LA PROSA NARRATIVA
LOS TEXTOS NARRATIVOS: DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS
 Narrar es contar hechos reales o ficticios que suceden a unos person...
 Para presentar los sucesos, generalmente, se utiliza el pretérito perfecto simple: Asustado por aquella pesadilla, Pelay...
EL NARRADOR: TIPOS DE PUNTO DE VISTA Y TIPOS DE DISCURSO
 El punto de vista en el que se sitúa el narrador de un relato n...
Tipos de narradores según la persona gramatical desde la que
hablan
Nos encontramos normalmente con relatos narrados en 1ª...
b) Narrador externo: la voz del narrador no corresponde exactamente a ningún personaje del relato. Casi siempre está en 3ª...
LOS ESTILOS DE NARRACIÓN
Se llama estilo de narración o estilo de discurso a la forma en que el narrador reproduce las fra...
…Un ejemplo en la novela de Delibes:
“…Sin saber cómo, nos enredamos en una torpe discusión sobre la pertinencia de agrade...
EL ESPACIO Y EL TIEMPO: (ORDEN Y RITMO)
Toda acción se desarrolla en un lugar determinado y durante un cierto periodo de t...
En ocasiones, como ya se ha dicho, el lugar tiene mucha importancia porque el autor lo utiliza como símbolo de un valor po...
Nos centramos ahora en el tiempo de lo narrado, es decir, en el “tiempo interno”. Muchos relatos se desarrollan de forma l...
ESTRUCTURA
Espacio, tiempo, narrador, personajes y estilo son elementos que contribuyen a dotar a cada relato de una perso...
Otros tipos de relato pueden comenzar directamente en el nudo, es decir, que se prescinde de cualquier introducción o plan...
Conjuntos de relatos; relatos insertados
Además de que existen colecciones de relatos, en algunas novelas están insertados...
Capítulos y secuencias
Las novelas tradicionales están divididas en partes y en capítulos, siguiendo criterios de tiempo, ...
LOS PERSONAJES:
Según la definición que proporciona el D.R.A.E, un personaje es cada uno de los seres humanos, sobrenatura...
GÉNEROS Y SUBGÉNEROS NARRATIVOS
Lo que hoy conocemos como género narrativo es una extensión del significado de género épic...
Ya pertenezcan a una u otra corriente, presentamos algunos tipos de novelas, atendiendo a su contenido:
De los siglos XVI ...
Subgéneros actuales
Novela policíaca. Plantea enigmas para que el detective pueda resolverlos mediante deducciones que se ...
Bibliografía referencial:
BOWLING LAWRENCE EDWARD (1950), “What is the stream of consciousness technique?”, PMLA
nº 65, Ne...
La prosa narrativa
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La prosa narrativa

Una presentación completa hecha por mi, basada en el genero literario de la narrativa, concepto, características, estructura, etc.
Published on: Mar 4, 2016
Published in: Education      
Source: www.slideshare.net


Transcripts - La prosa narrativa

  • 1. LA PROSA NARRATIVA
  • 2. LOS TEXTOS NARRATIVOS: DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS  Narrar es contar hechos reales o ficticios que suceden a unos personajes en un tiempo y en un lugar determinados.  Se trata de una actividad tan antigua como el hombre. Desde siempre, desde antes de la aparición de la escritura, el ser humano ha sentido la necesidad de contar hechos reales o creados por su imaginación. La narrativa oral era necesaria en la antigüedad para recordar las hazañas de los héroes y la historia de los pueblos, para transmitir a las generaciones posteriores los descubrimientos, las enseñanzas y las normas, y para entretener. Esta última función sigue vigente hoy en día: la mayor parte de las personas experimenta en la infancia su primer contacto con una narración a través de los cuentos infantiles que les relatan sus familias o sus maestros; cuando contamos una película o un chiste estamos elaborando un texto narrativo.  Según el canal por el que se transmite, un texto narrativo puede ser oral o escrito, y según la naturaleza del suceso que se relata, ficticio o real.  La narración, sobre todo en los textos literarios, suele estar combinada con el diálogo y con la descripción, dando lugar a textos complejos con distintas secuencias.
