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Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero IV. LA GUERRA, ...
Pierre Vidal-Naquet El mundo de HomeroVII, frente a Áyax (figura 14): ...
Pierre Vidal-Naquet El mundo de HomeroMuerte a recoger su cuerpo p...
Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homeroexclama en el canto IV: "La piel de los...
Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerouna flecha a Menelao con la esperanza ...
Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerolas esclavas infieles, que se habían ac...
Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero V. CIUDAD DE LOS DIOSES, CIU...
Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerointención es seducir a los oyentes. A ...
Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero y las nubes rod...
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Naquet Pierre - El mundo de homero

Published on: Mar 3, 2016
Published in: Education      
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Transcripts - Naquet Pierre - El mundo de homero

  • 1. SECCIÓN OBRAS DE HISTORIA PIERRE VIDAL-NAQUETEL MUNDO DE HOMERO Traducción DANIEL ZADUNAISKY FONDO DE CULTURA ECONÓMICA MÉXICO - ARGENTINA - BRASIL - COLOMBIA - CHILE - ESPAÑA ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA - PERÚ - VENEZUELA
  • 2. Pierre Vidal-Naquet El mundo de HomeroPrimera edición en francés, 2000Primera edición en español, 2001Primera reimpresión, 2003 CRÉDITOS DE LAS FOTOGRAFÍAS1. G. Dagli Orti; 2. The British Museum; 3. G. Dagli Orti; 4. AKG París; 5. AKG París; 6. G. DagliOrti; 7. Cambridge University Library; 8. Erich Lessing / AKG París; 9. Erich Lessing / AKG París;10. The Bridgeman Art Library; 11. G. Dagli Orti; 12. Paul Courbin, Tombes géométriques dArgos, t.1, Vrin, París, 1974, DR; 13. Erich Lessing / AKG París; 14. G. Dagli Orti; 15. Erich Lessing/ AKGParís; 16. AKG París; 17. G. Dagli Orti; 18. Erich Lessing / AKG París; 19. Paul Thomas, 1999; 20.Erich Lessing / AKG París; 21. The Bridgeman Art Library; 22. Erich Lessing / AKG París; 23. G.Dagli Orti; 24. Erich Lessing / AKG París; 25. The Bridgeman Art Library; 26. Caricatura deDaumier, DR; 27. Erich Lessing / AKG París; 28. The Bridgeman Art Library; 29. AKG París; 30.Joseph Martin / AKG París; 31. Erich Lessing / AKG París; 32. Erich Lessing / AKG París; 33. TheBridgeman Art Library; 34. Bulletin de correspondence hellénique, Ecole francaise dAthénes, DR; 35.AKG París; 36. Erich Lessing / AKG París; 37. Erich Lessing / AKG París; 38. G. Dagli Orti.© 2000, Librairie Académique PerrinISBN de la edición original: 2-262-01181-8© 2001, FONDO DE CULTURA ECONÓMICA DE ARGENTINA, S. A.El Salvador 5665; 1414, Buenos AiresAv. Picacho Ajusco 227; 14200, México D. F.ISBN: 950-557-396-0IMPRESO EN ARGENTINA 2
  • 3. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero ÍNDICEPrólogo .................................................................................................................. 5I. Pequeña historia de dos poemas ........................................................................ 7II. La historia y la geografía ................................................................................ 12III. Griegos y troyanos ........................................................................................ 19IV. La guerra, la muerte y la paz......................................................................... 26V. Ciudad de los dioses, ciudad de los hombres ................................................. 32VI. Hombres y mujeres, jóvenes y viejos ........................................................... 39VII. El rey, el mendigo y el artesano .................................................................. 47VIII. Poesía.......................................................................................................... 55IX. Los problemas homéricos ............................................................................. 62Reconocimientos ................................................................................................. 67Índice temático .................................................................................................... 68 3
  • 4. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero Para mis nietos, FABIEN Y MARINA, ÉLIE Y JULIETTE 4
  • 5. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero PRÓLOGO CUANDO yo era niño, en París, antes de la guerra de 1939, tenía una colecciónde las leyendas de la guerra de Troya y los sucesos posteriores. Comenzaba con lahistoria del pastor Paris, quien debía elegir a una entre tres diosas –Hera, Atenea(figura 16) y Afrodita– para entregarle una manzana en la cual estaba escrito "para lamás bella". Hera le ofrecía, a cambio de ser la elegida, el poder y Atenea, la sabiduría.Pero Afrodita ganó el certamen al ofrecerle la mujer más bella del mundo: Helena deEsparta. Paris raptó a Helena, lo cual provocó el arribo de un ejército griego a Troya,en la costa asiática del estrecho de los Dardanelos. Al cabo de diez años, los griegos,ocultos en el interior de un enorme caballo de madera (figura 29), lograron penetrar enla ciudad del rey Príamo e incendiarla. Sólo un grupo de troyanos, dirigidos por Eneas,hijo de Afrodita, logró huir. Llegaron a Italia, donde un descendiente de Eneas fundóla ciudad de Roma. Por su parte, los griegos regresaron con dificultad a su país. Enparticular, uno de ellos, Ulises (Odiseo en griego), erró durante diez años por elMediterráneo antes de regresar a la isla de la cual era rey, Ítaca, donde su esposaPenélope era requerida en matrimonio por los "pretendientes", un grupo de jóvenesque, mientras esperaba su respuesta, saqueaba el palacio de Ulises. Yo creía que lahistoria de la guerra de Troya era relatada en La Ilíada de Homero. El regreso deUlises era el relato de La Odisea, del mismo poeta. Sobre esto último no me equivocaba. Pero poco después de este primercontacto, mi abuela paterna me regaló una traducción francesa de La Ilíada. Alprincipio pensé que el librero que le había vendido esa obra se había burlado de ella.En efecto, el relato comenzaba cuando Troya era sitiada desde hacía más de nueveaños y finalizaba, sin la menor mención de un caballo de madera, con la siguientefrase: "Y así realizaron los funerales de Héctor, domador de caballos". Yo sabía queHéctor, el principal defensor de Troya, había muerto a manos de Aquiles, el másvaleroso de los guerreros griegos. Posteriormente conocí mejor esos dos poemas maravillosos, de 12 mil y 14 milversos, respectivamente, al saborearlos en traducciones y en su texto original.Asimismo, aprendí todo lo que pude sobre la historia del pueblo griego y su literatura,de la cual desciende la nuestra. Andrómaca, esposa del héroe troyano Héctor, inspiróel título y es la protagonista de una de las tragedias más célebres de Racine; aparecetambién en uno de los poemas más hermosos de Baudelaire. Nada de ello hubiera sidoposible sin La Ilíada. En cuanto a La Odisea, el título del poema se ha convertido enuna palabra de uso corriente. Por ejemplo, se habla de la odisea de un ciclista durantela Vuelta de Francia. 5
  • 6. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero En este libro, quisiera compartir con ustedes, lectores de todas las edades, lafelicidad que me han brindado y aún me brindan estas dos epopeyas, al relatar ciertosepisodios, situándolos, desde luego, en su contexto tanto en el espacio como en eltiempo. Habré logrado mi objetivo si, después de leer este libro, ustedes sienten deseosde sumergirse en el texto íntegro, sea en traducción o, mejor aún, en el original. 6
  • 7. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero I. PEQUEÑA HISTORIA DE DOS POEMAS CONOCEMOS la cabeza de Homero: un hombre ciego, de cabello y barbaabundantes. No es un retrato. Esta escultura, que se conserva en el museo de Munichen Baviera, data de la época romana. Probablemente está inspirada en un modelo delsiglo V a.C., la gran época del arte griego (figura 1). Existen biografías de Homero,pero son puramente legendarias. Si los antiguos lo consideraban ciego, tal vez se debíaa que pensaban, acaso no sin razón, que la memoria de un hombre era tanto másimpresionante por cuanto carecía de la vista. Siete ciudades de la Grecia asiática, más precisamente de Jonia y Eolia, situadasen la costa de lo que hoy es Turquía y en las islas griegas vecinas, se disputaban elhonor de ser su patria: entre ellas se cuentan Esmirna, en el continente, y la isla deQuíos, donde aún hoy exhiben la "Piedra de Homero", también llamada la "Piedra delMaestro de Escuela", un peñasco donde está tallada una silla en la cual se sentaba elpoeta cuando recitaba sus versos a los niños. Se ha fantaseado mucho –incluso se ha delirado– sobre el poeta ciego. ¿Huboun Homero, dos Homeros, incluso, como piensan muchos, una multitud de Homeros?En la isla de Quíos vivían los Homéridas, que decían ser descendientes del poeta, ungrupo de rapsodas que cantaban los poemas de su presunto antepasado. ¿Qué es un rapsoda? Aparece uno en una vasija ática del siglo V a.C. (figura 2).Con la mano sostiene un bastón en gesto de orador y de su boca salen palabras, comoen los textos de nuestras historietas, acaso los versos de un poema épico. Proviene deTirinto (figura 4), ciudad amurallada vecina de Micenas. En el siglo siguiente, elfilósofo Platón, en uno de sus diálogos, puso en boca de su maestro, el atenienseSócrates (quien fue condenado a muerte en 399), las siguientes palabras dirigidas alrapsoda Ión de Éfeso (en Jonia): Muchas veces, mi querido Ión, os he tenido envidia a los que sois rapsodas, a causa de vuestra profesión. Es, en efecto, materia de envidia la ventaja que ofrece el veros aparecer siempre ricamente vestidos en las más espléndidas fiestas, y al mismo tiempo el veros precisados a hacer un estudio continuo de una multitud de excelentes poetas, principalmente de Homero, el más grande y más divino de todos. Ión hacía un estudio continuo de Homero, lo cual era una manera de decir queconocía de memoria los poemas homéricos, La Ilíada y La Odisea. Los habíaaprendido al leerlos o al escuchar a otros recitarlos. Homero no era un rapsoda sino un aedo. El término viene del griego aoidos, quesignifica "cantor". Los poemas homéricos fueron compuestos y cantados por aedos que 7
