Narcisismo versus Yo herido Pedro JimenezLa problemática narcisista es inherente ...
con los otros, para individualizarse, presentando sentimientos de vacío, de extrañeza oalienación y de incertidumbre, que ...
negación de los sentimientos. Es probable que las señales deficitarias y sutílmente observablesse produzcan durante el nac...
inflada, a través de las cuales se ven a sí mismas como especiales y únicas, con laconsecuente pretensión de tener derecho...
La Bioenergética, herramienta corporalAquí es donde encuentro necesario mencionar la herencia del trabajo psicocorporal qu...
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Narcisismo vs yo_herido

Published on: Mar 3, 2016
Source: www.slideshare.net


Transcripts - Narcisismo vs yo_herido

  • 1. Narcisismo versus Yo herido Pedro JimenezLa problemática narcisista es inherente a la especie humana. Creo que el conflicto actual másextendido del hombre moderno es la falta de empatía, de respeto hacia sí mismo y, porextensión, hacia los otros y hacia su entorno natural.La falta de empatía y sus efectos sobre el Sí mismoUna de las diferentes fuentes de sufrimiento es la ausencia de empatía. Por empatía,entendemos la capacidad de comprensión, la sensibilidad, la ternura hacia el otro, la capacidadde percibir y sentir lo que el otro siente. La falta de empatía tiene su origen en la relación delos padres con el hijo, una relación en la que no existe cariño, afecto, comunicación y cuyaconsecuencia patológica es el quiebre del desarrollo personal del niño, un quiebre que semanifiesta en el aspecto psico-corporal de la personalidad, concretamente como una pérdidade la expansión vital y emocional, del sentir corporal, con la consiguiente sensación defragilidad, de debilidad, de "muerte" corporal. Las sensaciones físicas quedan reducidas ylimitadasy el niño deja de sentirse vivo. A pesar de que esta persona pueda aparentar unanormalidad en su forma de vida, en realidad su comportamiento se reduce a una fachada queactúa como si, expresándose sin naturalidad, sin vitalidad, sin espontaneidad, porque le faltasu capacidad de sentir, ha perdido la empatía. Es común observar en este tipo de personasconductas autodestructivas, bien sea bajo formas hiperactivas (endureciéndosecorporalmente), bien sea bajo formas depresivas (derrumbándose).El ser humano desarrolla su personalidad antes de su proceso de socialización. Ya desde susimbiosis original con la madre, el bebé utiliza sus sensaciones, su cuerpo y sus emocionespara percibir paulatinamente los estímulos y el mundo que le rodea, para tomar conciencia dela vida y para responder e interactuar con sus señales emocionales y corporales, que vancreando la conciencia de otro múndo diferente al mundo intemo y la necesidad de mediar conel mundo externo. Las pautas de conducta tónico-sensorio-emocional del bebé van a constituirel primer marco de referencia personal respecto al mundo externo, el punto de partida para suprimera identidad corporal.¿Qué es:la problemática narcisista?Desde hace varias décadas, tal vez desde hace medio siglo, vivimos en una sociedad donde sedenota de una forma más marcada y notoria el predominio de la.imagen como forma deexpresión social, en detrimento de otros valores, como la naturalidad, la espontaneidad, laética, etc. Ello es debido, entre otros factores, a un excesivo desarrollo y dominio de la técnica,que ha traído consigo, además de los consecuentes avances científicos, una cultura moderna,tecnificada y progresivamente un protagonismo por encima del hombre, perdiendo este sussentimientos y valores más arraigados.Producto de ello la sociedad ha ido devolucionando hacia el enfriamiento" del individuo comoser humano y la adquisición de hábitos competitivos, de consumo, un afán de superacióndesvinculado de la ética y los valores tradicionales, y la búsqueda de una nueva identidadpersonal en el éxito económico, en el sexo y la fama. En resumen, una identidad basada másen el tener (y el hacer) que en el ser. La lucha social entre hombres y mujeres por ganar unaposición igualitaria ha terminado por desmembrar a la família y robar tiempo a vida en común,a la intimidad. Las madres asalariadas tienen menos disponibilidad para criar a sus hijos y elestrés agota los canales de vitalidad y ternura hacia ellos.En este contexto es donde las personas presentan dificultades para amar, para relacionarse 1
