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Es así que si en su momento la burguesía revolucionaria, en oposición al poder feudal yaristocrático dominante hasta enton...
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Portada y texto del primer parcial de introd. a la filosofía (2)

Published on: Mar 4, 2016
Source: www.slideshare.net


Transcripts - Portada y texto del primer parcial de introd. a la filosofía (2)

  • 1. A l u m n o : F u m e i r o Á v i l a ,R u l b e r M a u b e r tC . d e I . : 1 : 2 5 7 . 2 3 5 - 0M a u b e r t a v i l a 3 @ g m a i l . c o m0 6 / 0 5 / 2 0 1 3Análisis y comentarios explicativos solicitados sobredeterminados pasajes del Capítulo I (Feuerbach) de “Laideología alemana” de K. Marx y F. Engels y examencomparativo del primer fragmento con la Tesis I de Marx sobreFeuerbach – Versión utilizada de los textos: Traducción deWenceslao Roces.Primer parcial deIntroducción a laFilosofía -Propuesta del Prof.Miguel Andreoli
  • 2. TEMA Nº 1: Considerando el primer fragmento de “La ideología alemana” puesto a nuestraconsideración, vemos primeramente que K. Marx y F. Engels (en adelante M. y E.) consideran queel hombre -y las colectividades que éste integra necesariamente- son en cada momento el fruto deun proceso previo que entonces explica su estado en cada instante dado. En el pasaje aludido, separte del reconocimiento del ser humano en tanto proveniente del reino animal, y en todo casoseparado del mismo por un proceso de diferenciación paulatina, en el cual pueden reconocersealgunos hitos cruciales, que introducen modificaciones cualitativamente nuevas en el hombre comoespecie.a) En primer lugar, M. y E. consideran una condición de carácter biológico indispensable: laaparición procesual de los rasgos orgánicos que entonces serán característicos delser humano, permitiéndole ejecutar nuevas funciones, físicas e intelectuales, hastaentonces desconocidas en el seno del reino animal. Presumiblemente (a pesar que M. yE. no lo explicitan detalladamente en este trabajo, si bien sobre todo Engels se extenderámás tarde sobre ello) los autores podían incluir entre esos caracteres esenciales un cerebrograndemente desarrollado como única residencia disponible de la conciencia, la visiónbinocular captadora por excelencia de la profundidad espacial e imprescindible luego paramuchísimas labores propiamente humanas, el bipedismo o postura erecta permanente –inexistente en el resto de los primates- conquista evolutiva liberadora de las extremidadesanteriores, lo que dejaba así disponibles las manos como agente potencial de relación activacon el entorno, condición necesaria por posibilitar el trabajo específicamente humano. Otracondición previa indispensable es el gregarismo de la especie, sin el cual el proceso dehominización (primeramente biológico, a cierta altura también social en sentido estricto)hubiese resultado inviable. M. y E. destacan, asimismo, el rol imprescindible del lenguaje enel proceso de hominización y como particularmente indispensable en el proceso del trabajocolectivo, en el surgimiento de la conciencia y el de la autoconciencia. Dirán que “el lenguajees tan viejo como la conciencia: el lenguaje es la conciencia práctica, la conciencia real queexiste también para los otros hombres y que, por tanto, comienza a existir también para mímismo (…)”1.b) En segundo término, M. y E. señalan el rasgo esencial por antonomasia, propio sólo delser humano: su papel de sujeto productor. La peculiar organización corporal (descripta enel literal anterior), con significar en conjunto unas diferencias notables respecto a losanimales, y más allá de operar como condición imprescindible del carácter propiamentehumano, éste se realiza concretamente sólo y a través del proceso de producir sus mediosde vida. Y es a través de esta actividad social, que el hombre (en sentido genérico) pasa adistinguirse radicalmente de los demás animales. Se humaniza en la medida en quehumaniza su entorno, transformándolo en su beneficio mediante la producción. Loshumanos, mediante su actividad, por medio de su trabajo productivo le asignan -novedad1Marx, Karl y Engels, Friedrich, La ideología alemana, E.P.U., 1968, pág. 31
  • 3. primera en la historia del planeta- una finalidad consciente al entorno, hacia la cual al mismotiempo tienden mediante su actividad. Nace la conciencia, y nace hermanada con la actividadproductiva como iniciativa subjetiva objetivada, como previsión materializada mediante eltrabajo productivo –pero condicionada objetivamente- por transformar el medio para producirsu sustento. Pero esta actividad diferencial respecto a los animales, los que en cambiogeneralmente actúan reactivamente ante el mundo -en ese único sentido similares a lasfuerzas ciegas de la naturaleza, en tanto objetos más que sujetos activos de cambio, como sílo es el hombre2- lo es porque entraña otras peculiaridades. Pues el trabajo humano y laproducción humana de éste resultante, se realizan mediante los medios de producción, seanobjetos y medios de trabajo. A diferencia del animal, que responde primordialmente a uninstinto, a una suerte de tropismo positivo que lo impele hacia su objeto directo de consumo(el herbívoro a las pasturas, el carnívoro a su presa), el ser humano, desde los primerosestadios de desarrollo de sus fuerzas productivas, realiza y concreta sus objetivos deconsumo mediante un rodeo: produce, primero, sus medios de producción, sus herramientas.Aunque padezca hambre, y para no continuar en ese estado, se prohíbe el