  • 8. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerose acompañaban con un pequeño instrumento de cuerdas, la forminge. ¿Cuándo vivió Homero? La opinión general es que La Ilíada y La Odisea datande finales del siglo IX a.C. o del siglo VIII, siendo la primera anterior a esta última envarios decenios. El siglo VIII es un período muy importante en la historia del mundogriego, y del mundo mediterráneo en general (por ejemplo, Roma fue fundada en 753a.C.). En esa época se consolida en la Grecia europea, insular y asiática una nuevaforma de vida social: la ciudad. Un grupo de hombres libres dice "nosotros" al hablaren nombre de todos. Los reyes han desaparecido, o bien tienen una función simbólica.Las ciudades no son gobernadas por el pueblo sino por grupos de hombres(relativamente) ricos, poseedores de tierras y de los ingresos provenientes de éstas,pero que en ocasiones se dedican al gran comercio marítimo. Cuando leemos La Ilíada o La Odisea, debemos recordar que eran poemas paraser recitados ante auditorios de hombres ricos y poderosos, capaces de hacer la guerray armarse de pies a cabeza, con casco, coraza y grebas, como se advierte en esaarmadura del siglo VIII hallada casi intacta en una tumba en Argos, al norte delPeloponeso (figura 12). Las ciudades del siglo VIII podían tomar colectivamentedecisiones importantes; por ejemplo, la de enviar emigrantes más allá del mar, al surde Italia o a Sicilia, a fundar colonias, es decir, ciudades nuevas, como Cumas, no lejosde Nápoles, o Siracusa en Sicilia. Precisamente en una tumba en Ischia, una isla en la bahía de Nápoles, en 1955apareció un cáliz que databa aproximadamente del 720 a.C. con una inscripción queconstituye la primera alusión escrita a los poemas homéricos. Es lo que se llama un"objeto parlante": se supone que el cáliz se dirige al bebedor: Yo soy el cáliz, útil para beber, de Néstor. Quien beba será embargado inmediatamente por el deseo de Afrodita, la de la bella corona. Afrodita es la diosa del amor. Por su parte, Néstor, un anciano, es un personajeimportante tanto de La Ilíada como de La Odisea. Posee un cáliz descrito en el cantoXI de La Ilíada. Esta inscripción está redactada en verso. Así, podemos tener la certezade que los temas e incluso las formas de la poesía épica griega existían en una versiónescrita en el siglo VIII antes de nuestra era. ¿Cómo se sitúa en este contexto a Homero o, más precisamente, a los poetasque bajo ese nombre nos legaron La Ilíada y La Odisea? Si el lector de hoy quiereobtener las obras de Homero, debe acudir a un librero. Si escribe versos, puedeconfiarlos a un editor, quien a su vez los entregará a un impresor. Pero en el siglo VIIIa.C. no había ni libreros ni editores ni, por cierto, impresores. La imprenta apareciópor primera vez en la China y luego en Occidente, en el siglo XV con Gutenberg. Fueapenas en 1488 que los poemas homéricos aparecieron por primera vez en versiónimpresa, en Florencia, Italia (figura 7). ¿Qué sucedía en la época de Homero? ¿Existía un vínculo real entre la prácticadel canto poético y la escritura? ¿Qué dicen al respecto los poemas mismos? En elcanto VI de La Ilíada, el héroe Glauco, que combate en el bando troyano, relata alhéroe aqueo Diomedes la historia de su antepasado Belerofonte, personaje conocido dela mitología griega sobre todo por haber matado a un ser monstruoso, la Quimera. 8
  • 9. Pierre Vidal-Naquet El mundo de HomeroBelerofonte había sido enviado a un rey de Licia (en el Asia Menor) con un mensajeque contenía "signos de muerte". Hoy hablaríamos de una carta escrita en lenguajecifrado que pedía al destinatario que matara al mensajero. Este episodio es muyrevelador de una concepción un poco diabólica de la escritura. Su función no es dejarconstancia escrita de los poemas ni, como se hace a partir del siglo VII, de las leyes,sino transmitir un mensaje de muerte. Al principio tanto de La Ilíada como de La Odisea, el poeta se dirige a unadivinidad, la Musa, que todo lo sabe y puede relatar: "Canta, oh diosa, la cólera deAquiles hijo de Peleo [...] Dime, oh musa, del héroe ingenioso [Ulises]". Pues bien, lasMusas, hijas de la diosa Memoria, son las depositarias de la poesía. En La Ilíada, elúnico héroe capaz de cantar, acompañándose con una cítara, es Aquiles, el héroe porexcelencia, el "mejor de los aqueos". Por el contrario, en La Odisea se multiplican losaedos. Hay uno entre los feacios, el pueblo navegante que transportará a Ulises hastaÍtaca. Hay uno en el palacio de Ulises, a quien el héroe le perdona la vida mientras sevenga de los pretendientes. Ulises mismo es un aedo que canta sus viajes. Por último,entre los seres maléficos que encuentra entre Troya y Feacia, están las Sirenas, que noson mitad mujeres, mitad peces, sino mitad mujeres, mitad aves (figura 33). Ulisessabe que, si se deja seducir por ellas, perecerá. Tapona con cera las orejas de suscamaradas y él mismo se hace atar al mástil de su nave. La poesía, como la escritura,es peligrosa. ¿Qué cantan las Sirenas? Justamente, la guerra de Troya: Porque sabemos todas las fatigas que griegos y troyanos resistieron en Troya por decreto de los dioses y cuanto ocurre en la espaciosa tierra.Y aquellos que se acercan demasiado a esas mujeres-aves corren un peligro terrible: Pues encantan con su voz deliciosa en verde prado sentadas, rodeadas de osamentas humanas y de carnes que se pudren. La Odisea contiene, entonces, una suerte de reflexión sobre el oficio del aedo,sobre la grandeza y los peligros que puede representar. Los aedos eran capaces de reproducir, con intervalos de algunos años y conescasas variantes, las epopeyas puramente orales. Se ha observado el mismo fenómenoen África, Oceanía y en otras sociedades, como la del Kurdistán. Dicho lo cual, esdifícil no relacionar la consolidación de los cantos épicos con el desarrollo de laescritura alfabética que los griegos tomaron de los fenicios alrededor del 900 a.C. Se trata de saber cuándo quedaron fijados los textos. Muy antiguamente segúnalgunos eruditos, pero para otros no antes de 560 a.C, cuando Pisístrato, "tirano" —esdecir, gobernante no electo— de Atenas, mandó preparar una edición oficial. Se tratade dos hipótesis extremas. La única certeza es que estos textos conocieron pocasvariaciones desde que fueron fijados hasta 1488, el año de su primera impresión. TantoLa Ilíada como La Odisea llevan la impronta de un compositor "monumental", quesabe lo que va a decir desde el principio hasta el fin. La división en cantos según el 9
  • 10. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homeromodelo de las letras del alfabeto, del I al XXIV, sí es tardía. Se remonta a la llamadaépoca alejandrina, probablemente al siglo III a.C. ¿En qué lengua fueron compuestos? En un idioma en parte artificial basado endos dialectos hablados principalmente en el Asia Menor (la Turquía actual), el jónico yel eolio. Los 26 mil versos siguen una forma llamada "hexámetro dactílico". Cada unoestá compuesto por seis medidas (hex significa "seis" en griego y metron, "medida").Cada medida está compuesta por una sílaba larga y dos breves (que constituyen un"dáctilo") o dos largas (un "espondeo"). El acento no es de intensidad como el francés,sino "tónico" como el español, es decir, musical. Al pronunciar el nombre de Homero,pasamos de la a sol y nuevamente a la. Dicho lo cual, ¿qué sucedió entre la época de Pisístrato, hacia 560 a.C, y laprimera edición del texto griego en 1488? Para los griegos, Homero era el poeta porexcelencia, como la Biblia es el libro de los judíos y los cristianos, como el Dante deLa Divina Comedia es el poeta de los italianos de ayer y hoy. Los jóvenes griegosaprendían a leer con Homero. El texto se presentaba en rollos, llamados en latínvolumina (de donde viene la palabra "volumen"), incómodos de leer. Con frecuenciase servían de un esclavo. Junto con el Homero-texto existía felizmente el Homero-figura, el de las vasijas y esculturas. Los volumina estaban escritos en papiro o en pergamino (piel de carnero curtiday tratada). Puesto que La Ilíada y La Odisea formaban parte de la cultura básica, desdemuy antiguo se las estudiaba de manera crítica para asegurar que el texto fueraauténtico. Después de las conquistas de Alejandro (muerto en Babilonia en 323 a.C), elgriego se convirtió en la lengua culta del Mediterráneo y el Oriente. Se crearonescuelas de eruditos, sobre todo en Alejandría, capital de los soberanos griegos deEgipto, y en Pérgamo, Asia Menor. Las ediciones preparadas por esos estudiosos nohan llegado hasta nosotros, pero muchas de sus observaciones quedaron registradas encomentarios más tardíos, entre ellos los de Eustacio, arzobispo de Salónica en el sigloXII. Allá uno podía estudiar con pasión a Homero sin dejar de ser cristiano. Nosucedía lo mismo en esa época en Occidente. Ningún rollo de papiro nos ha llegado intacto sino apenas en fragmentos,algunos de los cuales se remontan al siglo III a.C., hallados en los desiertos de Egipto.No obstante, una invención crucial permitió salvar una parte de la literatura griega: alrollo sucede el códice, es decir, el libro encuadernado tal como lo conocemos hoy. Apartir del siglo III de nuestra era, esta invención se extiende por toda la cuenca delMediterráneo, unificada por el Imperio Romano. Ahora bien, nuestros manuscritos más antiguos son muy posteriores, ya que seremontan al siglo X. Son obra de los talleres del Imperio Bizantino (cuya capital eraConstantinopla, llamada antiguamente Bizancio), es decir, el Imperio Romano deOriente que, roído poco a poco por los persas, los árabes y finalmente los turcos, duróhasta 1453, cuando Constantinopla cayó en manos del sultán turco Mahomet II. Por lodemás, éste era un gran admirador de Homero, pero se identificaba con los troyanosmás que con los griegos. ¿Qué sucedía en Occidente? Tras la caída del Imperio Romano, el número delos que sabían leer griego se redujo gradualmente hasta volverse ínfimo, con unacuriosa excepción, la de ciertos monjes irlandeses. Sin embargo, las relaciones con elImperio de Oriente no desaparecieron del todo. Es el caso de Venecia, donde siempre 10
  • 11. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerovivió una comunidad griega. En el siglo XIV, el gran poeta italiano Petrarca poseía unHomero manuscrito, que, para su gran desesperación, era incapaz de leer. Por elcontrario, dos siglos más tarde, el poeta francés Ronsard escribió: "Quiero leer en tresdías La Ilíada de Homero", se sobreentiende que en griego. Los humanistas, sabiosgriegos como Bessarión o florentinos como Marsilio Ficinio, habían conocido lamisma experiencia. Durante los primeros años de la imprenta, los copistas manuales aúnreproducían los manuscritos griegos. Si a alguno de ustedes le dicen que escribe"como los ángeles", sepa que no se lo compara con los habitantes de los cielos sinocon el cretense Ángel Vergecio, que para el caso de los manuscritos griegos fue elcopista preferido de Francisco I, coronado rey de Francia en 1515, poco antes de ganarla batalla de Marignan. 11
