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María Luz Lafiosca
Universidad de BuenosAires
E-mail: luzlafiosca@yahoo.com.ar
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Bourdieu, Pierre (1993). “Los ritos como actos de institución”. En: Pitt-Rivers, Julian y Peristiany, J.
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Ponencia lafiosca

Lafiosca María Luz, “La conformación del gremialismo docente durante la segunda presidencia de Perón: el caso de la Unión de Docentes Argentinos (1954)”, V Seminario Internacional de la Red ASTE, 11 al 13 de noviembre de 2015, Rosario.
Published on: Mar 4, 2016
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Transcripts - Ponencia lafiosca

  • 1. 1 María Luz Lafiosca Universidad de BuenosAires E-mail: luzlafiosca@yahoo.com.ar Resúmen Haciéndose eco de las insistentes incitaciones del gobierno peronista dirigidas a alcanzar mayores grados de organización en la sociedad, expresadas tanto en su Segundo Plan Quinquenal como en diversos discursos oficiales anteriores y posteriores, un sector de la docencia argentina resolvió constituir una entidad sindical que respondiera a dicho llamamiento. Así, en noviembre de 1953 se constituyó a nivel nacional la Unión de Docentes Argentinos (UDA) como consecuencia de un prolongado proceso organizativo que comenzó con la Asamblea de maestros en la Capital Federal en agosto de ese año y culminó en la Asamblea de Delegados del Magisterio de todo el país, cónclave en el que se redactaron los Estatutos. Posteriormente, fue electo el Primer Consejo Central provisorio a principios de 1954. Recuperando la mirada de Bourdieu y de Elias acerca del proceso de formación del Estado y de conformación de diversas modalidades institucionales mediadoras entre éste y las masas, por una parte, y utilizando fuentes primarias producidas por la propia UDA y el gobierno peronista, por la otra, en esta ponencia nos proponemos analizar el proceso formativo de ese sindicato. Para ello examinamos lo acontecido en su Asamblea Constitutiva y sus primeros pasos encaminados a lograr su reconocimiento oficial, atendiendo a las siguientes cuestiones: a) los preparativos del cónclave y el acto de apertura; b) el desarrollo de los principales ejes de discusión; c) el tenor de las entidades participantes y la elección de las autoridades de la nueva organización; y d) sus primeras gestiones ante el gobierno nacional. Asimismo, profundizaremos en las acciones realizadas y en los discursos formulados con posterioridad. En función de estas consideraciones, la ponencia concluye provisoriamente que la fundación de la UDA se inscribe en un proceso de encuadramiento de las organizaciones preexistentes y de creación de otras nuevas que se expresó plenamente durante la segunda presidencia de Perón (1952-1955). 1. Introducción Aquello que se ha dado en llamar “el primer peronismo” (1946-1955), ha generado una cantidad numerosísima de estudios dedicados a sus aspectos políticos, económicos, sociales y culturales. Aún cuando, luego de una exhaustiva revisión, podamos arribar a algunas conclusiones relativamente firmes acerca de ese gobierno en función de las investigaciones realizadas, algunos otros aspectos, hechos o procesos permanecen, todavía, bajo una relativa penumbra. Quizás pudiéramos incluir en esa media luz, las problemáticas relativas a la conformación de los actores sindicales docentes, sus prácticas y sus complejas relaciones con el Estado y sus políticas, como lo muestra un sucinto (y no LA CONFORMACIÓN DEL GREMIALISMO DOCENTE DURANTE LA SEGUNDA PRESIDENCIA DE PERÓN: EL CASO DE LA UNIÓN DE DOCENTES ARGENTINOS (1954)
  • 2. 2 exhaustivo) repaso de la bibliografía existente. En efecto, los estudios referidos a estas organizaciones, tanto desde perspectivas académicas como político-sindicales, aunque constituyen un valioso aporte a nuestro trabajo, sólo privilegian el análisis de relaciones aisladas, centran su mirada en las políticas educativas o bien parten de intereses e inquietudes de investigación diferentes a los aquí propuestos. En el caso específico de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), objeto de esta ponencia, registramos tres elementos salientes en la producción bibliográfica que nos motivaron a emprender este trabajo: en primer lugar, el foco puesto en las políticas educativas del Estado, que llevaba a desatender la respuesta de los actores sindicales; en segundo, la escasa atención prestada a la dimensión interna del sindicato; por último, nos interesa remarcar especialmente, la relativa atención brindada a la inserción del sindicalismo docente en el proceso de encuadramiento de la sociedad civil que inició el gobierno peronista en el plano del discurso alrededor del año 1950, y en el plano de las realizaciones más concretas, aproximadamente, a partir del Segundo Plan Quinquenal desde 1953. Probablemente, estas lagunas cobren mayor relieve atendiendo a la importancia que el gobierno peronista atribuyó a los docentes como agentes fundamentales para la propagación de su ideario político. Sin intentar resolver estas carencias, pero en la confianza de aportar elementos que contribuyan a ello, esta ponencia constituye un primer acercamiento al estudio del proceso formativo de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), examinando específicamente lo acontecido en su Asamblea Constitutiva y sus primeros pasos encaminados a lograr su reconocimiento oficial. Para ello, atenderemos a las siguientes cuestiones: a) Los preparativos del cónclave y el acto de apertura; b) El desarrollo de los principales ejes de discusión; c) Su ubicación en el mapa orgánico proyectado por el gobierno nacional y d) Sus primeras gestiones ante éste. En función de tales consideraciones, este estudio concluye provisoriamente que la fundación de la UDA se inscribe en el marco de un proceso de encuadramiento de las organizaciones preexistentes y de creación de otras nuevas que se expresó plenamente durante la segunda presidencia de Perón (1952-1955). Para ello, la ponencia se propone recuperar las perspectivas de Bourdieu y Weber acerca del proceso de formación del Estado y de creación de diversas modalidades organizativas mediadoras entre éste y las masas, por una parte, utilizando fuentes primarias producidas por la propia UDA y el gobierno peronista, por la otra. Antecedentes, preparativos del cónclave y el acto de apertura Como lo demuestra la temprana incitación que, en diciembre de 1943, Perón dirigiera a los maestros y profesores, en el sentido de “formar una ‘asociación profesional’ y acercarse a su Secretaría”1 , la preocupación del futuro primer magistrado por la organización de la docencia argentina se 1 Adamovsky, 2006, p. 245.
  • 3. 3 evidenciaba ya en su actuación política inicial como secretario de Trabajo y Previsión. Dicho interés se enmarcaba en una inquietud más amplia por la situación tanto de los obreros como de los profesionales. En efecto, estos últimos, caracterizados por el propio Perón como “trabajadores ‘del pensamiento’” (discurso del 1° de mayo de 1944), pasaron a ocupar un espacio preciso en el organigrama estatal con la creación, en julio de 1944, de la Dirección de Acción Social Directa para Profesionales, en el ámbito de la cartera de Trabajo y Previsión. A su vez, la Dirección estaría conformada por Consejos de asesores con representantes designados por distintas asociaciones de profesionales distribuidos en siete rubros, entre los cuales se incluía la enseñanza. Cada Consejo tendría como misión colaborar en la redacción de los correspondientes estatutos profesionales para cada actividad2 . El incipiente interés organizativo fue profundizado años después durante la segunda presidencia de Perón (1952-1955), cuando el gobierno plasmó dicha preocupación no sólo en la declaración oficial de 1952 como “Año de la Organización”3 , sino también, y de modo más evidente, en el Segundo Plan Quinquenal ejecutado a partir de 1953. Este último, lanzado en diciembre de 1952, tuvo especial interés por promover el desarrollo de las asociaciones profesionales en todo lo referido al “ejercicio de otras funciones sociales concurrentes con las del Estado (educación, defensa del valor adquisitivo de los salarios, previsión, asistencia social).”4 . El mismo documento proyectaba, para el quinquenio 1953/57, la implementación de un régimen legal destinado a las asociaciones profesionales que respetaría los logros obtenidos desde 1945 y la introducción de eventuales modificaciones que contemplasen: “a) La existencia de asociaciones de empleadores, cuya organización y funcionamiento habrá de ser también reglada en forma paralela; b) La función del Consejo Nacional de Relaciones Profesionales, en orden a su competencia para el juzgamiento de los conflictos intersindicales motivados por razones de encuadramiento profesional.”5 . La exhortación dirigida a concretar una asociación profesional que representase a los docentes se hizo más palpable en el discurso que el propio Perón pronunciara el 14 de agosto de 1953. Allí, frente a un grupo numeroso de profesores y maestros de la Capital Federal y del Gran Buenos Aires que se concentraron en el estadio Luna Park para expresarle su “absoluta” adhesión tanto a los postulados del Segundo Plan Quinquenal como a su propia persona, el mandatario expresó su anhelo de que en los “organismos consultivos del Estado estuvieran los maestros, para que cuando tomara una medida, que involuntariamente pudiera perjudicarlos, me dijeran: ‘No, no lo haga’. Y 2 Adamovsky, 2006, p. 245. Acerca de las espinosas vinculaciones del gobierno peronista con las entidades docentes tradicionales, véase también Gindin, 2008. 3 Adamovsky, 2006, p. 249. 4 Presidencia de la Nación, 1953, pp. 38 y 39. 5 Presidencia de la Nación, 1953, p. 42.