  • 3.  Para presentar los sucesos, generalmente, se utiliza el pretérito perfecto simple: Asustado por aquella pesadilla, Pelayo corrió en busca de Elisenda … (Gabriel García Márquez. La increíble y triste historia de la Cándida Eréndida y su abuela Desalmada ).  Es frecuente, asimismo, el uso del presente de indicativo con valor histórico o habitual: Cervantes nace en Alcalá en 1547 ; Las letras, insectos simpáticos y tenaces, juegan contigo como hormigas difíciles (Francisco Umbral, Mortal y rosa ).  Frecuentemente el relato está combinado con la descripción; de esa manera la acción se hace más lenta, ya que lo que se describe se considera fuera del tiempo de la acción y tiene como objetivo mostrar con más o menos detalle al lector un personaje, un paisaje o un objeto.  En las partes descriptivas de un relato predominan el pretérito imperfecto de indicativo, la tercera persona, la sufijación apreciativa y la adjetivación.  La descripción de una persona se denomina retrato. Si se realiza atendiendo a sus características físicas es una prosopografía; si se atiende a sus características morales es una etopeya. Mi padre se llamaba Esteban Duarte Diniz, y era portugués, cuarentón cuando yo niño, y alto y gordo como un monte. Tenía la color tostada y un estupendo bigote negro que se echaba para abajo. Según cuentan, cuando joven le tiraban las guías para arriba, pero desde que estuvo en la cárcel se le arruinó la prestancia, se le ablandó la fuerza del bigote y ya para abajo hubo de llevarlo hasta el sepulcro. Era áspero y brusco y no toleraba que se le contradijese en nada, manía que yo respetaba por la cuenta que me tenía . -CAMILO JOSÉ CELA. La familia de Pascual Duarte
  • 4. EL NARRADOR: TIPOS DE PUNTO DE VISTA Y TIPOS DE DISCURSO  El punto de vista en el que se sitúa el narrador de un relato no es una simple cuestión formal, o de técnica. Tendrá consecuencias en la manera en que el lector entiende el relato, y por lo tanto determinará al fin la naturaleza del mensaje que el autor quiere transmitir. Para entenderlo podemos pensar que el narrador en un relato equivale a la cámara en una obra cinematográfica. Si el narrador (o la cámara) se sitúa por encima de los personajes, es exterior a sus vivencias y las comenta (voz e n off ) de vez en cuando con sus lectores (espectadores) permitiéndose juicios morales o comentarios jocosos, está estableciendo una comunicación privilegiada con el lector, al que distancia de los personajes y de la acción: tanto narrador-autor como lector se convierten en espectadores y jueces de lo sucedido en la narración. Si, por el contrario, el narrador se sitúa en el punto de vista de uno de los personajes (cámara al hombro, por ejemplo), y nos transmite (en tercera persona) lo que ese personaje siente, lo que conoce, lo que piensa, pero solo eso, los lectores podrán sentir sus miedos, plantearse sus dudas, sentirse en suma más próximos a él sin necesidad de sentirse testigos de una confesión íntima (lo que puede producirse en un relato narrado en primera persona).