  • 12. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero II. LA HISTORIA Y LA GEOGRAFÍA ¿SUCEDIÓ realmente la guerra de Troya? Los griegos de la época clásica (500-323 a.C.) e incluso de la helenística (323-31 a.C.) y romana no tenían la menor dudasobre el emplazamiento de Troya, a la que llamaban, como Homero, Ilión. Desde elsiglo VIII se levantaba allí una ciudad griega que pasó luego al patrimonio romano. Laconocemos por descripciones, inscripciones, testimonios arqueológicos y monedas.Según Estrabón, geógrafo contemporáneo de Virgilio y Augusto (siglo I a.C.), laTroya homérica se encontraba a pocos kilómetros del lugar. Se mostraba a los turistasla tumba de Aquiles e incluso un santuario consagrado a Héctor. Todavía en la épocahelenística se observaba una costumbre curiosa. Se decía que Casandra, hija del reytroyano Príamo, había sido violada sobre el altar de Atenea por el griego locrenseÁyax, hijo de Oileo. Como penitencia, los locrenses (habitantes de la costa norte delgolfo de Corinto) debían enviar cada año a dos niñas para servir como esclavas aAtenea Ilíade, la gran divinidad de la ciudad griega. El gran historiador italianoArnaldo Momigliano decía con humor que esta costumbre era la única prueba de laguerra de Troya. El Asia Menor se volvió turca y la colina donde se alzaba Ilión recibió elnombre de Hissarlik. Un comerciante alemán, Heinrich Schliemann, aficionadoentusiasta y rico que había adquirido la ciudadanía norteamericana después de venderíndigo en Rusia, decidió que resolvería este problema mediante excavacionesarqueológicas. Cavó durante tres años, y el 14 de julio de 1873, cuando estaba a puntode poner fin a la campaña, descubrió un objeto de oro y luego muchos más: diademas,aretes, sortijas y pulseras. Era el "Tesoro de Príamo". Poco después, engalanó a suesposa, que era griega, con "joyas de Hécuba" que los aqueos aparentemente habíanolvidado en el lugar. Sophia Schliemann dio a luz a una Andrómaca en 1871 y a unAgamenón en 1878. Así se reconciliaron los adversarios que se habían enfrentado enTroya. Durante algún tiempo, el tesoro de Príamo o de Hécuba quedó en Berlín.Desapareció desde 1945 hasta que los rusos revelaron que ese botín de guerra seencontraba en Moscú. Pero no era el tesoro de Príamo. La arqueología ha progresado desde los tiempos de Schliemann. Once "Troyas"se han sucedido en Hissarlik, de las cuales la octava es griega y la undécima, romana.La del "Tesoro de Príamo" es Troya II, que floreció en los Dardanelos entre el 2500 yel 2200 a.C., un milenio largo antes de la guerra de Troya, según la cronología de losantiguos. Para conocer una Troya que existiera en los siglos XIII o XII a.C. y fueradestruida por los hombres es necesario estudiar las ruinas que los arqueólogos hanbautizado Troya VII a una ciudad de escasa importancia, cuyos muros no hubieranresistido un asedio de diez años. Cuesta imaginar que los aqueos se coaligaran paraapoderarse de un lugar tan poco imponente. Troya VI es la más atractiva, con murallasun poco más impresionantes (fígura 5). Desgraciadamente, esta ciudad no fue 12
  • 13. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerodestruida por un asedio sino por un terremoto alrededor de 1275 a.C. Caso contrario,habría que caer en teorías absurdas: imaginar, por ejemplo, que Poseidón, el dios delmar llamado por los griegos "el estremecedor de la Tierra", destruyó la ciudad ¡y lossitiadores le consagraron una ofrenda con forma de caballo! Es imposible armonizar una epopeya con una excavación. Buscar la Troya deHomero en Troya es tan racional como creer que el cuerno de Rolando se encuentra enRoncesvalles. Quien quiera hacerse una imagen de la Troya homérica no debe viajar ala colina de Hissarlik. Las guías turísticas de Turquía reconocen que el lugar esdecepcionante. Conviene más leer La Ilíada o contemplar una colección de vasijasgriegas, en las que están representados muchos episodios de esa guerra legendaria. Con todo, Heinrich Schliemman aún habría de asombrar e incluso maravillar almundo. En 1876, descubrió en Micenas, al noreste del Peloponeso, un conjunto desepulturas reales. Uno de los esqueletos llevaba una máscara de oro, que el excavadoratribuyó inmediatamente a Agamenón. Y no demoró en comunicar al rey de Grecia,Jorge I, que había hallado la tumba de su predecesor Agamenón. Nuevamente, igual que en el caso de Troya, las investigaciones realizadasdurante más de un siglo, tanto en Micenas como en otros lugares del Peloponeso,Grecia central, Creta y otras islas, complicaron el panorama. ¿Cómo se representa hoy la evolución histórica de esas regiones? Se sabe que afines del tercer milenio antes de nuestra era, entre el 2200 y el 2000, una nuevapoblación invade Grecia. Habla una lengua de la cual derivará el griego. Bajo lainfluencia de la civilización "minoica" que se había desarrollado anteriormente enCreta, esta población forja una cultura que aparece a la luz alrededor del 1600. Seconstruyen fortalezas, se cavan tumbas reales —las descubiertas por Schliemann— ysurge todo un arte: frescos, cerámicas, objetos de bronce y oro. Se trata de unacivilización militar que contrasta con la cretense, ya que en ésta no había ciudades nipalacios amurallados. Hacia el 1300 aparecen tumbas reales monumentales con formade colmena, como el "Tesoro de Atreo" en Micenas; tumbas que se encuentran enmuchos lugares de Grecia, incluso, por ejemplo, en Cefalenia, en el reino de Ulises.Los modernos suelen identificar esas tumbas reales con la presencia de una nuevadinastía, la de los Átridas, cuyo personaje más conocido es Agamenón, comandante dela expedición a Troya según La Ilíada y La Odisea. Esta civilización (a la que se ha denominado "micénica") desapareció alrededordel 1200 a.C. durante la gran crisis que sacudió el Mediterráneo oriental y que seconoce en documentos egipcios como la invasión de los "pueblos del mar". Así, porejemplo, desembarcan en lo que más adelante será Palestina unos hombresaparentemente oriundos de Creta llamados filisteos. Cuando digo que esta civilización "desapareció", no me refiero a los hombressino a las estructuras económicas y sociales. En el centro de cada lugar de lacivilización micénica había un palacio gobernado por un soberano (en griego, ouanax),asistido tal vez por un jefe de guerreros. La autoridad del soberano era absoluta,incluso en lo religioso. Controlaba los recursos agrícolas y el ganado de la región, ydisponía de las armas y los carros de guerra. Esas estructuras eran frágiles porquecarecían de los recursos de espacio y agua que permitieron que la civilización egipciaperdurara durante varios milenios. Así lo demuestra, por ejemplo, el caráctermonumental de las tumbas de Micenas, más parecidas a las pirámides que a las 13
  • 14. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homeronecrópolis de la Grecia arcaica y clásica. Apenas en el siglo IV antes de nuestra erareaparecerán en regiones marginales con respecto al mundo de las ciudades griegas losmonumentos fúnebres de enormes dimensiones, como la tumba del rey Mausolo (el"Mausoleo") en Halicarnaso, Asia Menor, y la necrópolis real de Vergina enMacedonia. ¿Es ese mundo micénico el que describe Homero? La Troya de Príamo, la Pilosde Néstor, la Esparta de Menelao, la Micenas de Agamenón, la Ítaca de Ulises,¿constituyen la realidad del segundo milenio? Los estudiosos no se ponen de acuerdo.Daré mi opinión con la mayor claridad posible. Veamos, por ejemplo, el Cantar de Rolando. No cabe duda de que su autor —de quien sólo sabemos que tal vez se llamaba Turoldo— creía describir el mundo deCarlomagno, pero no es así: sus guerreros se parecen a los del mundo feudal y, paracolmo, el poeta deja volar su imaginación. Sin duda, el Homero autor de La Ilíada, como el de La Odisea, queríarepresentar una sociedad muy antigua. La gran mayoría de los lugares que menciona seencuentran en Grecia propiamente dicha o en las islas, incluida Creta, que para él es unmundo distinto, misterioso. Muchos corresponden a lugares donde los arqueólogos hanencontrado sitios "micénicos". Algunos sostienen que el "catálogo de las naves" en elcanto II de La Ilíada era una suerte de carta geográfica del mundo micénico, lo cual esmuy dudoso. Es notable que la Grecia asiática, la patria de Homero, está prácticamenteausente de La Ilíada. El valle del Caistro sólo aparece en una magnífica imagen: Y cual en raudo vuelo las bandadas de chilladoras aves, como grullas, gansos o cisnes de alongado cuello, en la verde pradera que a la orilla se extiende del Caistro por el aire discurren bulliciosas, y las alas tienden alegres y con gran ruido, al fin se posan y retumba el prado...Mileto, el valle del Meandro y el monte Mícale, que aparecen desde la ribera de Samoscomo el frontón de un templo, están presentes en el canto II de La Ilíada, pero comoun país "de los carios", cuyos guerreros combaten con los troyanos. La isla de Samoses una mera referencia geográfica, un lugar donde se posa Iris, la mensajera de losdioses, y donde se pueden vender los prisioneros como esclavos. Esmirna y Quíosestán ausentes de la geografía homérica. Pero el hecho de que Homero haya querido evocar la Grecia micénica nosignifica que la haya descrito. Falta nada menos que la escritura de los escribas y todala sociedad que ella implica: una sociedad dominada por el palacio del rey. Por cierto,Agamenón es el rey de reyes y Ulises es el rey de Ítaca y algunas islas vecinas, pero enmodo alguno son soberanos absolutos. Agamenón no toma decisiones sin reunir laasamblea de los guerreros y el consejo de los reyes. Tanto Alcínoo, rey de los feacios,como Príamo convocan a sus aliados. ¿Qué se puede decir del bando aqueo de estasociedad? Sólo tenemos el cuadro de un ejército en campaña, lejos de las esposas y loshijos, como Telémaco, hijo de Ulises, mencionado dos veces en La Ilíada y uno de losprotagonistas de La Odisea. En el bando aqueo hay un solo anciano, Néstor; losdemás, como Peleo, padre de Aquiles, y Laertes, padre de Ulises, están muy lejos. En 14