  • 4. 4 yo no lo haría.”6 . En su perspectiva, tal deseo requería, como condición previa de su realización, una convocatoria “para que se inicie en todo el magisterio argentino un movimiento para esa organización, y yo les prometo que los recibiré encantado, porque, como alguien ha dicho, yo no he sido en mi vida otra cosa que un maestro.”7 . Paralelamente, remarcó que “El Gobierno no desea ser él quien organice a los maestros, sino que desea que sean los maestros los que se organicen para la defensa de sus propios intereses profesionales.”8 . De este modo, haciéndose eco de las insistentes incitaciones del gobierno a alcanzar mayores grados de organización, expresadas tanto en su Segundo Plan Quinquenal como en el discurso citado y otros anteriores y posteriores, un sector de la docencia argentina resolvió constituir una organización sindical que satisficiera dicho llamamiento. A partir de la alocución presidencial, y sin dudas alentados y fortalecidos por ella, este sector se dio a la tarea de iniciar los primeros pasos que conducirían finalmente a la creación de la Unión de Docentes Argentinos (UDA). En efecto, la Asamblea Constitutiva de la novel entidad comenzó a sesionar apenas dos meses después de la alocución presidencial, el 16 de noviembre de 1953 en el Salón de Actos de la Escuela Normal “Manuel Quintana” de la Capital Federal con la asistencia de los delegados del magisterio del país de las ramas de enseñanza primaria, secundaria y técnica electos el 12 de ese mes con la finalidad de proceder a la concreción de la organización sindical docente. Como primera medida, el cónclave decidió designar un presidente ad-hoc y tres secretarios. Luego se aprobaron algunas principios organizativos del cónclave: la separación por ramas (primaria, secundaria y técnica, con la incorporación posterior de cultura) para facilitar el trabajo y la participación de la rama primaria mediante un delegado por provincia. Los asambleístas también dispusieron que la elección del presidente ad-hoc rotara por orden alfabético de provincia y en caso de varios representantes, por resolución de los mismos9 . También definieron el orden del día a tratarse en la jornada siguiente: 1) las formas de organización y administración; y 2) la designación de comisiones de estudio para el Estatuto Docente y Gremial10 . Participaron de la Asamblea 100 delegados en representación de los docentes de todo el país. A partir del Cuadro N°1 podemos señalar que los delegados asistentes estaban distribuidos principalmente según las ramas de enseñanza, registrando un total de 78 por primaria, 13 por 6 Perón, 1953b, p. 15. Una síntesis pormenorizada del discurso puede verse en Mundo Peronista, N° 49, 1° de septiembre de 1953, pp. 6-8. 7 Perón, 1953b, p. 15. 8 Perón, 1953b, p. 13; Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 14. 9 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 22. Resulta de interés señalar que, a partir del segundo día de sesiones y dadas las directivas iniciales, las Presidencias fueron ocupadas por los delegados de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Chubut, Entre Ríos, Eva Perón, Formosa, La Rioja y Misiones, alternativamente. 10 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 22.
  • 5. 5 secundaria, 8 por técnica y 1 por cultura. Pero, además de pertenecer a cierta rama de enseñanza, provenían de jurisdicciones diferentes. La mayor concentración por rama de delegados recaía en Capital Federal en el caso de primaria (8 delegados) y en provincia de Buenos Aires en secundaria y técnica (con 4 y 2 delegados respectivamente). De cultura sólo asistió un representante a partir del tercer día de sesiones, del cual no se consigna distrito. Sólo cinco jurisdicciones registraron una representación simultánea en las tres ramas: Capital Federal (11); Buenos Aires (9); Córdoba (7); Entre Ríos (4) y Santa Fe (6), totalizando el 37% del total de asistentes. La Asamblea constitutiva sesionó en once oportunidades entre 1953 y 1954: cuatro veces en noviembre de 1953, cinco en enero y dos en febrero de 1954. Durante las cinco primeras reuniones no se consignó la cantidad de asistentes a las mismas, registrándola a partir del 22 de enero de 1954. Con estos datos, podemos constatar que desde ese día y hasta el 2 de febrero, la cuantía de asistentes fue disminuyendo, comenzando con un total de 93 delegados y terminando con 58. En dos oportunidades (27 de enero y 1 de febrero) las sesiones tuvieron que suspenderse en horas de la tarde por falta de quórum. Si bien todas las reuniones se realizaron en la Capital Federal, fueron cambiando de recinto en el transcurso de las fechas mencionadas: se iniciaron en la escuela Manuel Quintana (16, 17 y 20 de noviembre de 1953 y 20 de enero de 1954), prosiguieron en la Escuela Presidente Roca (23 de noviembre de 1953) y finalizaron en el local de Callao 19, sede de la organización (del 26 de enero de 1954 en adelante), cumplimentando la resolución adoptada en la sesión del 20 de enero. CUADRO Nº 1: CANTIDAD DE DELGADOS INTEGRANTES DE LA ASAMBLEA DISTRIBUIDOS POR RAMAS DE ENSEÑANZA Y JURISDICCIÓN (*) JURISDICCIÓN RAMAS DE ENSEÑANZA TOTALPRIMA RIA SECUN DARIA TÉCNIC A Capital Federal 8 2 1 11 Provincia de Buenos Aires 3 4 2 9 Provincia de Catamarca 3 - - 3 Provincia de Córdoba 5 1 1 7 Provincia de Corrientes 6 1 - 7 Provincia de Entre Ríos 2 1 1 4 Provincia Eva Perón 3 - - 3 Provincia de Jujuy 2 - 1 3 Provincia de La Rioja 2 - - 2 Provincia de Mendoza 2 1 - 3 Provincia Presidente Perón 5 - - 5 Provincia de San Juan 2 - - 2 Provincia de San Luis 3 - - 3 Provincia de Salta 4 - - 4 Provincia de Santa Fe 4 1 1 6
  • 6. 6 Provincia de Santiago del Estero 7 1 - 8 Provincia de Tucumán 4 1 - 5 Gobernación de Neuquén 1 - - 1 Gobernación de Río Negro 2 - - 2 Gobernación de Santa Cruz 1 - - 1 Gobernación de Tierra del Fuego 1 - - 1 Gobernación de Formosa 2 - - 2 Gobernación de Misiones 4 - - 4 Gobernación Militar de Comodoro Rivadavia 1 - - 1 Gobernación de Chubut 1 - - 1 Provincia de Eva Perón y Patagonia - - 1 1 Total 78 13 8 99 (*) Hubo un delegado asistente de Cultura del que no se consigna la jurisdicción. Con su inclusión, la cantidad de delegados asistentes a la asamblea sumaría los 100. Fuente: Elaboración propia en base a: Revista UDA, Febrero de 1954, N° 1, p. 21. Los órdenes del día se distribuyeron cronológicamente del siguiente modo. En noviembre de 1953, la actividad se concentró en definir: a) Las formas de organización y administración del sindicato; b) La designación de las Comisiones de Estudio del Estatuto Docente y Gremial11 ; c) La denominación de la entidad; d) La designación del Delegado que en representación de la Asamblea saludaría a Perón el martes 24 de ese mes; e) La elección de los delegados que integrarían la Comisión Redactora de Estatutos; y f) La fecha en que esta última debería expedirse12 . Durante enero de 1954 el orden del día versó, por un lado, en el Informe de la Comisión Redactora del Estatuto Gremial y su aprobación definitiva13 y por el otro, en un listado de temas definidos el 27 de enero14 de los cuales fueron tratados en aquella oportunidad sólo los dos primeros - 1°) Lectura del acta de la asamblea anterior y 2°) Proclamación de los miembros electos, ya que por falta de quórum debió suspenderse la asamblea, como se dijo. El resto de los temas previstos por el orden del día aprobado el 27 de enero fueron tratados en las dos sesiones de febrero de 1954. Debe destacarse que algunos temas no fijados en el orden del día fueron incluidos para su tratamiento como “asuntos previos”. 11 Órdenes del Día correspondientes al 17 de noviembre de 1953. (Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 22). 12 Órdenes del Día correspondientes al 23 de noviembre de 1953. (Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 23). 13 Órdenes del Día desarrollados en las sesiones del 20, 22, 25 de enero de 1954 (Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 25 y 30). 14 El orden del día aprobado el 27 de enero de 1954 fue el siguiente: “1°) Lectura del acta de la asamblea anterior; 2°) Proclamación de los miembros electos; 3°) Situación de los delegados y como deben trabajar en sus provincias; 4°) Delegados viajeros. Su situación y funciones que deben cumplir; 5°) Posibilidad de adquirir la sede para UDA; 6°) Estatuto del Docente; 7°) Posesión de los bienes de la ex ADA en las provincias y territorios; 8°) Entrevista con el señor senador Teisaire, 9°) Situación de los maestros y profesores provisorios: maestros provisorios como se incorporan a UDA; 10°) Asuntos varios”.
