LA PREVENCIÓN DE CONDUCTASDESAFIANTES EN LA ESCUELAINFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO
L A PREVENCIÓNDE CONDUCTASDESAFIANTESEN LA ESCUELAINFANTIL.UN ENFOQUEPROACTIVOAUTORESLaura Escribano BurgosAsunción Gonzál...
Primera edición: marzo 2010©Fundación Educación y DesarrolloISBN 978-84-693-0436-5Impreso en:Jit Press, S.A. de C.V.Tel. (...
AGRADECIMIENTOS Agradecemos a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo la financiación ...
CONTENIDO Prólogo ........................................................................................................
VIII LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO MÓDULO 2 ...
CONTENIDO IXMÓDULO 5La organización del tiempo .............................................................
PRÓLOGO Es relativamente fácil imaginarse cómo los niños ...
XII LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO los aprendizajes, a pa...
PRÓLOGO XIII El segundo, la claridad en la influencia que ejerce la maestra como media- ...
PRESENTACIÓN El proyecto de investigación “La optimización del desarrollo socioemocio- nal de los niños, como p...
XVI PRESENTACIÓN dagógica, y a los egresados de la licenciatura en Pedagogía de dicha Facultad, la opo...
INTRODUCCIÓN Este manual es resultado de la cooperación de un grupo de profesionales del áre...
XVIII INTRODUCCIÓN educativa, reconoce la importancia de la acción que ejercen las educadoras en el ...
MIMÓDULOINTRODUCTORIO EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES MARCO TEÓRICO I. ¿QUÉ SO...
2 LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO La conducta desafiant...
EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES 3 ...
4 LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO cuando ésta ya se ha pro...
EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES 5 ...
6 LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO Disfrutar de sus...
EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES 7 ...
8 LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO ¿Cuál es su reacción ant...
EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES 9 ...
BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA
MÓDULO 1LA RELACIÓNMAESTRA-NIÑOS** En este título utilizamos el masculino genérico.
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MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 15MARCO TEÓRICO La base de un programa de Educación Preescolar eficaz...
16 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA las relaciones que ese yo ha establecido con las demás per...
MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 17 1.1.2 LA RELACIÓN AFECTIVA Y LA MOTIVACIÓN HACIA EL APRENDIZAJE ...
18 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA Invitar a los padres y madres a clase para hablar...
MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 19 para compartir sus juegos, actividades, intereses, logros y pre- ...
20 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA Formular preguntas que les hagan razonar. ...
MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 21tenencia al grupo, la colaboración y la ayuda mutua, y la reflexión sobrela ...
22 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA1.4 ACTIVIDADES TOMAR CONCIENCIA DE LA FINALIDAD DE ...
MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 23¿Qué barreras encontramos en esta situación que dificulta la comunica-ción?...
24 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA ESTRATEGIA IMPORTANCIA ...
MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 25ESTRATEGIAS A APLICAR PARA OPTIMIZAR LA COMUNICACIÓN CON LOS NIÑOSY NIÑAS Q...
26 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA ...
MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 27Hagan una lluvia de ideas sobre las estrategias que se podrían aplicarpara...
28 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA ¿En qué actividades podrían alcanzar esta autonomía? ...
MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 29analice la valoración realizada y seleccione las estrategias que decidaaplic...
30 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA PLAN DE ACCIÓN A CORTO PLAZO Revise este módulo y ...
MÓDULO 2 2EL APOYOA LA RELACIÓNENTRE IGUALES
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MÓDULO 2 EL APOYO A LA RELACIÓN ENTRE IGUALES 33MARCO TEÓRICO2.1 EL GRUPO DE IGUALES El grupo de iguales...
34 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA formas de entender el trabajo en el aula, las actividades, ...
MÓDULO 2 EL APOYO A LA RELACIÓN ENTRE IGUALES 35 de poner en marcha proyectos y actuaciones que traduzc...
36 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA Podríamos sintetizar con Ford, Davern y Schnorr (1999) ...
MÓDULO 2 EL APOYO A LA RELACIÓN ENTRE IGUALES 372.2.2 EL AULA COMO LUGAR SEGUROUn aula segura es un lugar en el...
38 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA aprendizaje personal y el del grupo (Johnson y Johnso...
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modificacion de conducta
Published on: Mar 4, 2016
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  • 1. LA PREVENCIÓN DE CONDUCTASDESAFIANTES EN LA ESCUELAINFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO
  • 2. L A PREVENCIÓNDE CONDUCTASDESAFIANTESEN LA ESCUELAINFANTIL.UN ENFOQUEPROACTIVOAUTORESLaura Escribano BurgosAsunción González del Yerro ValdésMónica Ortiz GarcíaCecilia Simón RuedaMariona Tarragona RoigEstela Uribe FrancoCOLABORADORESBertha Álvarez MoralesAbril Cortés SalazarPatricia Mercado SánchezMarta Sandoval MenaFundación Educación y Desarrollo
  • 3. Primera edición: marzo 2010©Fundación Educación y DesarrolloISBN 978-84-693-0436-5Impreso en:Jit Press, S.A. de C.V.Tel. (5255) 5794 5198www.jitpress.com.mxjitpress@prodigy.net.mxMéxico, D.F.EJEMPLAR GRATUITOImpreso en MéxicoPrinted in Mexico
  • 4. AGRADECIMIENTOS Agradecemos a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo la financiación de este proyecto. Agradecemos al DIF de Naucalpan su colaboración y apoyo para el desarrollo de esta investigación. Agradecemos, muy efusivamente, a los equipos docentes de las Estancias Infantiles de Naucalpan “Tlahuacalli” y “Pilli Tlacoa” su par- ticipación en esta investigación. Agradecemos al Center on the Social and Emotional Foundations for Early Learning (CSFEL) el permiso concedido para utilizar sus ma- teriales en este proyecto. Agradecemos al profesor Colwyn Trevarthen, de la Universidad de Edimburgo, las sugerencias realizadas durante el proceso de realización de estos módulos de formación. Agradecemos al profesor José Luis Linaza, de la Universidad Autónoma de Madrid, las sugerencias realizadas durante el proceso de realización de estos módulos de formación. Agradecemos al profesor Javier Tamarit, responsable de calidad de la Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (FEAPS), las sugerencias realizadas y la revisión del módulo introductorio. Agradecemos a Tania Guadalupe Romero Romero y Aide Alejandra Lara Díaz su colaboración en el diseño de este manual.
  • 5. CONTENIDO Prólogo ................................................................................................................................. xi Presentación ....................................................................................................................... xv Introducción ..................................................................................................................... xvii MÓDULO INTRODUCTORIO El desarrollo socioemocional y la prevención de conductas desafiantes ......................................................................................................1 I. ¿Qué son las conductas desafiantes? ......................................................................1 II. Supuestos básicos de la psicología actual................................................................2 III. Perspectivas para abordar las conductas desafiantes .............................................3 IV. La pirámide de la enseñanza ....................................................................................6 V. Actividades .................................................................................................................7 BLOQUE 1 Las relaciones sociales en la escuela MÓDULO 1 La relación maestra-niños ..................................................................................................13 1.1 La relación maestra-niños eje del aprendizaje y desarrollo socioemocional .........................................................................................................15 1.1.1 La influencia de la relación maestra-niños sobre el desarrollo socioemocional ... ................................................................15 1.1.2 La relación afectiva y la motivación hacia el aprendizaje .............................................................................................17 1.2 Estrategias que generan seguridad y confianza ...................................................17 1.2.1 Entablar relaciones sociales personalizadas ...........................................17 1.2.2 Optimizar la calidad de la comunicación ................................................18 1.2.3 Motivar para explorar el mundo ..............................................................19 1.3 La personalización de la atención educativa .......................................................20 1.4 Actividades ...............................................................................................................22
  • 6. VIII LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO MÓDULO 2 El apoyo a la relación entre iguales ..................................................................................31 2.1 El grupo de iguales ..................................................................................................33 2.2 El aula inclusiva........................................................................................................33 2.2.1 El clima del aula inclusiva .........................................................................35 2.2.2 El aula como lugar seguro ........................................................................37 2.2.3 Apoyar las relaciones de amistad ............................................................39 2.2.4 Afirmar la identidad ..................................................................................42 2.2.5 El currículo en el aula inclusiva: el currículo personalizado ................45 2.2.6 La gestión democrática de las normas ....................................................46 2.3 Actividades ...............................................................................................................55 MÓDULO 3 La relación con las familias................................................................................................71 3.1 Fines y repercusiones de la colaboración familia-escuela...................................73 3.2 Principios de colaboración......................................................................................74 3.3 Ámbitos de colaboración ........................................................................................76 3.3.1 La comunicación y el intercambio de información ...............................76 3.3.2 La participación en las actividades escolares .........................................79 3.3.3 Mejora de las competencias como agentes educativos: la familia y la escuela.................................................................................83 3.4 Actividades ...............................................................................................................86 BLOQUE 2 La creación de entornos que apoyen el desarrollo socioemocional MÓDULO 4 El diseño del entorno físico............................................................................. ..................97 4.1 El entorno escolar y las necesidades de la infancia .............................................99 4.1.1 Aprender en compañía ...........................................................................101 4.1.2 Relación e interacción social ..................................................................102 4.1.3 Comunicación y expresión......................................................................103 4.1.4 Autonomía................................................................................................103 4.2 El entorno y el desarrollo de la autorregulación ...............................................104 4.2.1 División del espacio en zonas interactivas ............................................104 4.2.2 Uso del mobiliario. ..................................................................................105 4.2.3 Manejo de los materiales ........................................................................105 4.2.4 Apoyos visuales........................................................................................106 4.3 Estrategias para organizar las actividades ..........................................................107 4.3.1 Actividades dirigidas por la maestra .....................................................107 4.3.2 Actividades libres y rincones ..................................................................108 4.3.3 Los rincones del aula. ..............................................................................109 4.4 Actividades .............................................................................................................116