consumoinmediato de unas semillas, de unos tubérculos, y los siembra en el hueco o surco que antescavó con herramientas artificiales adecuadas, previamente producidas por él. A unobservador desinformado podría parecerle que el ser humano se desconcentra, “se aleja” enun primer momento del objetivo de obtención de los medios de vida: pero es sólo apariencia,únicamente fenómeno externo que encierra una esencia inaparente. El ser humano intercalaen exclusividad una etapa intermedia en el proceso de obtención del medio de vida,consume energías en interponer la producción previa de sus medios de producción a laconsecución del consumir, casi siempre como única vía posible para lograr satisfacer, o almenos satisfacer mejor y a más largo plazo –en cantidad y en calidad- sus necesidadesmateriales inmediatas. Necesidades que, por otra parte, no serán siempre las mismas,primero porque el medio cambia pero también y principalmente porque lo hacen susnecesidades humanas, que tienden a aumentar y diversificarse, sea por el aumentopoblacional pero básicamente porque avanzan sus fuerzas productivas, las mismas queposibilitan el crecimiento numérico de individuos, es decir que fundamentalmente progresansus capacidades mediadas de producción, las multiplicadoras y sustitutas paulatinas de susesfuerzos físicos inmediatos, por crear más y nuevos recursos.Vemos entonces que, con el inicio de la nueva era del hombre como productor directo desus medios de vida inmediata, es al mismo tiempo con y a través de ello que el ser humanopasa a obrar como productor indirecto de toda su vida material, es decir aquellaconstituida por una sociedad concreta de productores basada en una menor o mayordivisión social del trabajo basada a su vez en el menor o mayor desarrollo del potencialproductivo de cada sociedad dada, así determinante de las formas de distribución2Marx, Karl, Tesis sobre Feuerbach, Op. cit., Tesis I, pág. 665.
  • 4. imperantes en cada etapa, una base material asentada en la fabricación y uso de mediosde producción, de medios de vida -generadores sus productos de consumo directo- comoparte distintiva muy importante de las fuerzas productivas, de entre las cuales, y de todosmodos, la principal será siempre la fuerza humana de trabajo manual e intelectual, elavance de su capacidad creadora en el sentido más amplio.En definitiva, la especie humana, desde el momento del surgimiento de la producción, esainnovación planetaria, por la que a su vez se crea a sí mismo como ser humano en cuanto tal, lahumanidad abandona definitivamente su animalidad previa para ingresar en la historia. Con laproducción específicamente humana nace la historia humana (entendiendo aquí, con M. yE., el término “historia” expresando un concepto distinto y más abarcativo que aquél que dividetradicional y convencionalmente el proceso humano en períodos de “prehistoria” e “historia”).--------------------------En síntesis, y respondiendo explícitamente y en forma breve a las preguntas que mueven elpresente trabajo, pero que se desprenden de la exposición previa desarrollada:1) La visión de M. y E. es materialista porque entiende y explica al hombre y susconglomerados sociales como el producto de causas residentes en la base material desu realidad, entendiendo por tal la conjunción de los condicionantes ambientales (geología,clima, orohidrografía, etc.), su constitución biológica, como así también los factores socialesprevios, aquéllos con los que se halla cada nueva generación (las condiciones materiales desu producción, esto es el modo de producción, las fuerzas productivas que son parte delanterior, y de los que se deriva en general el modo de vida heredado, que es el renovadopunto de partida que hace a los hombres tal como son en cada momento histórico dado).2) y 3) Es histórica, pues ve los componentes descriptos en el punto precedente no estáticos,sino en cambio constante normado principalmente por el nivel de desarrollo tendencialmenteacumulativo y creciente de las fuerzas productivas, por las también crecientes necesidades asatisfacer y en consonancia con esta base, los cambiantes modos de ser, actuar y pensar.En fin, que en M. y E. existe una evidente concepción de progreso histórico, a ciertasalturas –en las sociedades clasistas- resuelto provisoriamente en la lucha de clases, yresuelto siempre en la contradicción básica hombre-naturaleza, con la humanizacióncreciente del entorno.3) Efectivamente; en la obra considerada se desarrolla, al concretarla, la Tesis I de Marxsobre Feuerbach. La concepción que aquí se fundamenta, ve también y se concentra en lafaceta activa, subjetiva del ser humano a través de su práctica histórica concreta, en la queal transformar al mundo externo no puede dejar de ser recreado en tanto su propio sujetoejecutor, y se opone de este modo a las visiones idealistas y no historicistas del hombrecomo objeto de estudio estático, ahistórico, abstracto, fuera de sus relaciones dinámicas quelo explican, pero no como ser intemporal, dotado de una esencia inmutable y abstracta, sinoal contrario, y al decir de los autores, concibiendo la esencia como algo cambiante, a la vezinterna y externa a él, es decir como el conjunto de sus relaciones sociales histórico-concretas, a la vez que viendo al ser humano como ser hecho y rehecho permanentementepor las circunstancias de las que él es el constructor, resolviendo así a cada paso lacontradicción entre lo objetivo y lo subjetivo de la relación, y destacando este segundo polo,el particularmente activo de dicha interacción.