  • 2. con los otros, para individualizarse, presentando sentimientos de vacío, de extrañeza oalienación y de incertidumbre, que repercuten en su sentido de la pertenencia y de laindividualidad, con consecuente quiebre de su auto imágen. Son conocidos los sentimientos devacío, las preguntas sobre uno mismo, como: ¿Quién soy yo? o ¿Qué hago aquí?, la falta devitalidad y la pérdida paulatina de la capacidad de amar. Esta falta de contacto y de expresiónde sentimientos para con el otro, que se experimenta a partir de edades tempranas en losvínculos paternos, van configurando una personalidad solitaria, vacía de estímulos, quedeviene finalmente en una forma de vida condicionada por la necesidad de auto-construirse así mismo de una forma deficitaria e inmadura.La problemática narcisista del hombre moderno nace en este lejano déficit o defectuosarelación con su madre, que puede remontarse incluso al periodo del útero, en el parto, en elpost-parto, o bien durante el primer y/o segundo año de vida. Es en esta relación tan básica,simple, a un nivel biológico-intuitivo (relación primaria), donde se irá gestando la enfermedaddel vínculo matemo-filial, fijándose una falta básica en el niño. El problema de la personalidadnarcisista es, pues, una falla vincular, en donde el lazo materno-filial no ha sido bien atado.Normalmente una madre responde a las pulsaciones, vibraciones y sensaciones del bebé, perouna falta o una pérdida de contacto, de comunicación materna, alerta al pequeño, que detienelos ritmos internos, el sentir de sus pulsaciones, de sus sensaciones térmicas, auditivas,visuales, olfativas, quedando paralizado ante el vacío: la falta. Esta respuesta instintiva seobserva en los individuos psicóticos o que, ante la pérdida o falta de contacto con el vínculo,sequedaron parados, bloqueados, y ausentes en sus sensaciones, su respiración y susmovimientos, encogidos y sin tono corporal. No se trata, pues, de un problema de identidad,sino de un bloqueo en sus ritmos internos lo que les ha imposibilitado reaccionar, sentirsevivos, desarrollar su conciencia corporal y a la larga, su identidad, su personalidad.La vulnerabilidad: ¿cómo se quiebra el Yo?Un ejemplo de esta carencia puede ser cuando el bebé hace un gesto espontáneo hacia lamadre y ella no le responde, o bien lo hace de una forma inadecuada, o inesperada por elpequeño. El bebé lo vivirá como una repentina expulsión o un extraño distanciamiento en larelación, un rechazo sentido como un ataque a una parte del vínculo, que es él. La repeticiónde esta disonancia que el pequeño vive corporal y psíquicamente va a dar lugar a un climaparticular de extrañeza y desconfianza del bebé hacia la madre que, por su impactoy sureiteración, predominará en la relación.¿Cómo reacciona el bebé ante esta nueva respuesta materna?El bebé se sentirá agredido por su entorno familiar y, al no poder expresar su dolor por la faltade un vínculo de confianza, se sentirá herido, se retraerá y, si la fuente de agresión persiste,se cerrará a esa experiencia, se acorazará. Esta coraza se estructura con el tiempo a nivelfísico en forma de una tensión muscular crónica, localizada en la base del cráneo, en losmúsculos que ligan la cabeza del cuello, que reacciona y se expresa cuando, el niño protege suYo rudimentario de una terrible ansiedad que provocan los peligros internos y externos, de unaforma paulatina y sistemática.La represión muscular conlleva la pérdida del flujo interno de la energía y, por tanto, del fluirde las sensaciones, de su percepción, de la conciencia de lo que pasa en su interior, y de surespuesta emocional. Este bloqueo somático que cierra el canal energético del pequeño tienedos elementos que lo consolidarán y reforzarán: el primero, la conducta de represión musculary corporal de los modelos parentales que el niño imita de forma instintiva; y segundo, la formasomática de este bloqueo emocional, que tiene una forma de expresión psíquica, tal es la 2
  • 3. negación de los sentimientos. Es probable que las señales deficitarias y sutílmente observablesse produzcan durante el nacimiento y a partir del alumbramiento. Es en esta primera fase dela vida, en el vínculo madre-bebé cuando se van a nutrir y desarrollar las posterioresrelaciones íntimas, ya sean homo o heterosexuales.La coraza y el tratamiento socialHace medio siglo Wilhem Reich definió este nuevo funcionamiento defensivo como unamáscara, una coraza o escudo rígido, un sistema protector que responde a los estímulosexternos (que pueden incluso despertar estímulos internos o recuerdos) y que protege al Yorudimentario del niño, que vive un entorno peligroso o amenazante, inmovilizando ycongelando la energía y el potencial real de la organización somatopsíquica, y negando laexpresión de los estímulos internos; mientras la estructura corporal del niño crece a lo largo delos años. Es así como se construye un falso Self, un Sí mismo defensivo que tomará el hábitode retraerse ante el mundo externo para defenderse de los sentimientos más dolorosos comolos