  • 7. 7 El desarrollo de los principales debates y acciones iniciales de la UDA Durante los once días en que sesionó la Asamblea constitutiva, los debates se estructuraron en torno a diversas problemáticas, a las que en esta ponencia hemos agrupado según sea que pertenezcan a la dimensión interna o externa, considerando que esta separación se plantea a los efectos del análisis a realizar, pero teniendo en cuenta que en la práctica y los discursos de los actores, ambas dimensiones se encuentran estrechamente ligadas. Respecto de la dimensión interna (apartados 3.1 y 3.2), se analizan los siguientes ejes: la estructura organizativa del sindicato y las cuestiones relativas al financiamiento del sindicato. En cuanto a la dimensión externa (puntos 3.3 y 3.4), se consideran la inserción en el mapa organizativo existente y las formas de articulación con el gobierno. 2. La estructura organizativa del sindicato. La estructura organizativa del nuevo sindicato y demás problemáticas conexas, fueron tratados en ocho extensas sesiones: 17, 20 y 23 de noviembre de 1953; 22, 25, 26 y 27 de enero de 1954; y 1º de febrero de 1954. El tratamiento de estas cuestiones puede agruparse en los cinco tópicos siguientes: a) la conformación de una organización que agrupe de manera unificada o separada las distintas ramas de enseñanza –primaria, secundaria y técnica-; b) las pautas a que debería ajustarse la participación en la Asamblea; c) los criterios de aceptación que debían cumplimentar quienes desearan incorporarse al sindicato; d) la inclusión de los inspectores escolares; y e) la cantidad de secretarías y los miembros que las ocuparían. Las polémicas suscitadas al segundo día de comenzadas las deliberaciones, en torno a la conformación de una entidad que reprodujera en su seno o no la división en ramas ya existente en el sistema educativo, fueron configurando dos posiciones disímiles: una de ellas, sostenida por las ramas secundaria y técnica, planteaba la necesidad de que ambas se nucleen conjuntamente con la rama primaria en la organización magisterial proyectada; en tanto la otra posición, sustentada por los docentes del nivel primario, planteaba la necesaria separación de las distintas ramas. Para fundamentar su postura, los docentes secundarios señalaron que constituía un requisito fundamental propender al logro de la “Unidad y Autonomía para resolver los problemas de cada rama en unidad de organismo docente”. Por su parte, los delegados de técnica, con el propósito de finiquitar una discusión que amenazaba con extenderse en demasía, consideraron que la distinción de cada una de las ramas se plasme “recién” en los Estatutos “y mientras tanto unidos para resolver algo en común, pués [sic] de otra manera se perdería eficacia y que debe existir unidad para el logro de las conquistas docentes.”. Intentado acercar posiciones, también plantearon que “puede trabajarse por separado pero reunidos en un solo grupo”. Diferenciándose, los delegados de la rama primaria se abroquelaron en torno a la moción del representante de Eva Perón (actual provincia de La Pampa), Cristóbal Rodríguez, quien propuso que la organización a crearse
  • 8. 8 “aglutine separadamente a las tres ramas, dándose cada una un estatuto propio, porque sus problemas son específicos y distintos.”15 . De este modo, la decisión de la rama primaria de formar una Federación de Maestros separada de las restantes, profundizó los desacuerdos con los delegados de enseñanza secundaria, técnica y de cultura, quienes solicitaron a la Asamblea ausentarse en una de sus sesiones para aunar criterios sobre el particular. No obstante, la posición de la rama primaria sería la triunfadora momentánea en el recinto, ya que fue ratificada y aprobada la moción que presentara al respecto el delegado José Núñez (de la rama primaria de Presidente Perón, actual provincia de Chaco): “que la enseñanza primaria constituye una federación de maestros primarios y va directamente a la Confederación General de Profesionales dejando constancia que son sus deseos se constituya una junta de coordinación a los efectos de su vinculación con las otras ramas de la enseñanza. Puesta a votación lógranse 63 votos.”. En tanto, las restantes ramas concretaron sus aspiraciones en la moción alternativa que formulara ante la Asamblea el delegado José Acebal, de técnica por Santa Fe, según la cual “los delegados de enseñanza secundaria, técnica y de cultura por unanimidad piden a la asamblea se pronuncie por una Federación de Docentes Argentinos para adherirse a través de ella a la Confederación General de Profesionales; puesta a votación obtienen diez y ocho votos. Pronunciándose la Asamblea por la organización por separado.”. Sin embargo, aunque la propuesta de la rama primaria de constituir “una Federación de Maestros como rama separada” fue aprobada por amplia mayoría en ese momento, luego sería reconsiderada y desechada16 . En efecto, lejos de quedar saldado el debate, la cuestión fue retomada en la sesión del 23 de noviembre de 1953, aunque en esa oportunidad su tratamiento por los asambleístas arrojaría un resultado diametralmente opuesto. Allí, el delegado José Giordano (rama primaria de Capital Federal) propuso que “los delegados primarios, que anteriormente resolvieron constituirse en federación separada, deben pronunciarse previamente sobre su integración a esta Asamblea”. Moción con cierta dosis de razonabilidad, dado que si los docentes de primaria deseaban organizarse de manera separada, debían necesariamente justificar cuál era el sentido de su participación en un cónclave en el que participaba conjuntamente con las otras ramas. Luego de un acalorado debate en el que intervinieron delegados de cultura y de primaria, la Asamblea, a propuesta del delegado de la rama primaria por Catamarca, José Castellano, aprobó definitivamente y “por aclamación la unión de docentes de todas las ramas, aquí representadas en una sola organización, dando de este modo unidad y legalidad a la Asamblea.”17 . 15 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 22 (a la que corresponden todos los fragmentos citados). 16 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 23. 17 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 23.
  • 9. 9 Los debates suscitados en torno a esta problemática entre las distintas ramas de la enseñanza, fueron recuperados nuevamente en enero de 1954. En esa oportunidad, las discusiones giraron, en primer lugar, en torno a los criterios de admisión para aquellos que deseasen incorporarse al sindicato; en segundo, en quiénes podían participar en la Asamblea; y en tercer lugar, en cómo se conformarían los órganos de dirección y administración del sindicato. Los principios de aceptación para aquellos aspirantes a incorporarse al sindicato abarcaron una amplia gama de temas, desde la existencia o no de título habilitante hasta la incorporación o no del personal jerárquico. En la discusión sobre las credenciales académicas, afloró una cuestión de fondo en la cual se reflejaban los encontrados intereses sostenidos por las distintas ramas de enseñanza. La polémica se focalizó en la incorporación al artículo 1° del Estatuto (propuesta por la rama primaria18 ), de una cláusula que especificara la necesidad de poseer un “título habilitante” como requisito imprescindible para ingresar al sindicato. Esta cláusula generó disconformidades entre las ramas secundaria y técnica, cuyos delegados remarcaron que en las zonas más alejadas del país, “hay maestras designadas por las autoridades correspondientes sin título habilitante por razones de necesidad y que muchas de ellas se desempeñan con eficiencia. […] por cuanto los docentes con título no siempre aceptan los cargos.”19 . La rama técnica reforzó el planteo de secundaria con el aporte de cifras concretas, señalando que “solo un 40% estaría en las condiciones propuestas.”20 . Este decidido rechazo de sus planteos, obligó a la rama primaria a rectificar su propuesta original, expresando su conformidad con la redacción primigenia, aduciendo que “los maestros sin título y en ejercicio han adquirido el derecho de enseñar y que muchos de ellos han dejado surcos profundos en la cultura del país”21 . Las desavenencias no siempre tuvieron por origen las propuestas presentadas a la Asamblea por las diferentes ramas de enseñanza participantes. En efecto, durante la discusión del artículo 25°, referido a la modalidad de elección de los delegados escolares, los desacuerdos se generaron en el propio seno de la rama primaria. En esta oportunidad el debate no giró en torno a la inclusión sino a la eliminación de ciertos fragmentos presentes en el anteproyecto de Estatutos. Así, la discusión se gestó a partir de la propuesta del delegado de la rama primaria de Capital Federal, Orestes Saccomano, orientada a eliminar a “los Distritos” de entre las instancias de las que se elegirían los Delegados Escolares (como las escuelas o establecimientos, Inspecciones Generales y Seccionales), por considerar que “no corresponde la designación de delegados escolares en las inspecciones de 18 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 28. 19 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 29. 20 Posición expresada por el delegado Acebal de Santa Fe. (Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 28-29). 21 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 29.
  • 10. 10 Distritos.”, pues los Inspectores ya habían formado su organización y adherido a la CGP. El delegado Oscar Abatte (primaria de Río Negro) fundamentaba su insistencia en la incorporación del agregado examinado afirmando que “no obstante haber formado los inspectores su agremiación, se incorporarán, de acuerdo con el artículo 1°, a nuestra organización.”. El mismo delegado reforzó su planteo anterior aclarando que “si el artículo 1° admite a los maestros sin discriminación de jerarquía, deben tener todos iguales derechos.”. Pese a la insistencia de Saccomano para que se reviera el artículo, la inclusión resultó rechazada22 . Los criterios que definirían la participación en la Asamblea también generaron discordancias entre los asistentes. Las posiciones giraron entre la representación en la Asamblea por ramas de enseñanza o por especialidad. Este problema surgió en la sesión del 22 de enero de 1954 cuando un representante de un Instituto de Educación Física solicitó su participación en el recinto como delegado de la Dirección General de Educación Física aduciendo que creía que “por error la rama de educación física ha sido omitida”23 . Tanto representantes de la rama secundaria como primaria señalaron que desde la constitución de la Asamblea “Educación Física no figuraba como rama específica y, por lo tanto […] no era delegado y no podía admitirse su participación en la Asamblea.” Asimismo las alocuciones se dirigieron a puntualizar que “no corresponde una representación por especialidad, desde que, las especialidades están comprendidas en las ramas de que forman parte.”. Luego de varias intervenciones de la rama primaria y técnica respaldando estas posiciones originarias, el debate finalizó aprobando el carácter público de las sesiones, resolución certificada por la asamblea a raíz de la propuesta de los delegados de primaria24 . En tanto, la composición de los órganos directivos fue tratada en la sesión del 25 de enero de 1954 e incluyó la discusión sobre los artículos 33° y 34° del anteproyecto de Estatuto (referidos a los criterios de representatividad que deberían respetarse en la ocupación de los distintos órganos de dirección y administración del sindicato). La rama primaria propuso una modificación al inciso b) del artículo 33° (relativo a la proporcionalidad establecida para el Consejo Directivo Central, Tribunal de Disciplina, Síndico y Comisión Revisora de Cuentas), que trajo aparejada la modificación de artículos conexos, todos ellos asociados con la composición de la Asamblea Ordinaria (artículo 49°) y el Tribunal de Disciplina (artículo 52°; 53° y 59°). Tales modificaciones alteraron, por un lado, la proporcionalidad propuesta por la Comisión Redactora del Estatuto en cuanto a la representación del Consejo Directivo Central, Tribunal de Disciplina, Síndico y 22 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 33-34 (a que corresponden los fragmentos citados). 23 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 25. 24 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 25-26 (a que corresponden los fragmentos citados).