  • 7. CONTENIDO IXMÓDULO 5La organización del tiempo ............................................................................................ 1235.1 La importancia de los horarios en la escuela .................................................... 1255.2 Los elementos de los horarios y rutinas ............................................................. 1265.3 Planeación de las actividades de aprendizaje y de transición .......................... 1335.4 Actividades ............................................................................................................ 135BLOQUE 3La enseñanza de habilidadesMÓDULO 6Facilitar el desarrollo de la autorregulación. ................................................................ 1496.1 La autorregulación: concepto ............................................................................. 1516.2 Perspectivas teóricas sobre la autorregulación.................................................. 151 6.2.1 La perspectiva de la Psicología Cognitivo-Social ..................................... 151 6.2.2 El estudio de la autorregulación emocional ............................................. 154 6.2.3 El desarrollo de la autorregulación desde la psicología de Vigotsky ............................................................................................................ 1586.3 El papel del docente en el desarrollo de la autorregulación: la regulación andamiada .......................................................................................1616.4 Actividades .............................................................................................................168MÓDULO 7Enseñar a comprender, expresar y regular emociones ............................................... 1757.1 El aprendizaje socioemocional: concepto .......................................................... 1777.2 El apoyo docente al aprendizaje socioemocional ............................................. 178 7.2.1 Reconocer los sentimientos y mostrar empatía .................................. 179 7.2.2 Identificar y comprender los sentimientos propios y ajenos ....................................................................................................... 180 7.2.3 Facilitar la expresión emocional ........................................................... 181 7.2.4 Enseñar a regular la experiencia emocional ....................................... 1817.3 Actividades ............................................................................................................ 185MÓDULO 8La enseñanza explícita de habilidades sociales ............................................................ 1898.1 El contexto escolar y el desarrollo social en la infancia ................................... 1918.2 La enseñanza de las habilidades sociales ........................................................... 194 8.2.1 Las razones que justifican su enseñanza ............................................. 194 8.2.2 El concepto de habilidad social............................................................. 196 8.2.3 El proceso de enseñanza de las habilidades sociales .......................... 198 8.2.4 Métodos de enseñanza de las habilidades sociales ............................. 2008.3 Actividades ................................................................................................................. 213REFERENCIAS ............................................................................................................. 217
  • 8. PRÓLOGO Es relativamente fácil imaginarse cómo los niños aprenden los nombres de determinadas cosas: pelota, perro, árbol, comida, papá. Pero cuesta mucho más entender cómo aprendemos después a nombrar la soberbia, la amargura, el amor, la felicidad o la melancolía. ¿Cómo se nombraron las emociones?, ¿hay otros sentimientos además de los que el lenguaje contabiliza? Jaume Trilla Pensamiento, lenguaje, acción para transformar y, ahora, emoción. Formas diversas que distinguen aquello que nos hace humanos. Trilla se pregunta y nos pregunta cómo es que se nombraron las emociones, lo que de ninguna forma intentaremos escudriñar aquí, pero sí establecer, al menos, cómo se configuran a través de la convivencia, el lenguaje, la acción y las habilidades del pensamiento, cómo dan sentido al comportamiento humano. El texto que el lector tiene en sus manos se propone abordar tan sólo una parte de la enorme labor que realizan los educadores como profesionales que contribuyen a la formación humana; se considera la educación preescolar como uno de los niveles fundamentales en la construcción de los mecanismos que orientarán el comportamiento de los niños y niñas en etapas posteriores de su desarrollo, tanto en el sistema escolar como en otros ámbitos de la vida coti- diana. El nivel preescolar en nuestro país se ha distinguido por incorporar en su operatividad los avances en el diseño curricular de corte sociocognitivo, lo que nos place sobremanera, pues desde esta perspectiva teórica se da priori- dad a formas de comprensión de la realidad que atienden al valor social de
  • 9. XII LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO los aprendizajes, a partir de patrones derivados del uso del lenguaje y de la interacción humana. En este caso, se trata de una propuesta que ofrece una alternativa de inter- vención profesional a las maestras educadoras de preescolar, constituidas como un sector sensible a las dinámicas de cambio social que reflejan sus alumnos y alumnas en el aula, cuya participación en la escuela les exige una formación sólida circunscrita por aspectos de diversa índole, los pedagógicos, en tanto do- minio de saberes teóricos y prácticos respecto a la formación humana; los éticos respecto a la adopción de posturas comprensivas de la diversidad de los seres humanos; los metodológicos en tanto les plantea la necesidad de atender de ma- nera estratégica la gran variedad de situaciones didácticas en el aula; los axioló- gicos en tanto les plantea la necesidad de amparar su desempeño en fines educa- tivos trascendentales para la constitución del ser humano; y aquellos propios del conocimiento de la infancia en sus aspectos biopsicológico, cognoscitivo, social y moral, fundamentalmente. En este sentido, es oportuna la presencia de este texto que combina la enseñanza alternativa con la investigación comprometida de sus autoras, con la finalidad de perfilar el desarrollo de competencias en las educadoras hacia una praxis comprensiva, que, dicho entre paréntesis, cada vez es más evidente que nos hace falta. Ocuparse de la Educación Preescolar, en cualquiera de sus aspectos, está más que justificado, y ocuparse de la formación de los educadores es más que obvio. Atender la formación de los pequeños adquiere tintes fantásticos en tan- to en la edad preescolar ocurre un desarrollo intensivo de diversas capacidades mentales y cambios cualitativos en el pensamiento infantil. La educación de los niños y niñas en esta etapa influye profundamente en su aprendizaje escolar y en su actividad social. Samuel Johnson cuando, preguntado sobre cuál era la edad adecuada de comienzo de la educación de un niño respondió que alrede- dor de cien años antes de nacer. Y no se trata de una broma pesada hecha al sistema educativo de cualquier nación, sino de una gran responsabilidad en que los educadores del siglo XXI deben poner todo su talento, imaginando que no están educando a la infancia para el presente sino, sobre todo, para su futuro. Cuatro ejes caracterizan esta propuesta de intervención. El primero, el uso pedagógico de los espacios educativos, frecuentemente tratados con desdén por considerarlos inocuos a los efectos de la formación humana. Aquí, la estructu- ra de los ambientes es fundamental para el fortalecimiento de las habilidades sociales, se concibe el espacio como una forma de lenguaje no verbal que es- timula a los niños y niñas a la realización de acciones, facilita la adopción de determinadas actitudes y favorece algunos tipos de relación e intercambio lin- güístico, social y personal. Se reconoce que el espacio no adquiere significancia por la estructura de los muebles y objetos de aprendizaje, sino, además, por las posibilidades que ofrece para desplazarse, jugar, verse, compartir; en suma, interactuar.
  • 10. PRÓLOGO XIII El segundo, la claridad en la influencia que ejerce la maestra como media- dora de procesos, lo que le compromete al empleo de estrategias innovadoras en el ámbito de la comunicación humana. El tercero, el planteamiento de recomendaciones pedagógicas que destacan el carácter práctico y económico de cada actividad, de donde deriva la organiza- ción y operatividad de las tareas y espacios con pocos elementos o con aquellos que están al alcance de las educadoras, donde la imaginación es lo que más se pondera. Cabe destacar que los materiales educativos son relevantes, pero nun- ca constituyen finalidades en sí mismos. El cuarto, la reflexión que se hace respecto a una perspectiva educativa que da un paso en el trabajo a través de la educación para la comprensión. Dada la importancia de los procesos de formación de los educadores de Educación Preescolar, no puede dejar de reconocerse la contribución que hace la Universidad, desde la investigación como una de sus funciones sustantivas, para solidarizarse con el sistema educativo y contribuir en la empresa de mejo- rar, en lo posible, las prácticas educativas en dicho nivel escolar. Es deseable que con este manual, las maestras tengan ocasión de apreciar que su labor es funda- mental para la continuidad de la formación que los niños y niñas van edificando desde la casa, y que vale la pena reconocer que en estos procesos la labor de una universidad, cumple parte de su cometido cuando hace llegar los resultados de la investigación que realiza a la comunidad que le da sentido. Este texto nació a partir de una necesidad y de una ilusión. La necesidad es objetiva, las maestras podrán dar cuenta de su utilidad, para lo cual será bienvenida su evaluación crítica; la ilusión es subjetiva, las autoras habrán de vivir esperanzadas a que se muestre el encanto de la acción pedagógica puesta al servicio de la humanidad en ciernes. Jesús Manuel Hernández Vázquez11 Académico de la Licenciatura en Pedagogía y Coordinador de la Unidad de Planeación de la Facultad de EstudiosSuperiores Acatlán.