de la falta (la pérdida) y el miedo.Winnicot, prestigioso psicoanalista inglés, describe el auténtico Self de los niños como: aquéllibre juego de las funciones de la vida, de la respiración, de los tejidos corporales, del corazón,del sentir el cuerpo vivo. Por lo tanto, podemos definir el Self o Sí mismo, como lasexperiencias que tenemos de nosotros y con las que nos identificamos (nuestras necesidades,deseos, iniciativas, valores, ideales, etc.) y nos diferenciamos (sentimos, pensamosy actuamosde forma diferente a la de los demás).El falso Self, por tanto, será una forma defensiva que evita las sensaciones, emociones,sentimientos, pensamientos y actitudes naturales que el Yo rudimentario no ha podidoexpresar por su propia inmadurez, y que lo mantienen atado por su propio miedo a expresarlo.Si la madre no ha podido encarnar a su hijo con su cuerpo y su psiquismo, si su "falta" le haimpedido abrirse al mundo, el pequeño se sentirá desorientado, confuso, inseguro,planteándose preguntas tan angustiantes como su origen o su sentido de la vida, yexperimentando dificultades para vivir a los otros como personas separadas, libres eindependientes, confiados y seguros de sí, al no conocer esta forma de vida a partir de surelación básica con la madre.En una línea parecida, el filósofo español Ortega y Gasset nos dice que el hombre es el únicoser que vive desde dentro. Ser verdaderamente humano es tener ser interior y una vidainterior. Y, al contrario, los animales viven siempre en guardia, en una hipervigilancia que lestiene siempre en guardia, mirando el entorno en busca de sustento y protegiéndose delpeligro. Las personas con trastornos narcisistas viven de una manera semejante, enpermanente estado de hipervigilancia, como expresión de su terror interno del que no sonconscientes.El adulto narcisistaPor lo tanto, a nivel relacional, a lo largo de la vida estas personas van a tener dificultadespara establecer relaciones íntimas y estables. A nivel psíquico aparecerán patologías neuróticasy psicóticas, producto de la ruptura de alguno o de varios eslabones de la cadena psico-somática, estableciéndose cortes en el fluir del dualismo cuerpo-mente, en las sensacionestónicas, en las percepciones, las emociones y las representaciones, que obstaculizarán eldesarrollo de la personalidad al interferirse vivencias de vacío, miedo y desconexión con otras,presentes en un momento concreto de la persona, sin poder integrar las diferentes vivenciasen su proceso evolutivo.Las personas que presentan un narcisismo inflado, un Yo defensivo fuerte, tienden a negar sussensaciones de vacío e indefensión y sustituirlas por máscaras que muestran una percepción 3
  • 4. inflada, a través de las cuales se ven a sí mismas como especiales y únicas, con laconsecuente pretensión de tener derecho a todo, y la consiguiente dificultad para reconocer oidentificarse con los sentimientos de los demás. Y de este vacío e indefensión, es fácil deducirque presentan una capacidad de autoestima baja y una incapacidad para quererse a sí mismosque les hace buscar de forma continua y desesperada a los demás como espejos de aceptacióny de compensación, utilizando su autopercepción prepotente déspota para mantener estosvínculos de admiradores. Tal despotismo es el comportamiento que observaron de sus modelosrelacionales, y que aprendieron a comportarse de igual modo, de forma inconsciente ydefensiva. Esta necesidad de reconocimiento tiene su expresión en el plano social en lanecesidad de éxito, fama y poder, todo ello en relación a cosas, sustancias,personas, o status.Esta desesperada búsqueda de reconocimiento no hace otra cosa que huir en primera instanciadel propio Self, el Self real, débil y maltrecho y en segunda instancia, de su próximoderrumbamiento en forma de depresión.La condición humana actual, que busca una imagen que no admite fallos, no hace otra cosaque negar y huir de la vivencia de una cadena de heridas vividas a lo largo de nuestrodesarrollo y que, lejos de afrontarlo, ha encontrado en la sociedad, las personas y losmecanismos de relación, una forma cultural para perpetuarla como algo propio característicode nuestra época. Un claro ejemplo de este tipo de enfermedad, se puede encontrar enaquellas personas que expresan una imagen estatuaria, producto de su rigidez muscular, perobajo cuya fachada esconden fuertes sentimientos de vergüenza y humillación que mitigan consu irreal y falso sentimiento de grandeza. Un pensamiento típico de los trastornos narcisistases: es más fácil controlar las cosas si no tienes sentimientos. El cine ha conocido muchosmitos, como James Dean, Bette Davis, o modelos, en películas como El Sargento de Hierro,Rambo, etc.Cómo ayudar al