  • 11. 11 Comisión Revisora de Cuentas que ya no sería de uno por cada cinco mil o fracción no menor de dos mil quinientos sino uno por cada cinco mil o fracción no menor de mil asociados, según las ramas de enseñanza en las jurisdicciones respectivas. Por el otro, la propuesta estableció en un total de treinta y nueve la cantidad de miembros propuestos para integrar los organismos directivos y la incorporación de diez de sus miembros “al Tribunal de Disciplina, tres a cinco para Junta Revisora de Cuentas y un Síndico”, fundamentando esta decisión como necesaria “aunque parezca frondosa” pues “se está en la iniciación y hay una gran area [sic, debe decir ‘tarea’] por delante.”25 . Sin embargo, estas enmiendas fueron rechazadas por algunos asistentes. Los planteos más duros provinieron de la rama secundaria, uno de cuyos representantes (Oscar Sarrulle, de Tucumán) no sólo propuso respetar la proporcionalidad establecida en el anteproyecto de “5.000 y 2.500”, sino que también subrayó que la propuesta del delegado de primaria tenía “características de macrocéfala”. A su vez, remarcó que debería especificarse “en forma concreta” la cantidad de Secretarías que corresponderían a cada rama, instando a la rama primaria para “que mantenga lo propuesto en el anteproyecto de estatuto.”. El delegado Enrique Simonetti (de primaria por Capital Federal), respondió a la acusación de “macrocefalía”, afirmando en rotundos términos que “No quiere una comisión macrocéfala ni microcéfala, porque las dos son malas. Que solo quedarán en la Capital, trece miembros de los treinta y nueve.”26 . La cantidad de secretarías a crearse y su distribución entre las distintas ramas, también fue objeto de distintas posiciones: mientras secundaria propuso que ocho secretarías sean ocupadas por primaria, cuatro por secundaria y una por técnica; primaria hizo lo propio adjudicándose catorce secretarías (casi duplicando las anteriores), aumentando a siete las destinadas a secundaria y ampliando a cuatro las de técnica27 . Pero ninguna de las dos propuestas fue aprobada. Ante la proposición formulada por primaria, la rama secundaria manifestó, a través de su representante de Tucumán, Sarrulle, que “no le es posible aceptar tal proporcionalidad” y que la rama que representa “venía a secundar lo propuesto en el anteproyecto. Pero que ella propondría elegirse entre sí sin tener en cuenta la proporcionalidad para el Consejo Central, pués entiende que debe elegirse entre pares. Que los delegados a la Asamblea deben tener derecho a elegir y ser elegidos. Que la rama secundaria se verá obligada a retirarse de la Asamblea.”28 . Luego de un apasionado debate y a propuesta del delegado de la rama técnica de Jujuy (Jorge Guissasola), se designaron dos delegados por rama para aunar criterios. Tras un cuarto intermedio se 25 Propuesta realizada por el delegado Alberto Mini (rama primaria de San Juan). (Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 37). 26 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 37. 27 Moción realizada por el delegado Yasbeck (rama primaria de Salta). (Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 37). 28 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 37-38.
  • 12. 12 aprobó que de un total de treinta y nueve integrantes, veintidós corresponderían a la rama primaria, trece a la secundaria y cuatro a técnica; en tanto las doce secretarías se repartirían entre cada rama: siete a primaria, cuatro a secundaria y una a técnica. Además, habría tres vocales por rama. Estos miembros revestirían el carácter de permanentes en la Capital Federal. La comisión de revisores de cuentas se conformaría con tres de primaria, dos de secundaria y uno de técnica. El síndico sería propuesto por la rama secundaria. De este modo, quedaban: “cinco por primaria y dos por secundaria con carácter de viajeros y serán llamados teniendo voz y voto cuando se trate de problemas de carácter zonales y locales.”. Cada una de las ramas elegiría sus correspondientes secretarios, vocales y demás integrantes29 . En tanto, el artículo 34° destinado a clarificar el criterio por el que se establecería la proporcionalidad, recibió un agregado a propuesta de la rama secundaria que obtuvo una aceptación inmediata. Además de especificar que la proporcionalidad sería definida en base al número total de asociados por rama en cada provincia, la rama secundaria propuso incluir como parte final del artículo, una aclaración que la tenía por destinataria junto con técnica: “al efecto de la elección de los miembros que le corresponden en el Consejo Directivo Central todos sus delegados a la Asamblea se considerarán en igualdad de condiciones: elegirán y podrán ser elegidos independientemente de toda representación proporcional’.”. Si bien tanto las modificaciones realizadas al artículo 33° como al 34° fueron aprobadas por unanimidad, los criterios de proporcionalidad no dejaron de preocupar a algunos asistentes, en especial a aquellos delegados de territorios que, por no disponer del mínimo de docentes requerido, difícilmente podrían incorporar algún representante a la conducción de los organismos centrales. Frente a esta situación solicitaron la posibilidad de agruparse con otras provincias30 . Tanto es así que el artículo 33 inciso b) volvió a discutirse cuando se trató la elección del Consejo Directivo y las demás autoridades provisorias. 3. El financiamiento sindical La problemática del financiamiento sindical fue discutida en varias oportunidades e incluyó cuestiones tales como el órgano de prensa de la entidad y su cuota social. Aunque no sea una cuestión a desarrollar aquí, podemos decir que también fue objeto de tratamiento las pautas a seguir con respecto a los bienes pertenecientes a la fenecida ADA en las distintas provincias31 . El debate en torno al órgano de difusión del nuevo sindicato se mantuvo circunscripto a la rama primaria. Allí, uno de los delegados (Núñez, de Capital Federal) repasó los antecedentes de lo actuado por la Comisión de Estatutos, señalando que el número anterior de la revista de ADA ya estaba impreso 29 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 38. 30 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 38 (a que corresponden los fragmentos citados). 31 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 26, 27 y 46.
  • 13. 13 pero que se había decidido aplazar su difusión “porque entendía que en la forma en que esta [sic] se presentaba iba a servir para confundir al magisterio”. Además del aumento en el precio de tapa, señalaba la existencia, a su juicio, de desmanejos en la gestión de la publicación, dadas las pérdidas que arrojaba ($ 250.000 pesos en 1953); un tiraje que, aseguraba, era de una cantidad “muy superior” a la de suscriptores; la presencia de publicidades que no guardaban relación con “la orientación de la revista” y de otras cobradas a un monto inferior al que correspondía por su ubicación en la misma; y las altas comisiones recibidas por los agentes de publicidad32 . Una proposición alternativa provino del delegado de la rama primaria por Córdoba, Juan Franchisena, quien planteó la necesidad de sacar a la calle el último número de la revista de ADA con el agregado de una hoja en la que se explique “el cambio de organización”, esto es, el cambio de ADA por UDA. Finalmente, la Asamblea aprobó la propuesta que presentara Simonetti (rama primaria de Capital Federal), que estipulaba: 1) La paralización de la circulación de la revista de ADA correspondiente a diciembre de 1953; 2) El nombramiento de una comisión que tomara a su cargo el estudio de la revista; 3) La publicación de un número dedicado a todo lo actuado por la Asamblea (en base al cual hemos elaborado la presente ponencia) y que incluya todos los avisos publicitarios que no hubieran perdido actualidad; y 4) La autorización a dicha comisión para abonar los avisos que no fueron publicados en el número de diciembre de la revista de ADA y que hubieran perdido actualidad. Pronosticando un futuro venturoso para la nueva entidad, el delegado por primaria, Cecilio Rescala (de Presidente Perón, actual Chaco), propuso que “el primer número de la revista sirva de documento histórico de la organización.”33 . La fijación de la cuota social fue tratada por la Asamblea el 26 de enero de 1954. Allí las discusiones giraron en torno a dos cuestiones: por un lado, el monto de la cuota y su inclusión o no en el Estatuto; por el otro, el porcentaje de distribución de cada cuota entre las distintas instancias orgánicas de la entidad (Consejo Central, consejos locales y zonales). Con respecto al primer punto, se fijó la cuota en cinco pesos a propuesta de José Caporaletti (rama primaria de Santiago del Estero) tras desechar otra que planteaba tres pesos. Además, tras una propuesta inicial formulada por Abbate (primaria de Río Negro) según la cual se destinaría un 40% de las cuotas al Consejo Central (del cual se giraría el 10% a la Confederación General de Profesionales), un 20% a los consejos zonales y un 40% a los locales, finalmente se aprobaría una distribución proporcional entre cada uno de los niveles organizativos mencionados; distribución que, no obstante, no se incluiría en el Estatuto ya que su definición constituiría, según se acordó, una facultad específica de la Asamblea 32 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 34 (a que corresponden los fragmentos citados).. 33 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 34 (a que corresponden los fragmentos citados).
  • 14. 14 Ordinaria (Artículo 49, inciso g)34 . 4. La inserción en el mapa organizativo existente. Siguiendo a Adamovsky (2006), la crisis económica que desde 1949 afectó a la Argentina demandó por parte del gobierno una respuesta que se desplegó en dos planos. En el plano económico, y al calor de la caída de la producción agraria, el estancamiento de la industria y unos altos niveles de inflación, el gobierno peronista decidió implementar políticas que no serían bien recibidas por el grueso de la población sino hasta después de su triunfo electoral de diciembre de 1951. En el plano político, las expresiones crecientes de oposición hacia el régimen, coagularon en el fallido golpe de estado de septiembre de 1951 (poco antes de las elecciones presidenciales) y en el enfrentamiento con la Iglesia católica a partir de 1953 con motivo de la creación de asociaciones gremiales cristianas y del Partido Demócrata Cristiano. Ante este cuadro de situación, el gobierno pronosticaba un posible aumento en la conflictividad social, y la respuesta que elaboró en consecuencia apuntó a redoblar su presión tendiente a lograr una mayor “peronización” de la sociedad. En efecto, a partir de 1950-51 los discursos de Perón comenzaron a plantear una división bipartita del campo político en el que confrontaban un peronismo identificado crecientemente con la misma nación (y, como se verá, al propio conductor con Dios) con un enemigo “difuso y acechante”, que amenazaba y ponía en riesgo las conquistas populares. Según el punto de vista oficial, para conjurar ese enemigo y contrarrestar su accionar se requería alcanzar mayores niveles de organización de toda la población en general, y avanzar en la regimentación de aquellos sectores sociales no obreros tales como comerciantes, estudiantes, profesionales, consumidores, deportistas, etc.35 . Así, en un discurso que pronunciara ante las “fuerzas económicas” del país en la Bolsa de Comercio en julio de 1950, Perón afirmó que “el imperativo fundamental de la hora es organizarse. En ese sentido, yo puedo asegurar que las fuerzas del trabajo están en excelente pie de organización. Las fuerzas del Estado están siendo cada vez mejor organizadas. (…). Ahora, señores, quedan por organizar en forma conjunta y no unilateral y fragmentariamente, las demás fuerzas, especialmente las fuerzas económicas de la Nación.”36 . Una declaración del Partido Peronista de fines de 1954 señalaría el éxito de la obra realizada en tal sentido: “Las organizaciones del pueblo se han estructurado teniendo en cuenta los distintos sectores de la población. Frente al individualismo anárquico del pasado, nosotros pensamos en la democracia social. Cada hombre o mujer participa en una organización porque es trabajador o productor o profesional, sin ninguna otra 34 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 39. 35 Adamovsky, 2006, pp. 248-249. 36 Perón, 1950, p. 7.
