INSTITUTO TECNOLOGICO DE CELAYA INGENIERÍA BIOQUÍMICA ...
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De todos los manantiales existentes, había uno particularmente generoso:abundante en sus aguas, cálidas, cristalinas y gen...
oscuridad. Después de muchas noches de espera, un día por fin apareció. Lostres que lo vieron no coincidían en su aspecto:...
jovencitos lo sacaron y pasearon por algunas calles de Apaseo el Alto, hastaque un repartidor de pan Bimbo les compró el c...
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Narrativo leyenda

Published on: Mar 3, 2016
Source: www.slideshare.net


Transcripts - Narrativo leyenda

  • 1. INSTITUTO TECNOLOGICO DE CELAYA INGENIERÍA BIOQUÍMICA FUNDAMENTOS DE LA INVESTIGACIÓN EL CHAN PRESENTA: HERRERA GARCÍA PAOLA CELAYA, GTO., A 30 DE NOVIEMBRE DEL 2011EL CHAN Página 1
  • 2. Era un día cualquiera en la ciudad de Apaseo el alto, se encontraba un señorya grande de edad en el jardín principal de esta ciudad, le gustaba mucho ir aleersu periódico, muchos niños alrededor de él, jugando con los palomas,cuando de repente les dice: “escuincles déjenme leer mi periódico a gusto”, yun niño le contesto: “no, porque estamos muy aburridos” y el señor muymolesto les contesta: “vengan les contare una historia, muy interesante que lesencantara”. Todo empieza así:Antes del arribo del cine y la televisión a nuestro pueblo, el único medio deentretenimiento era escuchar las narraciones que todas las tardes contabannuestros padres o abuelos. Todas ellas eran bellas, algunas un poco jocosas yotras más hasta fantasmagóricas; infundir temor entre los niños de Apaseo elAlto era relativamente fácil, bastaba con hablarles del Diablo, el Nagual, laLlorona o algún muerto que se hubiera aparecido en alguna de las calles delpoblado. Además de preservar las tradiciones, era una forma natural demantener la cohesión familiar y evitar que los niños anduvieran en la calle a lahora que sonaran las campanadas de las ocho de la noche.No obstante lo increíble que parecieran las historietas que una y otra vez secontaban, a nadie le hubiera gustado conocer personalmente a cualquiera delos personajes de aquellos cuentos; toparse con el diablo, ponía los pelos depunta con solo pensarlo; encontrarse con el nagual, por lo menos provocabaque los pantalones se humedecieran o conocer a la Llorona, ¡Dios guarde lahora! exclamaría cualquier habitante de nuestro pueblo y persinarse deinmediato para ahuyentarlo.Pero había un personaje que al escuchar la narración de su leyenda, infundíatemor pero también curiosidad; significaba un freno para quienes merodeabanel lugar que habitaba, pero también un reto para percatarse de su existencia:ese personaje era nada menos que "El Chan". La Leyenda del Chandespertaba un enorme interés de ir algún día al Tajo, echarse la pinta, ir conalgún amigo y sumergirse por la acequia del nacimiento, nadar hasta la cueva,penetrar en ella hasta las entrañas de la tierra y tener un encuentro con aquelser que decían era de otro mundo. Nadie acertaba definirlo, quienes decíanhaberlo visto, según el miedo, así lo describían.En la zona sureste del pueblo de Apaseo el Alto, sobre conocido como LaCañada existe un gran número de manantiales desde tiempo inmemorial. Lasaguas que se generaban en las cercanías parecían brotar de mantos freáticosinagotables, muchos asentamientos humanos se instalaron en las orillas deesos parajes donde el vital líquido abundaba; ahí se ubicaron los milenarioshabitantes del pueblo, una vez que abandonaron las cuevas de las montañas.EL CHAN Página 2
  • 3. De todos los manantiales existentes, había uno particularmente generoso:abundante en sus aguas, cálidas, cristalinas y generador de cualquier tipo devida, desde donde se le mirara parecía un espejo donde se reflejaba el celestialcolor del firmamento Apaseoaltense.A la llegada de los españoles, las aguas de los manantial les fueronarrebatadas a los naturales de la zona y conducidas a las haciendascolindantes. No contentos con haber usurpado aquel nacimiento, construyeronun profundo bordo,para captar el agua de los otros pequeños nacimiento. A esecanal construido de manera artificial se le conoció desde entonces como "ElTajo"Los habitantes de la zona tenían que recurrir al lugar para satisfacer todas susnecesidades; los ociosos comenzaron a desforestar las zonas aledañas, acontaminar el agua, a saquear los Cués instalados sobre el Cerro de San Isidroy a explorar una milenaria cueva por donde salía el agua a la superficie. Fueentonces cuando se inició la leyenda...Los eternos aventureros, no conformes con explorar la profundidad de lasaguas comenzaron a indagar en el interior de la caverna; con un falso valor, seauxiliaban de antorchas humeantes y sobre el fondo del subterráneo río sefueron depositando objetos ajenos a la vida acuática. Las luces y los ruidos enel interior de la cueva fueron provocando la metamorfosis y la ira de lasdistintas especies que ahí habitaban; una y otra ocasión veían perturbada sutranquilidad y la impotencia por impedirlo se fue transformando en odio.Pero un día de tantos, algunos de esos aventureros se internaron en la cueva ymisteriosamente