  • 11. PRESENTACIÓN El proyecto de investigación “La optimización del desarrollo socioemocio- nal de los niños, como programa preventivo en la Sala de Intervención y Asesoría Pedagógica SIAP” surge en 2007 en el marco de la Convocatoria de Ayudas para Programas de Cooperación Interuniversitaria e Investigación Científica entre España e Iberoamérica de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Esta investigación es producto de la cooperación entre dos universidades de gran tradición, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM); y es en la Sala de Intervención y Asesoría Pedagógica de la Unidad de Investigación Multidisciplinaria, en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, donde se integró un equipo de trabajo académico para la elaboración de esta propues- ta de intervención psicopedagógica dirigida a la población preescolar benefi- ciaria del programa de Estancias Infantiles DIF (Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia) Naucalpan. El tratamiento de las conductas desafiantes constituye un gran reto por la recurrencia de su presencia en el ámbito escolarizado, y por el impacto que ge- nera en el desarrollo de aprendizajes y conductas sociales. Hasta la década de los noventa, las terapias comúnmente utilizadas con la población infantil y con las personas con dificultades comunicativas aplicaban técnicas de modificación de conducta; este enfoque, como veremos, se muestra insuficiente para respon- der a las necesidades de los alumnos y alumnas, y para mejorar su capacidad para regularse a sí mismos; es necesario generar una propuesta de intervención que, desde un enfoque proactivo, apoye el desarrollo socioemocional en la edad preescolar. La Sala de Intervención y Asesoría Pedagógica (SIAP) es un espacio de desarrollo profesional creado por la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán que ofrece a la comunidad infantil un servicio de intervención psicope-
  • 12. XVI PRESENTACIÓN dagógica, y a los egresados de la licenciatura en Pedagogía de dicha Facultad, la oportunidad de que realicen su Servicio Social Comunitario en la modalidad de titulación, atendiendo a los niños y niñas con problemas de aprendizaje y a sus familias. Este material forma parte de un proyecto que evalúa la eficacia de un pro- grama de formación docente dirigido al fortalecimiento del desarrollo socio- emocional en la infancia, a prevenir la aparición de conductas desafiantes y a incorporar la función preventiva en el ámbito de actuación de la SIAP.
  • 13. INTRODUCCIÓN Este manual es resultado de la cooperación de un grupo de profesionales del área de psicopedagogía, con el objetivo común de llenar un espacio de inter- vención, aún vacío, en el ámbito de la educación preescolar: el manejo de las conductas desafiantes. En la actualidad, una de las problemáticas más relevantes que enfrentan los educadores es el manejo de estas conductas que manifiestan los infantes que asisten al preescolar, cuya atención ya no queda exclusivamente circunscrita al ámbito familiar; la escuela como instancia educativa asume una parte de esta responsabilidad, debe apoyar, junto a la familia, el desarrollo de las habilidades sociales. La escuela tiene la importante labor de organizar, coordinar y promover el desarrollo de la competencia social desde edades tempranas. Con base en esta necesidad surge este manual de formación docente para la prevención de conductas desafiantes y el desarrollo de habilidades sociales, dirigido a las pro- fesoras y profesores2 de preescolar con la finalidad de innovar y mejorar cons- tantemente la calidad de la educación. El programa de formación ha sido diseñado siguiendo el modelo de la “Pirámide de la Enseñanza” (Fox, Dunlap, Hemmeter y Strain, 2003) y las di- rectrices que el “Center on the Social and Emotional Foundations for Early Learning (CSEFEL)” ofrece a los profesionales que trabajan con los equipos docentes del nivel preescolar con el fin de promover prácticas que optimicen el desarrollo personal y social de los niños y niñas, y prevengan la aparición de conductas desafiantes mediante el establecimiento de relaciones positivas entre todos los miembros de la comunidad educativa, y la creación de entornos que aseguren el bienestar, estimulen el interés y favorezcan la implicación de los escolares más pequeños en las actividades diarias. El Manual se fundamenta en el análisis de los módulos de formación publi- cados por el CSEFEL y en un trabajo de adaptación a la realidad educativa de las Estancias Infantiles mexicanas, bajo el marco del “Programa de Educación Preescolar” (SEP, 2004), documento que plantea los resultados de la reforma2 A lo largo de todo el manual utilizamos el término “maestras” para referirnos a todos los docentes (hombres y mujeres) quetrabajan en la Educación Preescolar porque los equipos educativos con los que trabajamos en el desarrollo de este proyectoestaba formado sólo por mujeres. No obstante, en las actividades sugeridas utilizaremos el masculino genérico. Del mismomodo, hablamos de Educación Preescolar porque es así como se denomina en México esta primera etapa educativa.
  • 14. XVIII INTRODUCCIÓN educativa, reconoce la importancia de la acción que ejercen las educadoras en el proceso de formación de los infantes y destaca el papel de las experiencias sociales tempranas como detonante de las competencias que se desarrollarán en esta etapa educativa que sirve como enlace y fundamento para la Educación Primaria. Este manual contiene la fundamentación teórica de la propuesta de forma- ción docente estructurada en nueve módulos que finalizan con una propuesta de actividades prácticas. El módulo introductorio pretende crear un marco de referencia común con las maestras, que facilite la identificación de las conductas desafiantes que se presentan en el aula, las variables que determinan su aparición, y la toma de conciencia de las creencias y actitudes que mantienen ante ellas. Los ocho restantes tienen como fin mejorar las prácticas educativas que se especifican en los tres primeros niveles de la “Pirámide de la enseñanza”, que explicamos en el módulo introductorio. Los módulos del primer nivel de la pirámide se centran en las pautas de relación que se establecen en los contextos que son más relevantes en la vida de los niños y niñas: la familia y la escuela, con el propósito de que las maestras valoren la importancia que tiene la calidad de estas relaciones en el desarrollo, la educación y el bienestar del alumnado. Diferentes razones nos han impedido añadir en este primer nivel de la pirámide un módulo dedicado a la relación entre el profesorado. Desde la visión de una educación inclusiva, entendida como un proceso consistente en responder y satisfacer las necesidades diversas de todos los alum- nos y alumnas mediante una mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, y en reducir la exclusión dentro de la educación y a partir de ella (Booth, 1996), se pretende promover una relación entre iguales basada en el respeto, la colaboración y la ayuda mutua. El módulo cuarto y el quinto conforman el segundo bloque dirigido a im- pulsar la creación de entornos que apoyen el proceso educativo; animan al pro- fesorado a estructurar el espacio y los recursos materiales del aula, y a organizar el tiempo de una manera que responda a las necesidades de los pequeños, ase- gure el bienestar y facilite el aprendizaje, las relaciones sociales y el desarrollo de la autorregulación. El último bloque integrado por los módulos seis, siete y ocho, está dedicado al desarrollo de la autorregulación, a la educación emocional y a la enseñanza explícita de habilidades sociales. La finalidad de este trabajo es que contribuya a la prevención de conduc- tas desafiantes y al desarrollo socioemocional de los niños y niñas, a partir de la formación del equipo docente que día a día convive con ellos y con ellas en las aulas.
  • 15. MIMÓDULOINTRODUCTORIO EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES MARCO TEÓRICO I. ¿QUÉ SON LAS CONDUCTAS DESAFIANTES? Los primeros años de vida ejercen una influencia muy importante en el desarrollo personal y social del ser humano. En este periodo, niños y ni- ñas desarrollan su identidad personal, adquieren diferentes habilidades y aprenden pautas de conducta básicas para participar e integrarse en la vida familiar, escolar y social. En el contexto escolar se producen infinidad de interacciones entre las que podemos observar el estilo de cada alumno y alumna en las rela- ciones sociales y en la resolución de conflictos, algunas de estas conduc- tas pueden ser catalogadas como conductas desafiantes, las que afectan a las relaciones sociales con adultos e iguales y a las posteriores estrategias de interrelación o las que dificultan el aprendizaje.