  • 15. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerola época de Homero, hombre de la edad de hierro, un ejército vestido de bronce tendríaun aspecto exótico. Pero era en gran medida un ejército imaginario, tanto como elmuro construido por los aqueos para proteger sus naves, del cual Homero aclara quedesapareció por completo. En cuanto a los campesinos, se los menciona en La Ilíada,pero solamente en las comparaciones. Nada dice el poema sobre el clima salvo enalgunas comparaciones o, como en el canto XII, en un relato referido a otros tiempos;en el canto XXI se desborda el río Escamandro, pero no porque llueve sino porqueintenta ahogar a Aquiles. Una vez más, son las comparaciones, no la narración épica,las que abren una ventana al mundo "real". No obstante, falta decir que algunos objetos descritos por Homero ya habíandesaparecido, según los arqueólogos, en la época en que compuso sus poemas. Elejemplo más notable es el casco que el cretense Meriones coloca sobre la cabeza deUlises, en el canto X de La Ilíada: Le puso en la cabeza un yelmo con las pieles fabricado de un jabalí. Por dentro revestido todo estaba con sólidas correas y por fuera aún los blancos dientes del animal tenía al duro casco bien ajustados.En las excavaciones de monumentos de la época micénica se han hallado esa clase deobjetos, sean cascos o modelos reducidos. ¿Los conoció el poeta, quien destaca laantigüedad de esos objetos, puesto que según él cuatro personajes los habían utilizadoantes de Meriones? Es difícil saberlo. Evidentemente, se podría decir que los conociógracias a la tradición oral, pero no siempre se puede formular esa hipótesis. En el cantoXVIII de La Ilíada, Homero describe largamente el escudo forjado por el dios herreroHefesto para Aquiles. Un objeto de ese género, en el cual aparecen a la vez el mundoentero y dos ciudades muy distintas, jamás ha existido y sería vano imaginar que elpoeta se hubiera inspirado en algún modelo. La Odisea presenta problemas muy complejos. Desde la antigüedad seidentifica la isla de los feacios como Corcira, la actual Corfú, una de las islas jónicas aloeste de Grecia. En 1797, cuando se apoderó de Corfú, que pertenecía a la Repúblicade Venecia, Napoleón dijo que "la isla de Corcira era, según Homero, la patria de laprincesa Nausícaa" y añadió que el arcipreste local, al recibir al oficial francés quecomandaba las tropas de desembarco, le entregó solemnemente un ejemplar de LaOdisea. Ya en la antigüedad se consideraba que las escalas del viaje de Ulises desdeTroya hasta la isla de los feacios (el mundo de la narración) eran en gran medidalegendarias. ¿Qué sucede hoy? Muchos estudiosos se han esforzado por identificarhasta el último peñasco por donde pasó Ulises en su viaje de regreso entre Troya eÍtaca. Un erudito francés, Victor Bérard, que además fue político, tradujo La Odisea ytrató de demostrar que detrás del poema se podía adivinar un documento fenicio —pueblo que habitaba las costas de las actuales Siria y Líbano—, y que cada escala delviaje correspondía a un lugar geográfico hallable en un mapa. El resultado másconcreto de esta investigación es un cúmulo de fotografías que nos dan a conocermuchos sitios mediterráneos dignos de admiración, pero que ni Ulises ni el poeta de 15
  • 16. Pierre Vidal-Naquet El mundo de HomeroLa Odisea jamás visitaron. Para colmo de complicaciones, La Odisea contiene muchos relatos directos deviajes narrados por el poeta y otros indirectos, cuando un personaje toma la palabra.Son directos los viajes del mismo Ulises entre la isla de Calipso y la de los feacios, yentre ésta e Ítaca. También lo es el viaje de su hijo Telémaco de Ítaca a Pilos yLacedemonia, así como el regreso a la primera. Es indirecto el relato que hace Ulisesen el palacio de Alcínoo de sus viajes entre Troya y la isla de Calipso. A éstos sesuman el relato de Menelao de su viaje a Egipto, donde el mago Proteo le revela elparadero de Ulises y conoce también la suerte lamentable de Agamenón, asesinado asu regreso por su esposa y el amante de ésta, Egisto, así como la de Áyax hijo deOileo, arrojado al agua por Poseidón. A todo esto se agregan los relatos, teóricamentementirosos, de Ulises convertido en cretense, quien narra a Eumeo, el porquerizo deÍtaca, sus aventuras en Creta, en la Tróade, en Egipto y Libia, así como en Epiro;también los relata a Penélope antes de darse a conocer. Por no hablar del mismoEumeo, quien tiene sus propias aventuras en las cuales los fenicios cumplen un papelimportante. Así como no es historiador, Homero tampoco es geógrafo, aunque se hanrealizado importantes esfuerzos, tanto en la antigüedad como en nuestros días, parareconstruir el mundo imaginado por él. La Odisea no abunda en referenciastopográficas. Con todo, sitúa el país de los muertos en el norte, un lugar frío, lo cual eslo más natural para un autor mediterráneo. En mi opinión, no se puede explicar La Odisea formulando preguntas de estegénero. La verdad es que existe un mundo que, a los ojos de Homero, es real. El signoque denota su "realidad" es el hecho de que los hombres cultivan la tierra y que éstaproduce trigo para amasar el pan. Sin duda, Ítaca pertenece al mundo de los hombres.La gran mayoría de los estudiosos la identifican con la isla jónica de Thiaki, cuyonombre oficial es Ítaca. Allí se encuentra un antiguo culto del héroe Ulises y se hadescubierto una gruta donde se conservaban numerosos trípodes de bronce. Con todo,los habitantes de la vecina Cefalenia, que formaba parte del reino homérico de Ulises,libran una campaña encarnizada para explicar que sólo su isla, por su extensión,paisajes y belleza, es digna de haber sido la Ítaca de Homero. Telémaco viaja solamente por un mundo "real". De Ítaca viaja a Pilos, dondereina el anciano Néstor, y luego a Esparta, donde los reyes son Menelao y la siemprebella Helena. Durante el viaje de regreso, Menelao y Helena se habían detenido enEgipto. Es un país "real" porque la tierra produce trigo, pero también un lugar demagia. Menelao ha obligado a hablar al brujo Proteo, que se había transformado enfoca, y Helena ha traído de allí un medicamento eficaz contra el insomnio. CuandoUlises, haciéndose pasar por cretense, relata sus aventuras en Creta, la Tróade, Egiptoy Epiro, se inspira en un mundo "real". ¿Existe en el mundo de los viajes relatados por Ulises a los feacios un poco delo que el poeta Jacques Prévert llamaba "atroces grajeas de la realidad"? Troya, elpunto de partida, está concebida como algo "real", así como el pueblo de los ciconios,en Tracia, con los cuales combate Ulises y donde recoge el vino con el que embriagaráal cíclope. A continuación, Ulises navega a lo largo de la costa oriental de Grecia.Después de doblar el cabo Malea, en el extremo austral del Peloponeso, lo alcanza unatempestad y pasa de largo de la isla de Citera. El huracán, que dura diez días, lo arroja 16
  • 17. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homeroa un mundo totalmente distinto, el de la fábula, el de la inhumanidad. El cultivo del trigo es un criterio absoluto. Las otras dos plantas de lo que se hadado en llamar la trilogía mediterránea, la viña y el olivo, pueden estar presentes en elmundo salvaje, pero no el trigo. Al analizar las etapas del viaje se constata que Ulisesconoce personajes por encima, por aparte de la humanidad, y por fuera de lahumanidad viva y mortal. Aparte de las sirenas y de su canto fatal, del que ya he hablado, Circe y Calipsoson diosas que comparten su lecho con Ulises. Circe es una maga que transforma a loscompañeros de Ulises en cerdos (figura 32). Advertido por el dios Hermes, Ulisesevita esa suerte, recupera a sus camaradas y obtiene de la diosa buenos consejos parasu viaje (figura 31). Calipso le ofrece, aparte de su lecho, lo que podríamos llamar lanaturalización divina. Ulises la rechaza, opta por recuperar a Penélope, por seguirsiendo hombre. Esa elección de humanidad es lo que da sentido a todo el poema. Unasola de esas divinidades es masculina: Eolo, amo de los vientos, que los encierra en unodre. Los compañeros de Ulises cometen la imprudencia fatal de abrirlo cuando habíanavistado Ítaca. Eolo está casado. Tiene seis hijos y otras tantas hijas. Cada uno de sushijos está casado con una hermana. Entre los hombres, eso se llama incesto, pero nosencontramos en el mundo de los dioses. También son inmortales las vacas del Sol, animales divinos que los compañerosde Ulises descuartizan y cuecen. Pagarán ese crimen con sus vidas, sólo Ulisessobrevivirá. Después de la tormenta, Ulises desembarca en el país de los lotófagos, loscomedores de loto. Se trata de un fruto que anula la memoria y el deseo de regresar alhogar. La memoria es propia del hombre, Ulises no come lotos. El cíclope Polifemo es un caníbal, devorador de hombres. Come crudos a varioscompañeros de Ulises y sólo lo vence la ebriedad. Sin duda, es un monstruo con unsolo ojo, pero lo más importante es que los cíclopes no conocen ni la agricultura ni lavida en sociedad. Son criadores nómades, pastores. Los lestrigones también soncaníbales, pescadores que atrapan a los compañeros de Ulises tal como los griegos,italianos y árabes recogen el atún, entre las mallas de un cerco de redes. Finalmente,Caribdis y Escila, consideradas desde antiguo representantes del estrecho de Messinaentre Sicilia y Calabria, la puntera de la bota italiana —una aldea calabresa actual sellama Sicilia—, también son monstruos que devoran hombres cuando se les presenta laoportunidad. Aparte de la humanidad están los muertos, a los que llega Ulises luego desacrificar una oveja negra. Los muertos no comen pan sino que beben sangre. En esepaís, Ulises habla con Tiresias, quien le anuncia sus viajes futuros; también con lasombra impalpable de su madre y las de sus camaradas de armas, así como las devarias mujeres ilustres. Sin duda, es el momento del viaje cuando Ulises está más lejosde la humanidad, porque es cuando está más lejos de la vida. Entre los dioses, los monstruos, los muertos y los países de los hombres"comedores de pan" aparecen personajes intermediarios, los habitantes de la isla de losfeacios. Son hombres, poseen la viña, el olivo y el trigo, pero los dioses frecuentan sumesa y en otro tiempo han sido vecinos de los cíclopes. Son navegantes profesionales,pero hacen alarde de desprecio hacia los mercaderes. Viven en fiestas perpetuas comolos pretendientes instalados en el palacio de Ulises en Ítaca. 17
  • 18. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero Autores posteriores han descrito a Ulises como navegante. Así lo ve Dante en elinfierno y el escritor griego Kazantzakis en su continuación de La Odisea. Desde muyantiguo, los habitantes griegos o bárbaros de Italia lo convirtieron en uno de sushéroes. Por ejemplo, cumple un papel muy importante entre los etruscos, habitantes delo que hoy llamamos la Toscana. En pocas palabras, se lo considera un intermediario,y eso es lo que nos transmiten los relatos y leyendas de La Odisea. Ahora bien, elUlises de Homero no navega ni explora sino por fuerza de las circunstancias. Eladivino Tiresias le dice en el Infierno que encontrará la muerte —una muerte lejos delmar, una muerte muy dulce— tras un último viaje, cuando un hombre se cruce con él yal ver un remo sobre su hombro le pregunte por qué carga una pala para trillar elgrano. Es la señal de que su destino no está ligado al mar sino a la tierra "proveedorade trigo". 18