  • 5. Tipos de narradores según la persona gramatical desde la que hablan Nos encontramos normalmente con relatos narrados en 1ª o en 3ª persona. Existen algunos relatos en que predomina la 2ª persona (novelas epistolares, cuentos en forma de carta, fragmentos de novela), pero son minoritarios. El relato en 3ª persona permite una mayor objetividad y distanciamiento con respecto a la acción y los personajes. Si usamos la 1ª persona buscamos de alguna forma una identificación emocional con el lector. En algunas obras (generalmente con narrador en 1ª persona) aparece un narratario, es decir, la persona a la que se dirige el narrador en 2ª persona, convirtiendo el relato en una especie de carta o confesión. Es el caso del Lazarillo , que se dirige a un “Vuestra Merced” (actual “usted”). Los narradores en 3ª persona pueden (caso del omnisciente editorial) interpelar a los lectores en varios momentos de la obra, sin que por ello los conviertan forzosamente en narratarios. Tipos de narradores según el punto de vista que adopten a) Narrador interno: el narrador es un personaje del relato y utiliza la 1ª persona. No son omniscientes, es decir que no pueden contar más que aquellos datos que el personaje haya podido conocer. Podemos señalar dos subtipos: El narrador “yo testigo” es un personaje secundario en la trama del relato. Por esta razón además de observar al protagonista tiene bastante movilidad y puede allegar datos de otras fuentes para que el lector tenga una visión completa de los acontecimientos. Permite ofrecer una visión detallada de las acciones del protagonista, como en el caso de las novelas de A. Conan Doyle del ciclo de Sherlock Holmes . El narrador “yo protagonista” habla también en 1ª persona, pero desde el personaje protagonista. Se usa para profundizar en la psicología del personaje (sus dudas, sus motivaciones, etc.), o bien para dotar al relato de autenticidad y presentarlo como una confesión o relato autobiográfico. (Frecuente en la literatura juvenil)
  • 6. b) Narrador externo: la voz del narrador no corresponde exactamente a ningún personaje del relato. Casi siempre está en 3ª persona. Podemos distinguir varios puntos de vista, de mayor a menor presencia e información del narrador: Narrador omnisciente editorial es el narrador en 3ª persona que conoce todos los datos acerca de la acción y los personajes, tanto de su situación actual como de su pasado y su porvenir. Además, se permite comentarios editoriales , dirigidos a los lectores, en los que juzga la moralidad de los hechos narrados o compara las situaciones con las de la actualidad. En estos momentos la voz del autor se confunde con la del narrador. Este tipo de narrador aparece frecuentemente en la narrativa del siglo XIX (Galdós, por ejemplo). Narrador omnisciente neutral es el que (desde la 3ª persona) conoce todo acerca de acciones y personajes, de su pasado y su futuro, pero no interviene con juicios ni comentarios. Deja, pues, al lector la oportunidad de hacerlos por sí mismo. Es frecuente en la narrativa realista y naturalista de finales del XIX (Clarín, por ejemplo). El narrador selectivo limita su punto de vista (y por lo tanto sus fuentes de información) a lo que legítimamente puede saber o sentir un personaje, a sus pensamientos, dudas e inquietudes, pero narra desde la 3ª persona. La diferencia con el narrador interno estriba en que la 3ª persona evita el tono íntimo o confesional que se desprende a veces de la 1ª. Es un tipo de narrador muy utilizado en la novela desde mediados del siglo XX. … El tipo de narrador más objetivo, el menos intrusivo entre la acción y los personajes y el lector, es el narrador en modo dramático o cinematográfico. En este caso el narrador se limita a ofrecer indicaciones sobre los movimientos y gestos de los personajes, del mismo tipo de las acotaciones en una obra teatral. Se trata de cuentos o novelas que contienen gran cantidad de diálogos.