  • 16. 2 LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO La conducta desafiante es cualquier tipo de conducta que interfiere en el aprendizaje o en el normal desarrollo de los niños y niñas, que resul- ta dañina para ellos, o para otros compañeros, compañeras o adultos, o que les sitúan entre la población que tiene alto riesgo de manifestar pos- teriormente problemas sociales o fracaso escolar (Langley 2008, p. ii). Según Emerson (1995), el término “conducta desafiante” se refiere a: (Toda) conducta culturalmente anormal de tal intensidad, frecuencia o duración que es probable que la seguridad física de la persona o de los demás corra serio peligro, o que limite el uso de las oportunidades nor- males que ofrece la comunidad, o que, incluso, se le niegue el acceso a dichas oportunidades (p.4-5). De esta última definición podemos destacar que, por un lado, la cul- tura propia de cada contexto va a jugar un papel fundamental en la con- sideración de la conducta como desafiante o no y, por otro, que la limi- tación de oportunidades (para aprender y desarrollarse) determina que algunos comportamientos sean catalogados con esa definición, ya que las conductas están condicionadas por las consecuencias que producen tanto en el propio individuo, como en el resto de las personas que comparten su entorno. Las conductas desafiantes constituyen, con frecuencia, el medio que utilizan los niños y niñas que carecen de las habilidades comunicativas y socioemocionales necesarias para expresar sus necesidades y apare- cen cuando existe un desajuste en la interacción que establecen con su contexto social (Carr, McConnachie, Carlson, Kemp, y Smith, 1996; Tamarit, 2005). Como consecuencia de todo ello, consideramos fundamental asumir el reto de contribuir a favorecer el desarrollo de la competencia socio- emocional de niños y niñas, de enseñarles habilidades y de crear un en- torno que responda a sus necesidades en el contexto de la Educación Preescolar, como forma de prevenir posibles conductas que puedan ser dañinas para cualquier persona de la escuela, incluyendo a quien las pro- tagoniza. II. SUPUESTOS BÁSICOS DE LA PSICOLOGÍA ACTUAL Tamarit (1995, 2005) establece varios supuestos básicos que caracteri- zan la manifestación de las conductas desafiantes. Destacamos los dos siguientes:
  • 17. EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES 3 MIa) Pueden tener un carácter comunicativo, ya que a través de ellas niños y niñas manifiestan sus emociones o estados de ánimo como enojo o tristeza y, con ellos, sus necesidades insuficientemente sa- tisfechas.b) Constituyen la expresión de un desajuste entre el individuo y el en- torno; por lo tanto no son un “problema de conducta” que tienen 1 los niños y niñas, sino conductas que nos retan, nos desafían, a los profesionales, a los familiares, a los servicios educativos a disponer la mejor respuesta atendiendo al óptimo desarrollo de esos niños y niñas en su contexto social y cultural. 2 Bajo estos supuestos, mucho más afinados de la realidad que ocurre,además del análisis clásico (antecedentes y consecuencias) que venimosrealizando cuando queremos determinar de manera más exacta cómose está produciendo la conducta y por qué, debemos distinguir los doscomponentes que se encuentran íntimamente relacionados, pero inde- 3pendientes y versátiles en cada uno de sus aprendizajes:1. La forma (topografía): Que es la manifestación de la conducta, por ejemplo, el berrinche.2. La función (objetivo): Que es la intención que la persona persigue con esa conducta, continuando con el ejemplo anterior, con el be- 4 rrinche un niño podría intentar comunicarnos que no se encuentra bien.III. PERSPECTIVAS PARA ABORDAR LAS CONDUCTAS DESAFIANTES 5La primera se podría identificar con lo que tradicionalmente ha sido unaperspectiva “negativa” de la conducta, abogada bajo el planteamiento deque ésta era intencionalmente mala y por lo tanto merecedora de casti-go. Ahora los nuevos enfoques del estudio de la conducta ya no tienen 6este planteamiento tan simplista, sino que ven los problemas de conduc-ta desde una perspectiva “positiva”, como una interacción desajustada,merecedora de ayuda y empatía y, por lo tanto, de acciones encaminadasa dotar de aprendizajes positivos y comunes para garantizar una mejoraen el desarrollo de las interacciones. 7 Cuando pretendemos intervenir para ayudar a la persona que pre-senta una conducta desafiante nos encontramos con dos enfoques que,en muchas ocasiones no son excluyentes, pero que es posible que unasintervenciones enfocadas simplemente en “cómo parar la conducta” 8
  • 18. 4 LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO cuando ésta ya se ha producido, basadas en el Abordaje Reactivo, pa- sen por alto otras actuaciones altamente recomendables, basadas en el Abordaje Proactivo (o constructivo), que son todas aquellas actuaciones y aprendizajes que podemos ofrecer al individuo para prevenir la apari- ción de la conducta.A. LA PERCEPCIÓN DE LAS CONDUCTAS DESAFIANTES DESDE LOS DOS ENFOQUES El enfoque tradicional o reactivo percibe la conducta desde el momento en que ésta ya se ha producido, por lo que genera actuaciones para fre- narla y/o corregirla. El enfoque actual defiende la necesidad de dejar de considerar al sujeto como un ser aislado y de interpretar sus conductas como negativas o positivas sin más. Y afirma con rotundidad que las conductas de los niños y niñas, como las del resto de las personas, no pueden entenderse con independencia del contexto en el que se encuentran y, por lo tanto, debemos realizar un cuidadoso análisis para determinar las actuaciones y aprendizajes necesarios para mejorar la vida de las personas y su rela- ción con el entorno. Este enfoque retoma el supuesto básico de la Psicología Ecológica que concibe el desarrollo como resultado de un compromiso permanen- te entre el individuo y el entorno y, como consecuencia, interpreta sus conductas como producto de la interacción que éste establece con su contexto. Cuando este contexto responde a las necesidades de los niños y niñas, sus comportamientos no resultan problemáticos, pero cuando deja de hacerlo, aparecen las conductas desafiantes. Por ello, este enfoque percibe la conducta desafiante como una al- teración de la interacción que se establece entre el sujeto y su contexto, que nos muestra que algunas de sus necesidades están quedando sin cu- brir.B. ENFOQUES PARA AFRONTAR LAS CONDUCTAS DESAFIANTES Estas dos formas distintas de percibir la conducta desafiante conducen a plantear dos formas diferentes de intervenir. La primera de ellas, la pers- pectiva tradicional tiene un carácter exclusivamente reactivo. Propone intervenir inmediatamente después de que aparezcan las conductas de- safiantes, con una actitud poco comprensiva de la situación que deriva generalmente en el castigo.
  • 19. EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES 5 MI Por el contrario, la perspectiva actual apuesta por una intervenciónde carácter eminentemente preventivo y proactivo, aunque en el casode ser necesario puede plantear actuaciones reactivas, pero entendiendola conducta siempre como una base de interrelación positiva. Si orienta-mos nuestras actuaciones en prevenir la aparición de estas conductas, enoptimizar el ambiente de enseñanza-aprendizaje y en mejorar la com- 1petencia socioemocional, deberíamos tener en cuenta tres ámbitos deactuación distintos, pero estrechamente relacionados: La creación de un entorno en el que todos los niños y niñas quie- ran estar. Un contexto caracterizado por el establecimiento de relaciones sociales satisfactorias y por la participación de todos y 2 de cada uno de los alumnos y alumnas de la clase en las activida- des que se realizan en la escuela. La presencia de actitudes y actuaciones de la maestra dirigidas al fortalecimiento de la autoestima de niños y niñas y a la adqui- sición de una mayor confianza en sí mismos. En este ámbito es 3 fundamental la observación constante del alumnado para detec- tar las posibles señales de insatisfacción y/o las que preceden a la aparición de conflictos con el fin de ofrecerles el apoyo necesario para una resolución adecuada. Una guía activa que facilite el desarrollo de la autorregulación, de 4 la comunicación, y el aprendizaje de habilidades sociales. Se trata de diseñar y desarrollar las actividades escolares aplicando estrate- gias adecuadas para que los alumnos y alumnas aprendan a regular sus conductas, a comprometerse con la buena marcha del grupo y a adquirir las habilidades sociales y comunicativas necesarias para 5 el establecimiento de las relaciones de amistad, entre las que Fox, Dunlap, Hemmeter, Joseph y Strain (2003) destacan la capacidad para organizar los juegos, compartir los juguetes y materiales, tur- narse, desarrollar la empatía, recibir y mostrar manifestaciones de afecto, ayudar, felicitar a los otros, disculparse, controlarse y resol- 6 ver adecuadamente los conflictos interpersonales. Este tipo de intervención, denominado con frecuencia “ApoyoConductual Positivo” (Positive Behavior Support) (Carr, Dunlap, Hornery otros, 2002), aplica un modelo de intervención basado en valores y cen- 7trado en la persona. Como señala Tamarit (2005) este modelo pretende ayudar a las per-sonas para que aprendan a: 8
  • 20. 6 LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO Disfrutar de sus vidas. Vivir con la máxima independencia. Vivir una vida plena, trabajar y jugar totalmente integradas en su comunidad. Resolver los problemas de conducta que dificulten el logro de los tres objetivos anteriores. Se trata de un modelo de intervención, como defiende Tamarit (2005) de nuevo, basado en la ética que rechaza todo tipo de actuación que vulnere los derechos del individuo o que aminore en lo más mínimo su dignidad. Las intervenciones han de ser socialmente valoradas, profe- sionalmente competentes y centradas en la persona. IV. LA PIRÁMIDE DE LA ENSEÑANZA La pirámide de la enseñanza es un modelo diseñado por los investiga- dores norteamericanos Fox, Dunlap, Hemmeter, Joseph y Strain (2003), para apoyar el desarrollo de la competencia social y prevenir la aparición de conductas desafiantes en niños y niñas preescolares. Estos investigadores constatan que muchos educadores de preescolar afirman encontrarse insuficientemente preparados para responder a las necesidades de los alumnos y alumnas que presentan conductas desafian- tes, que organizan ineficazmente el tiempo en sus clases pues dedican la mayor parte del mismo a controlar el comportamiento de unos cuantos y poco a apoyar el aprendizaje de todos y que, en definitiva, sienten no tener la competencia necesaria para transformar el aula en un contexto seguro que optimice su desarrollo. La pirámide de la enseñanza pretende configurar un marco de ac- tuación docente y, con él, un contexto de enseñanza-aprendizaje capaz de mejorar los niveles de la práctica educativa que son necesarios para prevenir la aparición de conductas desafiantes y mejorar el desarrollo social y emocional del alumnado. Estos niveles de práctica se encuen- tran jerárquicamente organizados y estrechamente relacionados entre sí. El primero de ellos, considerado como requisito básico de toda ac- ción educativa, es el establecimiento de relaciones sociales positivas en- tre todos los miembros de la comunidad educativa. El segundo se dirige a ayudar a las maestras a organizar espacial y temporalmente la escuela con el fin de crear contextos que apoyen el aprendizaje y el desarrollo emocional y social. El tercero está reservado a los alumnos y alumnas
  • 21. EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES 7 MIque se encuentran en situación de riesgo, a aquellos que parecen tenermás probabilidades de terminar presentando dificultades para regularsu propia conducta y para relacionarse adecuadamente con los otros.La práctica situada en el cuarto nivel de la pirámide ofrece un modelode intervención para actuar con los niños y niñas que ya presentan estoscomportamientos (véase figura I1). 1 Los tres primeros En ellos se centra Inter- niveles tienen un vención este programa carácter preventivo individual 2 Enseñar habilidades Crear entornos que apoyen Establecer relaciones sociales positivas 3 The Center on the Social and Emotional Foundations for Early LearningFigura I1. “La pirámide de la enseñanza” adaptada de Fox, Dunlap, Hemmeter, Josephy Strain (2003). Este texto trata sobre los tres primeros niveles de práctica educativa, 4sobre los que tienen un carácter preventivo.V. ACTIVIDADES 5Piense y conteste (esta actividad está basada en las propuestas porMagerotte, Houchard, Deprez, Bury, y Magerotte, 1994).¿Qué son las conductas desafiantes? 6¿Tiene algún alumno o alumna con estas conductas? 7 8
  • 22. 8 LA PRODUCCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES EN LA ESCUELA INFANTIL. UN ENFOQUE PROACTIVO ¿Cuál es su reacción ante ellas? ¿Por qué piensa que aparecen estas conductas? ¿Cómo cree que debe actuar ante ellas? ¿Con qué fin actuaría así? Marque en la siguiente tabla las conductas que son desafiantes cuan- do se presentan sistemáticamente y escriba por qué las considera así. CONDUCTAS RAZONES Llora y patalea si no consigue lo que quiere. Come todo lo que ve, piedrecitas, arena... Pega a sus compañeros cuando sale al patio. Se queda en un rincón solo en los tiempos de juego sin jugar y mirando a la pared. No quiere comer fruta.