desaparecieron: quienes se habían rezagado únicamentehabían escuchado el grito reprimido de alguien que había intentado pedirauxilio; llenos de temor y en sus caras el reflejo del terror, regresaron alpoblado y después de contar lo sucedido nadie daba crédito a la coartada.La desaparición misteriosa de exploradores en el interior de la cueva fue cadavez más frecuente: se argumentó que como la cueva no tenía fin, los ríossubterráneos los habían arrastrado, hasta que algunos comenzaron a hablar deun extraño ser que ahí vivía y que era el que se tragaba a la gente. Sinembargo sus versiones no fueron aceptadas por nadie: decían que era un sermitad diablo, mitad chivo, cubierto de pelos largos y viscoso; otros decían queera un pez con hocico de puerco, lleno de plumas y cuerpo de víbora; otrosmás aseguraban que tenía la cara del diablo con pezuñas como de carnero,pero la verdad era que no había alguien que lo hubiera visto de cerca.Los más avezados aventureros, despojados de cualquier temor y con algunospulques o mezcales en la barriga, se atrevieron a espiarlo escondidos en laEL CHAN Página 3
  • 4. oscuridad. Después de muchas noches de espera, un día por fin apareció. Lostres que lo vieron no coincidían en su aspecto: el más viejo de todos decía quetenía cuernos, que se había sentado sobre una roca cercana a la entrada de lacueva y con un instrumento musical entonaba hermosas melodías; quedespués se montó en un unicornio y se introdujo a la cueva y no había salidomás. El más joven de los indiscretos, dijo que el ser tenía apariencia humanade la cintura hacia arriba pero cubierto totalmente de cabello y en vez de pies,tenía tentáculos con cabeza de serpiente.La contaminación y deterioro del lugar, los pleitos por el agua y las misteriosasdesapariciones se sucedieron con más frecuencia. El sacerdote del lugaracudió una y otra vez a rezar en el lugar, pero sin impedir la barbarie de losociosos. Un anciano de cerca de cien años que manifestó haber nacido en ellugar, al igual que su padre y sus abuelos, narró entonces lo que generacióntras generación se había heredado entre los pobladores del lugar con relaciónal antropomorfo personaje.Decía por principio de cuentas, que "El Chan" no se comía a la gente por gusto,decía que solo castigaba a quienes acudían a aquel sagrado lugar a hacer"cosas malas", cosas que pudieran ir contra la moral de los vecinos, acontaminar el agua y a sacrificar los animales acuáticos. Las crónicas másantiguas decían que ese manantial se conocía como "El charco del mono",quizá porque los indígenas del lugar habían sumergido ahí a uno de susgrandes dioses del agua o porque desde aquellos lejanos tiempos ya habíandescubierto la existencia del misterioso ser. Uno de los primeros sacerdotesque pasó por Apaseo el Alto a finales del siglo XVI aseguraba que "El Chan"había sido una persona que alguna vez había vivido en las inmediaciones dellugar y que por haber maldecido la abundancia del agua, había muertoahogado y condenado a salvaguardar la pureza de sus aguas. Sugirió entoncesa los habitantes del pequeño villorrio que echaran agua bendita sobre el caucede aquel nacimiento y el maleficio terminaría...A finales del siglo XIX el quimérico ser aún aparecía con frecuencia. Unsacerdote recién llegado al pueblo, fue invitado a bañar en las cálidas aguas deaquel vertedero y se le ocurrió lavar su mugroso sayal en las transparentesaguas y por poco se convierte en una víctima más del Chan, quien molesto nodistinguía oficios, así se tratara santiguados personajes. Arrepentido el clérigopor su falta, se quiso convertir en guardián del sitio que consideraba había sidosagrado para los miembros de la milenaria cultura que ahí se había asentado.Aquel sacerdote creyó que con agua bendita se acabaría el embrujo del lugar;fue a su ermita, tomó sus hábitos y otras vituallas. De vuelta al lugar, rezó laMagníficat y tres Ave María y arrojó agua bendita al lugar, repentinamente sedejó caer un enorme aguacero, muchos relámpagos y rayos que se reflejabanen el agua, los coyotes aullaban a lo lejos... Conforme pasaron los días, elagua fue mermando hasta llegar a su total desaparición, El Tajó se secó...Algunos metros dentro de la cueva, sobre un charco de lodo y materialgelatinoso y mal oliente fue encontrado el cuerpo de "El Chan"; un grupo deEL CHAN Página 4
  • 5. jovencitos lo sacaron y pasearon por algunas calles de Apaseo el Alto, hastaque un repartidor de pan Bimbo les compró el cuerpecillo inerte del misteriosopersonaje para llevarlo dizque al Museo de Antropología.Curiosamente, algunos de los muchachos que sacaron el cuerpo del Chan, auno le apodaban el Diablo y a otro el Nagual... a los cuantos días delacontecimiento, uno comenzó a quedarse medio loco y el otro murió ahogadoen un río subterráneo de los Estados Unidos.Actualmente ese mítico lugar está en el absoluto abandono, sin que nadie sepreocupe por remozarlo y hacer del mismo un sitio de turismo y convivenciafamiliar. Las autoridades no lo visitan porque le tienen pavor al Chan...“Y esta historia aquí termina niños, espero y ya me dejen leer mi periódico agusto”.EL CHAN Página 5

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