  • 7. LOS ESTILOS DE NARRACIÓN Se llama estilo de narración o estilo de discurso a la forma en que el narrador reproduce las frases o los pensamientos de los personajes. Dependiendo de los efectos que quiera lograr el autor, elegirá en uno u otro momento uno u otro estilo. Así, si se quiere dar importancia a la forma de hablar de un personaje (porque delata su origen social, cultural o geográfico, o su estado anímico en un momento dado, o porque esa frase tiene un impacto determinado en su interlocutor) se reproducirán exactamente las palabras que pronuncia. El estilo directo reproduce literalmente las palabras pronunciadas o pensadas por un personaje. Para diferenciarlo del discurso del narrador se aísla mediante raya (—) en línea aparte, o comillas (“”) en línea aparte o dentro del párrafo. El autor puede decidir incorporar o no las variantes geográficas o sociales del habla del personaje. Así, en El amante bilingüe (1990, Planeta), de Juan Marsé, se lee: – Con su permizo –dijo el limpiabotas–. E zólo un momento… El estilo directo confiere una mayor ligereza al cuento o a la novela. Los lectores deben realizar un menor esfuerzo puesto que “oyen” directamente lo que los personajes dicen. Hay obras narrativas dialogadas, con muy pocas o nulas (caso de La Celestina ) intervenciones del narrador. Con el estilo indirecto el narrador nos transmite, con sus propias palabras, lo que han dicho o pensado los personajes. Al hacerlo efectúa cambios gramaticales (persona gramatical, tiempos, deícticos…) y elimina aquello que pertenecía a la particular forma de hablar del personaje (entonación, interjecciones, tics verbales, modismos sociales o geográficos…).
  • 8. …Un ejemplo en la novela de Delibes: “…Sin saber cómo, nos enredamos en una torpe discusión sobre la pertinencia de agradecer un piropo y yo me acaloré y le dije que lo inadmisible era contestar a un piropo con otro piropo y ella respondió que únicamente le había dado las gracias, no le había piropeado, y yo añadí que dar las gracias dos veces y llamar amable a un desconocido era más que un piropo.” Gracias al estilo indirecto libre el narrador transmite lo que los personajes dicen o piensan con los mismos cambios gramaticales que en estilo indirecto, pero manteniendo rasgos del habla particular del personaje: modismos sociales o geográficos, tics verbales, etc. Lo vemos en un texto de Torquemada y San Pedro (1895, edición de 1979, Alianza Editorial), de B. P. Galdós: “Esto le enfurecía; buscaba en causas externas o en el ciego destino la causa de su impotencia mercantil, y al volver a su casa iba echando rayos y centellas, o poco menos, por ojos y boca. ¡Si viviera su cara Fidela, otro gallo le cantara!… Pero, ¡carástolis, con las gracias del de arriba!… Miren que habérsela llevado y dejar aquí a la otra, a la pécora insufrible de Cruz…[…]” En algunas novelas del siglo XX encontramos un estilo de discurso que consiste en la citación directa de la conciencia del personaje, en la que se entremezclan frases escuchadas, pronunciadas, reflexiones y sensaciones varias. Se trata de ofrecer a los lectores la escucha de la actividad mental del personaje concebida, desde Freud, como un conjunto global de elementos conscientes e inconscientes. A esto lo llamamos monólogo interior. Cuando se pretende reflejar la mezcla de sensaciones internas y externas, pensamientos conscientes y afloraciones de lo inconsciente, de forma deliberadamente confusa y sin signos de puntuación que los diferencien, se le llama flujo o corriente de conciencia. Aparece en novelas de vanguardia, y constituye una dificultad de lectura importante. Para terminar, hay que hacer notar que normalmente en un cuento vamos a encontrar un narrador que habla desde una sola persona gramatical y normalmente desde un único punto de vista, aunque puede haber variaciones (por ejemplo, de un omnisciente selectivo a un modo dramático) en algunos momentos. En las pá- ginas de una novela podemos encontrar distintos puntos de vista del narrador (omnisciencia más o menos neutra, cambio de punto de vista en un narrador selectivo múltiple) e incluso a veces cambios en la persona gramatical desde la que habla el narrador.