  • 23. EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Y LA PREVENCIÓN DE CONDUCTAS DESAFIANTES 9 MI¿Qué papel cree que juega el contexto social en su aparición? 1¿Qué puede hacer la escuela puede para prevenir su aparición? 2 Señale en la tabla las funciones que podrían perseguir las siguientesconductas y describa qué haría en esas situaciones. CONDUCTAS POSIBLES FUNCIONES POSIBLES ACTUACIONES 3 María llora, está irascible y tira los objetos que encuentra cuando llega a la escuela sin desayunar. Pedro jala del pelo a los niños que encuentra en el patio cuando juegan a 4 algo que no le gusta. Rafael se levanta de la silla continuamente y rompe las hojas cuando le pedimos hacer una ficha. Macarena se levanta continuamente y 5 deambula por el aula cuando estamos en el círculo. Julián y muchos otros andan de un lado a otro y se alborotan cuando cambiamos de actividad. 6 7 8
  • 24. BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA
  • 25. MÓDULO 1LA RELACIÓNMAESTRA-NIÑOS** En este título utilizamos el masculino genérico.
  • 26. 1
  • 27. MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 15MARCO TEÓRICO La base de un programa de Educación Preescolar eficaz es el estableci- miento de relaciones positivas de apoyo entre todos los miembros de la comunidad educativa: alumnado, profesorado y familias. Estas relacio- nes sociales constituyen el requisito básico para el aprendizaje y para un 1 sano desarrollo social, emocional y conductual. Nos centraremos en este módulo en la relación maestra-niños y en las repercusiones que esta relación tiene sobre el aprendizaje y el desa- rrollo de la competencia socioemocional infantil.1.1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS EJE DEL APRENDIZAJE Y DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Durante esta etapa educativa, la relación que establecen los niños y ni- ñas con sus maestras adquiere una importancia especial. Debe tratarse de una relación que asegure el bienestar emocional de los pequeños, que les haga sentirse seguros, aceptados, valorados y queridos por ser como son, y que les transmita confianza en sí mismos y en sus posibilidades de éxito. Para ello, la relación maestra-niños debe revestirse de las caracte- rísticas que conducen al establecimiento de un vínculo de apego seguro (Ainsworth y Bell, 1970); el establecimiento de este tipo de vínculo ejer- ce una influencia importante sobre el desarrollo socioemocional y sobre el aprendizaje infantil. 1.1.1 LA INFLUENCIA DE LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS SOBRE EL DESARROLLO SOCIOEMOCIONAL Desde hace ya muchos años, la psicología del desarrollo afirma que el vínculo afectivo que los niños y niñas establecen con los adultos constitu- ye una necesidad tan básica, primaria y necesaria para la supervivencia, como la necesidad de beber o de tomar alimento (Delval, 1997). Bowlby, siguiendo la teoría psicoanalítica, explica la influencia que ejerce este vín- culo sobre la formación de uno mismo y sobre la relación con los demás. Ambos aspectos se encuentran íntimamente relacionados. El autor lo ex- plica con claridad: la base afectiva del yo constituye un espejo que refleja
  • 28. 16 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA las relaciones que ese yo ha establecido con las demás personas (Bowlby, 1989). El tinte afectivo que tiñe las primeras relaciones que se establecen con los adultos más cercanos, impregnará, posteriormente, el afecto que uno siente por uno mismo. Esta primera relación determina, del mismo modo, la relación con los demás. Bolwlby (1958) afirma que actúa como un modelo, como un patrón al que se ajustarán las relaciones que los más pequeños entablen posterior- mente con otras personas, un patrón que marca las expectativas que cada uno forma sobre lo que puede esperar de su círculo social, y que define la imagen de uno mismo, como ser capaz de generar conductas de protección y cuidado, como alguien con derecho a ser amado (Delval, 1997). La figura de apego constituye la base que proporciona a los más pe- queños la seguridad necesaria para explorar el mundo. Los estudios de Ainsworth y Bell (1970) mostraron que no siempre esta base es suficien- temente sólida y que sólo el vínculo que crea el apego seguro proporcio- na la seguridad necesaria para lanzarse a la exploración del medio físico y para relacionarse adecuadamente con los demás. Las autoras obser- varon que los niños y niñas que mantenían este tipo de apego sentían una gran curiosidad por el medio, incrementaban sus conductas de ex- ploración y se relacionaban bien con las otras personas; estos pequeños manifestaban tener una gran confianza en sí mismos, y esta confianza les permitía establecer relaciones adecuadas con el entorno. Por el con- trario, el establecimiento de vínculos afectivos inseguros o ambivalentes generaba inestabilidad y dependencia, y reducía el interés por explorar el mundo físico y social. La psicología actual mantiene vigentes las conclusiones de estas pri- meras investigaciones, afirma que son generalizables a la relación que los alumnos y alumnas mantienen con sus maestras y continúa analizan- do las repercusiones que tiene esta relación afectiva sobre el desarrollo socioemocional posterior. Thompson (2002) asegura que el vínculo que los niños y niñas establecen con los adultos les ayuda a comprender me- jor los sentimientos de los otros y a aprender a regular la experiencia emocional. La cercanía y el apoyo que los mayores les prestan en los momentos más difíciles les permite dejar de considerar la experiencia emocional como algo incontrolable que genera ansiedad y temor, y em- pezar a percibir su propia capacidad para controlarla. El autor señala que las relaciones afectivas seguras impulsan a colaborar, a intentar sa- tisfacer las expectativas de los adultos y a construir un autoconcepto más ajustado en años posteriores.
  • 29. MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 17 1.1.2 LA RELACIÓN AFECTIVA Y LA MOTIVACIÓN HACIA EL APRENDIZAJE En los últimos años, la psicología evolutiva nos invita a reflexionar sobre la influencia que ejerce la relación maestra-niños en el aprendizaje infan- til. Aitken y Trevarthen (1997) afirman la existencia de una motivación que impulsa a los niños y niñas a aprender en compañía de los adultos en 1 los que confían, de una tendencia natural a adquirir las habilidades y co- nocimientos que estos pretenden, y a mostrarlo como forma de alcanzar su reconocimiento y admiración (Trevarthen, 2002). Las relaciones que los niños y niñas establecen con los adultos de- terminan, en gran medida, la forma en que aprenden a conocerse a sí mismos, a los demás y el medio en el que viven (Thompson, 2002). Por ello es importante que las maestras aseguren que estas relaciones son gratificantes para todos y que, en caso necesario, las apoyen utilizando estrategias apropiadas al nivel de desarrollo de cada uno, a sus diferentes necesidades, intereses, estilos y habilidades.1.2 ESTRATEGIAS QUE GENERAN SEGURIDAD Y CONFIANZA 1.2.1 ENTABLAR RELACIONES SOCIALES PERSONALIZADAS Establecer una relación personalizada con todos los alumnos y alumnas del aula no es siempre fácil. La tensión del grupo y la preocupación por mantener el orden en el aula pueden desbordarnos, impedirnos entablar una relación personal con cada uno de los niños y niñas que lo integran, y dirigirles una serie a veces interminable de comentarios negativos: “cá- llate”, “no toques”, “muévete”, “apúrate” (Hudson, 2000) que constitu- yen, en muchos casos, todos los mensajes que les dirigimos. Sin embargo, la marcha del grupo se modifica cuando las maestras en- tablan una relación personal con cada uno, cuando lo lideran con una acti- tud de proximidad, complicidad y cercanía. Por ello, Hemmeter, Ostrosky, Santos y Joseph (2003) nos recomiendan aplicar las siguientes estrategias: Saludarlos por su nombre cuando entran a clase. Enviar a su familia notas positivas sobre su desempeño. Mostrar expresiones frecuentes de afecto y complicidad (abra- zos, “chócalas”, guiños y señas con el pulgar para reconocer el esfuerzo y/o el logro). Mostrar empatía.