  • 5. TEMA Nº 2: Para M. y E., visto en general, en las sociedades divididas en clases socialeslo ideológico prevaleciente es la expresión ideal, supraestructural de “las relacionesmateriales dominantes, las mismas relaciones materiales dominantes concebidas comoideas”3, lo cual se manifiesta en que “las ideas de las clases dominantes son las ideasdominantes en cada época; (…) la clase que ejerce el poder material dominante en lasociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante.”4Ello tiene parte de suscausas y en todo caso los factores que lo posibilitan, en el hecho de que “la clase que tienea su disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo tiempo,de los medios para la producción espiritual (…)”5. Y la función, la finalidad objetiva centralque objetivamente persigue y cumple el sector o clase dominante en y con tal estado decosas, es concretar la necesidad de lograr instalar en la sociedad una situación donde “se lesometan, al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los mediosnecesarios para producir espiritualmente.”6Lo cual, mientras prospere, permite elmantenimiento indefinido de su posición dominante en la sociedad, con los privilegios yobligaciones que esto conlleve; de las últimas entre otras, continuar reelaborando ydifundiendo su ideología. Pero de ello no se desprende de modo simplista y ante todosubjetivista que, al menos en todos los casos, la elaboración y difusión de sus teorías y engeneral de su ideología constituya un acto premeditado y alevoso perpetrado por las clasesdominantes, pues “así se imagina las cosas, por regla general, la propia clase dominante”7.Pero M. y E. no están describiendo una situación inmutable, congelada, dada de una vezy para siempre. Pues en épocas de agudización a todos los niveles de las contradiccionesinternas en las sociedades clasistas (sobre la base de las crisis emergentes que delatan lainconsistencia estructural del régimen y cuya consideración escapa al cometido de estetrabajo), tal estado de situación tiende a impeler e incluso compele a la clase en ascenso -pero aún no dominante- de cada época, según M. y E., a lanzarse de lleno a la lizainterclasista, en la que entonces perfora los velos ideológicos desmovilizantes impuestospor los dominadores, supera la falsa conciencia predominante hasta ese momento. Pero eneste combate desigual por el poder entre la clase dominante y la clase revolucionaria decada época histórica, a la última le resulta imprescindible, es una necesidad histórico-política, arrastrar tras de sí a los demás sectores sociales dominados: la clase revolucionariadebe construir y levantar su propia ideología, su falsa conciencia alternativa, y lo hace delúnico modo posible, esto es, como expresión ideal de las relaciones materiales alternativas,del modo de producción que necesita extender a toda la base de la sociedad, en primertérmino por la necesidad del desarrollo ulterior de las fuerzas productivas, cometido dedesarrollo histórico que dicha clase encarna.3Marx, Karl y Engels, Friedrich, Op. cit., pp. 50-514Ibíd., pág. 505Ibíd., pág. 506Ibíd., pág. 507Ibíd., pág. 52
  • 6. Es así que si en su momento la burguesía revolucionaria, en oposición al poder feudal yaristocrático dominante hasta entonces, se levanta y luego accede efectivamente al poder, lohará enarbolando las ideas de “libertad, igualdad, fraternidad”, ideología que mantendrácomo su divisa ideológica tras lograr constituirse en clase dominante. Porque para alcanzarsus metas como clase, le resultaba imprescindible dotar de objetivos sentidos como propiostambién a los demás sectores –proletariado incipiente, campesinado-, introducir en susmentes una falsa conciencia, pues, después de todo, los intereses y objetivos históricos decada clase son diferentes y contradictorios, y sin embargo la suma de todos los sectorespostergados era decisiva para derribar al poder existente (ya Marx, años antes, habíacomenzado a vislumbrar el rol en general decisivo de las ideas, de las teorías –reales ofalsas, no es el punto-, en la conciencia de las masas como factor ideal materializado enfuerza real