  • 15. 15 distinción.”37 . Afirmaciones como las citadas resultan de claridad meridiana para entender el proyecto oficial dirigido a estructurar una sociedad en la que las identidades político partidarias se eclipsaran frente a las pertenencia de los sujetos a organizaciones definidas según sea la actividad en que se ocupen, ya sea como asalariados o empleadores, ya sea como profesionales independientes. En este marco, la creación de la Confederación General de Profesionales (CGP) tenía por finalidad, según Adamovsky, “penetrar en sectores sociales en los que la peronización había sido débil en el mejor de los casos, o había incluso encontrado una recepción hostil.”. La preocupación oficial por controlar las distintas organizaciones de la sociedad civil y constituirse en el factor aglutinante de todas las lealtades sociales, incluyendo aquí a los profesionales, conduciría indefectiblemente a un conflicto con la Iglesia y su propósito paralelo, ya mencionado, de estructurar entes asociativos y políticos basados en la adhesión a sus postulados religiosos38 . Hacia fines 1954, en un acto realizado en el Luna Park de Capital Federal y al que asistieron las denominadas “organizaciones del pueblo” (entre las que se contaba la Confederación General de Profesionales), Perón sostuvo acusatoriamente que “Hace varios años que vengo recibiendo normalmente informaciones desde todos los lugares de la República, en los cuales se denuncia una intromisión, una propaganda y una distorsión en la acción de algunos clérigos de la República. Así circulan panfletos, periódicos, donde se asientan doctrinas contrarias a la Doctrina Nacional. Se hacen comentarios adversos a nuestras concepciones doctrinarias y se incita a los ciudadanos al incumplimiento de algunas leyes de la República.”39 . En el mismo acto, el Secretario General de la CGT, Eduardo Vuletich, restó significativa importancia al papel de la Iglesia en la vida de los obreros y su carácter de intermediaria en el vínculo entre el fiel y la divinidad. En efecto, aseveró con desdén que “Los trabajadores argentinos no van a comer a ningún cura. No somos ‘comecuras’, pero tampoco somos ‘comevelas’. Queremos vivir como vivíamos hasta ahora: bautizando a nuestros hijos, casándonos por la iglesia si se nos antoja, yendo a la iglesia cuando queremos y adorando a Dios en el fondo de nuestros corazones.”. Por último, el dirigente sindical expresó una muy edulcorada adhesión al gobierno: “a Dios no le tememos, porque somos amigos de Dios, somos amigos de su doctrina y porque consideramos que si hay un solo hombre que pudo predicar la doctrina de Perón antes de Perón, ese hombre era Dios precisamente.”40 . Según Adamovsky (2006), de acuerdo con sus promotores, la CGP se constituyó el 10 de septiembre de 1953, de modo paralelo a otra entidad que reclamaba la misma denominación. La 37 Declaración del Partido Peronista reproducida leída por Teisaire, en Perón y otros, 1954, pp. 24-25. 38 Adamovsky, 2006, p. 249 (a que corresponde el fragmento citado). 39 Perón en Perón y otros, 1954, p. 9. Además de la mencionada CGP, también formaban parte de las “organizaciones del pueblo” presentes en el acto la CGT, la Confederación General Económica, la Confederación General Universitaria, la Asociación Estudiantil, además de los partido peronistas Masculino y Femenino. 40 Vuletich en Perón y otros, 1954, p. 37 y 35 respectivamente.
  • 16. 16 CGP creada en septiembre, que el autor citado denomina “oficial”, convocó a una reunión el 30 de ese mes en la sede de la tradicional Sociedad Científica Argentina sita en la calle Santa Fe 1145, a la que concurrió un grupo de 7 organizaciones profesionales y 43 personalidades representativas pertenecientes a diversas actividades profesionales, con la finalidad de nuclearse, todas ellas, en una “Confederación Nacional” que sea totalmente independiente de toda otra institución y que responda directamente al presidente de la Nación. Acto seguido, se dio a difusión un documento por el cual sus autores expresaron su adhesión al llamamiento a organizarse emanado del Segundo Plan Quinquenal y su interés en congregar a otros gremios similares de profesionales. No tomaron parte del encuentro en ese entonces ni con posterioridad las entidades profesionales tradicionales sino otras pequeñas, poco conocidas y/o, según Adamovsky, vinculadas al régimen peronista41 . Sobre el particular, conviene señalar que las academias nacionales, del tenor de la Sociedad Científica Argentina, también fueron objeto del afán organizativo del gobierno peronista, que en 1950 aprobó una ley que reglamentaba el funcionamiento de tales entidades y establecía la elección de sus respectivos presidentes y demás miembros directivos por parte del Poder Ejecutivo Nacional, suprimiendo su autonomía en este punto. Dicha medida fue fuertemente resistida por los académicos hasta que la autodenominada “Revolución Libertadora” restableció el sistema precedente según lo pautado por el gobierno radical de Marcelo T. de Alvear (1922-28)42 . Las gestiones de la CGP Santa Fe apuntaron a conseguir la afiliación de la mayor cantidad de profesionales y lograr su reconocimiento legal como una de las entidades que constituya una de las patas del trípode de la “comunidad organizada”43 . A su vez, esto implicaba, según Adamovsky, la creación de una normativa interna (los Estatutos), el reconocimiento legal de la autoridad estatal de aplicación y la aprobación de la legislación necesaria que permitiera convertir a la CGP en un organismo con estructuras, funciones y facultades similares a la CGT y a la CGE. En agosto de 1954, a instancias de la CGP, un grupo de senadores peronistas presentaría un proyecto de ley referido a las asociaciones profesionales, que finalmente recibiría sanción en septiembre del mismo año y promulgado pocos días después, como ley nro. 14.348 de “Régimen legal de asociaciones profesionales”. La medida, celebrada como un logro propio por la CGP Santa Fe, aunque no estipulaba la afiliación obligatoria, presuponía, según Adamovsky, una profunda intervención estatal 41 Adamovsky, 2006, p. 251. 42 Palomino, 1987, p. 14. 43 Según afirmaba al respecto el propio Perón en su discurso de clausura del Primer Congreso Nacional de Filosofía (Mendoza, abril de 1949), que diera origen a la obra denominada precisamente “La comunidad organizada”, “Nuestra comunidad, a la que debemos aspirar, es aquella donde la libertad y la responsabilidad son causa y efecto, en que existe una alegría de ser, fundada en la persuasión de la dignidad propia. Una comunidad donde el individuo tenga realmente algo que ofrecer al bien general, algo que integrar y no sólo su presencia temeraria y muda.” (Perón, 1974 [Orig. 1949], p. 70).
  • 17. 17 de la vida interna de las organizaciones “representativas de las artes, las ciencias, la enseñanza y la investigación técnica”44 . Reiterando el esquema orgánico establecido con anterioridad por la Ley 14.295 de asociaciones profesionales de empleadores45 , la ley 14.348 fijaba la articulación de las entidades en tres niveles de integración sucesiva: las asociaciones o colegios de primer grado deberían nuclearse en una federación de segundo grado y ésta, a su vez, en una de tercero o confederación, que, en el caso analizado, representaría la Confederación General de Profesionales. La autoridad de aplicación de la ley, el Ministerio de Educación, podría conceder la denominada “personalidad profesional” a una sola de las organizaciones por actividad profesional y por nivel, considerando a la más representativa como su interlocutora válida. Igualmente, el Ministerio podría retirar la “personalidad profesional” de una entidad determinada; en tanto aquellas que no revistieran tal carácter, continuarían existiendo como asociaciones sin goce de los derechos pautados por la ley 14.348. Aquellas asociaciones de segundo y tercer grado reconocidas por el Ministerio mediante su respectiva “personalidad profesional”, tenían la facultad de tratar las convenciones colectivas de trabajo relativas a cada gremio y participar de los organismos nacionales e internacionales referidos a cuestiones de su pertinencia. Además, se hallaban en condiciones de fijar las normas relativas al ejercicio de cada actividad profesional, de conceder matrículas a sus miembros y a aquellos que no lo eran, y accionar como tribunales de primera y segunda instancia para sus afiliados. La misma ley establecía que no se concedería la “personalidad profesional” a las asociaciones profesionales que se constituyeran o funden su identidad en función de principios religiosos, raciales, nacionalidades o de sexo46 . Cumplimentando las pautas fijadas por la ley 14.348, la CGP presentó sus estatutos al Ministerio de Educación y consiguió en enero de 1955 la primera “personalidad gremial” concedida por el Estado, con el carácter de entidad de tercer grado, lo que presuponía, al menos en términos legales, que representaba a todos los profesionales del país47 . En este marco, la asamblea de la Unión de Docentes Argentinos también analizó la integración de la 44 Adamovsky, 2006, pp. 252-253. 45 Anales de Legislación Argentina, 1953, p. 246 y ss. 46 Conviene agregar que desde el sindicalismo peronista se afirmaba que “deseamos mantener esa unidad sindical que es la base de nuestras conquistas, y que todo lo que sea formar otros sindicatos, llámenese de obreros católicos o como quieran, va en contra de nuestra unidad y, lógicamente, en contra de nuestras conquistas de nuestras fuerzas.” (Discurso de Vuletich en Perón y otros, 1954, p. 35). 47 Adamovsky, 2006, p. 253. El mismo autor señala que luego de la llamada “Revolución Libertadora”, el gobierno derogó la ley 14.348 en noviembre de 1955 a instancias de los reclamos formulados en tal sentido por las entidades profesionales más destacadas. Del mismo modo, y haciéndose eco de los mismos planteos, el poder ejecutivo dispuso la intervención de la Confederación General de Profesionales en un primer momento, y su disolución en abril de 1956; como así también la anulación de la personería legal concedida a aquellas organizaciones adheridas a la CGP creadas con posterioridad a la fundación de ésta. También declaró caducas las conducciones de toda organización adherida a la CGP que resultaran electas con anterioridad al golpe de septiembre de 1955 (Adamovsky, 2006, pp. 263-264).