  • 9. EL ESPACIO Y EL TIEMPO: (ORDEN Y RITMO) Toda acción se desarrolla en un lugar determinado y durante un cierto periodo de tiempo. Si queremos narrar una historia de forma comprensible y directa, antes incluso de describir a los personajes comenzamos por situarla en un lugar y un momento. Es la fórmula habitual de inicio de los cuentos maravillosos. “Érase una vez, hace muchos años, en un país muy lejano…” A la hora de analizar un relato deberemos analizar siempre espacio y tiempo, puesto que, además de su importancia propia, nos ayudarán a establecer la estructura interna del texto. El espacio El lugar o los lugares que aparecen en el relato sirven muy a menudo para apoyar la caracterización de los personajes. Es el caso del escudero del Lazarillo : el protagonista caracteriza acertadamente a su nuevo amo al recorrer su casa y darse cuenta de su pobreza. También puede servir para crear una atmósfera propicia para que sucedan algunos acontecimientos. La descripción del lugar donde suceden los hechos, o donde viven los personajes, es un elemento esencial en la creación del ambiente en que se desarrollará la novela, y tiene una gran importancia en cualquier relato que se proponga la caracterización de grupos o clases sociales, con o sin intención de denuncia.
  • 10. En ocasiones, como ya se ha dicho, el lugar tiene mucha importancia porque el autor lo utiliza como símbolo de un valor positivo o negativo. Caso aparte es el de las novelas que pretenden reflejar la vida de toda una ciudad o de un pueblo. A veces la descripción del espacio es utilizada por el autor para ofrecer momentos de lirismo en las descripciones. También es frecuente, sobre todo en relatos del siglo XIX, que un mismo espacio nos sea descrito de distintas maneras dependiendo del estado de ánimo del protagonista o del personaje narrador: se trata de casos de descripción subjetiva. Para acabar, precisar que al analizar los espacios que aparecen en un cuento o novela nos será útil distinguir entre espacios abiertos o cerrados, públicos o privados, urbanos o rurales, reales o imaginarios. El tiempo  Hay que distinguir, en primer lugar, varios conceptos: – El “tiempo o momento de la elocución” es el momento en el que se sitúa la acción de narrar, es decir el momento desde el que el narrador escribe o relata su historia. En muchos relatos en 3ª persona este “tiempo” no es especificado, pero es muy importante en los relatos en 1ª persona. En estos últimos a veces aparece el “presente de narración o elocución”, es decir, que el narrador deja de narrar lo pasado para enunciar una frase desde su presente. – El “tiempo externo” es la época en la que se enmarca la acción. – El “tiempo interno” es la duración de los sucesos narrados.
  • 11. Nos centramos ahora en el tiempo de lo narrado, es decir, en el “tiempo interno”. Muchos relatos se desarrollan de forma lineal, es decir que los acontecimientos se presentan al lector en un orden cronológico. Es la forma tradicional de presentar un relato. Respetando este orden cronológico, el autor puede escoger centrarse más en algunos momentos o acciones y omitir algunos periodos intermedios (elipsis), o bien resumirlos de forma muy breve (resumen). Alguna mayor complicación presentan la analepsis y la prolepsis. La analepsis, salto atrás o flash back interrumpe el relato lineal de acontecimientos para narrar algo ocurrido anteriormente. La prolepsis o anticipación interrumpe el relato para narrar algo que ocurrirá más adelante. Otro aspecto relacionado con el tiempo que hay que estudiar en un relato es el ritmo, es decir la mayor o menor velocidad con la que se nos narran los acontecimientos. Para empezar, puede haber momentos en que la narración se interrumpe para dar paso a fragmentos descriptivos, digresiones reflexivas u otro tipo de excursos. En estos casos el reloj de la narración queda parado y el lector queda en suspenso a la espera de conocer la continuación argumental. Al introducir un diálogo en estilo directo, el autor pone el reloj de la narración al paso de la lectura: el relato avanza lentamente, al tiempo que el lector va leyéndolo. La narración puede luego acelerarse mediante resúmenes, sincoparse por elipsis o frenarse nuevamente mediante digresiones, descripciones o narración muy detallada de cada uno de los detalles de la acción.