  • 19. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero III. GRIEGOS Y TROYANOS EN EL SIGLO V a.C, durante lo que se ha convenido en llamar la época clásica,simbolizada por los monumentos de la Acrópolis de Atenas, los hombres se dividen endos categorías: los griegos, llamados helenos —como se llaman a sí mismos aúnhoy—, y los bárbaros. Sin duda, la palabra "bárbaro" puede tener una connotaciónpeyorativa, pero en su primera acepción significa simplemente aquel que no habla elgriego y cuya lengua suena como una suerte de farfulleo. No se trata de una oposición"racial". Muchos griegos lo han escrito: uno no es griego por nacimiento sino que sevuelve griego por la educación, la paideia. Grecia se hizo Grecia. Así lo explicaTucídides en el comienzo de su obra maestra: Historia de la guerra del Peloponeso. Esta oposición entre griegos y bárbaros es destacada a lo largo de las Historiasde Heródoto, investigador anterior a Tucídides. Heródoto investigó el origen delconflicto entre los griegos y los persas —lo que llamamos las guerras médicas— yentre los antecedentes mencionó el rapto de Helena por Paris, que causó la guerra deTroya. Por consiguiente, para él los troyanos son "bárbaros", como lo son para losgrandes poetas trágicos del siglo V, Esquilo, Sófocles y Eurípides. Para ellos, Troya esuna ciudad bárbara, aunque el último de estos poetas pone en duda el valor de estaoposición. ¿Qué dice Homero? Tucídides ya había señalado que en La Ilíada, la Hélade noes el nombre genérico de lo que llamamos Grecia, sino el de una parte de Tesalia, en elcentro norte de la Grecia continental. En el "catálogo de las naves" del canto II de LaIlíada, la Hélade es junto con Ftía (el país de los mirmidones) la región de dondeprovienen los guerreros comandados por Aquiles, "el mejor de los aqueos". Cuando serefiere a los sitiadores de Troya, Homero emplea, diríase que indistintamente, tresnombres: aqueos, dánaos (descendientes de Dánao, uno de los reyes míticos quecrearon Grecia) y argivos. Argos, una ciudad del norte del Peloponeso, es el reino deAgamenón, pero no se distingue claramente de Micenas, de la cual dista apenas ochokilómetros. Pero hubo otros Argos en el norte del país griego, y la palabra significaprobablemente "llanura muy visible". Los aqueos de la época clásica habitaban unaparte del Peloponeso, pero quizá se los menciona también en documentos hititas delAsia Menor, a fines del segundo milenio. Esto que acabo de decir sobre los helenos y la Hélade se refiere solamente a LaIlíada. En La Odisea, la palabra Hélade aparece casi en su sentido clásico, pruebaadicional de su carácter más tardío y de que otro poeta le ha dado forma. En cuanto a los troyanos, ¿son "bárbaros" para el poeta de La Ilíada? Homerodesconocía ese término. Más precisamente, cuando habla de los carios de Mileto,vecinos próximos de los jónicos, los califica de "barbarófonos". Yo diría que es eljónico quien habla así, no el aqueo en cuya boca pone el término. Nada es más natural.El "bárbaro" es siempre el vecino más próximo de uno que no habla la misma lengua.Por ejemplo, los rusos llaman a sus vecinos alemanes los "mudos", es decir, los que no 19
  • 20. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerohablan ruso. Troyanos y aqueos no se diferencian tan claramente como, por ejemplo,cristianos y sarracenos en el Cantar de Rolando. Veneran a los mismos dioses y lespresentan sacrificios. En Troya hay un santuario dedicado a Atenea, a pesar de queesta diosa es totalmente hostil a los troyanos. No existe problema de comunicaciónentre aqueos y troyanos, ni la menor alusión al hecho de que no hablaban la mismalengua. Sin duda, esto se debe a un convencionalismo épico. Después de todo,Polifemo en La Odisea también habla el griego. En tiempos posteriores a Homero Héctor no era en absoluto el nombre de unbárbaro. Hubo un rey Héctor en Quíos. En Tebas se rendía culto a Héctor y en Taso,isla vecina a la costa de Tracia, un distrito de la ciudad se llamaba "Priámidas", comoconstató con asombro el arqueólogo que descubrió la existencia de este distrito en unainscripción. Esto se dice en el canto VI de La Ilíada a propósito del ejército troyano: Siendo compuestas las escuadras de diversas naciones, ni uniforme era el sonido, ni la misma lengua hablaban todos, y en ingrato ruido sus variados dialectos se mezclaban.Pero Homero se preocupa por distinguir a los troyanos propiamente dichos de susaliados. Así, por ejemplo, en el canto X, el troyano Dolón dice: Los auxiliares, que de lejanas tierras han venido, todos en sueño yacen, y a los teucros la guardia de los reales confiaron; pues ellos ni aquí tienen sus esposas ni sus hijuelos.Efectivamente, es una diferencia crucial. Los troyanos constituyen lo que se llama contoda propiedad una ciudad, con hombres, mujeres, ancianos, niños. Las mujeres –notodas– son esposas legítimas: la Andrómaca de Héctor, la Hécuba de Príamo. Losaqueos sólo comparten su lecho con concubinas. En diez años de sitio, Homero nomenciona el nacimiento de un solo niño. Cuando muere Patroclo, Briseida, lacompañera de Aquiles, dice con palabras conmovedoras, pero a las que el poeta tiñe decierto humor, que el difunto le había prometido que del héroe en legítima unión esposa tierna haría que yo fuese; y que en las naves a Ftía yo llevada, en su palacio el convite nupcial celebraría en medio de los mirmidones.Esas nupcias, que suponían el regreso de Aquiles a su país, no tuvieron lugar, como nolo tuvieron las del mismo Aquiles con Ifigenia, hija de Agamenón y Clitemnestra,prometida por su padre a Aquiles a cambio de su regreso a la batalla. Las nupcias son para Homero una ocasión de hacer alarde de lo quellamaríamos un poco de humor negro. En el canto III, Idomeneo, cretense entrado en 20
  • 21. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homeroaños, mata a Otrioneo, quien había venido de lejos a combatir por Troya con laesperanza de desposar a Casandra, hija de Príamo, "la más hermosa". Idomeneotriunfante se lleva el cadáver y proclama que el novio de Casandra se casará con unahija de Agamenón, también "la más hermosa". Entre los dánaos y los que combaten por la causa de Troya, las relaciones conun trasfondo de guerra de aniquilación pueden conocer momentos de cortesía. Asísucede en el canto VI cuando se encuentran Diomedes y el licio Glauco. Los dos dan aconocer sus genealogías y se descubren huéspedes hereditarios uno del otro. Estarelación de hospitalidad recíproca es tan fuerte como la de parentesco. Intercambiansus armaduras, pero, nuevamente, Homero hace gala de humor e ironía: Zeus a Glauco en aquel día privó de la razón; porque las armas trocando con el hijo de Tideo, dio por más de bronce que valía nueve bueyes, no más las suyas de oro que el valor igualaban de cien bueyes.Héctor y Áyax también intercambian presentes, pero en condiciones más parejas. ¿Es total esta imparcialidad de Homero entre los héroes de los dos camposenfrentados? El problema es difícil. Ciertos lectores consideran incluso que el poetatoma partido por los troyanos contra los aqueos. Así responde instintivamente lamayoría de los modernos. Hace un siglo, un crítico británico llegó a sugerir queHomero era troyano o al menos hijo de una troyana. Como lectores modernos, nadanos conmueve más que los encuentros de Héctor y Andrómaca, el tierno diálogo en elcanto VI en presencia del bebé Astianacte, la desesperación de la viuda en el cantoXXII. El lector moderno se indigna cuando Aquiles mata a Héctor con ayuda deAtenea, quien no vacila en asumir la apariencia del hermano del héroe troyano paraarrastrarlo a la muerte. Pero no debe olvidar que Héctor mata a Patroclo con la ayudadirecta de otra divinidad, Apolo en persona (figura 15). ¿Cómo olvidar que La Ilíada termina con los funerales de Héctor, después deque Príamo suplica a Aquiles que le devuelva el cadáver del hijo? (figura 20). Acuérdate de tu padre, ilustre Aquiles.Tanto los aqueos como los troyanos son héroes mortales, que se saben consagrados ala muerte. Así, en el canto VI, Glauco, el licio al servicio de Troya, interrogado porDiomedes acerca de su linaje, responde: ¿Por qué deseas mi linaje saber? Como las hojas de los árboles nacen y perecen así pasan del hombre las edades; que unas hojas derriban por el suelo los vientos del otoño y otras cría la selva al florecer y ufanas crecen al aliento vital de primavera. Y las generaciones de los hombres así son: esta nace, aquella muere.Todos los hombres son mortales, incluidos los hijos de las divinidades como Eneas, 21
  • 22. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerohijo de Afrodita, Sarpedón, hijo de Zeus y, del lado griego, Aquiles, hijo de Tetis.Todos los hombres son mortales, incluido, por cierto, Héctor, quien según Poseidón sejacta de ser "hijo de Zeus el poderoso", aunque no lo es de acuerdo con el relato. Estono significa que todos los hombres son iguales, muy por el contrario. Eso vale para losdos campos, como se verá más adelante. ¿Cómo se distingue Troya de los aqueos? A los ojos de los griegos, tienealgunos rasgos orientales: uno de ellos es la presencia sobreabundante de oro, tanto enla ciudad como en los atavíos de los guerreros aliados. Así era Glauco, pero másnotable aún era Reso, rey tracio: Guarnecido con chapas de oro y plata reluciente, en hermosa labor está su carro: es de oro la armadura y de gran peso, y a la vista admirable. Tales armas a un mortal no convienen; deberían las deidades usarlas.Un aliado de Troya, al final del canto II, "de oro brillante cubierto entraba en las lides,como una doncella"; el comentario es sarcástico: ¡Necio! que el oro de él no pudo alejar la triste muerte; pues a manos del hijo de Peleo murió [...] y su armadura la presa fue del belicoso Aquiles.Por cierto que hay oro en el escudo que Hefesto forja para Aquiles en el canto XVIII,luego de que Héctor se apodera de las armas del cadáver de Patroclo. Pero no lleva unaarmadura de oro. El otro rasgo característico de Troya es la presencia del palacio de Príamo, elanciano rey. Así lo describe Homero, en el momento en que llega Héctor; De Príamo el alcázar suntuoso sobre labrados pórticos se alzaba; y tálamos cincuenta en él había, cerca el uno del otro y fabricados de finísima piedra, en que los hijos del rey con sus esposas habitaban, y dentro del atrio, y a la parte opuesta, se veían otros doce que los yernos ocupaban también con sus mujeres.Cincuenta hijos y doce hijas. Evidentemente, esto no tiene un sentido "realista".Príamo tiene muchas esposas, pero sus hijos son monógamos. Los aqueos no sonesposos fieles, pero sí son, como corresponde, monógamos. Troya no conoce la rebelión. En el ágora, lugar de deliberaciones, puede habertensión. En el canto XIII, Polidamante, encarnación de la prudencia frente a la locuraguerrera de Héctor, representa la sensatez del pueblo frente al tirano. Príamo inclusotiene un hijo llamado Polites (el Ciudadano) y la ciudad permanece unida hasta losfunerales de Héctor. En el siglo V, los griegos tenían una palabra para designar la 22