  • 18. 18 flamante entidad a la Confederación General de Profesionales. Al tratarse la cuestión el 25 de enero de 1954, el delegado de primaria por Río Negro, Rafael Blanco, propuso que la UDA emita un comunicado dirigido al magisterio nacional incitándolo a integrarse a la CGP domiciliada en Santa Fe 1145; moción que resultaría finalmente aprobada por el cónclave con apoyo de algunos delegados como Simón Salas y Jorge Yasbek (primaria de Buenos Aires y Salta, respectivamente). Andrés Millán, de la rama secundaria de Entre Ríos, sugirió que se designe una comisión que se aboque a la redacción de dicho comunicado, tarea que, a pedido de otros delgados, recaería en la comisión de Estatutos48 . Por otro lado, las posiciones expuestas en el recinto se hacían eco de la coexistencia de dos organizaciones que, denominadas igualmente como Confederación General de Profesionales, se disputaban la representación del colectivo social formulado e interpelado en función de esa caracterización. En efecto, una de las dos CGP tenía su sede en el Sindicato de Odontólogos de la República Argentina (SORA), Callao 1415 de Capital Federal. En septiembre de 1953 eligió un Consejo Directivo provisorio y al mes siguiente resolvió “por aclamación” integrarse a las filas de la Confederación General del Trabajo. No obstante estos primeros pasos, la CGP Callao, según Adamovsky (2006), atravesó una sensible declinación que la condujo, probablemente, a su disolución; a punto tal que la SORA aparece afiliada a la CGP Santa Fe a mediados de 1954. Paralelamente, la CGP Santa Fe iniciaba su auge político en tanto representación “oficial” de los profesionales. Como señala el mismo autor, la disputa entre ambas GCP implicaba a la misma CGT: mientras la CGP Callao formó parte de la CGT, la CGP Santa Fe procuró convertirse en una entidad autónoma de toda otra. Esta inserción diferencial en el esquema político de la “comunidad organizada” se potenció con una disputa por la representatividad de los profesionales de la que también tomó parte la CGT. La confrontación se resolvió en buena medida por el ocaso mencionado de la CGP Callao, el ascenso de la CGP Santa Fe y su reconocimiento oficial, y la incorporación a esta última de los afiliados procedentes de la central obrera. Así, el drenaje de adherentes alimentó un enfrentamiento entre ambas entidades que ni las intervenciones conciliadoras del propio Perón pudieron mitigar ni solucionar49 . La presencia simultánea de ambas CGP en el mapa político que se hallaba empeñado en diseñar el gobierno peronista, se constituyó en un dato de la realidad insoslayable para los protagonistas de la asamblea fundacional de la UDA. En efecto, reconocieron en numerosos pasajes del cónclave el desconcierto que les generaba tal estado de cosas: por ejemplo, Salas y Caporaletti señalaban que el magisterio tanto a nivel provincial como nacional estaba “confundido” por la existencia de dos 48 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N°. 1, pp. 29-30. 49 Adamovsky, 2006, pp. 257-258.
  • 19. 19 CGP; en tanto Ramón Leiva, de Catamarca, admitía ignorar a cuál de las dos confederaciones se hallaba afiliada la entidad que representaba. Más aún, la integración fragmentaria del magisterio en ese mapa político ponía de manifiesto el carácter inacabado del proceso, ya que, según testimonios de José Paz y Millán (de primaria de Capital Federal y secundaria de Entre Ríos, respectivamente), los docentes bonaerenses y entrerrianos ya había optado por adherirse a la CGP Santa Fe; lo que también hicieron otras organizaciones como la Mutualidad del Magisterio (30 de septiembre de 1953) y, con posterioridad, la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (1954) y la Unión de Docentes Argentinos de Mendoza (febrero-marzo de 1954),entre otras50 . Sin dudas, la sensación de confusión que expresaban las delegaciones presentes en el cónclave fundacional de la UDA, se enmarcaba en el tortuoso proceso de transición que el gremialismo magisterial atravesaba por entonces. En efecto, hacia mediados de 1953, la Confederación General del Trabajo resolvió intervenir la Agremiación del Docente Argentino (ADA), antecesora de lo que después sería la UDA. Como consecuencia, la central sindical designó una Comisión Reorganizadora, formada por Joaquín Polisto y Rodolfo Angulo, que inició sus actividades a fines de julio del mismo año efectuando una serie de reuniones con los delegados de establecimientos escolares y distritales de la Capital Federal con el propósito de analizar y arribar a las soluciones más adecuadas a los problemas que motivaran la intervención. Posteriormente, la Comisión procedería a hacer lo propio con los representantes del Gran Buenos Aires y luego, con todos los sitos en el interior del país. No obstante, las resoluciones que produjo la Comisión Reorganizadora durante su gestión (que hemos podido consultar para este trabajo), atendían a cuestiones relativamente secundarias, tales como la ampliación de los Servicios Sociales y Asistenciales de la ADA al conjunto del personal administrativo de la entidad (3 de julio de 1953), o bien la autorización para que los afiliados de la Agremiación pudieran acceder a los Servicios mencionados con la sola presentación de su credencial de afiliado (7 de julio de 1953). Mayor relevancia cobraba la resolución del 13 de julio de 1953, en la que la Comisión, luego de señalar que el orden interno de la ADA “puede simplificarse y racionalizarse”, disponía la reestructuración de ésta en base a cuatro departamentos (Administrativo, de Despacho, de Acción Social, de Prensa y Difusión) y dos asesorías (Cultural una y Gremial la otra), que pasarían a depender de la Gerencia de la entidad. Además, los miembros de la Comisión Reorganizadora se entrevistaron con los titulares de Trabajo y Previsión, de Educación y de Control de Estado de la Presidencia, para exponerles los problemas del gremio y otras cuestiones vinculadas a su propia actuación como tales. Conviene agregar aquí que la intervención por la CGT no fue una práctica que se limitara a la ADA, ya que en el territorio bonaerense la aquélla también intervino el Sindicato Argentino de Maestros de la Provincia de 50 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N°. 1, p. 29; Adamovsky, 2006, p. 256.