  • 30. 18 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA Invitar a los padres y madres a clase para hablar sobre sus hijos e hijas. Prestarles una atención especial cuando lo necesiten. Escuchar sus opiniones y tener en cuenta sus preferencias. Asegurar la participación de todos los alumnos y alumnas en las actividades del aula. Promoverla captando su atención mediante la comunicación no verbal y el tono de la voz, ofreciendo oportu- nidades para participar, marcando con claridad su turno de inter- vención, despertando su curiosidad, llamándoles por su nombre, estableciendo contacto ocular, etc. Dedicarles tiempo, escucharles y compartir sus juegos. Mostrar respeto, consideración y ternura. 1.2.2 OPTIMIZAR LA CALIDAD DE LA COMUNICACIÓN La comunicación es uno de los mejores medios que podemos utilizar para establecer una relación de confianza con el alumnado. Es impor- tante que todos ellos se sientan escuchados y ofrecerles oportunidades de expresión. Cuidaremos la comunicación no verbal pues los niños y niñas captan el mensaje más por lo que ven (movimientos de cejas, sonrisas, etc.), que por lo que oyen (Department for Education and Skills, 2004). Paniagua y Palacios (2006) apoyan esta afirmación. Defienden que se debe prestar tanta importancia al qué, como al cómo de la comunicación y enfatizan la importancia de adoptar un estilo comunicativo caracteriza- do por la expresividad, la capacidad de escucha, la cesión de la iniciativa y del protagonismo de los intercambios comunicativos a los niños y niñas, y la utilización frecuente del estímulo, en detrimento de las correcciones. Junto a él, Manolson (1992) propone aplicar las siguientes técnicas para optimizar la comunicación en la escuela y en el contexto familiar: Prepararnos para compartir el momento y centrar nuestra aten- ción en los niños y niñas olvidándonos de otras preocupaciones. Asegurar que cada uno tenga su turno de comunicación, aunque en ocasiones repitan lo que ya se ha dicho. Dedicarles tiempo y atención durante los momentos en los que no manifiestan conductas desafiantes. Deben contemplarse tiempos
  • 31. MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 19 para compartir sus juegos, actividades, intereses, logros y pre- ocupaciones. Observar para compartir intereses, ajustarse al estilo comunica- tivo y al nivel de desarrollo de cada uno. Utilizar técnicas de escucha activa: ponerse cara a cara, mostrar empatía, parafrasear o imitar si es pequeño, resumir o interpre- 1 tar lo que trata de decir, seguir el tema de conversación. Cederles el protagonismo en los intercambios comunicativos y dejarles tomar la iniciativa. Promover el desarrollo del lenguaje.1.2.3 MOTIVAR PARA EXPLORAR EL MUNDOPara mantener viva la curiosidad y las ganas de aprender, Ministry ofEducation (1998) y Trevarthen (2002), entre otros, recomiendan: Promover experiencias de aprendizaje compartido. Hacer del aprendizaje una actividad atractiva mediante el diseño de experiencias creativas. Ayudar a los niños y niñas a adquirir confianza en sí mismos como aprendices. Adoptar la perspectiva de los alumnos y alumnas intentando comprender cómo ven el mundo en el que se encuentran. Basar el aprendizaje en la comunicación. Promover su participación. Proporcionar numerosas oportunidades para jugar, hacer cosas, representar ideas utilizando distintos medios, experimentar, des- cubrir. Proporcionar sólo la ayuda que necesitan. Plantear sus objetivos en la zona de desarrollo próximo, median- te la identificación de qué es lo que el niño o la niña está prepa- rado para aprender o lograr con la ayuda de la maestra. Establecer vínculos entre los nuevos aprendizajes y su experien- cia previa. Utilizar una metodología que permita a cada uno avanzar a su ritmo.
  • 32. 20 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA Formular preguntas que les hagan razonar. Compartir los objetivos de aprendizaje con las familias. Creer en sus posibilidades de aprender. Los maestros que mues- tran su confianza a los niños, les ayudan a crecer. Los que no lo hacen, reducen sus posibilidades de desarrollo (Linaza, 2006).1.3 LA PERSONALIZACIÓN DE LA ATENCIÓN EDUCATIVA Durante la etapa infantil debe impartirse una educación personalizada, basada en un profundo conocimiento de cada alumno y alumna, de sus intereses, hábitos, habilidades, reacciones, pautas de relación y de los acontecimientos importantes que ocurren en sus vidas, y en el estableci- miento de esa confianza básica de la que hablábamos en apartados an- teriores. Alcanzar este tipo de conocimientos requiere establecer una relación estrecha con las familias y observar con detalle a cada uno, sus hábitos de sueño, alimentación, las señales y reacciones con las que indican sus necesidades y sus habilidades y preferencias con respecto a los juegos y a las pautas de interacción. Este conocimiento permite a la maestra realizar un seguimiento de- tallado de los logros de cada uno, responder a sus necesidades e inte- reses, detectar precozmente las posibles dificultades, proporcionar los apoyos precisos, relacionar los nuevos aprendizajes con sus experiencias previas, y establecer con ellos esa relación personal a la que aludíamos en el primer apartado, capaz de generar la confianza necesaria para sen- tirse seguros, para reconocerse como seres únicos merecedores del afec- to, el respeto y la admiración de las demás personas. Se trata de adoptar, como sugieren Paniagua y Palacios (2005), un estilo educativo peculiar y una forma especial de ejercer la autoridad. El estilo educativo se caracteriza por la sensibilidad, la disponibilidad física y afectiva, y la expresión frecuente de esas valoraciones positivas que promueven la creación de una imagen igualmente positiva de sí mismos en todos y cada uno de los alumnos y alumnas de la escuela; una actua- ción capaz de establecer un equilibrio entre la atención a lo individual y a lo grupal, de transmitir a todo el grupo el respeto y el valor de la diver- sidad, y de mantener una ecuanimidad en la relación con los diferentes niños y niñas. Y proponen ejercer la autoridad actuando como un líder capaz de convertir la clase en un aula inclusiva, promoviendo el sentimiento de per-
  • 33. MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 21tenencia al grupo, la colaboración y la ayuda mutua, y la reflexión sobrela necesidad de las normas y sobre las repercusiones que éstas tienen so-bre la buena marcha de la clase. Retomaremos este tema en el siguientemódulo. 1
  • 34. 22 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA1.4 ACTIVIDADES TOMAR CONCIENCIA DE LA FINALIDAD DE LA COMUNICACIÓN QUE EMPLEO EN EL AULA ¿Sobre qué y para qué me dirijo a los niños y niñas de la escuela? (Estimar el porcentaje de mensajes dirigidos a la función que se señala). (Actividad basada en Manolson, 1992). FUNCIÓN 0-20% 20-40% 40-60% 60-80% 80-100% COMUNICATIVA Instruir Mandar Prohibir Ayudar Hablar sobre Conversar Otros TOMAR CONCIENCIA DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL (Training and Development Action for Schools, 2004). Imaginen que tienen una grabación de su clase en la que pueden ver cómo se dirigen a los niños y niñas. Describan lo que ven en un papel sin nombre, anoten el mensaje que piensan que les transmite prestando una atención especial a la comunicación no verbal y léanlos todos después. Identifiquen lo que hacen “bien” y lo que hacen “mal”. Evalúe en una escala 1-10 la calidad de comunicación de su aula. Anótenlo en el papel anterior sin poner el nombre. LA COMUNICACIÓN CON LOS NIÑOS QUE PRESENTAN CONDUCTAS DESAFIANTES Piense y conteste. ¿Qué nos impide comunicarnos bien con los niños que presentan con- ductas desafiantes?
  • 35. MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 23¿Qué barreras encontramos en esta situación que dificulta la comunica-ción? Especifiquen barreras relacionadas con: a) La maestra 1 b) La escuela c) Otros compañeros d) OtrasPropuestas de mejoraESTRATEGIAS A APLICAR PARA TRANSMITIR LA SEGURIDAD Y CONFIANZANECESARIAS PARA ASEGURAR EL BIENESTAR DE LOS NIÑOSValore la importancia que atribuye a cada estrategia, la frecuencia con laque las utiliza en la escuela y la posibilidad de aplicarlas, utilizando unaescala de 1 (valor mínimo) a 5 (valor máximo). Posteriormente analice lavaloración realizada y seleccione las estrategias que decida aplicar mar-cándolas en la primera columna.