  • 23. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerodivisión intestina: stasis. Homero no conoce esa palabra. Troya no es una ciudad dividida. El campoaqueo, con sus asambleas y consejos, ¿es una ciudad en el sentido político de lapalabra? La oposición seria aparece una sola vez y es aplastada inmediatamente. Unguerrero llamado Tersites, "chillón como un cuervo", es el hombre más feo y más deforme de cuantos a Ilión vinieron. Bizco y cojo de un pie; corvados lomos tenía y hacia el pecho recogidos, en punta la cabeza, y como vello por la desnuda frente mal sembrada escasa cabellera.No es un retrato halagüeño. Pero en ese canto II, el del catálogo de los guerrerosgriegos y troyanos, es un ejemplo casi único de la lucha de clases. Ataca a Agamenón: ¡Oh hijo de Atreo! di, ¿por qué te quejas? ¿de qué careces? De precioso bronce llenas están tus naves, y pobladas tus tiendas de mujeres escogidas que a ti el primero damos los aqueos cuando alguna ciudad hemos tomado. ¿O ya el oro codicias que te traiga un opulento habitador de Troya en rescate del hijo a quien yo acaso, u otro de los aqueos prisionero hiciera en batalla? ¿O una joven con quien unirte en amoroso lazo?Tersites paga cara su independencia. Ulises lo apalea y todos se regocijan. Por consiguiente, no hay stasis en el sentido literal de la palabra, pero el campoaqueo está atravesado por una querella y una cólera, la que subleva a Aquiles contraAgamenón a partir del canto I de La Ilíada. Obligado por Apolo a entregar al padre asu cautiva y concubina Criseida, Agamenón se apodera de Briseida, la compañera deAquiles. Este quiere matar a Agamenón, pero Atenea lo impide, y entonces se retira deuna guerra que, dice, ya no le concierne y le parece innecesaria. Pero si la palabrastasis no es homérica, la idea de la guerra civil, la guerra intestina, está muy presente.Contra ella implora, en el canto IX, el anciano sabio Néstor: "Ni casa, ni hogar, nipatria tiene el que las guerras intestinas ama, siempre dañosas ". Néstor concluye conun buen consejo: Ya su manto tiende la negra noche y es forzoso que la sabrosa cena preparemos.Aquiles volverá sobre esto en el canto XVIII: La fatal discordia huya y desaparezca, y la acompañe la cólera.A costa de la muerte de Patroclo, el campo aqueo recupera la unidad. 23
  • 24. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero Volvamos sobre la oposición entre griegos y troyanos, pero desde otro ángulo.Desde el punto de vista de la destreza guerrera y sobre todo del número de víctimas,sin duda nadie supera a Héctor sino el mismo Aquiles, pero los aqueos en su conjuntoaventajan a los troyanos; expresión de ello son las comparaciones colectivas. Losaqueos son abejas, mientras que los troyanos son saltamontes. En el canto VI secompara a los troyanos con corderos que dan balidos; en vano se buscará unacomparación igualmente denigrante para los aqueos. En términos generales, lacaracterística de los sitiadores es el orden y la eficiencia militares, mientras que eldesorden y el miedo suelen estar encarnados en los sitiados. Cabría agregar quemuchos troyanos suplican a sus adversarios vencedores, como Héctor a Aquiles oPríamo al pedir que le entreguen los despojos de su hijo (figura 20). Pero existe una diferencia aún más profunda entre los aqueos y los troyanos,que será uno de los motores de la tragedia en el siglo V ateniense. Los aqueos mueren,saben que están consagrados a la muerte. Es el caso de Aquiles, quien ha debido elegirentre una vida larga y oscura o breve y heroica. Por el contrario, se advierte entre lostroyanos una conciencia aguda de que la desgracia será colectiva, que Troya estácondenada a la desaparición, que de alguna manera ha incorporado la muerte.Agamenón es el primero en proclamarlo, en el canto IV: Sí lo sé, y el alma y el corazón lo anuncian; vendrá día en que, asolada la soberbia Troya, perezca su rey Príamo y el pueblo belicoso de Príamo.Pero es Héctor quien repite estos versos en el canto VI, en la célebre escena de suencuentro con Andrómaca, y agrega: Pero no tanto a la común ruina que a los demás troyanos amenaza, ni de Hécuba la suerte y de mi padre el rey Príamo siento y mis hermanos, que muchos y valientes por la diestra de nuestros enemigos en el polvo derribados serán, como la tuya: que alguno de los príncipes aqueos, dejándote la vida, por esclava a Argos te llevará, bañada en lloro. Y allí de una extranjera desdeñosa obediente a la voz a pesar tuyo y a la necesidad cediendo dura, la tela tejerás e irás por agua a la fuente Meseida o Hiperea. Y cuando vayas, los argivos todos que te vean pasar triste y llorosa el uno al otro se dirán alegres: "ésa es la viuda de Héctor, el famoso campeón que de todos los troyanos era el más fuerte cuando en torno al muro de Ilión peleaban".La Andrómaca de Racine, que sin duda conocen algunos de mis lectores, estácontenida en germen en estos famosos versos. Todo griego, oyente o lector del poema homérico, sabía que Troya estaba 24
  • 25. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homeroconsagrada a la muerte, así como quien lee ahora un relato de la batalla de Waterloosabe que Napoleón será vencido. Innumerables imágenes en las vasijas áticas ilustranel fin de Troya. Sin embargo, nadie ha expresado mejor esta sensación deineluctabilidad que el poeta griego Constantin Cavafis a principios del siglo XX: *Son nuestros esfuerzos los de los desafortunados;son nuestros esfuerzos como los de los troyanos.Hemos triunfado un poco; un poco nos reponemosy recomenzamos a tener valor y buenas esperanzas.Pero siempre ocurre algo y nos para.Aquiles emerge del foso ante nosotrosy nos aterra con grandes gritos.Son nuestros esfuerzos como los de los troyanos.Confiamos que con decisión y audaciaalteramos la animosidad del Destinoy estamos fuera para luchar.Pero cuando viene la gran crisis,nuestra audacia y decisión se desvanecen;nuestra alma se inquieta y se paraliza;y corremos siempre alrededor de las murallasbuscando salvarnos con la huida.Sin embargo nuestra caída es segura. Arriba,en las murallas, comienza ya el lamento.Lloran los recuerdos y sentimientos de nuestros días.Amargamente por nosotros Príamo y Hécuba lloran.* Traducción española de Luis de Cañigral, Constantino Cavafís, Madrid, Júcar, 1981. 25
  • 26. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero IV. LA GUERRA, LA MUERTE Y LA PAZ LA ILÍADA es el poema de la guerra. Si es preciso, los dioses intervienen parafrustrar los procesos de paz. Así, en el canto III, los adversarios tratan de zanjar suconflicto mediante un duelo entre los adalides, Paris y Menelao, quienes se disputan aHelena. Afrodita sustrae a Paris del abrazo mortal de Menelao y lo conduce, a plenaluz del día, al lecho de Helena, lo cual es una falta: el amor se hace de noche, la guerrade día. En el canto IV, Atenea y Hera sugieren al arquero Pándaro que disparearteramente una flecha contra Menelao. La guerra se reanuda inmediatamente. De alguna manera, La Odisea es el poema de la paz, aunque no falta elcombate. A diferencia de La Ilíada, que concluye con una tregua para realizar losfunerales de Héctor, aquélla finaliza con una paz concertada entre Ulises y losfamiliares de los pretendientes masacrados por él. Atenea lo ordena: Suspende la lucha y la refriega para todos igualmente terrible [...] Prendas de concordia entre ambas partes traídas fueron.A todo lo largo de su periplo, Ulises no aspira a hacer la guerra sino a recuperar a suesposa y su hogar, ese lugar de estabilidad simbolizado por el lecho conyugal sujeto aun olivo imposible de desarraigar. En su última escala conoce a los feacios, un pueblono consagrado a las artes de la guerra y el combate sino a las alegrías de la paz y elbanquete. Esta oposición entre la guerra y la paz aparece con todo su significadosimbólico en el canto XVIII de La Ilíada. Sobre el escudo que el gran artesano Hefestoforja para Aquiles, se enfrentan dos ciudades, la de la paz, el matrimonio, la danza, laspolémicas judiciales –sólo en condiciones de paz los jueces pueden entregarse a lasalegrías del arbitraje–, y la ciudad de la guerra, sitiada y preparando una emboscada.Es por lo demás un tema antiguo, que ya aparecía en la bandera de Ur (en laMesopotamia) durante el tercer milenio antes de nuestra era. Cabe señalar que nadie jamás ha combatido como los héroes de Homero. Estosvan a la batalla en carros y descienden de ellos para enfrentar al enemigo. El ancianoNéstor es el único que no abandona su carro para combatir a pie. Todos nuestrosconocimientos sobre el carro de guerra en el Mediterráneo oriental y el Orientecercano desmienten esta visión de las cosas. El aedo sabía que el carro era un arma deguerra, lo cual no sucedía en su época. Por consiguiente, dota a sus héroes de carros,pero ellos no los usan para combatir, ¡sino como una suerte de taxis! A falta de una guerra directamente imposible, lo que podemos descifrar en LaIlíada es una ideología de la guerra, la más bella: porque hay una guerra bella, asícomo existe una muerte bella. El troyano Héctor la define mejor que nadie en el canto 26
  • 27. Pierre Vidal-Naquet El mundo de HomeroVII, frente a Áyax (figura 14): ¡Oh esclarecido Áyax de Telamón, de los aqueos poderoso adalid! No tú presumas como a débil rapaz intimidarme o cual mujer fuera y no supiese lo que son de la guerra las fatigas. Sé lo que son combates y derrotas, sé ligero mover a todas partes el escudo de pieles fabricado, e infatigable soy en la pelea. Sé combatir a pie y en cadencioso movimiento cargar al enemigo, sé desde este carro pelear valiente. Mas ni aún así a traición y aprovechando algún descuido tuyo herirte quiero; sino, pues de valor haces alarde, cara a cara y leal, si lo consigo.La perfidia de Atenea arrastra a Héctor a un frente a frente fatal con Aquiles. La diosatoma la forma de su hermano Deífobo y le propone que ambos aguarden a pie firmepara combatir con Aquiles. Luego desaparece. Héctor propone un pacto a Aquiles: encaso de vencerlo, no ultrajará su cuerpo, y pide una promesa recíproca. Pero Aquilesresponde: No de convenios hables, Héctor, conmigo [...] Entre hombres y leones no puede haber contratos, ni concordia entre lobo y cordero.Después de su victoria, Aquiles sujeta el cadáver de Héctor a su carro y arrastra esecuerpo, con "la cabeza, tan gallarda otro tiempo", en torno de la tumba de Patroclo enhomenaje a su amigo difunto (figura 24). En esta guerra hay momentos de cortesía, cuyas normas precisamente Héctorinvita a respetar. ¿Significa entonces, como sostienen algunos autores, que la guerra deTroya es una suma de duelos? De ninguna manera. Aparte del combate entre Aquiles yHéctor en el canto XXII, hay un solo duelo a muerte, un duelo antiguo relatado por elanciano Néstor en el canto VII, entre él mismo y el gigante Ereutalión. Diomedes yGlauco no libran su duelo; el de Menelao y Paris es interrumpido por Afrodita; el deHéctor y Áyax concluye con un intercambio de presentes; en cuanto al de Aquiles yEneas, en el canto XIX, el mismo Poseidón, estremecedor de la Tierra, quien sinembargo favorece a los aqueos, lo interrumpe al ocultar a Eneas en medio de unabruma. Sin duda, Homero quiere decir que Eneas estaba destinado a sobrevivir. Falta decir que la inmensa mayoría de los muertos en La Ilíada (algunosheridos se curan, la muerte jamás es lenta) no sucumben en duelo sino en lo que sellama la aristeia, una serie de hazañas durante la cual el guerrero, embargado por lafuria, adquiere una fuerza sobrehumana y derriba todo cuanto se le cruza en el camino.La aristeia por excelencia es la de Aquiles en los cantos XX y XXI, tras la muerte dePatroclo. Este mismo ha matado, en el canto XVI, a Sarpedón, el licio hijo de Zeus, aquien el dios ha dejado morir con renuencia. Posteriormente, Zeus envía a Sueño y 27