  • 20. 20 Buenos Aires, a la que el Ministerio de Trabajo y Previsión le suspendió y luego reintegró su correspondiente personería gremial51 . Sin embargo, no parece que la transición de la ADA en la CGT a la UDA en la CGP se hubiera planteado en buenos términos, en la medida que las flamantes autoridades de la Unión pusieron especial empeño en señalar el relegamiento que el sector docente debió soportar durante su paso por la CGT y subrayar las frustraciones e insatisfacciones derivadas de las experiencias precedentes. Así lo refería el primer secretario general de la UDA, José A. Núñez, en fragmentos que conviene citar in extenso: “LUEGO de un prolongado invierno en que la gran familia de educadores se halló, por un juego de intereses extraño a sus ideales, desplazada a la zaga del movimiento sindical argentino, y con posterioridad a un fallido intento de aglutinación que no captó la aspiración de esa enorme masa de preteridos, inicia una etapa diferente en su vida institucional, con todo el auspicio que entraña el amplio y generoso apoyo de las altas autoridades de la Nación en este momento de su proceso organizativo.”. En tanto otro artículo, intitulado “Tarea inmediata”, reiteraba similares conceptos: “La experiencia de los intentos frustrados que jalonan nuestra actividad gremial no puede ser echada en saco roto. No hay más que un rumbo cierto: la participación activa y permanente de la masa de aliados [sic, debe decir ‘afiliados’].”52 . 5. Las formas de articulación con el gobierno y sus primeras gestiones ante el gobierno nacional. En el marco de un sector social como el magisterio poco propenso a alinearse con los planteos oficiales53 , la Unión de Docentes Argentinos se preocupó desde sus inicios por entablar una estrecha vinculación con el gobierno peronista y adhirió en forma entusiasta a sus rituales y acciones políticas. Respecto de los rituales, la Asamblea constitutiva de la UDA resolvió observar, desde su cuarta reunión (23 de noviembre de 1953), un minuto de silencio en homenaje a la fallecida primera dama y “Jefa Espiritual de la Nación”, Eva Duarte de Perón, al comenzar cada una de sus sesiones. Más aún, esa remembranza se extendería a figuras históricas como José de San Martín y Domingo F. Sarmiento, a los que los recordatorios realizados en enero de 1954 equipararon a la misma Eva Duarte54 . Con respecto a las acciones políticas, la UDA procuró constituirse en una activa 51 ADA, Agosto de 1953, N° 26, pp. 16-17. 52 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N°. 1, p. 1. 53 De hecho, pocos meses antes de la creación de la UDA, el presidente de la Nación pronunció un discurso al inaugurar el ciclo lectivo 1953, en el que asociaba vedada pero estrechamente a la docencia con las tendencias opositoras: “Los pueblos y los hombres que no conocen ni comprenden la verdad que les llega por el camino de la enseñanza, de la educación y de la persuasión, frecuentemente caen víctimas de la mentira y del engaño que son las armas con que luchan la explotación, la opresión y la ignominia.”, añadiendo seguidamente que “Los culpables de tales desgracias o son los maestros o son los hombres que no aceptan la enseñanza de la verdad.” (Perón, 1953ª, p. 5). 54 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 25, 29, 42, 47. Como lo señala la propia entidad,
  • 21. 21 protagonista del proceso político nacional al tomar posición sobre los problemas del momento, como lo demuestra su “entusiasta” apoyo a la candidatura a la vicepresidencia de la Nación del contraalmirante Alberto Teisaire, a raíz de la muerte de quien hasta entonces se desempeñara en el cargo, Hortensio Quijano. A comienzos de 1954, el sindicato docente en formación expresó su adhesión en la Asamblea y luego remitió una nota en tal sentido a Teisaire transmitiéndole su respaldo, que éste, a su vez, respondiera con profesos agradecimientos55 . La unidad hacia el exterior del sindicato que traslucían estos pronunciamientos se cimentaba en la construcción de un consenso hacia adentro que se desenvolvía sin mayores sobresaltos. En efecto, la inclusión en los Estatutos de un alineamiento explícito con los postulados gubernamentales y otros afines a la “doctrina justicialista” fue aprobada por los delegados presentes en el cónclave magisterial. En el transcurso de los debates, Sarrulle propuso que, entre las facultades del secretario de Asuntos Educacionales, se introduzca a los Estatutos un artículo (66 bis) que precisaba las obligaciones de dicho funcionario gremial hacia los principios ideológicos sustentados por el gobierno peronista. Finalmente, la moción fue aprobada por la Asamblea e incorporada a los Estatutos como artículo 67, estableciendo que correspondía al secretario de Asuntos Educacionales: “a) Estudiar los problemas educacionales en relación a los fines sociales, económicos y políticos propugnados por la Doctrina Nacional Justicialista. b) Reunir todos los elementos doctrinales, estadísticos censales, etc. que concurran al cumplimiento del inciso anterior. c) Actuar en calidad de asesor permanente de todo problema educación [sic, debe decir ‘educacional’] y en especial en los casos de reformas y redacción de planes, programas, etcétera.”; concretando de este modo las incitaciones manifestadas por Perón en el citado discurso a los docentes del 14 de agosto de 1953. No obstante esta orientación, los fundadores de la naciente UDA expresaron sus reservas presentando una mayor resistencia hacia las tendencias al encuadramiento del gobierno peronista. En efecto, en el recinto del cónclave, el pedido de Franchisena de insertar en alguna parte de los Estatutos un agregado que explicite el cumplimiento por la entidad de lo pautado en el punto 1° del Segundo Plan Quinquenal, según el cual “La acción nacional, en materia de población, ha de tener como objetivo fundamental la conformación de la unidad del Pueblo argentino sobre las bases y “Diariamente la Asamblea rindió homenaje a la Jefa Espiritual de la Nación, Eva Perón, la Abanderada de los Trabajadores, y el día 28 de enero se cumplieron sentidos homenajes a Eva Perón, a Sarmiento, y a San Martín, con ofrendas florales en la sede de la U.D.A.” (Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 14). 55 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 14-15. La nota de respuesta de Teisaire, fechada el 29 de enero de 1954, afirmaba: “Contraalmirante R. Alberto Tesaire, saluda con su consideración más distinguida a las autoridades de la Soberana Asamblea de la Unión Docentes Argentinos (U.D.A.), y al agradecerles las felicitaciones que tuvieran la gentileza de hacerle llegar con motivo de haber sido designado por las fuerzas del Movimiento candidato a Vicepresidente de la Nación, lo que constituye el más alto honor a que puede aspirar un Peronista que se siente profundamente identificado con la Doctrina creada por el insigne Conductor General Perón, les renueva el testimonio de sus mejores sentimientos.” (Reproducido en Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 15).
  • 22. 22 principios de la Constitución Nacional Peronista.”, agregando seguidamente el texto del mismo Plan que “A tal fin el Estado auspicia la organización integral de la comunidad nacional en sus sectores básicos: social, económico y político.”56 . Como se dijo, desde sus comienzos la UDA buscó establecer una fluida relación con el gobierno peronista. Para ello, trató de referenciar su creación en función de un doble criterio: por un lado, el discurso que el propio “conductor de la Argentina”, general Perón, dirigiera a los docentes, ya citado, incitándolos a organizarse sin intervención alguna del gobierno (aunque sin dudas, y a juzgar por otros casos, éste podría tomar cartas en el asunto no bien la organización se apartaba de sus lineamientos doctrinarios); por el otro, su conflictiva vinculación con la CGT, a la que se refiriera veladamente en muy duros términos57 . Inmediatamente tras la creación de la UDA, el 26 de enero de 1954 una comitiva de dirigentes (que simultáneamente formaban parte de la CGP) se entrevistó con Perón en Casa de Gobierno para ponerlo al corriente de la creación de la nueva entidad, “un anhelo tan hondamente sentido por los docentes” que además, se adecuaba a las disposiciones del Segundo Plan Quinquenal “en lo que a organización del pueblo se refiere.”. El secretario general de la UDA le informó a Perón que había sido designado “Socio Honorario Vitalicio y Afiliado No. 1 de la Institución”, distinciones que éste “aceptó –según asegura la crónica- visiblemente emocionado.”58 . En esa oportunidad, el presidente dirigió un discurso a la delegación docente en el que, tras señalar el papel que les cabe a las entidades profesionales como contralores éticos del ejercicio de su actividad respectiva y felicitarla por la creación de la UDA, afirmó que “la organización dentro de la comunidad que nosotros aspiramos a formar, es sin duda alguna uno de los factores fundamentales de la eficiencia individual y de la eficiencia colectiva de las profesionales argentinos.”. Además, Perón se refirió en los siguientes términos a la mecánica de articulación entre las entidades profesionales y las autoridades oficiales en lo que respecta al tratamiento de aquellos problemas cuya resolución requiriera el trabajo mancomunado de ambos: “Nosotros nos entendemos con los maestros, por intermedio del Ministerio, en las funciones específicas. Todos los demás problemas que, como asociación gremial, corresponden a los maestros, los tratamos por 56 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 39-39 y 54 (a que corresponde el fragmento citado); Presidencia de la Nación, 1953, p. 30 (fragmento correspondiente al “Objetivo Fundamental” del “Capítulo I – Organización del Pueblo” del Segundo Plan Quinquenal). En su discurso inaugural del año lectivo 1952, el presidente ya había sostenido similares conceptos, al instar a los maestros a que “Enseñen… el fundamento del Justicialismo como sistema de vida que asigna a cada hombre un fin individual y un fin social o colectivo, distinguiéndose así del individualismo frío y egoísta y del colectivismo aplastante e inhumano.” (Perón, 1952, p. 8). 57 “Respondiendo a ese llamado que enhorabuena llegó al esperanzado maestro, el 25 de noviembre de 1953 nació la ‘UNIÓN DOCENTES ARGENTINOS’ (U.D.A.), con el límpido respaldarazo del Excmo. Sr. Presidente de la República y el aval de un origen sin vicios de fondo ni de forma, tal cual lo quiso nuestro Líder.” (Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 14; la mayúscula corresponde al original). 58 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 14.
  • 23. 23 intermedio de los representantes de la organización. Esa es nuestra manera de actuar. Los representantes de los maestros están en la organización. Cuando los maestros necesitan algo lo piden por intermedio de ella; y cuando nosotros queremos algo, nos dirigimos a los maestros, también por intermedio de su organización, porque eso nos jerarquiza, y, aparte, brindamos una forma indispensable a la organización; de lo contrario, matamos la organización.”59 . Paralelamente, los miembros directivos de la UDA comenzaron sus primeras y auspiciosas gestiones ante el gobierno nacional, ya que se reunieron con el ministro de Educación, Dr. Armando Méndez San Martín, a quien le agradecieron la colaboración prestada en la organización de la entidad, ratificando el funcionario su “amplio apoyo” a ésta, del mismo modo que también lo hiciera el Director de Enseñanza Primaria, Dr. Alberto Gamarino. Dichas gestiones contribuyeron a instalar en la agenda de ambas autoridades estatales cuestiones fundamentales para la Unión, tales como la situación de los delegados del interior que debían desempeñar sus funciones en las ciudades capitales; la compleja coyuntura en que se encontraban los docentes provisorios, cuya confirmación en sus respectivos cargos podría perjudicar a sus pares titulares que revistaban en zonas desfavorables; o bien el pedido de sanción de una “Ley Orgánica del Docente Argentino” que contemple los anhelos sectoriales, y que encontraran una muy probable satisfacción en la aprobación del denominado “Estatuto del Docente del General Perón” en el año 195460 . A modo de conclusión En el presente trabajo analizamos el proceso de constitución de la Unión de Docentes Argentinos, focalizando en lo acontecido en su Asamblea Constitutiva y en sus primeros pasos tendientes a lograr el reconocimiento oficial. Como se vio, la fundación de la UDA se inscribió en el cuadro de la política de encuadramiento implementada durante la segunda presidencia de Perón (1952-1955) y que tuviera por destinatarias a las organizaciones de la sociedad civil preexistentes, y a otras nuevas y paralelas, cuya creación estimuló. Así sucedió tanto con la Confederación General Económica (CGE) como con la Confederación General de Profesionales (CGP), que junto con la Confederación General del Trabajo (CGT), se constituyeron en los pilares fundamentales de la “comunidad organizada”. La formación de las dos últimas entidades fue acompañada por la inclusión en su seno de las organizaciones precitadas, apelando a presiones y coacciones diversas, incluyendo la quita de la persona jurídica61 . En este proceso, el Estado peronista asumió, junto con el monopolio de la violencia física, el de la violencia simbólica, en términos de Bourdieu (1996), generada a partir de la 59 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, pp. 4-11 (a que corresponden los fragmentos citados). 60 Revista de la Unión Docentes Argentinos, Febrero de 1954, N° 1, p. 14 (a que corresponde los fragmentos citados). 61 Como sucedió en el caso de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa en enero de 1955, cuando el gobierno bonaerense de Carlos Aloé suprimió la personería legal de esa entidad agropecuaria.