  • 36. 24 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA ESTRATEGIA IMPORTANCIA USO POSIBILIDAD EN LA DE ESCUELA APLICACIÓN Mostrar respeto, consideración y ternura Decirles con frecuencia que lo están haciendo bien Dedicar todos los días tiempos para conversar y compartir preocupaciones, intereses, experiencias… Prepararse para compartir el momento Utilizar técnicas de escucha activa (ponerse cara a cara, mostrar empatía, parafrasear, resumir, seguir el tema de conversación) Dedicar tiempo a compartir juegos Implicar a todos en la comunicación y promover su participación (captando su atención mediante la comunicación no verbal y el tono de voz, ofreciendo oportunidades para participar, marcando con claridad su turno de intervención, despertando su curiosidad, llamándoles por su nombre, estableciendo contacto ocular) Mostrar empatía Saludar por el nombre al llegar Enviar notas positivas a las familias Tranquilizar a los niños después de un mal día Mostrar expresiones frecuentes de afecto y complicidad Interpretar sus emociones mostrando comprensión y apoyo Interesarse por los motivos por los que no asistieron a clase un día y por las circunstancias especiales por las que atraviesan
  • 37. MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 25ESTRATEGIAS A APLICAR PARA OPTIMIZAR LA COMUNICACIÓN CON LOS NIÑOSY NIÑAS QUE PRESENTAN CONDUCTAS DESAFIANTESValore la importancia que atribuye a cada estrategia, la frecuencia con laque las utiliza en la escuela y la posibilidad de aplicarlas, utilizando unaescala de 1 (valor mínimo) a 5 (valor máximo). Posteriormente analice la 1valoración realizada y seleccione las estrategias que decida aplicar mar-cándolas en la primera columna. USO POSIBILIDAD ESTRATEGIA IMPORTANCIA EN LA DE ESCUELA APLICACIÓN Tomar tiempo para relajarnos e intentar comprender lo que nos están comunicando con su conducta Escuchar, dejar que la comunicación sea bidireccional Exprese sus propios sentimientos y formule con claridad lo que le gustaría que hiciera Proteja la autoestima del niño, evite el enfrentamiento y las amenazas, juzgue la conducta, nunca al niño Busque acuerdos Transmita calidez, afecto y confianza, exprese expectativas positivas, busque motivos para reforzar y animar al niño Proporcione la posibilidad de elegirESTRATEGIAS PARA PERSONALIZAR LA ENSEÑANZA E INDIVIDUALIZAR LA ATENCIÓNValore la importancia que atribuye a cada estrategia, la frecuencia con laque las utiliza en la escuela y la posibilidad de aplicarlas, utilizando unaescala de 1 (valor mínimo) a 5 (valor máximo). Posteriormente analice lavaloración realizada y seleccione las estrategias que decida aplicar mar-cándolas en la primera columna.
  • 38. 26 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA USO EN POSIBILIDAD ESTRATEGIA IMPORTANCIA LA DE ESCUELA APLICACIÓN Utilizar la observación como método para obtener información de los niños y registrar lo observado Emprender alguna acción con el fin de responder a los intereses de un niño, proporcionarle un apoyo especial por estar atravesando una situación difícil, tener un detalle Describir a los niños utilizando términos positivos y centrar la atención en sus fortalezas Apoyar a los niños que se distraen un poco para que participen en la actividad del aula Comprobar que el desarrollo de los niños se ajusta a lo esperado por su edad en las distintas dimensiones del desarrollo LOS ALUMNOS QUE NECESITAN APOYO Piense y conteste. ¿Qué alumnos de su aula necesitan más apoyo para progresar en sus aprendizajes? ¿Qué alumnos de su aula necesitan más apoyo para favorecer su par- ticipación en las actividades escolares, su relación con los demás y su bienestar emocional?
  • 39. MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 27Hagan una lluvia de ideas sobre las estrategias que se podrían aplicarpara mejorar su bienestar, participación e integración en el aula y selec-cionen las que consideren más realistas y eficaces. 1LOS ALUMNOS COMO APRENDICESEvalúe la actitud que muestran los niños hacia el aprendizaje en unaescala 1 (valor máximo), 5 (valor mínimo). ASPECTO A EVALUAR Evaluación Motivación al aprendizaje 1 2 3 4 5 Implicación en las actividades 1 2 3 4 5 Espíritu de colaboración 1 2 3 4 5 Esfuerzo y persistencia 1 2 3 4 5 Confianza en sí mismo como aprendiz 1 2 3 4 5 Bienestar emocional 1 2 3 4 5 Grado de satisfacción 1 2 3 4 5AYUDAR A LOS NIÑOS A ADQUIRIR CONFIANZA EN SÍ MISMOS COMO APRENDICESFACILITANDO SU AUTONOMÍASeñale las actividades en las que los alumnos van autónomamente atomar el material que necesitan para realizar la actividad y después loguardan.
  • 40. 28 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA ¿En qué actividades podrían alcanzar esta autonomía? ¿Cómo disponer el material de manera que esté accesible? ESTRATEGIAS PARA REFORZAR SU MOTIVACIÓN NATURAL POR DESCUBRIR EL MUNDO Y APRENDER ¿Se distraen con frecuencia sus alumnos mientras realizan las activida- des que propone en el aula? ¿Qué estrategias emplea en el aula para motivar a sus alumnos y lograr que se impliquen en las actividades con entusiasmo? ¿Cuáles presentan mejores resultados? Valore la importancia que atribuye a cada estrategia, la frecuencia con la que las utiliza en la escuela y la posibilidad de aplicarlas, utilizan- do una escala de 1 (valor mínimo) a 5 (valor máximo). Posteriormente
  • 41. MÓDULO 1 LA RELACIÓN MAESTRA-NIÑOS 29analice la valoración realizada y seleccione las estrategias que decidaaplicar marcándolas en la primera columna. USO POSIBILIDAD ESTRATEGIA IMPORTANCIA EN LA DE ESCUELA APLICACIÓN 1 Unirse a sus actividades con entusiasmo Mostrar unas expectativas altas por los alumnos, hacerles percibir que pueden Reforzarles con frecuencia por sus logros y por su esfuerzo Mostrarles que confía en ellos Dejarles actuar con autonomía, darles sólo la ayuda que necesitan Darles opciones para elegir Proponerles actividades o tareas que puedan realizar con éxito Hacerles responsables de su propia actividad, al permitirles tomar y guardar autónomamente el material necesario para realizar la actividad. Ponerse en el lugar del niño para comprender su conducta, su estado de ánimo, sus dificultades… Pedirle expresar lo que realizó en una actividad Utilizar preguntas abiertas que estimulen el razonamiento Tener en cuenta los intereses de los niños al diseñar las actividades y partir de sus experiencias Respetar el ritmo de cada uno
  • 42. 30 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA PLAN DE ACCIÓN A CORTO PLAZO Revise este módulo y formule su plan de acción para conseguir mejorar la seguridad y confianza de los alumnos y alumnas, la comunicación, y la personalización de la enseñanza en los próximos días, señalando los objetivos específicos, las estrategias y actividades que va a realizar para alcanzarlos y la organización espacio-temporal del plan. Concrete: Los objetivos de mi plan de acción son... Éstas son las estrategias que voy a aplicar desde mañana hasta la siguien- te sesión... Describa cómo, cuándo y dónde las va a utilizar. Evaluación del plan de acción Explique y comente el desarrollo del plan de acción señalando logros, dificultades, formas de facilitarlo, sugerencias, etc.
  • 43. MÓDULO 2 2EL APOYOA LA RELACIÓNENTRE IGUALES
  • 44. 12
  • 45. MÓDULO 2 EL APOYO A LA RELACIÓN ENTRE IGUALES 33MARCO TEÓRICO2.1 EL GRUPO DE IGUALES El grupo de iguales constituye una verdadera escuela de relaciones so- ciales en la que los niños y niñas aprenden tanto de los otros, como de sí mismos (Delval, 1997). Se trata de una escuela peculiar pues, gene- ralmente, las diferencias entre los niveles de competencia y autoridad que presentan los miembros de este grupo no son tan grandes, como las que existen entre los alumnos y alumnas con su profesor. Estos dos tipos de relaciones, la asimétrica entre los adultos y el alumnado y la 2 simétrica entre iguales, son necesarias para el desarrollo humano, am- bas constituyen elementos fundamentales en la construcción de nuestro psiquismo (Linaza, 2006). Las relaciones más igualitarias y equilibradas facilitan el aprendizaje de un gran número de habilidades y propician el desarrollo de la sen- sibilidad interpersonal. Con los compañeros, niños y niñas aprenden a expresarse y a escuchar, a participar en los juegos, a tomar decisiones y a resolver conflictos sin la intervención de los adultos; el grupo brinda la oportunidad de probar varios papeles, descubrir su identidad y practicar numerosas habilidades, y ofrece una retroalimentación que es diferente a la que obtienen de los mayores. La convivencia en las aulas propicia la creación de relaciones afecti- vas entre los miembros del grupo que ejercen una influencia importante sobre el bienestar, la autoestima, la confianza en uno mismo, los sen- timientos de competencia y eficacia, las conductas y el desarrollo so- cial. Pero, sin la necesaria tutela del adulto, las relaciones entre iguales pueden terminar resultando perjudiciales por la dificultad que tienen los más pequeños para controlarse a sí mismos y para percibir el efecto que sus conductas tienen sobre los demás (Linaza, 2006). Por ello, se debe crear un ambiente que contribuya y apoye el establecimiento de relacio- nes positivas entre iguales. En este módulo vamos a examinar algunas de las estrategias que lo posibilitan.2.2 EL AULA INCLUSIVA La educación inclusiva es una referencia fundamental en nuestra ta- rea educativa. A los largo de estos módulos, las orientaciones que se aportan, el sentido de las propuestas que se realizan, las reflexiones, las