  • 28. Pierre Vidal-Naquet El mundo de HomeroMuerte a recoger su cuerpo para llevarlo a Licia... Es un ejemplo extraordinario de lamuerte bella. El pintor y alfarero ático Eufronio lo consideró así: en una de las vasijasmás hermosas pintadas por él, representó el rescate del cuerpo de Sarpedón. ¿Son sólo los grandes héroes los que mueren: Sarpedón, Héctor, por no hablarde Aquiles, cuya muerte próxima es anunciada por Héctor agonizante? En realidad,todas las formas imaginables de muerte están representadas. Daré como ejemplo lamuerte de Cebrión, hijo de Príamo y auriga de Héctor, en el canto XVI. Patroclo,vestido con la armadura de Aquiles, lo mata arrojándole una piedra. En medio de la frente con la piedra herir logró y entrambos sobrecejos la piedra hizo pedazos, ni al impulso el hueso resistió. Sobre la silla a los pies del troyano sus dos ojos cayeron: y él, como ligero buzo que se arroja a la mar, cayó del carro.Patroclo prolonga la imagen del poeta: Por mi vida que es ágil el troyano. ¡Cómo salta a lo buzo! Si estuviera dentro del mar pescando [...] pesca para muchos sacaría, debajo de las peñas ostras buscando: tal ha sido hasta ahora la mucha ligereza con que al suelo desde su carro se arrojó. Parece que también tienen buzos los troyanos.¿Por qué elegí este ejemplo? Por dos razones. La primera es la gracia irónica de laimagen. El tema del salto hacia Hades (dios de los muertos) es relativamente corriente,pero no se lo suele desarrollar de esta manera. Además, uno de los escasos frescosgriegos de la época clásica que han llegado hasta nosotros, El Saltador de Pesto, en elsur de Italia, muestra un hombre que se zambulle en el mar (figura 11). Domina unmonumento que se ha interpretado como las puertas de Hades (la morada de losmuertos) o las Columnas de Hércules (el Estrecho de Gibraltar). Así, por medio deHomero podemos interpretar una imagen muy posterior, sin duda inspirada por él. ¿Es ésta una guerra implacable, hasta la aniquilación? La respuesta es ambigua.Está claro que los objetivos de la guerra no son los mismos para ambos bandos. Paralos troyanos, se trata de atravesar el muro construido por los aqueos e incendiar susnaves. Lograrán franquear el muro y poco les faltará para consumar la segunda hazaña.El único héroe griego que muere es Patroclo. La muerte de Aquiles estaba prevista.Muchos hombres anónimos son muertos por las flechas de Apolo, como relata el cantoI, es decir, mueren de la peste. La epidemia comienza por las muías y los perros –hoyla llamaríamos una epizootia–, luego se extiende a los hombres. Pero no estándescritos los síntomas del mal. Homero no es Tucídides, quien en el siglo V describirála peste de Atenas después de padecerla y sobrevivir. Tampoco se extiende a lostroyanos. Apolo apunta exclusivamente a los hombres. Artemisa, que tiene poder demuerte sobre las mujeres, no interviene. Basta la restitución de Criseida a su padre,sacerdote de Apolo, para que cese inmediatamente la epidemia. Por cierto, Apolo 28
  • 29. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homeroexclama en el canto IV: "La piel de los aqueos no es de piedra y hierro", pero suspatrias no corren riesgo alguno. El carácter implacable de la guerra radica en la negativa a tomar prisioneros.Esta se expresa de dos maneras. En el canto VI, el troyano Adrasto es tomado vivo porMenelao. Le suplica que perdone su vida y le promete que su padre, hombre rico,estará dispuesto a pagar un rescate enorme "en oro, en bronce y en hierro labrado".Menelao está dispuesto a ceder, pero interviene Agamenón: ¿Olvidaste el agravio que a tu casa hicieron y al honor? Ninguno de ellos si en nuestras manos a caer llegare, la muerte a que los hados le destinan evite, y hasta el niño que en el vientre lleva la madre ni aun allí se libre. Cuantos encierra de Ilión el muro todos acaben.Otro episodio, en el canto XXI, revela que la guerra se ha vuelto implacable. Licaón,hijo de Príamo –el rey troyano tiene tantos hijos que constituyen una reserva paraHomero–, cae en manos de Aquiles. Le recuerda que es la segunda vez. Lo habíacapturado de noche y vendido como esclavo en Lemnos; su familia lo había rescatado.Suplica a Aquiles, le recuerda sobre todo que no es hijo de Hécuba, que no es "delmismo vientre que Héctor nacido". La respuesta de Aquiles es perturbadora por loimplacable. Sí, antes de la muerte de Patroclo su ánimo se complacía en perdonar lavida a los troyanos. "Murió Patroclo, que valía mucho más que tú." El mismo Aquilesestá condenado a morir. Por consiguiente, mata a Licaón –cuyo nombre significa"hombre lobo"– y exclama: "Yace aquí entre los peces [...] ¡Que todos perezcan!" Sin embargo, La Ilíada concluye con un episodio en el que brilla aquello queShakespeare llamó "la leche de la bondad humana". Ante la intervención de los dioses–Apolo, Zeus, Iris e incluso Tetis–, el anciano Príamo guiado por Hermes suplicará aAquiles que le devuelva su hijo muerto. Lleva un rescate. Aquiles no sólo lo aceptasino que comparte una cena con Príamo, a quien recuerda que el mayor dolor –porejemplo el de Níobe, cuyos doce hijos fueron muertos por Apolo y Artemisa (figura18)– no elimina la obligación de comer. Si Níobe comió antes de ser petrificada,también puede hacerlo Príamo. El cadáver ultrajado de Héctor pasa al estado de "bellamuerte" y La Ilíada concluye con el relato majestuoso de sus funerales. Es natural pensar que el combate y la muerte no son forzosamente heroicos.Todas las armas no son equivalentes, ni todas las guerras son dignas de los héroes másgrandes, Aquiles y Héctor. Así sucede con el arco. Por cierto, es el arma del diosApolo, lo cual la distingue de las que utilizan los meros mortales. Asimismo, alregresar a Ítaca, Ulises hará de su arco, que había dejado allá, el instrumento de susoberanía. Sólo él es capaz de tenderlo. Frente a Troya, los locrenses son arqueros.Teucro, hermano de Áyax, es un arquero que se refugia detrás del escudo de suhermano. Después de Homero, por ejemplo en el Áyax de Sófocles, se convertirá enun hermano bastardo. ¿Arquero porque es bastardo o bastardo porque es arquero? Enel bando troyano, aparte de Paris, sobre el cual volveré, Pándaro, hijo de Licaón –otrohombre lobo–, es un arquero cuyo arco, un don de Apolo, tiene toda una historia.Pándaro cumple el papel de traidor porque es él quien, instigado por Apolo, dispara 29
  • 30. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerouna flecha a Menelao con la esperanza de matarlo, aunque sólo logra herirlo. Asípermite que los aqueos rompan el acuerdo concertado entre Menelao y Paris parareanudar la ofensiva. Sería difícil expresar de manera más elocuente los valoresperversos del arco y los arqueros en el mundo de la guerra heroica. Al hablar de la primera captura de Licaón, hijo de Príamo, subrayé que Aquilesla había realizado durante la noche. Esta no es el tiempo de la guerra heroica sino eldel disfraz, el ardid, la emboscada. Así lo ilustra el pasaje más extraño de La Ilíada,llamado la "Dolonia", el canto X. Los aqueos están al borde del desastre. Áyax yUlises han suplicado vanamente a Aquiles que ocupe su lugar –en primera línea– en elcombate. Los troyanos han salido de sus murallas y acampan en la llanura. Uno y otrobando envían espías para recoger información. Héctor envía a Dolón, cuyo nombresignifica "el Astuto". Está armado con una jabalina y un arco. Por su parte, Agamenóny los jefes aqueos, en particular Néstor, encargan la misión a Ulises y Diomedes.Todos se visten con pieles de animales: Dolón con casco de marta y pellejo de lobo;Diomedes echa sobre sus hombros una piel de león, Ulises lleva su casco concolmillos de jabalí. Lógicamente, el león y el jabalí vencen al lobo. Apresado, Dolón revela lapresencia en el campamento de Héctor del rey tracio Reso, con sus compañeros, sumagnífico carro y sus espléndidos caballos. Todos son asesinados, incluso Dolón, y loscaballos son robados. Ulises y Diomedes se bañan en el mar para purificarse de sufechoría. Es un episodio singular; revela que existía otra forma de guerra en elimaginario de los aedos. No es la única, como tendré ocasión de referir más adelante.Ahora bien, este episodio, excepcional en La Ilíada, será la norma en La Odisea. Alleer atentamente las narraciones en el palacio de Alcínoo, del canto VIII al XII, seadvierte que Ulises –hombre de metis, palabra griega que designa la inteligenciaastuta– durante su retorno de Troya no libra sino una vez la forma de guerrapredominante en La Ilíada. Luego de partir de Troya enfrenta a los ciconios (unpueblo tracio) y sufre una derrota aplastante. Mueren todos sus compañeros, uno trasotro, pero salvo los que caen en esa batalla, ninguno sufre la muerte en guerra. Sondevorados por el cíclope o los lestrigones, mueren accidentalmente o, a fin de cuentas,ahogados después del episodio de las vacas del Sol. Todo el poema está colocado bajo el signo del disfraz y la astucia. Por estemedio Ulises burla a Polifemo al salir de la caverna del cíclope aferrado a la piel de uncarnero (figura 35). Cuando Helena de Esparta elogia frente a Telémaco el valor deUlises durante la guerra de Troya, relata que entró a la ciudad en misión secreta,disfrazado de mendigo. Con el mismo "disfraz" volverá a su propio palacio parareconquistar a su esposa y su poder, como si Homero quisiera encarnar en el personajede Ulises todas las variaciones posibles de la condición humana, desde el mendigohasta el rey. Cuando vuelve a ser abiertamente él mismo, Ulises mata a los pretendientes aflechazos con ayuda de su hijo Telémaco, el fiel porquerizo Eumeo y el también lealboyero Filecio. Por cierto que no es un ejemplo de combate leal: por ejemplo,Telémaco ataca a Anfínomo por la espalda. Pero es el combate de pocos contramuchos. Los pretendientes los superan largamente en número. La lucha termina conepisodios atroces (figura 37). El cabrero traidor Melanteo (su nombre significa"Hombre de la Flor Negra") es mutilado y su sexo arrojado a los perros. En cuanto a 30
