservación de recursos o el control de la contaminación, para lo cual, en general, lo que este reporte predicaba era la limitación en el consumo y del crecimiento como me- dida para salvar al planeta. El informe TLTG también aclara que los precios de estos recur- sos serían más altos dado que la escasez pre- siona inevitablemente en esa dirección, así, se dificultaría cada vez más acceder a ellos, viéndose afectada la calidad de vida. Parte del análisis alrededor del es- cenario propuesto en TLTG es el ‘costo de opor- tunidad’, entendido como el valor de aquello a lo que se renuncia por elegir otra opción. Analizando la visión que propone el TLTG, el costo de oportunidad para mantener los re- cursos serían factores como la innovación y la tecnología. La gente gozaría de más recursos no renovables por más tiempo, a costa de vi- vir en cierto nivel de pobreza y sin encontrar soluciones para salir de ella; claro, porque crecer y mejorar la calidad de vida nos llevaría a una catástrofe. Los autores de TLTG tuvieron una visión errónea sobre lo que pasaría con los recursos a lo largo del tiempo; lo que no su- cedió porque “nombraron cinco determinan- tes del sistema mundial, pero dejaron por fuera al más importante de todos: la gente, y su habilidad para descubrir e innovar” (Lom- borg, 2012). Por ejemplo, al subir los precios, la existencia de bienes sustitutos, como un determinante de la elasticidad precio de la demanda, tuvo como primer efecto la con- tracción de la demanda de recursos natura- les (cobre por ejemplo) y por lo tanto, tam- bién de su precio. Así, a pesar del creciente consumo, se encontraron sustitutos a la mayor parte de recursos, además de nuevas reservas, nuevos métodos de explotación y un importante avance en la eficiencia en su uso (menos recursos naturales por unidad de producción). La habilidad de innovar tiene una relación estrecha con los costos. Una vez que se encuentran formas menos complejas o más productivas de explotación, los costos de este proceso disminuyen y de esta manera se aumenta la producción. El capital que an- tes era destinado a procesos complejos ahora tiene la posibilidad de ser utilizado en otros campos. Es un error mirar solo a la oferta o a la demanda, y no a la interrelación diná- mica de las dos, incluyendo los constantes cambios que trae consigo la innovación. Los precios son el reflejo de esa interacción, y ha- blar de escasez de un recurso, sin incluir esa dinámica, es inevitablemente equivocarse. La escasez siempre existe, pero su frontera se va moviendo a través de cambios, al menos, en los precios y tecnología. Es absurdo el hecho de preferir la paralización de la economía con el fin de pre- servar recursos. Éstos no llegarán tan rápido a su fin si se toma en cuenta la capacidad de remplazarlos gracias a la innovación del ser humano. Como aclara Lomborg, el alarmismo tuvo el lado positivo de atraer la atención de la gente, pero no supo dar soluciones inteli- gentes a los problemas mencionas (Lomborg, 2012). El crecimiento económico que genere desarrollo humano sí es una solución facti- ble, dado que abarca la innovación que termi- na siendo un método de supervivencia frente a los recursos no renovables de que dispone el mundo, y aún mejor, una fuente de mejo- res niveles de vida. Un ejemplo de desarrollo como consecuencia del crecimiento, es que gracias a las innovaciones, la producción agrí- cola ha aumentado y “la población mundial que sufre de desnutrición se ha reducido del 35% a menos del 16%” (Lomborg, 2012). Bibliografía.- Lomborg, B. (Julio/Agosto de 2012). Foreign Affairs. Recuperado el 2 de Agosto de 2013, de Environmental Alarmism, Then and Now: http://www.foreig- naffairs.com/articles/137681/bjorn- lomborg/environmental-alarmism- then-and-now Meadows, D. (1972). Los Límites del crecimiento: Informe al Club de Roma sobre el predica- mento de la humanidad. Fondo de Cultura Económica.
  • 8. Becas David Ricardo USFQ 2013-2014 Sexto Concurso Colegial de Ensayo Económico Entrega de Ensayos hasta el 2 de Abril 2014 Inscripción: www.usfq.edu.ec en el enlace EVENTOS http://www.usfq.edu.ec/Eventos/Documents/ concursoEconomia2010/FORMULARIO.doc Info en: msalvador@usfq.edu.ec

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