  • 12. ESTRUCTURA Espacio, tiempo, narrador, personajes y estilo son elementos que contribuyen a dotar a cada relato de una personalidad y unas características propias. Para ser bueno, un relato debe ser coherente y debe tener cohesión, es decir, que sus diferentes partes deben obedecer a un orden, a una lógica interna que conforman su, digamos, esqueleto . Esa lógica interna, esa cohesión entre las partes que lo componen, es la que debemos demostrar mediante el análisis de la estructura. Esta estructura es siempre significante, es decir, que a través de ella el autor pretende guiar nuestra comprensión de la obra. Incluso en casos extremos de obras abiertas que aparentemente no presentan estructura fija ( Rayuela de Julio Cortázar o Juego de cartas de Max Aub), esa misma ausencia de organización argumental nos está informando acerca de la manera en que el autor concibe la novela y la sociedad que ésta puede reflejar. Argumento y trama Los sucesos que se narran, ordenados de forma cronológica, constituyen el argumento o historia. La forma en que el autor los dispone en la obra (con sus elipsis, analepsis, prolepsis, mayor o menor desorden cronológico, etc.) constituye la trama o relato. La trama no tiene por qué aparecer en el mismo orden cronológico del argumento. Como ya hemos visto, un autor puede escoger narrar la misma historia desde varios puntos de vista diferentes, correspondientes a sendos personajes y ordenados en sendas partes. En una narración tradicional, podemos distinguir entre el planteamiento, que presenta espacio, tiempo y personajes e introduce el motivo principal de la acción, el nudo, que corresponde al desarrollo de esa acción, y el desenlace, que concluye con el éxito o el fracaso del protagonista.
  • 13. Otros tipos de relato pueden comenzar directamente en el nudo, es decir, que se prescinde de cualquier introducción o planteamiento. A esto se le llama principio in medias res. El ejemplo más conocido de la literatura española es el de La Celestina , que arranca con este diálogo entre los dos personajes principales: CALISTO: En esto veo, Melibea, la grandeza de Dios. MELIBEA: ¿En qué, Calisto? CALISTO: En dar poder a natura que de tan perfecta hermosura te dotase […] Si la obra comienza, digamos, por el final, es decir, que el lector encuentra en las primeras páginas el desenlace de la novela, se dice que es un comienzo in extremas res. Como ejemplo, a pesar de que la estructura es compleja y hay dos acciones, podría citarse Réquiem por un campesino español , de R. J. Sender. Algunas obras narrativas contienen un epílogo (no siempre titulado así), que se diferencia porque la acción relatada en él es posterior al desenlace. Muchas veces nos informa del devenir de los personajes tras un lapso de tiempo no narrado (elipsis), o de las consecuencias varias del desenlace de la acción principal. En la actualidad no suelen aparecer partes previas como la dedicatoria, el prólogo o la carta al lector, que aun siendo a veces obras literarias por sí mismas (los prólogos de Cervantes, por ejemplo), no forman parte de la obra narrativa.
  • 14. Conjuntos de relatos; relatos insertados Además de que existen colecciones de relatos, en algunas novelas están insertados pequeños relatos que tienen más o menos relación con su argumento principal. Los cuentos de una colección pueden no tener más relación común que el autor y la época de redacción o composición, o bien estar conectados entre sí por el estilo y un elemento temático o personaje ( Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo, Libro de buen amor ), o bien insertarse todos en un relato básico de tipo diálogo ( El conde Lucanor de don Juan Manuel), o bien insertarse en otro cuento, como parte de su argumento ( Las mil y una noches ). Este último procedimiento se llama “de caja china”. En cuanto a los relatos insertados en una novela, el clásico en literatura española es el Quijote : en su pri- mera parte Cervantes introduce novelas breves que tienen muy poca (o ninguna) relación con el argumento principal, y en la segunda opta por insertarlas de forma más coherente y cohesionada con el argumento: así, por ejemplo, la historia de Ricote y su hija Ana Félix se distribuye en diferentes capítulos, se relaciona con el pueblo de Sancho y la –única– experiencia militar de don Quijote, y no supone un corte en la narración. Es muy frecuente en la narrativa actual que un personaje se convierta, tarde o temprano, en narrador de otro relato, que a veces a su vez contiene personajes que son narradores de otros cuentos, en forma de caja china. Esta técnica tiene la virtud de multiplicar las perspectivas desde las que se enuncia el relato, y por lo tanto enmascarar la del narrador principal.