  • 24. 24 concesión o supresión de reconocimientos legales. Para ello, hizo uso de una lógica de dominación legal racional (Weber, 1992) mediante la cual fundó la identidad de distintos colectivos sociales y paralelamente desconoció la de otros, constituyéndose de esta manera en un agente estructurador tanto del sindicalismo en general como del docente en particular. Mediante estos actos de reconocimiento o de institución (Bourdieu, 1993), el Estado peronista reguló las organizaciones sindicales, delimitando un modelo gremial diferenciado para trabajadores y para profesionales no empleadores en función de la existencia de instancias oficiales específicas que sancionaban legalmente el reconocimiento (y por ende el desconocimiento) de aquellas agrupaciones sobre las cuales tenía competencia: el Ministerio de Trabajo y Previsión como autoridad de control de aquellas organizaciones adheridas a la CGT; y el Ministerio de Educación como autoridad de control de las entidades profesionales nucleadas en la CGP, entre ellas la UDA. De este modo, el acto de reconocimiento o institución mencionado, no sólo fijaba una relación entre el Estado y el sindicato, sino también entre los propios sindicatos al insertarlos en categorías diferenciadas de organizaciones definidas en función de un orden que el propio Estado, mediante su control de la personería gremial o profesional (y del monopolio simbólico que de allí se derivaba), se encargaba de velar y hacer cumplir. Sin embargo, la construcción del encuadramiento que ensayó el régimen no sólo generó posiciones encontradas y estructuradas a partir de la dicotomía peronismo-antiperonismo, sino que también generó una serie de quiebres entre aquellos protagonistas orgánicos que expresaban una adhesión manifiesta al gobierno del “conductor de la Nueva Argentina”. Tales quiebres se producían tanto en el seno de dichos protagonistas como entre ellos. Así lo puso en evidencia la disputa entre la CGP Callao y la CGP Santa Fe, la primera de ellas adherida a la CGT y la segunda obstinada en constituirse como entidad autónoma de toda otra, por una parte; y el conflicto suscitado entre la CGP Santa Fe y la CGT en torno a la representación gremial del mismo colectivo social, los profesionales, por el otro. En tal sentido, podemos hipotetizar que la intervención de la CGT a la Agremiación del Docente Argentino (ADA), sumado a la posición secundaria que según los afiliados de esta última ocupaban en la estructura sindical, les hubiera impulsado a crear una nueva entidad magisterial, la Unión de Docentes Argentinos. De este modo, los fundadores de esta última entidad, habrían logrado desligarse definitivamente de la CGT, pasando a integrar las filas de la CGP Santa Fe. Por su parte, el estudio de la Asamblea constitutiva de la UDA reveló la construcción de un trabajoso y enmarañado consenso, como se puso de manifiesto en las polémicas generadas en torno a la representación unificada o separada de cada una de las ramas de enseñanza, los criterios de admisión al sindicato y la conformación de sus órganos directivos, entre otras. En cambio, los
  • 25. 25 delegados arribaron a un acuerdo más expeditivo al aprobar la incorporación de la flamante entidad magisterial a la CGP Santa Fe y la inclusión explícita en los Estatutos de un enfático apoyo brindado al gobierno peronista. Podemos colegir aquí que el compromiso de la entidad docente con el régimen peronista se cimentaba más firmemente al especificarlo en los Estatutos que si se la hubiera incorporado, por caso, en su reglamento interno, dado que la modificación de los primeros requerían de la intervención y autorización del organismo estatal competente en la materia, trámite sumamente complejo, lo que no ocurría necesariamente con el segundo. Más aún, desde un primer momento, la UDA tuvo especial preocupación por constituirse en interlocutora válida en materia educativa ante el gobierno peronista, como lo muestra la creación en su seno de una Secretaría de Asuntos Educacionales, abocada al estudio de las problemáticas sectoriales en función de los objetivos impulsados por la “Doctrina Nacional Justicialista”, relevando un conjunto de datos que confluyeran con ese objetivo, y a prestar su asesoramiento al gobierno en todo lo referido a su área de competencia. Por último, la Unión de Docentes Argentinos entabló una relación con el gobierno a partir de la construcción de ciertos lazos de representación política, que encontraban su origen en el interior de la propia entidad, y que se fundían ambigua pero sólidamente en la doble significación del concepto, por cuanto el sindicato buscó formular su legitimidad en función de su representatividad del conjunto de los docentes (tarea nada sencilla por entonces, dada la resistencia que el régimen peronista encontró en el sector) y de su capacidad de generar y transmitir con fidelidad las demandas, preocupaciones e intereses emanadas de sus bases sociales (finalidad con mayores probabilidades de éxito). Pero los lazos de representación política precitados también se proyectaron rápidamente al exterior de la entidad, como lo demuestra la autorización de la Asamblea para que el Secretario General de la entidad, acompañado por una comitiva de docentes, se entrevistara con el presidente Perón y lo designara Socio Honorario Vitalicio (categorías de socios que habitualmente figuran por separado en los Estatutos de otras entidades similares) y primer afiliado de la entidad. Además de su carácter simbólico, estos nombramientos, albergaban propósitos políticos concretos: asegurar para la novel Unión de Docentes Argentinos, cuanto menos, un canal de llegada y diálogo directos con el despacho presidencial, y cuanto más, un representante gremial en las altas esferas oficiales. Después de todo, no es cosa de todos los días tener un primer afiliado que, al mismo tiempo, sea el primer magistrado de un país. Bibliografía Adamovsky, Ezequiel (2006). “El régimen peronista y la Confederación General de Profesionales: orígenes intelectuales e itinerario de un proyecto frustrado (1953- 1955).” En: Desarrollo Económico. Volumen 46, N° 182, Julio-Septiembre. Pp. 245-265.
  • 26. 26 Bourdieu, Pierre (1993). “Los ritos como actos de institución”. En: Pitt-Rivers, Julian y Peristiany, J. G. (Comps.). Honor y gracia. Alianza Editorial, Madrid. Bourdieu, Pierre (1996). “Espíritus de Estado. Génesis y estructura del campo burocrático.”. En: Sociedad. Revista de Ciencias Sociales (UBA). Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, Abril. Gindín, Julián (2008), “Sindicalismo docente en México, Brasil y Argentina”. En: Revista Mexicana de Investigación Educativa. Vol. 13, N° 37, Abril-Junio 2008, pp. 351-375. Gutiérrez, Gonzalo Martín (2014). Transformaciones sindicales y pedagógicas en la década del cincuenta. Del ocaso de la AMPC a la emergencia de UEPC. Editorial Centro de Estudios Avanzados (CEA)-Universidad Nacional de Córdoba. Colección Tesis. Palomino, Martha (1987). “De sabios y de élites: las academias nacionales”. En: El Bimestre Económico. Número 36, 6º Bimestre, CISEA. Weber, Max (1992). Economía y sociedad. Esbozo de sociología comprensiva. Fondo de Cultura Económica, México. Fuentes documentales Agremiación del Docente Argentino. ADA. Revista de la Agremiación del Docente Argentino. Año 3, N° 26, Agosto de 1953. Anales de Legislación Argentina. (Fechas citadas). Mundo Peronista, N° 49, 1° de septiembre de 1953. Perón, Juan Domingo (1950). Perón señala la necesidad de organizar las fuerzas económicas del país. Discurso pronunciado en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el 10 de julio de 1950. Presidencia de la Nación-Subsecretaría de Informaciones, Buenos Aires. Perón, Juan Domingo (1952). “Yo confío en que ustedes recogerán el fruto maduro de mis esfuerzos”. Dijo Perón al inaugurar el año lectivo 1952. Discurso pronunciado desde su despacho oficial, el 1° de abril de 1952. Presidencia de la Nación-Subsecretaría de Informaciones, Buenos Aires. Perón, Juan Domingo (1953a). Perón inaugura el año lectivo 1953. Discurso pronunciado desde el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, el 20 de abril de 1953. Presidencia de la Nación- Subsecretaría de Informaciones, Buenos Aires. Perón, Juan Domingo (1953b). Perón habla a los docentes. Discurso pronunciado en el estadio Luna Park, el 14 de agosto de 1953. Presidencia de la Nación-Subsecretaría de Informaciones, Buenos Aires. Perón, Juan Domingo y otros [Vicepresidente de la República y presidente del Consejo Superior del Partido Peronista, contralmirante Alberto Teisaire; presidenta del Consejo Superior del Partido Peronista Femenino, diputada nacional Delia D. de Parodi y secretario general de la Confederación General del Trabajo, Eduardo Vuletich] (1954). “Yo no reconozco otro soberano sobre mí que el pueblo”, dijo Perón. Discursos pronunciados en el Luna Park, 25 de noviembre de 1954. Presidencia de la Nación-Subsecretaría de Informaciones, Buenos Aires. Perón, Juan Domingo (1974) [Orig. 1949]. La comunidad organizada. Con un apéndice de actualización doctrinaria. Secretaría Política de la Presidencia de la Nación, Buenos Aires. Presidencia de la Nación (1953). Segundo Plan Quinquenal. Subsecretaría de Informaciones, Buenos Aires. Unión de Docentes Argentinos (1954). Revista de la Unión Docentes Argentinos. Año 1, N° 1,
  • 27. 27 Febrero.