de cambio: “el arma de la crítica no puede soportar evidentemente la crítica delas armas; la fuerza material debe ser superada por la fuerza material; pero también la teoríadeviene fuerza material apenas se enseñorea de las masas” 8- La cursiva es mía: R.M.F.A.). Entonces, la función objetiva de la ideología consiste siempre, en el espíritu de lo pensadopor M. y E., en mostrar lo que es interés de una parte de la sociedad como interés de todos,como necesario interés general. De tal manera, los objetivos de “igualdad” y “libertad seránde cualquier modo y antes que nada la necesaria “igualdad” inicial de oportunidades para losburgueses cuando éstos concurran al mercado a realizar sus mercancías, sin lasretardatarias exacciones y demás trabas feudales. Y la “libertad” será primariamente la libreposibilidad de competir en la instancia mercantil, así como la “libertad” de explotar“justamente” al proletario, esto es, legalmente –en el marco jurídico burgués –otra imposturaideológica, según los autores que comentamos- también presentado como la expresión de“La Justicia” universal, abstracta e igual para todos los individuos, sin diferencias de clase.Otra cosa diferente es si realmente las consignas ideológicas de la burguesía, “igualdad”,“libertad”, “justicia igual para todos”, “separación de poderes”, redundaron o no en beneficiodel proletariado y demás sectores postergados: En realidad sí, primero, y porque sobre todoinicialmente la ideología burguesa contenía algunos aspectos más de “veracidad” para losdemás sectores acompañantes, en la medida en que el interés material de la burguesía “searmoniza más con el interés común de todas las demás clases no dominantes (…) y bajo laopresión de las relaciones existentes, no ha podido desarrollarse aún como el interésespecífico de una clase especial.” 9Segundo, porque históricamente la abolición deprivilegios feudales y aristocráticos y de algunas limitaciones concomitantes para lapoblación en general, significó un relativo respiro para los sectores no burgueses. Tercero,porque -y siempre según M. y E.- el haber dotado a los explotados de nuevas banderas, enbuena parte ideológicas, sí, pero más ambiciosas, templaría y haría más decidida y radical lalucha posterior, en la medida en que “cada nueva clase instaura su dominación siempre8Marx, Karl, Para la crítica de la “Filosofía del Derecho” de Hegel - Introducción, Edit. Claridad, 19379Marx, Karl, Engels, Friedrich, Ibíd., pág. 52
  • 7. sobre una base más extensa que la dominante con anterioridad a ella, lo que, a su vez, haceque más tarde, se ahonde y agudice todavía más la contradicción de la clase no poseedoracontra la ahora dotada de riqueza.” 10Entonces la función ideológica –esa tarea que cumple sobre todo un sector de la propiaclase dominante, -manifestación de una división del trabajo más- el sector de los ideólogos,misión que la cumplen a veces incluso en contradicción secundaria, adjetiva, con otrossectores a la interna de la propia clase-, como dirán M. y E., se caracteriza en general por“desglosar las ideas de los individuos dominantes, que dominan por razones empíricas, bajocondiciones empíricas y como individuos materiales, de estos individuos dominantes,reconociendo con ello el imperio de las ideas o las ilusiones en la historia” 11, presentandodichas ideas interesadas de un sector bajo el ropaje del interés general y común a todos,como las únicas ideas justas, racionales, verdaderas y convenientes a todos lospostergados. Es decir que, siempre dentro de la concepción de M. y E., para que unconcepto o idea posea carácter ideológico –lo cual, por defecto a partir de lo hasta aquíexpresado, supone que no todas las ideas son ideología-, para que funcioneideológicamente, siempre será necesario que cumpla las condiciones antedichas.06/05/2013Trabajo correspondiente al primer parcial de Introducción a la FilosofíaFecha límite de presentación: 06/05/2013DATOS DEL ALUMNO:Nombre Completo: Fumeiro Ávila, Rulber MaubertC. I.: 1:257.235-0Correo: maubertavila3@gmail.com10Ibíd., pág. 5311Ibíd., pág. 54

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