  • 15. Capítulos y secuencias Las novelas tradicionales están divididas en partes y en capítulos, siguiendo criterios de tiempo, espacio o simplemente desarrollo argumental. La división en capítulos representa también una cierta ayuda para el lector, por cuanto, muchas veces, el cierre de capítulo contiene una cierta conclusión argumental y es en ese lugar en el que se puede suspender la lectura. En algunas novelas de los siglos XIX y XX se acostumbra, tras una conclusión parcial, comenzar una intriga a final de capítulo, con el fin de crear en el lector la curiosidad por conocer lo narrado en el capítulo siguiente. Esto es típico de la novela de folletín, que se publicaba por entregas en la prensa. Muchos narradores del siglo XX, aunque mantengan la división en partes o capítulos en algunas ocasiones y para los grandes bloques de la obra, prefieren dividir el texto de sus novelas en fragmentos, que podemos llamar secuencias, que son más autónomas y flexibles. La secuencia tiene normalmente menor extensión que el capítulo y normalmente no está numerada. Las secuencias que forman los capítulos de, por ejemplo, La colmena de C. J. Cela, pueden oscilar entre seis líneas y tres páginas.
  • 16. LOS PERSONAJES: Según la definición que proporciona el D.R.A.E, un personaje es cada uno de los seres humanos, sobrenaturales, simbólicos, etc., que intervienen en una obra literaria o cinematográfica. – Personajes individuales y colectivos. Generalmente, los personajes en una narración suelen ser individuales, pero en ocasiones se trata de las peripecias de un determinado colectivo humano en su conjunto, tal y como sucede en La Colmena de Camilo José Cela. – Personajes redondos y planos Los personajes planos son aquellos que no evolucionan a lo largo de la historia, sino que desempeñan el mismo papel de principio a fin. Algunos personajes planos se denominan arquetipos, porque siempre pre- sentan las mismas características, independientemente de la narración de que se trate. En los cuentos, por ejemplo, las princesas y las hadas son siempre hermosas y buenas; las brujas y el lobo son feos y malos. Los personajes redondos se caracterizan porque a lo largo de la narración muestran diferentes aspectos de su personalidad, evolucionan y pueden cambiar de actitud y comportamiento según progresa la acción. – Personajes principales, secundarios e incidentales Los personajes se clasifican, asimismo, según su grado de participación en la historia. Cuando se trata de personajes principales la acción narrativa se mueve alrededor de ellos y están involucrados directamente en los acontecimientos que se narran. Entre los personajes principales el protagonista es el central, el más importante de todos. El antagonista es aquel que en muchas narraciones se opone a los propósitos del protagonista. Los personajes secundarios tienen una participación menor y no están implicados directamente en la historia que se cuenta. El personaje incidental desempeña un papel intrascendente en la obra. A veces sirve para ayudar a crear ciertos ambientes sociales. Asimismo puede darse el caso del personaje ausente, del que se habla en la obra pero no aparece en ella.