  • 31. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerolas esclavas infieles, que se habían acostado con los pretendientes, Telémaco no lespermite una "muerte pura", sino que las ahorca de un cable tendido en el patio delpalacio. Su muerte da lugar a una de las imágenes más bella y a la vez más siniestradel poema, en el canto XXII: Cual los tordos de rápido volar o las palomas, caen en un lazo oculto en el ramaje; y al penetrar en él hallan el nido más doloroso y triste; así tenían las cabezas en línea las mujeres y un lazo a la garganta, para darles muerte atroz: un movimiento, pero corto, se agitaron sus pies y fenecieron.Es lo contrario de la "bella muerte" que ocupa un lugar tan importante en La Ilíada. 31
  • 32. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero V. CIUDAD DE LOS DIOSES, CIUDAD DE LOS HOMBRES NADA es más asombroso, más insólito, para el lector moderno que la presenciaconstante de los dioses y las diosas en La Ilíada y en La Odisea. Además de suplicar ala Musa que relate la cólera de Aquiles en La Ilíada y las aventuras durante el regresode Ulises en La Odisea, el aedo hace descender repetidamente a las divinidades a laTierra. Las sitúa en bandos contrarios en La Ilíada (figura 23). Atenea, Hera yPoseidón combaten con los aqueos, al cabo vencedores, mientras Apolo, Ares yAfrodita son partidarios firmes de los troyanos. Dos diosas tienen hijos entre loshéroes combatientes. Afrodita es la madre de Eneas; ha seducido a Anquises, primo dePríamo; además está en deuda con Paris Alejandro, quien le ha entregado la manzanaque pertenece a la más bella, contra Atenea y Hera. Tetis es una de las nereidas,divinidades marinas que el poeta se complace en enumerar al principio del cantoXVIII de La Ilíada. Pero su caso es muy distinto del de Afrodita. Su hijo Aquiles eslegítimo. Tetis ha desposado a un mortal, Peleo, porque se vaticinaba que tendría unhijo más poderoso que su padre. Zeus, rey de los dioses, es el padre de Sarpedón, reyde los licios, quien combate con los troyanos. Su copero Ganímedes es un príncipetroyano. La mayoría de los héroes, los "reyes", es descendiente más o menos directa deZeus. Además de tomar partido, los dioses intervienen físicamente. En el canto V,Afrodita y Ares son heridos por Diomedes, hijo de Tideo; Atenea acompaña a Aquilesen el episodio decisivo del duelo con Héctor. Engaña al héroe troyano al asumir lafigura de su hermano Deífobo. Ayuda a Ulises y Telémaco en cada pasaje de LaOdisea. De todos estos encuentros y enfrentamientos de los hombres con los dioses,sin duda el más sorprendente es la batalla implacable que libra contra Aquiles, en elcanto XXI de La Ilíada, el río Escamandro, harto de cargar con los cadáveres de lasvíctimas del hijo de Peleo. El río trata de ahogar al héroe y deberá intervenir el diosHefesto con el fuego de su forja para salvarlo. Esa guerra del fuego contra el agua nosacerca a las cosmologías creadas en el siglo VI antes de nuestra era por los primerosfilósofos. ¿Es necesario agregar que entre los dioses las injurias "homéricas" son derigor? En el canto XXI llaman amablemente a Afrodita "importuna mosca". Entre los dioses y los hombres, aparte de las alianzas y los combates, tambiénexiste el amor. Ulises tiene amores con Circe y Calipso; ésta le ofrece la inmortalidad.No recibe de buen grado a Hermes cuando le pide que libere al itacense, y se queja deque las pobres diosas no tienen derecho a amar a un mortal. No intentaré definir aquí el llamado politeísmo helénico. Homero es una fuenteimportante para los historiadores de la religión, junto con muchos otros. No olvidemosque Homero, o los Homeros, según la hipótesis más probable de que el poeta de LaOdisea no sea el mismo que el de La Ilíada, no es un teólogo sino un aedo. Su 32
  • 33. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homerointención es seducir a los oyentes. A veces, sobre todo cuando se trata de los dioses, lohace con humor, consciente de que su público lo toma por lo que es, un narrador.Saber cuál era su propia religión es una tarea imposible. Mientras el poeta del Cantarde Rolando es un cristiano confirmado que divide el mundo de los hombres entre losque profesan la fe verdadera y los demás, devotos de Mahoma y Apolo (sic), el poetahomérico no responde a ortodoxia alguna. Puede bromear con los dioses y, a decirverdad, no se priva de hacerlo. Los dioses intervienen asiduamente en el relato. En ocasiones se disfrazan. Porejemplo, Atenea se presenta ante Ulises bajo la forma de un joven pastor. Poseidóntoma la forma del adivino Calcas. También pueden transformar a los hombres. Segúnla voluntad de Atenea, Ulises es un mendigo ruinoso de vejez o un varón en la plenitudde sus fuerzas. Un hombre puede parecer un dios a los ojos de otro: Ulises y la jovenNausícaa se maravillan al verse uno al otro, pero eso no significa que hayan cruzado lafrontera. Cruzar la frontera: Calipso se lo propone a Ulises y él la rechaza, no noscansaremos de repetirlo. El Heracles mencionado en el canto XI de La Odisea no la hacruzado. En cambio, dos príncipes troyanos se han vuelto inmortales: Ganímedes yTitón, esposo de la "Aurora de manto de oro". Aurora se ha olvidado de pedir para suesposo la juventud eterna, y el pobre Titón, inmortal, ha envejecido hasta caer en ladecrepitud absoluta. El mito agrega que será transformado en cigarra. Mortalidad, inmortalidad, ése es el foso esencial. Los dioses no tienen la mismasangre que los hombres; la suya se llama icor. No consumen ni pan ni vino sino néctary ambrosía, llamada la "bebida de la inmortalidad". Se desplazan más fácilmente quelos hombres, pero no están presentes en todas partes a la vez. Mientras Poseidónpermanece en el país de los etíopes, los "rostros quemados", los negros que habitan enel extremo Oriente y el extremo Occidente, Ulises puede viajar con seguridad. En elcanto IV de La Ilíada, Hera, la renuente esposa de Zeus, lleva a su marido a hacer elamor en la cima del monte Ida. Está provista de filtros que ha obtenido de Afrodita, aquien ha explicado que quiere usarlos para reconciliar a Océano con su esposa Tetis,en el confín del mundo, porque uno y otro se niegan a compartir los placeres del lecho.Durante ese lapso, la causa de los aqueos puede prosperar. Zeus se despertará furiosocon su esposa, quien lo había engatusado al recordarle amablemente los tiempos enque se ocultaban de sus padres para entregarse a esos placeres. En el canto XV, Poseidón, a quien Zeus ha ordenado por intermedio de Iris quedeje de intervenir a favor de los aqueos, da una respuesta violenta que nos esclareceacerca del reparto de los poderes: [Zeus] pretende sujetarme por fuerza y mal mi grado, siendo igual mi poder. Sólo tres hijos a Cronos parió su esposa Rea; Zeus el primero, yo el segundo, y el tercero Hades que en las regiones infernales domina: y dividido en tres partes el orbe, a cada hermano imperar en la suya omnipotente la suerte dio. En el piélago espumoso habitar fue la mía; en las tinieblas vivir la de Hades; el ancho cielo, del éter 33
  • 34. Pierre Vidal-Naquet El mundo de Homero y las nubes rodeado a Zeus tocó; pero la tierra y del Olimpo las nevadas cumbres quedaron en común. Así, de Zeus no yo al capricho arreglaré mi vida. En paz ocupe la región del éter: pero por más que poderoso él sea, no pretenda con fieras amenazas amedrentarme, cual si yo nacido hubiera sin valor.Otros pasajes de La Ilíada y de La Odisea no expresan el mismo concepto sino queinsisten en la soberanía de Zeus. Cabe señalar que este pasaje expresa tres ideas esenciales. La primera es la deechar suertes como medio para asignar las funciones. La segunda es la del dominio "encomún". La Tierra y el monte Olimpo, morada de los dioses, no se encuentran bajo lasoberanía exclusiva de Zeus. Él debe tener en cuenta a las demás potencias divinas: aPoseidón, quien desde el mar "estremece la Tierra" e, insólitamente, a Hades, amo delreino de los muertos, donde los hombres son apenas sombras impalpables. La terceraes la que expresa el término "sin valor" (o "despreciable"). Esto implica un conceptode jerarquía. Por cierto, existen los iguales, o "pares", como son en este pasaje los treshijos de Cronos, pero también hay subalternos descartados drásticamente del reparto.Entre ellos están, por ejemplo, el propio padre de Zeus, sus hermanos y su esposa.Cronos ha sido relegado al Tártaro, "entre los dioses de abajo". Ahora bien, estas tresideas son constitutivas de la ciudad griega; su presencia, dicho sea de paso, vuelveociosas las polémicas sobre la aparición de la ciudad antes o después de Homero. LaIlíada es inconcebible sin cierta presencia de la ciudad. Así, la ciudad de los dioses nospermite conocer cómo se había desarrollado la ciudad de los hombres en la épocaarcaica. Expliquémonos. En Atenas, mucho después del tiempo de La Ilíada, echarsuertes era la institución sobre la cual se basaba la democracia. Naturalmente, no erauna lotería entre hermanos sino una distribución de las funciones que no eran técnicas(éstas se obtenían por medio de elecciones). ¿Dominio en común? Ese carácter lo poseían, por ejemplo, la Acrópolis y elágora en Atenas. Los arqueólogos que excavaron la plaza pública (ágora) de MegaraHyblea en Sicilia, colonia fundada a fines del siglo VIII antes de nuestra era,descubrieron que desde el principio se había reservado un espacio común, patrimoniocolectivo de la ciudad. Finalmente, la presencia del "despreciable" entre los dioses nosrecuerda que algunos estaban excluidos de la ciudad. En Esparta eran los ilotas,categoría servil que cultivaba la tierra, y en Atenas, los metecos, extranjeros radicadosque no tenían el derecho de voto, así como los esclavos, propiedad de los ciudadanos ola ciudad. Desde luego que los aqueos, como ejército de coalición, no constituyen unaciudad en el sentido clásico de la palabra. No obstante, tienen dos institucionesesenciales: la Asamblea de todos los combatientes, convocada por Agamenón desde elcomienzo de La Ilíada, y el Consejo que congrega una élite de guerreros entre los demayor edad. En éste, Néstor es el primero en tomar la palabra. En Troya, el Consejo de Ancianos rodea a Príamo, y recae sobre Héctor la tareade reunir la Asamblea General de los guerreros. También se advierte la presencia, en 34