paciente narcisistaA la hora de ayudar a estas personas, una de la tareas más importantes es, una vez que haconstruido un buen vínculo, desenmascarar el falso Self. Para ello será básico crear unaatmósfera particular en la que el paciente sienta en el marco terapéutico un espacio seguro, yvea en el terapeuta una persona de confianza. La actitud del profesional será de sutil y de vitalimportancia. Debido a que la herida en la personalidad narcisista es muy profunda y sigueabierta; su sistema de alarma va a estar muy activo en la relación terapéutica, y en especialante la figura y la actitud del terapeuta. El profesional deberá saber discriminar cuándo.setoca, o no se toca, o cómo se toca, ya sea con la mirada, con el tacto o con la palabra.La verbalización tiene que ir acompañada de palabras vivas, llenas de sentimientos ysensaciones, pues el narcisista va a prestar más atención al lenguaje no verbal: la postura, losmovimientos, las miradas, los tonos de voz que al contenido, pues sus sentidos van a estarmás abiertos a los canales más básicos e intuitivos de comunicación. Su susceptibilidad es tanfina que la actitud del terapeuta ha de orientarse a restablecer un vínculo afectivo que nosuscite defensas o resistencias en el paciente y sí fomente, poco a poco, el contacto con laexpresión del lejano terror y de la falta. Se va a dar pues, más importancia al cómo, que alpor qué. La clínica de estas personas nos ha mostrado casos de pacientes que finalizaban laterapia sin ser vistos, oídos, ni tocados, y ello nos invita a los terapeutas a lavar previamentenuestras arcaicas heridas. narcisistas. Hasta ahora los terapeutas revisaban nuestras vivenciashistóricas enfocadas hacia nuestras estructuras neuróticas (la infancia,. la adolescencia, etc.).Pero cada vez son más las personas que vienen a pedir ayuda psicoterapéutica, tanto a laclínica privada como a la consulta pública, que padecen una ruptura en sus primeroseslabones de la cadena que cohesionan la estructura de su identidad corporal de base. Sonprecisamente en estos casos, diagnosticados como problemáticas narcisistas, límites,psicosomáticas y psicóticas, donde los profesionales que se relacionan exclusivamente desde lapalabra encuentran muchas dificultades en el proceso de restauración de la herida. 4
  • 5. La Bioenergética, herramienta corporalAquí es donde encuentro necesario mencionar la herencia del trabajo psicocorporal que WilhemReich nos ha legado y que y Alexander Lowen ha continnado a través del AnálisisBioenergético. Para Lowen, la clave de la terapia es la comprensión, que toma más relieve enel tratamiento de este tipo de desórdenes. Sin comprensión, ninguna aproximaciónterapéutica, ni ninguna técnica tiene sentido y eficacia a nivel terapéutico. Es por esto, quepara ayudar de manera eficaz, el terapeuta tiene que estar en contacto con su cuerposensorial, emocional y mental: para poder resonar empáticamente con el dolor del otro ycomprender el terror y la lucha que el paciente está sufriendo interiormente para no volverseloco.De esta manera el paciente puede sentir que esta persona le da seguridad y confianza. Paraamar, amarse a uno mismo, y a los demás, hace falta que el adulto-bebé haya experimentadoprincipalmente este amor, seguridad y confianza en carne propia. Es decir, la calidad tónico-sensorial del primer contacto de nuestra vida, la relación materno-filial, cohesiona, estructuray edifica al niño una identidad corporal de base. Y ese contacto en esta nueva relaciónterapéutica es la que se trata de repetir de una forma adecuada.El sentirse digno de ser querido ante uno mismo y ante los demás tiene que ver con esaprimera relación que se construye antes del lenguaje, antes de la palabra, que se transmite através del tacto, del tono de la voz, de los ojos que nos miran y nos ven. Para restaurar laherida, un individuo con un trastorno narcisista tendrá que explorar sus miedos primarios, sussentimientos de angustia, odio, desconfianza, vergüenza, confusión, etc. Hasta que no consigaatravesarlos, difícilmente conseguirá recuperar la plenitud de vida, el amor hacia sí mismo,transformando la autoagresión y autoinvalidación en ternura, confianza y aprecio hacia su Yo-corporal.Este puede ser el camino para recuperar la esencia humana y la capacidad para vivir conplenitud. Restablecidos nuestros miedos, podremos tocar, ver, oír y escuchar, y recuperar elvínculo con las garantías de una relación sana y segura de apego afectivo. Y desde estaconquista, la persona podrá ser capaz de dar y recibir amor con total libertad y autenticidad.Articulo publicado en la revista Consciencia sin Fronteras, Nº. 8 – Otoño 1999. 5

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