  • 17. GÉNEROS Y SUBGÉNEROS NARRATIVOS Lo que hoy conocemos como género narrativo es una extensión del significado de género épico, ya que incluye a la novela. Los principales subgéneros narrativos son: La novela. El término “novela” procede del italiano novella, “noticia”. En francés se denomina roman , pero en español la palabra “romance” se utiliza para designar un poema narrativo de la tradición literaria; por eso se adoptó el término italiano. Se trata de una narración de larga extensión en la que se desarrolla una trama, pero donde se presenta también la descripción de personas, lugares, costumbres, etc. En la novela lo más importante son los personajes y el mundo en el que viven. La novela corta. En ella los sucesos que se relatan no tienen la amplitud de la novela larga, ni tampoco el tratamiento que se da a los personajes. La acción, el tiempo y el espacio, aparecen de una forma condensada, y presentan un ritmo acelerado en el desarrollo de su trama. El cuento. Es la narración de una acción ficticia, de forma sencilla y corta Su desarrollo suele ser lineal, con pocos personajes. El desenlace es la parte más importante del relato. Tipos de novelas: Las novelas se clasifican atendiendo a diferentes criterios. En primer lugar, se diferencian dos grandes corrientes novelísticas: Corriente idealista. Se trata de relatos de peripecias y aventuras que se desarrollan en ambientes fan- tásticos o idílicos. Los personajes pueden tener características extraordinarias. Los libros de caballerías, y las novelas pastoriles o moriscas, pertenecen a esta corriente. Corriente realista. La narración es un reflejo de la realidad y las peripecias que en ellas se relatan son verosímiles. Dentro de esta corriente cabría distinguir entre novela psicológica, que analiza los caracteres de los personajes y la novela de costumbres, más centrada en la descripción de ambientes y colectivos sociales.
  • 18. Ya pertenezcan a una u otra corriente, presentamos algunos tipos de novelas, atendiendo a su contenido: De los siglos XVI y XVII Libros de caballerías. El protagonista es un personaje que hereda las características del héroe épico, como aventurero y fiel enamorado, capaz de las más inverosímiles hazañas. Amadís de Gaula de Garci Rodríguez de Montalvo. Novela pastoril. Peripecias amorosas de pastores refinados en una naturaleza idílica que presenta una acción complicada y lenta. La Galatea de Cervantes. Novela morisca. Los protagonistas son musulmanes caballeros y galantes en un ambiente exótico y lleno de colorido. Historia del abencerraje y de la hermosa Jarifa , anónimo. Novela bizantina. Antecesora de la moderna novela de aventuras: dos jóvenes tienen que superar una serie de pruebas: separaciones, viajes peligrosos, naufragios, cautiverio, etc., hasta que finalmente, consiguen que su amor triunfe de todos los contratiempos. Los trabajos de Persiles y Sigismunda , de Miguel de Cervantes. Novela cortesana. Se trata del subgénero narrativo correspondiente a la comedia de capa y espada. Es una narración breve de ambientación urbana, casi siempre de temática amorosa. Novela picaresca. Su protagonista es un pícaro, es decir, un personaje marginal, de baja extracción social, que desde muy joven se gana la vida trabajando como mozo de muchos amos. El Lazarillo de Tormes , anónimo, y algunas Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes.
  • 19. Subgéneros actuales Novela policíaca. Plantea enigmas para que el detective pueda resolverlos mediante deducciones que se presentan también al lector. Los mares del sur de Manuel Vázquez Montalbán. Novela de aprendizaje. Narra la historia de un personaje a lo largo del camino de su formación desde la adolescencia a la madurez. El viento de la Luna de Antonio Muñoz Molina. Novela de aventuras. En su argumento aparecen viajes, misterios y peligros. Novela de ciencia-ficción. Relata acontecimientos posibles en un marco espacio-temporal puramente imaginario, cuya verosimilitud se fundamenta narrativamente en los campos de las ciencias físicas, naturales. Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza. Novela histórica. Pretende ser un fresco de una época histórica más o menos lejana. Episodios nacionales de Pérez Galdós
  • 20. Bibliografía referencial: BOWLING LAWRENCE EDWARD (1950), “What is the stream of consciousness technique?”, PMLA nº 65, New York, 1950, pp. 333-345. ESTÉBANEZ CALDERÓN DEMETRIO (1996), Diccionario de términos literarios , Madrid, Alianza Editorial, 2004. FRIEDMAN NORMAN (1955), “Point of view in fiction: the development of a critical concept”, PMLA nº 70, New York, 1955, pp. 1160-1184