  • 46. 34 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA formas de entender el trabajo en el aula, las actividades, las estrategias de colaboración entre los diferentes miembros de la comunidad educa- tiva, los lazos que se establecen con la propia comunidad en la que se sitúa la escuela, etc., están condicionadas por esta perspectiva. De he- cho, dos integrantes del equipo que ha colaborado en la realización de este trabajo acaban de publicar un curso de formación sobre este tema (Sandoval, Echeita, Simón y López, 2009). No obstante, la finalidad de este texto no es proporcionar informa- ción específica sobre la educación inclusiva. Dada la importancia del tema y el compromiso adquirido por la comunidad internacional para promoverla en todos los centros educativos, todo docente debe tomar conciencia de la necesidad de formarse en este ámbito. Son muchos los textos que pueden servir de apoyo en este proceso, recomendamos los editados por la UNESCO, por ejemplo, UNESCO (2004), Ruiz (2007) y el coordinado por Porter y Richler (1991) pues recoge las directrices de los que protagonizaron un cambio hacia la inclusión en colegios canadienses. Tan sólo para situarnos haremos una brevísima referencia a algunos elementos centrales de lo que entendemos por educación inclusiva. La educación inclusiva es la que garantiza el aprendizaje y la parti- cipación de todos los alumnos y alumnas en la vida escolar del centro (Echeita, 2006). Ainscow, Booth y Dyson (2006) hacen referencia a sus tres dimensiones básicas: la presencia, el rendimiento y la participación. La presencia significa que la escuela da la bienvenida, respeta y valora por igual a todos los niños y niñas, incluidos los que se encuentran en desventaja con respecto a sus posibilidades de desarrollo y aprendiza- je escolar (Echeita, 2007). Preocuparse por el rendimiento implica que el centro moviliza las medidas necesarias para que todos los alumnos y alumnas sin exclusión, tengan el mejor rendimiento escolar posible en todas las áreas del currículo de cada etapa educativa. Por su parte, la dimensión de participación va más allá de la mera participación en las di- ferentes actividades escolares o extraescolares que se proponen. Implica el deber del centro en general y del profesorado en particular de recono- cer y apreciar la identidad de cada uno, de preocuparse por su bienestar personal y social, por su autoestima, y por las relaciones de amistad y compañerismo (Ainscow et al., 2006). De este modo, la inclusión educativa se entiende como un proceso que implica, fundamentalmente, identificar y minimizar las barreras al aprendizaje y a la participación (Booth y Ainscow, 2002) que pueda lle- gar a experimentar cualquier alumno o alumna, con la finalidad última
  • 47. MÓDULO 2 EL APOYO A LA RELACIÓN ENTRE IGUALES 35 de poner en marcha proyectos y actuaciones que traduzcan en acciones concretas los valores de la inclusión (Booth, 2006). Estas barreras, al igual que los recursos para reducirlas, se pueden encontrar en todos los aspec- tos y estructuras del sistema tanto dentro de los centros educativos, como en las comunidades o en las políticas locales (Echeita y Simón, 2007). La educación inclusiva es un proceso continuo. Requiere estable- cer amplias y sólidas “redes de colaboración, interdependencia, ayuda y apoyo mutuo” en el interior de los centros y entre éstos y su comunidad educativa y local (Echeita, Ainscow, Martín et al., 2004), con el fin de poner en marcha procesos de innovación y mejora dirigidos a identificar y minimizar las barreras al aprendizaje y a promover la participación de 2 todos los niños y niñas de la escuela, especialmente, de los que son más vulnerables a los procesos de exclusión, y aprender, de esta forma, como afirma Echeita (2008), a vivir con la diferencia y a mejorar gracias, preci- samente, a esas mismas diferencias entre el alumnado. Este texto dirigido a prevenir las conductas desafiantes podría en- contrar su principio y su fin en este proceso de detección y eliminación de obstáculos que impiden o dificultan el aprendizaje y la participación, pues su presencia puede explicar una gran parte de las conductas desa- fiantes que encontramos en la escuela (Simón, 2006). Entre los instrumentos que pueden ayudar a los centros educativos a desarrollar procesos de innovación dirigidos a promover la educación inclusiva se encuentra el “Index for Inclusion” (Booth y Ainscow, 2002), que ha sido traducido y adaptado al castellano bajo el título: “Guía para la Evaluación y Mejora de la Educación Inclusiva”. Existe una versión del Index específicamente para la etapa de la Educación Preescolar (Booth, Ainscow y Kingston, 2006). Vamos a referirnos a continuación a algunos aspectos de la inclusión educativa que son especialmente relevantes en la Educación Preescolar.2.2.1 EL CLIMA DEL AULA INCLUSIVA Para apoyar el establecimiento de relaciones positivas entre iguales debe- mos comenzar por crear el escenario apropiado (Strain y Joseph, 2006). El mejor escenario es el aula inclusiva que se define como un aula en la que TODOS se sienten aceptados, asumen como propias la situaciones de los demás, basan su relación en la ayuda mutua y en el reconocimien- to de la función que desempeña cada uno para estimular el aprendizaje y la buena marcha del grupo (Stainback, Stainback y Jackson, 1999).
  • 48. 36 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA Podríamos sintetizar con Ford, Davern y Schnorr (1999) los indica- dores que definen las aulas inclusivas de la siguiente forma: El aula constituye un lugar seguro. Se prioriza la colaboración y la ayuda mutua. Se estimulan los sentimientos de empatía, el respeto y el estable- cimiento de relaciones positivas entre iguales. Todos participan en las actividades del aula. Se afirma la identidad de cada uno. Se ofrecen oportunidades para elegir. Todos los niños y niñas tienen voz en las decisiones que se toman en el aula. Se promueve la autonomía y se toma conciencia de la responsa- bilidad que tiene cada uno para asegurar la buena marcha del grupo. Se asignan responsabilidades. Se personaliza el currículo y se ofrecen los apoyos necesarios. Se gestionan democráticamente las normas. Cancionero de aula que en la Escuela Infantil “Magos” ayuda a ele- gir canciones. Imagen tomada de De Antonio, González y Escribano (2007, p.35).
  • 49. MÓDULO 2 EL APOYO A LA RELACIÓN ENTRE IGUALES 372.2.2 EL AULA COMO LUGAR SEGUROUn aula segura es un lugar en el que todos sienten que pertenecen algrupo y que pueden expresarse con libertad (Ford, Daven y Schnorr,1999). Para fomentar el sentimiento de pertenencia al grupo y llegar a cons-tituir una verdadera comunidad entendida, como Stainback, Stainbacky Jackson (1999), como un grupo de individuos que han establecido uncompromiso significativo para divertirse juntos, llorar juntos, disfrutarcon los otros y hacer nuestras las situaciones de los demás, se puedentener en cuenta las siguientes propuestas: 2 Poner un nombre al grupo o ayudar a buscar uno que lo identifi- que. Invitar a todo el alumnado a participar en la decoración del aula. Tener una mascota de grupo. Ayudar a tomar conciencia de la historia del grupo creando, por ejemplo, “El libro del aula”, como hacen en la Escuela Infantil “El Tomillar”. Colaborar en un proyecto común. Resolver conjuntamente los problemas. Hacer una lista de las actividades que les gusta hacer a todos los miembros del grupo. Contribuir a la buena marcha del grupo asumiendo una respon- sabilidad. Planificar actividades, organizar el aula, cuidar la interacción en- tre profesor-alumnado y entre los propios niños y niñas, y crear un clima que logre que todos se sientan valorados y perciban las diferencias (capacidades, género, procedencia…) como una par- te inherente al aula que la enriquece. Favorecer la colaboración entre los alumnos, por ejemplo, a tra- vés de actividades de aprendizaje cooperativo. El aprendizaje cooperativo es una estrategia de enseñanza que de una manera sistemática y estructurada utiliza pequeños grupos de aprendiza- je de composición heterogénea, es decir, grupos cuyos miembros poseen diferentes capacidades y habilidades, para favorecer el
  • 50. 38 BLOQUE 1 LAS RELACIONES SOCIALES EN LA ESCUELA aprendizaje personal y el del grupo (Johnson y Johnson, 1993). Johnson y Johnson (1991) señalan sus principales características: Interdependencia mutua. Significa que el éxito de la tarea del grupo exige el esfuerzo y depende de la actuación de todos y de cada uno de los miembros del equipo, de manera que cada uno debe asumir una responsabilidad individual y una grupal, y comprometerse tanto a aprender y a cumplir con su cometido en el grupo, como a que el resto de sus compañeros y compañeras aprendan igualmente y desempeñen adecua- damente su papel. Los integrantes de los grupos cooperativos sienten que lo que es bueno para un miembro del grupo, be- neficia a todos los demás, y que el logro de la tarea conjunta requiere el esfuerzo y la participación de TODOS. Interacción cara a cara. El aprendizaje cooperativo exige que haya una interacción cara a cara y una comunicación cons- tante entre los miembros del grupo con el fin de discutir lo aprendido, compartir conocimientos, supervisar si todos los miembros del grupo comprenden la tarea que deben realizar, comprobar si alguien necesita ayuda, etc. Evaluación individual y grupal. La maestra, a veces con la participación de los alumnos y alumnas, evalúa tanto el apren- dizaje de cada individuo y su contribución al grupo, como la actividad y los aprendizajes adquiridos por el grupo. Habilidades interpersonales y habilidades para trabajar en grupo. El aprendizaje cooperativo exige que sus miembros desarrollen estas dos destrezas. La maestra debe enseñarles habilidades de resolución de conflictos, de comunicación, li- derazgo, toma de decisiones conjunta y, del mismo modo, a confiar en los demás. Este aprendizaje constituye el principal objetivo educativo de las primeras actividades de aprendizaje cooperativo que se desarrollan en el aula. Procesamiento del grupo. Los grupos cooperativos deben su- pervisar cómo están organizando su trabajo para alcanzar las metas del grupo, cómo van progresando, si es o no positiva la relación entre los miembros del equipo, etc. Que la maestra respete y valore a todos y cada uno de los alum- nos y alumnas del aula.